Experiencias en Japón: kagura en Takachiho

Según el sintoísmo, la creación de Japón se atribuye a dos dioses primordiales, Izanami e Izanagi. Este matrimonio fue el que creó todas y cada una de las islas del archipiélago y dio vida a la mayoría de los dioses o kami. Pese a vivir en armonía, la relación se truncó cuando Izanami sufrió terribles quemaduras durante el parto del dios del fuego, Kagutsuchi, y finalmente murió. Se dice que de sus lágrimas de dolor nacieron muchos otros kami. Izanagi enfurecido cortó a Kagutsuchi en pedazos (de cada trozo nacieron nuevas deidades) y, después, bajó al inframundo (Yomi) para rescatar a su esposa, sin embargo, ésta ya había comido alimentos allí, por lo que ya no podía volver. Izanami pidió a los guardianes de Yomi que la dejaran salir, y la condición fue que Izanagi no entrara durante los trámites, sin embargo, éste se impacientó, entró y se encontró con que Izanami era un cadáver en descomposición. Asustado, salió corriendo y, cuando volvió al mundo exterior, bloqueó la entrada con una enorme piedra, no obstante, por haber estado en el inframundo, tuvo que realizar un ritual de purificación. Durante este ritual nacieron nuevos dioses, como Amaterasu, la diosa del sol, que nació al lavarse el ojo izquierdo, Tsuki-yomi, el dios de la luna, tras lavarse el ojo derecho, o Susanoo, el dios de la tormenta, al lavarse la nariz. Mhina-tsu-hiko, el dios del viento, nació de su aliento y, al lavar su ropa en el río, otros doce kami aparecieron. Este ritual de purificación dio lugar a la costumbre de limpiarse con agua antes de entrar en un santuario.

Amaterasu, Tsuki-yomi y Susanoo son conocidos como los “tres niños preciosos” y de todos, Amaterasu Omikami es la diosa (megami) principal y la antepasada de la familia real japonesa. Cuentan que el mundo se había vuelto demasiado caótico, por lo que Amaterasu decidió enviar a su nieto Ninigi a que descendiera para gobernarlo. Éste bajó en la cima de Kushifuru en Takachiho (prefectura de Miyazaki) y allí fue consagrado en un santuario, sin embargo, éste fue trasladado a Kirishima en la prefectura de Kagoshima (actual santuario Kirishima-Jingu) en 1715 tras ser destruido por una erupción volcánica. El edificio actual es considerado Tesoro Nacional y es comparado con los templos de Nikko en cuanto a belleza. El nieto de Ninigi, Jinmu, consagrado en el santuario de Miyazaki (Miyazaki-Jingu) es considerado el primer emperador de Japón.

Los mitos sobre la diosa sol están recogidos en dos libros principales, Kojiki (708-714) y Nihon Shoki (720), y un libro recopilatorio de las tradiciones orales omitidas en los otros dos (Kogoshui, 807). La mayoría de los mitos narran el incidente con su hermano Susanoo cuando Amaterasu decidió encerrarse en una cueva, sumiendo el país en una profunda oscuridad. Explicado brevemente, Susanoo, en estado de embriaguez, destruyó con sus tormentas los campos de arroz de Amaterasu. Ésta le pidió que parara, sin embargo, él contestó matando al caballo celestial de Amaterasu y arrojándolo a sus doncellas que estaban tejiendo, provocándoles la muerte. Como consecuencia, Amaterasu se encerró en una cueva (Cueva Celestial) y la selló con una roca. Los ocho millones de dioses se reunieron y tomaron la decisión de que la diosa de la danza, Ama no Uzume, bailara mientras los demás la animaran. Amaterasu, al escuchar la música y las risas preguntó qué era lo que pasaba y los dioses le respondieron que festejaban el hecho de tener una nueva megami señalándole un espejo. Amaterasu, que nunca había visto su rostro, quedó fascinada y, mientras estaba absorta con la imagen, el poderoso Tajikarao la sacó y cerró la cueva detrás de ella.

