Japón (Tokio y Tohoku) – el gran sueño viajero

Si hay un viaje que se nos ha ido resistiendo durante todos estos años, ese es Japón. Creo que organicé mil posibles itinerarios, pero al final ninguno llegó a buen puerto… Y no porque no le pusiéramos ganas, no, todo lo contrario… La última vez que monté un itinerario fue en 2019, con previsión de que íbamos a viajar en 2020, sin embargo, el destino decidió que ese año tampoco iba a ser… Y bien, ahora he vuelto a revisar los itinerarios que ya tenía apuntados para dar ya con el que será el itinerario definitivo porque este año ¡vamos a Japón sí o sí! Dado que Japón es uno de los países más visitados del mundo, resulta abrumadora la cantidad de información que se puede encontrar en internet ahora mismo… Hasta me aventuraría a decir que disponer de toda esta información incluso entorpece la organización del viaje, pues a veces cuesta decidir qué es lo que de verdad nos gustaría visitar y qué es lo que se supone que “debemos visitar” en Japón.

Y como todos tenemos intereses y gustos distintos, para nuestro primer viaje a Japón hemos decidido prescindir de lo que “no debemos perdernos” para centrarnos en lo que más nos interesa. Por eso hemos elegido visitar la región de Tohoku, una región menos conocida de Japón, con la intención de huir de las “masas” de turistas que visitan el país todos los años. Además, Tohoku reúne algunas de las tradiciones que más interés nos despierta, como por ejemplo la momificación en vida (momias sokushinbutsu) que se llevaba a cabo en la prefectura de Yamagata o la tradición de los namahages de Akita. Aunque no podremos presenciar el namahage porque se celebra en Año Nuevo, ni el Festival Namahage Sedo porque se celebra en febrero, sí visitaremos su museo. También haremos una incursión en la cultura Jomon en Aomori y tampoco nos olvidaremos de la historia de los samuráis, y para ello, visitaremos el castillo de Hirosaki, uno de los pocos castillos que siguen en pie sin renovaciones desde el período Edo, así como las ciudades de Kakunodate, Hiraizumi o Sendai.

Y como éste es nuestro gran sueño viajero, le dedicaremos un total de 24 días que hemos distribuido de la siguiente manera:

Logística viaje

En este viaje, igual que en Corea del Sur, nos desplazaremos en tren. Sin embargo, tras calcular aproximadamente los precios de los traslados y compararlos con el precio del JR Pass, hemos decidido que no adquirir el JR Pass. Finalmente, para poder tener más libertad en los desplazamientos sin tener que depender de los horarios del transporte público, alquilaremos coche en diferentes ciudades como Hiraizumi, Morioka, Aomori, Akita, Sakata y Tsuruoka.

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Japón (Kioto y Kyushu) – el gran sueño viajero 2

China: Ruta de la Seda

Hace 13 años (¡que se dice pronto!) Xavi y yo emprendíamos con mucha ilusión, pero también con cierto miedo, nuestro primer viaje fuera de Europa. El destino de aquel viaje, para el que disponíamos solamente de 10 días, fue nada más y nada menos que la grandiosa China, y, para aprovechar al máximo los días disponibles, nos centramos en Beijing. La verdad es que en aquel entonces tampoco aspirábamos a hacer un gran viaje… Ahora, años después, recordamos con melancolía aquella Gran Muralla alborotada de gente, la majestuosa Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo, el Palacio de Verano y sus exquisitos jardines, aquel pato laqueado que estaba para chuparse los dedos… Y, pensándolo en retrospectiva, incluso nos reímos con las “desgracias” que nos pasaron, como coger un taxi y que, en vez de dejarnos a nuestro destino, nos dejase en la otra punta de la ciudad, o coger un rickshaw para visitar los hutongs y que éste nos llevase a un callejón sin salida para pedirnos más dinero del acordado. También recordamos aquel calor abrasador en pleno mes de julio, la contaminación que oscurecía el cielo, o la gente escupiendo por doquier… Y, a pesar de todo, ese viaje fue importante para nosotros, no solo por lo que descubrimos, sino también por ser nuestra primera gran experiencia en un país lejano y tan diferente a lo que habíamos conocido hasta entonces. Nos abrió la puerta a lo desconocido, a atrevernos con lo que fuera, a querer conocer más y más sobre otros países y otras culturas. Y, ¿qué os puedo decir? Desde entonces no hemos parado de viajar.

