Lijiang, hogar de los naxi

Un grupo étnico se define como un conjunto de personas con antepasados comunes que comparten la misma identidad cultural, idioma, historia y tradiciones. Un total de 56 grupos étnicos son reconocidos oficialmente en China. La etnia han es la mayoritaria, representando alrededor del 92% de la población, mientras que los 55 grupos étnicos restantes representan tan solo el 8%. Los hui, repartido por prácticamente todo el país (por ejemplo, en el barrio musulmán de Xi’an y en Donglianhua en Yunnan) y los uigures, asentados principalmente en Xinjiang (Turpán y Urumqi), son de los grupos minoritarios más extensos. En Yunnan conviven 26 grupos étnicos (la etnia han más 25 grupos minoritarios), siendo la provincia con mayor diversidad cultural de China.

Los naxi, que habitan principalmente en las provincias de Yunnan y Sichuan, son el grupo étnico mayoritario de Lijiang. Se dice que los nómadas qiang, originarios del Tíbet, al instalarse en Yunnan, se dividieron en tres grupos: los naxi, que permanecieron en Baisha y Lijiang, los bai, que se asentaron en Dali, y los mosuo, que viven alrededor del lago Lugu. Los naxi poseen el único sistema de escritura pictográfica aún en uso. Con una antigüedad de más de 1000 años, este sistema era utilizado principalmente por los sacerdotes, llamados dongbas (u hombres sabios). El dongbaísmo es una religión chamánica muy popular entre los naxi, que se basa en las relaciones entre el ser humano y la naturaleza, que son hermanos del mismo padre, pero de distinta madre. Uno de los lugares de gran importancia religiosa dongba son las Terrazas de Agua Blanca en la provincia de Shangri-la.

Históricamente mantenían una organización matriarcal y un sistema matrimonial libre conocido como azhu, donde las mujeres administraban los bienes, heredaban las propiedades y criaban a los hijos en el hogar materno. Actualmente, esta organización matriarcal y matrilineal solamente sigue viva entre los mosuo. Otra característica de los naxi es su música tradicional (estilos dongjing, baisha y huangjing) que se considera un «fósil vivo» y que mezcla influencias de antiguas dinastías chinas (Tang y Song) y del Tíbet.

Lijiang es una preciosa ciudad (también muy turística) situada a una altitud de 2400 m sobre el nivel del mar, en el valle del río Yangtsé, después de la Garganta del Salto del Tigre, y rodeada por la Montaña Nevada del Dragón de Jade (Yulong Xueshan), la Colina del Efefante (Xiangshan) y la Montaña del León (Shizishan). Su principal atractivo es la ciudad antigua, Dayan Old Town (Dayanzhen), completamente restaurada en 1997 después de quedar destruida por un terremoto un año antes. Ese mismo año fue también reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

A diferencia de otras ciudades, no sigue una estructura regular, sino que más bien se trata de un entramado de callejuelas de piedra, canales y puentes. Gracias a un ingenioso sistema hidráulico que distribuye el agua por toda la ciudad, se ha ganado el sobrenombre de “Venecia del Este” o la “Suzhou de las tierras altas”. Dos antiguas ruedas (Large Water Wheel), situadas cerca de la entrada norte, son una representación de este antiguo sistema. El agua parte desde el Estanque del Dragón Negro (Heilongtan), descendiendo por la gravedad, y, al llegar al casco antiguo, se divide en tres ramales principales, que a su vez se dividen en una extensa red de canales y regueros cruzados por cerca de 350 puentes, algunos originarios de las dinastías Ming y Qing.

El Estanque del Dragón Negro es uno de los lugares más bonitos de Lijiang. En días despejados, se puede ver la Montaña Nevada del Dragón de Jade, sin embargo, nosotros no tuvimos esa suerte… Alrededor del estanque se encuentran varios templos y pabellones, como el pabellón que abraza la Luna, construido a finales de la dinastía Ming (aunque la estructura actual es una reproducción de 1963), el templo del dragón (Longshen), construido en 1737, o la torre Wufeng construida durante la dinastía Ming. Se cuenta que, en este lugar, 10 dragones malvados causaban mucha destrucción hasta que Lu Dongbin, uno de los ocho inmortales del taoísmo, encarceló a nueve en una torre, dejando libre solamente al dragón más joven que aún vive en el estanque.