La cueva en la que se escondió Amaterasu se encuentra en Takachiho y pertenece al santuario Amanoiwato. Este santuario está formado por Amanoiwato Higashi Hongu que consagra a Amaterasu Omikami y en el lado opuesto del río Iwate, se encuentra Amanoiwato Nishi Hongu, asentado sobre el desfiladero que lleva a la cueva Amanoyasukawara (también conocida como Gyobogaiwaya). La cueva es considerada sagrada y tanto ésta como el santuario aparecen en las escrituras sintoístas Kojiki y Nihon Shoki.

El santuario de Takachiho (Takachiho-Jinja) fue construido hace unos 1900 años y es el hogar del dios del matrimonio. En sus terrenos se encuentran dos sugi, Chichibu-sugi, de unos 800 años de antigüedad, y Meoto-sugi, dos sugi unidos en un mismo tronco que representan el matrimonio. Se dice que, si una pareja cogida de la mano lo rodea tres veces, ésta alcanzará la felicidad en el matrimonio y la prosperidad en la procreación. En este santuario se representan los mitos y las leyendas de Japón a través de kagura. Kagura se refiere a la música y la danza sagradas sintoístas. Se divide en dos categorías: mikagura, interpretadas en la corte imperial, y satokagura, interpretadas en los santuarios. En Takachiho el kagura se celebra por la noche (yokagurakagura nocturno) y entre 22 y 23 de noviembre se celebra el festival Yokagura con una antigüedad de unos 800 años. Los actores enmascarados bailan al son de los tambores y escenifican 33 episodios de la mitología japonesa como la leyenda de Amaterasu o el descenso de Ninigi, además de danzas para orar por el matrimonio, el parto seguro o una buena cosecha. Takachiho-no-Yokagura fue declarado Bien Cultural Folclórico Inmaterial Importante de Japón en 1978.

Todas las noches, excepto los días 31 de diciembre y 1 de enero, hay cuatro representaciones de los cuatro episodios de yokagura más importantes (Tajikarao no Mai, Uzume no Mai, Totori no Mai y Goshintai no Mai) en el santuario de Takachiho. La función empieza a las 20:00 h y tiene una duración de una hora. Se requiere reserva previa ya sea por internet (200 plazas) o presencialmente el mismo día antes de las 17:00 h (50 plazas). La danza de Tajikarao presenta la búsqueda de la cueva en la que Amaterasu se escondió (Amanoiwato), el baile de Uzume es el baile que hizo que Amaterasu saliera de la cueva, el baile de Totori ilustra el momento en el que Tajikarao saca a Amaterasu de la cueva, y, finalmente, el baile de Goshintai (o la danza de la creación del país) presenta a través de Izanagi e Izanami lo que es un matrimonio amoroso y duradero.

A pesar de ser un lugar importante para el sintoísmo, Takachiho es más conocido por su garganta, declarada monumento natural de gran belleza. La garganta del río Gokase rodeado por altas columnas basálticas hexagonales fue fruto de los flujos piroclásticos de la erupción del Monte Aso de hace unos 100.000 años. Se trata de un camino pavimentado que recorre el margen del río a lo largo de un kilómetro y que tiene como punto final la cascada Manai de unos 17 m de altura. Se puede alquilar un bote para pasar por debajo de ésta.

Otra actividad que se puede hacer en Takachiho es tomar el ferrocarril Takachiho Amaterasu. Se trata de un corto trayecto de unos 20 min que aprovecha la infraestructura de un antiguo ferrocarril que ya no funciona. En vagones sin techo se recorren aproximadamente 5 km desde la estación hasta el Puente de Hierro, el puente más alto de Japón con 105 m de altura, pasando por túneles iluminados y disfrutando del paisaje montañoso de Takachiho. El ferrocarril cierra el tercer jueves de cada mes.

En definitiva, Takachiho es un lugar donde la naturaleza y la espiritualidad ancestral se dan la mano, ofreciendo a los visitantes una experiencia única que combina leyendas, tradiciones y paisajes imponentes. Tanto si os apasiona la historia japonesa como si buscáis un entorno natural de gran belleza, Takachiho invita a descubrir sus secretos y a dejarse envolver por la magia de sus rituales y el encanto de su entorno.