Y ahora, 13 años después toca volver a viajar a China. Para esta nueva aventura disponemos de unos días más que la primera vez, 16 días en total (limitados esta vez por la entrada libre de visado), que hemos dividido entre la Ruta de la Seda, que teníamos ganas de hacer desde hace tiempo, y Shanghái, cambiando radicalmente de escenario para hacerle una corta visita a un amigo. Empezaremos, pues, nuestra aventura por la Ruta de la Seda en las remotas Urumqi y Turpán, antiguos puntos de conexión entre Europa y Asia. Debido a cuestiones logísticas, desde Urumqi volaremos a Xi’an donde por fin conoceremos a los famosísimos Guerreros de Terracota, para luego retroceder hacía Tianshui para visitar las cuevas de Maijishan y hacía Dunhuang para visitar las cuevas de Mogao. Aunque nuestra primera intención era llegar hasta Kashgar, por diferentes razones, finalmente decidimos dar esos días a Luoyang y visitar también las cuevas de Longmen.

Así pues, nuestro itinerario se distribuye tal que así:

Logística viaje

Para optimizar los días y los desplazamientos entre las dos partes del viaje, volaremos desde Barcelona a Shanghai y volveremos a Barcelona desde Xi’an. Los desplazamientos serán principalmente en vuelos internos, dado que las distancias son muy grandes y los días de los que disponemos son pocos. El principal problema que nos hemos encontrado al montar esta ruta es que pensábamos que el trayecto sería linear desde Urumqi, a Dunhuang y finalmente a Xi’an, sin embargo, la infraestructura no está preparada para esto, de manera que tuvimos que volver a Xi’an desde Urumqi y desde Xi’an ir a Dunhuang, dado que de Urumqi a Dunhuang no hay vuelos directos ni tampoco posibilidad de ir en tren. A Tianshui y a Luoyang sin embargo, nos desplazaremos en tren desde Xi’an.

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Saboreando China

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Corea del Sur – un viaje para el espíritu

Estar confinados por el COVID-19 en 2020 nos hizo pensar en lo afortunados que fuimos por poder viajar, poder conocer otras culturas, de disfrutar de bosques y selvas, de playas vírgenes, o de admirar fauna salvaje… Nos hizo pensar también en todos los sueños viajeros que pudimos cumplir: desde subir a la muralla china, que fue, de hecho, en nuestro primer viaje fuera de Europa; a disfrutar de la sabana africana en nuestra luna de miel en Kenia; a ver los gorilas y los chimpancés en Uganda y Ruanda, que fue mi regalo cuando cumplí 30 años; a ver los orangutanes en Sumatra y Borneo; a emocionarnos con las auroras boreales en Groenlandia; a conocer las tribus de Papúa y las costumbres de Tana Toraja; a “perdernos” por las selvas de Malasia y Costa Rica; entre muchos, muchos otros sueños viajeros cumplidos… Y es que al final, el mayor sueño es poder seguir viajando, conociendo lugares y gente increíble, desconectando y rompiendo con la rutina, disfrutando al máximo y aprendiendo a valorar otras culturas, a ser felices y un tanto más libres.

Y precisamente de esto tratará nuestro próximo viaje, de cumplir más sueños viajeros. Y este año toca un país que, a pesar de empezar a ponerse de moda, aún es un gran desconocido: ¡Corea del Sur! Para esta aventura disponemos de un total de 15 días. Sí, muy pocos… nos tocó ir reduciendo el itinerario unas cuantas veces, pero aun así haremos lo posible para empaparnos al máximo de la cultura y la naturaleza coreanas. Debido al poco tiempo del que disponemos, entre nuestros imprescindibles, además de las principales ciudades, Seúl y Busán, hemos sumado también Daegu y Gyeongju para seguir adentrándonos en el pasado y la espiritualidad coreana. Y como en nuestros viajes nunca falta la naturaleza, volaremos también a la isla de Jeju. Aunque, debo confesar que una de las actividades que más ilusión me hace, es la de pasar una noche en uno de los muchos templos de Corea. Tengo mucha curiosidad, y también muchas ganas de sumergirme en la religión budista y en sus ceremonias. Y es justamente por esta razón por la que he nombrado a este viaje como «un viaje para el espíritu».

