La ciudad de Dali se encuentra a los pies de la cordillera de Cangshan, formada por 19 picos, el más alto de los cuales supera los 4.100 m. Al este se extiende el lago Erhai, el segundo lago más grande de Yunnan y uno de los mayores de agua dulce de China. Dali se divide administrativamente en 1 poblado y 10 villas étnicas, por lo que conviene tener en cuenta que, si se llega en tren (desde Lijiang, por ejemplo, como hicimos nosotros), la estación se encuentra en Xiaguan, la zona moderna y menos atractiva de Dali. La Ciudad Antigua se encuentra unos 13 km más al norte.

Dali es uno de los principales centros de la cultura bai, aunque en la región conviven también comunidades han, hui, naxi y tibetanas. Los bai son conocidos por su arquitectura, sus elaborados murales y su preferencia tradicional por el color blanco, presente tanto en sus casas como en la vestimenta tradicional. Aunque son budistas, también creen en el benzhuismo, una religión local basada en el culto a deidades protectoras, o benzhu, vinculadas a cada comunidad y asociadas con héroes históricos, personajes legendarios o fuerzas de la naturaleza. En los tejados también pueden verse wamao, gatos de cerámica con la boca abierta que, según la tradición popular, protegen las casas absorbiendo los espíritus malignos.

La historia de Dali se remonta al reino de Nanzhao (738-902), que llegó a dominar gran parte de la actual Yunnan y a ejercer influencia sobre territorios vecinos, como Myanmar, Laos y Vietnam. Surgió de la unificación de seis principados, o zhao, bajo el liderazgo de Piluoge, reconocido por la dinastía Tang por su rivalidad con el Imperio tibetano. Nanzhao mantuvo una relación cambiante con los Tang, alternando alianzas y enfrentamientos, hasta su desaparición en 902. Tras varias décadas de inestabilidad, Duan Siping fundó en 937 el reino de Dali, cuya capital se situó en el área de la actual Dali. El reino estuvo gobernado por 22 monarcas hasta la conquista de los mongoles de 1253. Duan Xingzhi, último soberano, se rindió y posteriormente colaboró con Kublai Kan (1215-1294, nieto de Genjis Kan), por lo que la familia Duan conservó autoridad local como vasalla de los Yuan (dinastía mongola; 1271–1368). Con el nuevo orden político, Kunming fue ganando protagonismo como centro provincial. En 1382, las tropas Ming conquistaron Yunnan, y durante la década siguiente consolidaron su control sobre la región.

De la época de Nanzhao y del reino de Dali datan las Tres Pagodas. La principal, Qianxun, fue construida en el siglo IX, durante el reino de Nanzhao. Con 69,1 m de altura y 16 niveles, es una de las pagodas más altas conservadas. Por su diseño parecido a la Pequeña Pagoda del Ganso Salvaje, se cree que fue creada por arquitectos de Chang’an (actual Xi’an) de la Dinastía Tang. Durante la restauración de 1978 se hallaron en su interior cientos de reliquias budistas y otros objetos. Por otro lado, las dos pagodas laterales se levantaron unos 100 años después, durante el reino de Dali. Ambas miden 42,2 m, tienen 10 niveles y una planta octogonal. Según una leyenda local, antes de la llegada de los seres humanos el valle de Dali era un pantano habitado por dragones, a los que se atribuían tormentas, inundaciones y terremotos. Las pagodas se habrían construido como amuletos protectores capaces de mantenerlos bajo control.

El Templo Chongsheng se desarrolló junto a las pagodas y fue el principal templo real del reino de Dali. Según la tradición histórica, nueve de sus reyes abdicaron para hacerse monjes en este templo. El conjunto original desapareció durante los conflictos de finales de la dinastía Qing, a diferencia de las tres pagodas que sobrevivieron. Los edificios actuales fueron reconstruidos y abiertos en 2005 en la ladera de Cangshan, detrás de las pagodas. Para llegar a los templos más altos hay que subir numerosos tramos de escaleras.

El Templo Wuwei, fundado en 793, fue otro de los templos reales vinculados a los reinos de Nanzhao y Dali. Se encuentra en la ladera de Cangshan, a unos 5 km de la Ciudad Antigua, y para alcanzarlo, desde el aparcamiento, se sube por un sendero que atraviesa un hermoso bosque. Se dice que inspiró el templo Tianlong de la novela Semidioses y semidemonios, de Jin Yong. Su fama reside en que recibe a visitantes que desean practicar artes marciales y convivir con la comunidad del templo. Cuando lo visitamos, había alrededor de veinte aprendices.

La Ciudad Antigua de Dali se encuentra en la región que fue centro político de los reinos de Nanzhao y Dali. El recinto urbano amurallado que vemos hoy se trazó en 1382, durante la dinastía Ming, con una cuadrícula de cinco calles principales de norte a sur y ocho de este a oeste. En su interior se conservan numerosos ejemplos de arquitectura bai.

La Puerta Sur, también conocida como Torre Cheng’en, conserva más de seis siglos de historia y es uno de los grandes símbolos del casco antiguo de Dali. Desde ella se puede recorrer un tramo de la antigua muralla y contemplar la ciudad. Aproximadamente un km al sur se encuentra la Torre de Wenxian, cuya construcción se remonta al reinado del emperador Kangxi (1661-1722) y que tradicionalmente se considera la primera entrada a la ciudad antigua.

La Torre de Wuhua, o Edificio de las Cinco Flores, se remonta al reino de Nanzhao, cuando servía como espacio ceremonial y de recepción para enviados y huéspedes distinguidos. Destruida y reconstruida en varias ocasiones, la estructura actual data de 1998 y es mucho más pequeña que la original. Hoy, sus alrededores forman una animada zona comercial con puestos de caligrafía, pintura y artesanía.

El Templo de Confucio, también llamado Templo de la Literatura, es un tranquilo complejo del casco antiguo. Su origen se remonta a la dinastía Yuan y fue reconstruido en época Qing. Un proyecto de restauración iniciado en 2014 permitió su reapertura al público en 2016. La disposición simétrica, la carpintería tradicional y los tejados de aleros elevados crean un espacio de descanso alejado de las ruidosas calles de la ciudad.

Finalmente, el Museo Municipal de Dali ocupa la antigua Mansión del Mariscal, residencia y centro de mando de Du Wenxiu (1828-1872), líder de la rebelión hui contra la dinastía Qing iniciada en 1856. La mansión fue destruida tras su derrota en 1872, restaurada en 1884 y abierta como museo en 1987. El conjunto conserva puertas, salones, dependencias administrativas, viviendas, estudios, almacenes y pabellones laterales. Entre sus fondos destacan más de 120 estelas de las dinastías Song a Qing, además de piezas de piedra, bronce, cerámica, porcelana y jade, así como tallas, pinturas y caligrafías relacionadas con la historia de Dali y la cultura bai. La mansión fue declarada bien cultural de protección provincial en 1993.

Nosotros dedicamos dos días a Dali, que fueron suficientes para acercarnos a la historia de los reinos de Nanzhao y Dali y a la cultura bai. Desde esta ciudad hicimos también dos excursiones de un día, a Donglianhua y Nuodeng, antes de iniciar nuestro recorrido en coche con conductor por Shaxi, Tacheng, Shangri-La y el lago Lugu, una ruta que amplió nuestro viaje hacia otros paisajes y comunidades de Yunnan.