Yakushima, pequeño paraíso natural

La pequeña isla de Yakushima, situada al sur de Kyushu, es un destino imprescindible para quienes buscan naturaleza y tranquilidad. Se trata de una isla montañosa con más de 30 picos con una altitud superior a los 1000 m sobre el nivel del mar, pero que, a diferencia de otras islas cercanas, no alberga volcanes activos. Tiene un clima subtropical húmedo y es uno de los lugares más lluviosos del mundo, tanto, que se dice que llueve 35 días al mes. Esto ha favorecido el desarrollo de un denso bosque formado principalmente de coníferas llamadas sugi (Cryptomeria japonica). Aunque los sugis se conocen con el nombre de cedros japoneses, el término es incorrecto ya que no pertenecen al mismo género que los cedros (Cedrus). Los ejemplares más antiguos (de más de 1000 años) reciben el nombre de yakusugi (combinando el nombre de la isla, Yakushima, y sugi) y aquí viven los ejemplares más longevos de todo el archipiélago. Gracias a sus extensos bosques y a los viejos yakusugi, fue reconocida como Patrimonio Mundial de la Unesco en 1993, siendo justamente el primer territorio en ser reconocido como tal en Japón.

Esta especie de árbol crece por todo Japón, pero lo que hace especiales a los sugi de Yakushima es su extraordinaria longevidad. Lo común es que vivan unos 500 años, aunque hay excepciones como un sugi de 1500 años en la prefectura de Niigata, sin embargo, en esta pequeña isla hay ejemplares de entre 2200 y 7200 años (Jomon Sugi presume de ser el más antiguo). La longevidad de los yakusugis se debe a las condiciones en las que viven, con muchas precipitaciones y un suelo poco nutritivo, lo que hace que crezcan muy lentamente. Además, en su interior acumulan grandes cantidades de resina que les protege de las enfermedades y la descomposición. Precisamente por su alto contenido en resina fue una madera muy valorada durante el Período Edo (1603-1868) cuando se usaba para la producción de tejas por ser una madera ligera e impermeable. Y es que, a pesar de lo que muchos creen, el bosque que cubre Yakushima no es bosque primario, sino secundario, habiendo sido la mayor parte talada y reforestada hasta la década de 1970 cuando se instauró un régimen de conservación.

La explotación maderera ha contribuido al encanto actual de Yakushima. Los árboles que no crecíeron rectos ni altos se salvaron de la tala y éstos son justamente los yakusugi, los grandes tesoros naturales de la isla. Por otro lado, de los árboles talados se conservan aún los tocones que se resisten a la descomposición gracias a la resina acumulada en su interior. Estos tocones antiguos reciben el nombre de domaiboku y son, en ocasiones, la base de jóvenes sugi que aprovecharon el claro de luz para ocupar el lugar de sus ancestros caídos. Actualmente, los yakusugi no solo son testigos del pasado forestal de la isla, sino que también albergan una gran variedad de plantas epífitas (que viven sobre otras plantas) y los bosques de sugi son refugio para numerosas especies vegetales y animales endémicos.

En cuanto a la fauna, la isla es famosa por los ciervos sika, conocidos como yakushika (Cervus nippon yakushimae), y los macacos llamados yakuzaro (Macaca fuscata yakui), ambos endémicos. Los ciervos de Yakushima son la subespecie más pequeña de ciervo sika japonés. Aunque son más difíciles de ver que los macacos, a menudos se les ven juntos en los márgenes de las carreteras. Los macacos de Yakushima también son una subespecie de menor tamaño de macaco japonés (o macaco de cara roja; Macaca fuscata). Es un primate catarrino de la familia Cercopithecidae, igual que el macaco negro crestado que vimos en Sulawesi (Indonesia). Forman grupos de pequeño tamaño y son omnívoros, alimentándose de frutas, bayas, semillas, flores, hojas jóvenes, insectos, cangrejos y huevos de aves.