Así pues, nuestro itinerario por tierras coreanas acabó perfilado tal que así:

  • Días 1-2: Barcelona-Seúl
  • Día 3-5: Jeju
  • Día 6-7: Busán
  • Día 8-9: Gyeongju
  • Día 10-11: Daegu
  • Día 12-14: Seúl
  • Día 15: Seúl-Barcelona

Logística viaje

Las dos compañías aéreas de Corea (Korean Airlines y Asiana Airlines) ofrecen vuelos directos de Barcelona a Seúl (y viceversa). Dentro del país, igual que en Austria, nos desplazaremos principalmente en tren, aunque en algunos casos, cogeremos el autobús. Para ir a la isla de Jeju, tomaremos un vuelo interno y alquilaremos un coche para poder desplazarnos con tranquilidad. Si no queréis perderos detalles del viaje, leed también las próximas crónicas:

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I like to move it, move it, Madagascar!

Este año la elección del “gran” viaje ha resultado ser un pelín complicada ya gran parte de nuestros días de vacaciones disponibles se vieron reducidos por el viaje a París que hicimos en enero para celebrar nuestro 13º aniversario juntos y también por asistir a un congreso en Oporto (Portugal). Aun así nos quedaban 15 días valiosos en septiembre, y tras barajar muchas opciones, hemos decidido volver a nuestro continente favorito, África. Sí, después de Kenia, Marruecos, Egipto, Uganda y Ruanda, ¡volvemos! Volvemos a ese continente que nos enamoró para siempre la primera vez que lo visitamos. Kenia nos descubrió su gran naturaleza y Uganda y Ruanda, la última vez que pisamos el continente, años después, nos enseñaron que África no es solamente naturaleza sino también sonrisas, amabilidad, cariño… Sí, sonrisas, porque al fin y al cabo la felicidad no se mide en la cantidad de bienes materiales que unx tiene. Nunca borraremos de nuestras mentes la multitud de niñxs persiguiéndonos con una gran sonrisa al son de “how are you, muzungu?”. “Muzungu” que viene a decir “blanco” en bantú. Como anécdota, siempre recordaremos el momento en el que una niña se acercó a Xavi con gran curiosidad, le olió y luego le dio un lengüetazo en la mano. Con el sol de justicia que hacía ese día y con la facilidad que tiene Xavi en sudar, la pobre debió de pensar que lxs blancxs ¡olemos y sabemos horrible! jajajajaja Una experiencia como muchas tantas que llegan a pasar cuando viajas… Pero, ¡basta de recuerdos! porque este año nos esperará un nuevo viaje, una nueva experiencia, que más no, esperamos que nos impresione como lo hicieron ya las anteriores inmersiones en esas tierras tan fascinantes!

Y este año volvemos, pero esta vez para visitar la isla más grande del continente y la cuarta más grande del mundo después de Groenlandia, Nueva Guinea y Borneo (considerando Australia como un continente). Sí, lo habéis adivinado, viajaremos a ¡Madagascar! Esa isla tan famosa tanto por los preciados lémures, como por sus baobabs, por sus camaleones, y como no, por ser la isla del rey Julien XD.

En este viaje nos vuelve a acompañar mi hermana que de África solamente visitó (con nosotros también) Marruecos y Egipto. E igual que en la mayoría de viajes que hacemos, nuestra intención es visitar el máximo de parques naturales posibles y ver y disfrutar al máximo de la naturaleza y de la fauna local. Desde el principio teníamos en mente visitar la famosísima avenida de los baobabs, los parques de Analamazaotra, Isalo y Ranomafana y la reserva de Anja, ya que nuestro principal objetivo son los lémures, esos primates estrepsirrinos endémicos de esta isla.

Para poder llevar a cabo esta gran aventura hemos decidido contactar con una guía (itinerario libre con coche y conductor), ya que según nos han explicado los traslados por la isla pueden ser muy difíciles en transporte público, y, como disponemos de pocos días y grandes planes, hemos considerado que esta sería la mejor opción. Y bien, después de explicarle nuestras intenciones, nos dijo que era factible visitar todo lo que queríamos en nuestros limitados días. ¡Es más! nos recomendó dos reservas privadas: de Peyrieras y de Vakona (que aceptamos porque tenían buenas opiniones en internet, pero que esperamos que no sean un fiasco…), e incluso un par de días en la playa. Los días en la playa se hacen necesarios (aunque no sean una prioridad para nosotros) para una mejor logística al hacer el itinerario circular. De esta manera no perderemos tanto tiempo en los traslados, que ya nos ha informado que serán laaargoooss y tediosos.