La historia de Lijiang se remonta al siglo XIII, cuando los antepasados del clan Mu se asentaron en Dayechang, origen de la actual ciudad antigua de Dayan. Gracias a su posición estratégica en las rutas comerciales entre Yunnan, Sichuan y el Tíbet (que forman la conocida Ruta del té y de los caballos), la localidad se convirtió pronto en un importante centro político, económico y cultural. Durante las dinastías Yuan y Ming se consolidó como sede administrativa y prosperó bajo el gobierno hereditario de la familia Mu, que actuaba como intermediaria entre el poder imperial y los pueblos de la región. Finalmente, en 1723, ya bajo la dinastía Qing, las autoridades locales fueron sustituidas por oficiales de la corte imperial, poniendo fin al gobierno de la familia Mu.

La Mansión Mu (Mu Palace o Mufu) fue la antigua residencia y sede administrativa del clan Mu. Construida originalmente durante la dinastía Yuan, ampliada en época Ming y reconstruida en 1998 para albergar el Museo del Casco Antiguo de Lijiang, su arquitectura combina el estilo palaciego Ming con influencias naxi y tibetanas. El recinto reúne 162 estancias distribuidas entre patios, jardines, pabellones y salones alineados a lo largo de un eje central, como los salones Sanqing, Hufa, y el Salón del Consejo, y las torres Yuyin, Guangbi, y Wanjuan. Desde su parte más alta se contemplan excelentes vistas de los tejados de la ciudad antigua.

Otro edificio relevante de Lijiang es el Templo Puxian, un pequeño templo budista dedicado al bodhisattva Puxian (Samantabhadra), asociado con la práctica virtuosa, la compasión y la sabiduría. Fue construido durante el reinado del emperador Daoguang de la dinastía Qing, en la primera mitad del siglo XIX. Su arquitectura combina la disposición residencial naxi conocida como “cuatro patios y cinco tragaluces” con elementos propios de los templos budistas han, reflejando la convivencia de distintas tradiciones culturales en Lijiang. Durante mucho tiempo ha funcionado no solo como lugar de culto, sino también como espacio comunitario para ceremonias y actuaciones de música antigua naxi. Por su valor histórico, arquitectónico y social, fue declarado bien cultural protegido de ámbito municipal en 2023.

Durante este tercer viaje por China, Lijiang fue nuestra puerta de entrada a Yunnan, con sus paisajes y con la diversidad cultural que la caracteriza. Llegamos tras un corto vuelo desde Guangzhou y le dedicamos un total de 2 días, antes de desplazarnos en tren a Dali. Sin embargo, no la pudimos disfrutar tanto como nos hubiera gustado, ya que justamente estos fueron los días en los que notamos más los síntomas del mal de altura (dolor de cabeza y sensación de cansancio). Aun así, Lijiang se merece claramente una visita.

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Autor: unmundouncaminounamirada

Soy Aly, apasionada de los viajes y de capturar la belleza del mundo en mis relatos. Viajar, para mí, es una forma de mirar la vida desde otras perspectivas, y, por eso, quiero compartir contigo mi manera de descubrir el mundo, contándote mis experiencias y sensaciones en cada trayecto. Aquí encontrarás historias emocionantes, consejos útiles y fotografías que capturan la esencia única de cada destino. No se trata solo de recorrer kilómetros, sino de abrir el corazón a nuevas experiencias, sabores, sonidos y rostros que nos transforman con cada paso. Este espacio es también para ti: para que sueñes, planees y encuentres inspiración para tu próxima escapada, sin importar si viajas solo, en compañía o desde la comodidad de tu casa. Acompáñame a descubrir rincones insospechados, rutas poco transitadas y momentos que dejan huella. Porque viajar no es solo moverse, es una forma de ver la vida. ¿Listos para emprender este viaje juntos?

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