Se cree que la isla ha sido habitada de forma continua desde el período Jomon y, se menciona en diferentes documentos antiguos, tanto chinos (dinastías Sui y Tang) como japoneses (Período Nara, 710-794). Forma parte del conjunto de islas llamado Osumi-Shoto y administrativamente pertenece a la prefectura de Kagoshima. Se puede llegar en ferry desde la ciudad de Kagoshima o en avioneta desde diferentes ciudades como Osaka o Fukuoka. Hay una carretera principal que rodea la isla y algunas carreteras de montaña que conducen al interior, accesible únicamente mediante rutas de senderismo. Dos líneas de autobuses recorren la costa con mayor o menor frecuencia, pero en nuestra opinión, lo ideal es alquilar un coche para desplazarse con tranquilidad, que es lo que hicimos nosotros. Gracias a esto pudimos recorrer la isla de lado a lado durante dos días y medio y esto es lo que hemos visitado:

Yakisugui Land es un parque natural con una extensión de 270 hectáreas y se encuentra a altitudes de 1000-1300 m. Fue diseñado como un Bosque de Recreación Natural junto a Shiratani Unsuikyo en 1974 y por esta razón cada parque ofrece descuentos con la entrada para acceder al otro. Hay cinco rutas disponibles, todas ellas circulares, de diferentes longitudes y niveles de dificultad:

· Las rutas de 30 min (0.8 km) y 50 min (1.2 km) son recorridos bien mantenidos, con pasarelas de madera y caminos pavimentados con piedra.

· Las rutas de 80 min (2.0 km), 150 min (3.0 km) y 210 min (4.4 km) son rutas de montaña. Nosotros hicimos la ruta de 80 min y fue espectacular. Se cruzan puentes colgantes, lechos de río y yakusugis, como el Buddhasugi, un árbol de unos 1800 años con una circunferencia de 8 m y una altura de 21,5 m.

Shiratani Unsuikio es un parque natural situado a una altitud de 1500 m que cubre un área de 424 hectáreas, conocido como área de Shiratani. Hay tres rutas con diferentes niveles de dificultad y duración:

· el recorrido Yayoisugi de unos 2 km de longitud (circular) con una duración de una hora y 10 min. Es el más corto y en mejor estado, con escaleras de madera y caminos pavimentados.

 · el recorrido Bugyosugi de unos 4 km de longitud (circular) y una duración de 3 h. Este recorrido estaba cerrado cuando nosotros fuimos.

· el recorrido Taikoiwa, recorrido de montaña de ida y vuelta con una longitud de 5.5 km y una duración de 5 h. El punto final es la roca Taikoiwa desde la que se puede disfrutar de una vista panorámica de la isla. A lo largo del camino pueden verse varios yakusugi, sin embargo, el principal atractivo de esta ruta es el boque cubierto de musgo que inspiró a Hayao Miyazaki para el escenario de la película de animación La princesa Mononoke. Esta es la ruta que nosotros hicimos y solamente podemos decir que es espectacular.

El santuratio Masuku o Yaku-jinja está ubicado cerca del puerto de Miyanoura y es fácilmente accesible. Fue fundado en 806 y está dedicado a Yamasachihiko, el dios protector de la isla de Yakushima y la vecina Tanegashima.

Siguiendo por la costa, se llega al santuario Yahazudake, un pequeño santuario situado en un lugar un tanto remoto, cuyo su torii rojo puede verse desde la lejanía. Tras cruzar el torii se desciende por unas escaleras de piedra hasta al nivel del mar donde se encuentra la cueva con el santurario. Aunque actualmente parece un tanto descuidado, tiene su encanto.

El valle Yoggo es el lecho de un río lleno de enormes piedras graniticas que forman piscinas naturales de agua cristalina. ¡Un lugar precioso!

La cascada Oko (Oko-no-taki) es la más alta, con una caída de 88 m, y una de las más impresionantes de Yakushima.

La cascada Senpiro (Senpiro-no-taki), también conocida como cataratas Chihiro, se encuentra en un paisaje imponente. Se puede ver desde el mirador, o bien bajando las escaleras hasta sus pies. El bosque circundante es hogar de varios grupos de macacos.

Gajumaru Bayan Garden es un pequeño jardín de banianos (Ficus microcarpa) cuyo nombre en japonés es gajumaru. Se trata de un árbol tropical famoso por sus raíces aéreas y su gran longevidad. Es considerado como sagrado en la cultura ryukyu (Okinawa) ya que se asocia a la energía vital y a espíritus que traen buena fortuna (Kajimuna). En este jardín destaca uno en particular con una antigüedad de entre 200 y 300 años.

Consideraciones finales:

-Desde 28 de diciembre hasta 4 de enero son días festivos en Japón, por lo que muchos puntos de interés permanecen cerrados, incluidos museos, algunas tiendas, restaurantes u hoteles.