Y, finalmente, así quedó perfilado el itinerario:

Logística del viaje

Como en las anteriores presentaciones ya incluía un párrafo dedicado a la logística del viaje, aquí está. Aunque en esta ocasión no puedo aportar mucha información más allá de que hay vuelos directos a Antananarivo desde París (por algo la isla fue colonia francesa…).

En cualquier caso, os dejaré más detalles de cada lugar en las crónicas. ¡No os las perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Adentrándonos en el pasado. Sulawesi y Papúa Occidental

Este año me vi golpeada por la locura total. Siempre he soñado con poder viajar algún día a Papúa para conocer sus tribus que, a pesar del paso de los siglos, siguen ancladas a sus tradiciones y a su cultura. Es como viajar al pasado, a la época de nuestros ancestros, en la Edad de Piedra. Siempre he deseado poder adentrarme en este mundo tan diferente a todo lo conocido, pero nunca me había atrevido en proponerlo de verdad. Y me vi atacada por la locura y me planté en banda diciendo que de este año no podía pasar.

Para llevar a cabo esta aventura, hemos elegido Papúa Occidental (o Nueva Guinea Occidental o Irian Jaya), o lo que es lo mismo, la mitad indonesia de la isla de Nueva Guinea o Papúa (mira que lo ponen difícil…). Pero, si bien le hemos puesto muchas ganas, la organización ha resultado ser bastante complicada, principalmente debido a que la información es más bien escasa. En un principio mi objetivo eran lxs korowai, la última tribu caníbal, que se presenta más lejana a la influencia del “hombre blanco” que lxs dani, habitantes del valle de Baliem, pero la falta de información y unos precios desorbitados acabaron por decantarnos por los segundos. Había leído que el valle de Baliem se puede hacer por libre, pero a nosotros nos parece que esto es solo apto para lxs más aventurerxs, así que hemos decidido buscar un/a guía que nos capitanee por estos lares.

Y ya que estábamos inmersos en este viaje al pasado (¡será un viaje de lo más cultural!), también hemos decidido incluir la vecina isla de Sulawesi (o Célebes) y así seguir con las tradiciones ancestrales un tanto lejanas a nuestro entender y visitar también a lxs Toraja, que tienen peculiares tradiciones ligadas a la muerte. En esta isla también visitaremos el Parque Nacional de Tangkoko para conocer al entrañable tarsero, al que no tuve el placer de conocer en Borneo, y al macaco negro crestado, endémico de Sulawesi (no me pude resistir…).

Como base, hemos optado por Singapur en vez de Yakarta como sería más normal. Nos hemos inclinado por esta ciudad porque ofrece mayor atractivo que la capital indonesia y podremos dedicarle unos días también. Igual que en el viaje del año pasado a Borneo y Sumatra, mi hermana nos acompañará una parte del viaje (Singapur y Sulawesi), y volverá a Barcelona justo cuando nosotros nos embarcaremos en la aventura papuana.

Y así queda perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

Por las condiciones particulares de este viaje, hemos optado por contar con guías expertxs en cada etapa. Consideramos que visitar a lxs danis en el Valle de Baliem puede resultar muy difícil sin un/a guía, especialmente si no se tienen conocimientos de bahasa indonesia. En el caso de Tana Toraja, si bien se puede hacer perfectamente por libre, también tenemos intención de contratar un/a guía, ya que tiene más facilidad de acceder a funerales, y, finalmente, en el Parque Nacional de Tangkoko está prohibido acceder por tu cuenta, por lo que también habrá que ir con guía… Sin embargo, Singapur lo visitaremos totalmente por libre.

Vuelos

Las páginas de las compañías aéreas indonesias no permiten el pago con tarjeta extranjera, así que hay que comprar los vuelos a través de una cuenta intermediaria.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Y aprovecho la crónica para agradecerle a mi prima el súper extraordinario logo que me ha hecho!! ¡Muchísimas gracias, Geo, por darle un toque elegante a este blog!

Espero que os guste tanto como me gusta a mi.

Austria: de cultura, música y belleza

¡Sí, sí, sí, síiiiii! Por fin visitaré el pueblo más especial para mí desde hace unos años: Hallstatt. Por qué es tan importante para mí, os preguntaréis. Pues porque es el alma de mi tesis doctoral. Empecé a trabajar con los datos de los registros parroquiales católicos y con las medidas craneales durante mi trabajo de final de máster y ahora, después de ampliarlos con los registros parroquiales protestantes siguen siendo el centro de mi estudio. Y, ¡por fin visitaré al pueblo del que tanto sé y que aún no conozco!

Dado que el pueblo más bonito al lado de un lago, como también se le conoce, es el punto focal de este viaje de Semana Santa, pasaremos en él tres días, ¡nada más y nada menos! La razón es que además de visitar las iglesias y el osario (y conocer por fin mis queridos cráneos decorados que tantas veces he visto en fotos), también quiero visitar la mina de sal y el pequeño pueblecito de Obertraun, el cual es famoso tanto por sus pistas de esquí, como por sus cuevas y por el mirador 5 Fingers.

Hallstatt se encuentra a unos 75 km de Salzburgo, así que, en un primer momento queríamos volar hasta allí, pero resultó ser más barato volar a Viena, y además el vuelo es directo. Así que incluimos también un par de días en Salzburgo y en Viena en nuestro trayecto.

Y así quedó perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

En este caso hemos decidido desplazarnos en tren. La página oficial de trenes del país contiene información sobre los trayectos y los precios y, además, los billetes se pueden comprar on-line. Se puede adquirir un billete de primera o segunda clase y también hay la opción de comprar un billete con horario flexible (el doble de caro) que ofrece la posibilidad de coger cualquier tren (a cualquier hora del día) al destino elegido. Para llegar a Hallstatt se puede ir desde Viena en tren directo que dura 3 horas y poco (sólo los fines de semana y festivos) o bien desde Salzburgo en un trayecto con escala que tarda 2 horas y media.

Si vais en coche debéis de tener en cuenta que no se puede entrar en Hallstatt, ya que las calles son peatonales, y para aparcarlo solo se puede hacer en los aparcamientos de pago externos.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

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Y si sois de buen comer:

Tras las huellas del orangután

El año pasado teníamos previsto pasar 15 días recorriendo el Borneo malayo. El principal objetivo era ver al orangután en los dos centros que hay: el de Sepilok y el de Semenggoh. También entraba entre nuestros planes ir a la Turtle Island, ya que, aunque ya hemos presenciado el desove de la tortuga verde en Costa Rica, queríamos ver también las pequeñas tortuguitas abriéndose paso entre la arena para emprender su gran aventura en el mar, y esta isla se presenta como la mejor opción debido al desove continuo de las tortugas, no habiendo una temporada bien definida. También habíamos contemplado visitar el río Kinabatangan, que es considerado el Amazonas de Borneo; las cuevas de Mulu para ver el éxodo de murciélagos que salen al anochecer; y finalmente el Parque Nacional de Bako. Peeeeero…, debido a cosas de la vida no pudimos llevar a cabo este viaje y tuvimos que elegir, tres semanas antes de las vacaciones, un destino alternativo, Groenlandia.

Así que este año, después de mucho mirar, pensar y debatir, hemos decidido retomar este viaje y, como tenemos más días disponibles, lo hemos ampliado y mejorado (¡si cabe!). Visitaremos especialmente Borneo Malayo (que es el viaje original), pero también el Parque Nacional de Tanjung Puting en el Borneo Indonesio y el parque de Gunung Leuser de Sumatra (Indonesia). La idea de añadir estos dos nuevos destinos nació con el documental Misión Crítica: El orangután al límite, después del cual nos pusimos a investigar sobre los orangutanes en Indonesia. Total, que descubrimos mil crónicas de viajeros que disfrutaron de estos primates a bordo de un klotok (barco típico) en el parque de Tanjung Puting y decidimos que teníamos que incluirlo también. Pero después descubrimos que se puede hacer noche en la selva tras hacer un trekking rastreando orangutanes desde Bukit Lawang y definitivamente ¡¡también lo teníamos que hacer!!