-En estas fechas es mejor hacer reserva en los restaurantes, especialmente si queréis probar platos típicos, como el pez volador.

-Muchas carreteras son muy estrechas, prácticamente un carril para los dos sentidos, por lo que conviene ir con precaución y no correr. Además, en las carreteras se reúnen macacos para acicalarse aprovechando el calor que desprende el asfalto.

-No hay que acercarse a los macacos ni a los ciervos, no solo porque están protegidos sino porque son animales salvajes y pueden ponerse agresivos si se sienten amenazados, y ¡ni que decir que no hay que alimentarlos!

-Hay que informar al hotel de las rutas de treking que se van a realizar y las fechas. Los hoteles también pueden preparar bento para comer durante las rutas de trekking, pero, por favor, no tiréis basura en el bosque. ¡Seamos responsables!

-Ni cabe decir que no hay que salirse de los caminos o dañar el musgo, árboles u otras plantas.

Y, dicho esto, espero que incluyáis Yakushima en vuestra ruta por Japón, ya que esta isla cautiva con su naturaleza y la singularidad de sus paisajes. Sin duda, una experiencia que deja huella.

Japón (Kioto y Kyushu) – el gran sueño viajero 2

El mes de enero de este año es muy especial para nosotros, pues además del cumpleaños de Xavi, también celebramos nuestro aniversario, y es que solo una vez se celebran 20 años juntos. Y dado que será un viaje de celebración, decidimos volver a Japón para seguir con nuestro trayecto que empezamos en junio del año pasado cuando visitamos la ciudad de Tokio y la región de Tohoku. A este viaje le dedicaremos el mismo número de días que al viaje anterior (un total de 24 días), pero esta vez centrándonos en el triángulo Kioto-Nara-Osaka y en dos islas del sur: Kyushu y Yakushima. Kyushu es la tercera isla del archipiélago (tras Honshu y Hokkaido) en cuanto a tamaño y es considerada la cuna de la civilización japonesa. Aquí nos daremos un baño en las arenas volcánicas de Beppu, veremos las grullas en Izumi y presenciaremos una representación de kagura en Takachiho. Por otro lado, Yakushima es una pequeña isla situada al sur de Kyushu y fue el primer lugar en ser declarado Patrimonio de la Humanidad de Japón. Además, es el hogar de ciervos y macacos endémicos, y sus bosques de cedros milenarios inspiraron a Hayao Miyazaki para ambientar la película de animación La Princesa Mononoke.

Así pues, nuestro segundo itinerario por Japón es el siguiente:

  • Días 1-2: Barcelona-Osaka
  • Día 3: Osaka-Yakushima
  • Días 4-5: Yakushima
  • Día 6: Yakushima-Kagoshima-Nichinan (Obi)
  • Día 7: Nichinan-Aoshima
  • Día 8: Aoshima-Takachiho
  • Día 9: Takachiho
  • Día 10: Takachiho-UsukiBeppu
  • Día 11: Beppu-Takamori-Kumamoto
  • Día 12: Kumamoto-Izumi
  • Día 13: Izumi
  • Día 14: Izumi-Kirishima
  • Día 15: Kirishima-Osaka-Nara
  • Día 16: Nara
  • Día 17: Nara-Kioto
  • Días 18-20: Kioto
  • Día 21: Kioto-Osaka
  • Día 22: Osaka
  • Días 23-24: Tokio-Barcelona

Logística viaje

Igual que el año pasado, combinaremos trayectos en tren (Nara-Kioto-Osaka) con coches de alquiler (Yakushima y Kyushu). Con la finalidad de aprovechar mejor los traslados, volaremos a Yakushima desde Osaka y después desde Yakushima a Kagoshima.  

Podéis leer la primera parte del viaje aquí: Japón (Tokio y Tohoku) – el gran sueño viajero

Y si no queréis perderos detalles de este viaje, leed también las próximas crónicas:

Sabores de Japón: descubriendo el umami

Experiencias en Japón: kagura en Takachiho

Experiencias en Japón: sunamushi onsen o baño de arena caliente en Beppu

Experiencias en Japón: ceremonia del té con kimono en Izumi

Lo que + nos gustó y lo que –. Kioto y Kyushu