Y así es como quedó perfilado nuestro viaje de 22 días por estas maravillosas islas:

Logística del viaje

Vuelos

La logística del viaje se basa en vuelos internos. Podríamos decir que es “el viaje de los vuelos”, pero hemos optado por esta opción porque los vuelos internos son asequibles y es la opción más rápida y cómoda para desplazarse de un lugar a otro. Los vuelos internos no son caros y, según nuestra experiencia, lo mejor es comprarlos directamente en la página de la aerolínea (en el caso de Malasia). Los vuelos más caros han sido los vuelos de ida de BCN a Kuala Lumpur y la vuelta de Yakarta a BCN, que, para nuestra desgracia, nos han encarecido el viaje algo más de lo que teníamos previsto. También es importante saber que los vuelos con compañías indonesias no se pueden comprar directamente sino que hay que utilizar una cuenta intermediaria para poder realizar el pago, ya que no aceptan tarjetas extranjeras. En este caso, los hemos comprado a través de Nusa trip.

A la hora de montar el itinerario hay que tener en cuenta también que los vuelos pueden tener retrasos, por lo que es mejor calcular un día entero para el vuelo y así asegurarse de  que no se pierde la siguiente conexión.

Hoteles

Tanto en Malasia como en Indonesia, la oferta hotelera es muy amplia, siendo la opción más barata pasar la noche en habitación compartida y subiendo según las exigencias y los imprescindibles de los que cada uno quiera disponer. Nosotros iremos combinando habitaciones compartidas con algún que otro capricho. Los alojamientos más caros de nuestro viaje serán en el parque de Tanjung Puting, en la zona del  Kinabatangan y en la Turtle Island, por las características propias de estos lugares. Para visitar el Parque de Tanjung Puting solamente es posible a bordo de un klotok (embarcación tradicional), por lo que el precio, aunque se puede llegar a regatear algo, es el que ponen los dueños de estas embarcaciones. En cuanto al río Kinabatangan, el acceso a los hoteles y a la zona se realiza en barco, siendo muy difícil visitarlo por libre, por lo que los mismos hoteles ofrecen paquetes de varios días (según el tiempo que se quiera dedicar a la zona) con actividades y comidas incluidas.

En todo caso, os dejaré más detalles sobre las especificidades de cada lugar en los posts.  ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Sevilla y algo más

¡Hola a todos! Me estreno en este blog con un viaje a Sevilla que hicimos mi pareja y yo a principios de octubre. Nos quedaba una semana de vacaciones de este año (en marzo estuvimos una semana por Egipto y a principio de septiembre una semana por Groenlandia y tres días por Copenhague – Dinamarca), así que, después de mucho hablarlo decidimos este destino. En parte la decisión fue marcada por el hecho de que del sur de España todavía no conocíamos nada y en parte por visitar a unos amigos que conocimos en Costa Rica ¡hace ya 3 años!! (¡¡Cómo pasa el tiempo!!).

Y, os preguntaréis, porqué empiezo el blog justamente con este viaje… Pues bien, todo empezó con las insistencias de la familia de reunir nuestros viajes en una bitácora con fotos y a la que puedan acceder sin tener que escuchar mis historias cada vez que se vienen a cenar (historias que acompaño de mi álbum de fotos! Jaja), pero hasta este viaje no me lo había planteado en serio. Así que aquí estoy! Espero que disfrutéis leyendo mis crónicas y también que mis experiencias os sean útiles si decidís viajar por donde yo.

Cómo disponíamos de una semana decidimos aprovechar algunos días para visitar algunos otros destinos cercanos a Sevilla. Por lo tanto, nuestro itinerario quedó así:

Como os podéis dar cuenta es un itinerario muy ambicioso, pero es que nosotros somos así… un tanto culos-inquietos jajaja. Una de las características de nuestros viajes es siempre la necesidad de estar en contacto con la naturaleza. Es por eso que siempre que viajamos, sea el destino que sea, buscamos un espacio natural, y en este caso lo hemos conseguido de sobras con la visita al parque de Doñana, con un pequeño trekking por el Parque de Grazalema y con el parque del Alamillo en Sevilla que visitamos el último día.

Más adelante os explicaré nuestro viaje paso a paso. ¡No os lo perdáis!