Shanghai, la más moderna

Shanghai, situada en la desembocadura del río Yangtsé, es la ciudad más poblada de China y una de las más pobladas del mundo. Sin embargo, también es una ciudad vanguardista que combina a la perfección la modernidad y la tradición y muchos turistas comparan su skyline con el de Nueva York.

Shanghai fue también la primera ciudad que visitamos en este segundo viaje por China por dos razones: porque hay vuelos directos desde Barcelona a Shanghai tres días a la semana y porque así podíamos aprovechar para hacerle una corta visita a un amigo que llevábamos tiempo sin ver. Estuvimos aquí un total de cuatro días, de los cuales uno lo dedicamos a visitar la ciudad, uno a Suzhou, uno a Zhouzhuang y otro para ponernos al día con nuestro amigo. Un día para conocer Shanghai es más que suficiente, en nuestra opinión, aunque, en realidad, se le puede dedicar el tiempo que cada uno quiera.

Nuestra primera parada fue el templo Jiang’an, el templo budista más antiguo de la ciudad. Fue construido el año 247 durante el Reino Wu y fue trasladado a su ubicación actual en el 1216, durante la dinastía Song. Durante la Revolución Cultural China fue transformado en fábrica de plástico, pero volvió a convertirse en templo en 1983.

La siguiente parada fue la Torre de Shanghai. Esta torre está situada en el distrito de Pudong y es el edificio más alto de China (con una altura de 632 m y 128 pisos) y el 3º rascacielos más alto del mundo, superado por la torre Merdeka 118 en Kuala Lumpur y el Burj Khalifa de Dubái. El observatorio que ofrece una vista panorámica de 360º de la ciudad se encuentra en el piso 118 a una altura de 546 m.

Dado que se acercaba la hora de comer, desde la torre nos dirigimos a Yuyuan Garden y a sus calles comerciales. Después de ver los rascacielos de Shanghai, llegar al jardín Yuyuan es como retroceder en el tiempo. Este jardín fue diseñado durante la dinastía Ming (1559-1577) y a principios del siglo XX parte del jardín se convirtió en mercado. En 1982 fue declarado monumento nacional.

Desde Yuyuan Garden nos dirigimos hacia la calle Nanjing, que es como el Paseo de Gracia de Barcelona o la Gran Vía de Madrid, y fuimos caminando hasta el Bund, donde volvimos a encontrarnos con los rascacielos de la zona financiera, pero esta vez desde el otro lado del río Hangpu.

Como aún nos quedaba algo de tiempo antes de hacerse de noche y ver el encendido de las luces (a las 19:00h), fuimos al Museo de Arte de Pudong (Museum of Art Pudong; MAP). Curiosamente estaban haciendo una exposición sobre cuadros del Museo del Prado y una exposición sobre la historia del cuadro de Mona Lisa del Prado, la copia de la Gioconda (que vimos en el Louvre) más temprana conocida, obra de uno de los alumnos más cercanos a Leonardo da Vinci. Desde el tejado del museo se puede ver la Perla de Shanghai y los rascacielos circundantes.

Y ya, ¡por fin pudimos disfrutar de la ciudad de noche! Con estas vistas nos despedimos de Shanghai, ya que al día siguiente fuimos a Suzhou.

Saboreando China

Cada región de China que visitamos tiene su propia historia, cultura y costumbres, y, por lo tanto, su propia gastronomía. Aunque nos encontramos algunos platos en varias zonas, como, por ejemplo, el archiconocido cerdo con salsa agridulce, algunos platos solamente se pueden degustar en ciertas zonas, y estos son justamente los platos que hay que probar.

Normalmente se come a las 12 del mediodía y se cena sobre las 18, aunque los mercados nocturnos de comida callejera abren hasta más tarde. En Shanghai la comida se pide escaneando el código QR situado en una esquina de la mesa. A través del QR se hace el pedido y también el pago de los platos encargados. En el resto de las ciudades que visitamos (Urumqi, Dunhuang, Tianshui, Luoyang y Xi’an) nos trajeron la carta y vinieron a la mesa a apuntar el pedido. Dado que prácticamente nadie hablaba inglés y que la carta estaba en chino, tradujimos la carta con Google Lens (aunque a veces las traducciones no eran muy acertadas) y algunas veces nos guiamos por las imágenes, por esta razón desconocemos los nombres de muchos de los platos que probamos.

Es importante, antes de pedir, preguntar por el tamaño de los platos, tanto para no pasarse como para no quedarse corto tampoco. En Turpán, por ejemplo, pedimos un plato de pollo con patatas y fideos y el plato que nos trajeron era para 8 personas, como mínimo. Evidentemente no nos lo pudimos acabar… Menos mal que solamente habíamos pedido un plato…

En cuanto a la elección de los platos que probamos, ha habido platos que nos han encantado y platos que no nos han gustado nada como por ejemplo los fideos que probamos en Tianshui que llevaban una especie de salchichas y surimi al que no le habían quitado ni siquiera el plástico, o un tofu con cebolleta que sabía a quemado. Por otro lado, también ha habido platos con los que decidimos no atrevernos como, por ejemplo, cabeza de cordero o entrañas, entre otros.

Dado que probamos multitud de platos y se haría muy largo comentarlos todos, he hecho una selección de los platos que más nos han gustado dividiéndolos entre los mejores platos de carne o pescado; los mejores platos de verduras y la mejor comida callejera. Y aquí va nuestra selección:

Los mejores platos con carne o pescado

Hot pot

Posiblemente uno de los platos más conocidos de China, aunque realmente no es un plato sino más bien una forma de cocinar. Consiste básicamente en una olla de caldo colocada sobre un hornillo en la que se van introduciendo ingredientes a gusto. Los ingredientes del caldo varían según el lugar, incluyendo carnes, verduras, incluso azufaifo, y los ingredientes a añadir varían también (desde carnes, pescados, mariscos, pasta o verduras). Nosotros probamos el hot pot en Shanghai y en Xi’an, siendo en la primera ciudad un hot pot de pescado y marisco, mientras que en la última, de carne y verduras. Junto a los ingredientes a cocinar en el caldo de la “olla caliente” también hay botes con vinagre y aceite y unos platitos con diferentes ingredientes como ajo picado, aceite con chiles, pasta de sésamo, etc. Se trata de mezclar en un plato estos ingredientes (a gusto) para hacer así una salsa en la que se mojará la carne o el pescado y las verduras, una vez sacados de la olla. Los ingredientes se van introduciendo en la olla poco a poco, a medida que se van comiendo, teniendo en cuenta los tiempos de cocción, ya que las setas, por ejemplo, tardaran más en cocinarse que las finas tiras de carne. Ninguno de los dos hot pots que probamos fue picante (¡por suerte!).

Sopa de tallarines estilo Suzhou

Se trata de una sopa con tallarines finos y largo (plato básico) al que se le pueden añadir tortilla francesa, carne, gambas, etc. (platillos extra).

Pescado en salsa agridulce

Este es uno de los platos más típico de Shanghai y alrededores. Se sirve el pescado entero con la carne cortada en trozos para facilitar el agarre de la carne embadurnada en salsa agridulce.

Sopa picante Hu

Esta sopa la probamos en Luoyang y nos enamoró. Se trata de una sopa de tomates, con toque agri-picante, que lleva ternera, bambú y setas entre otros ingredientes.

Ternera con patatas

Este plato de ternera suave con patatas, un tanto picante lo probamos en Dunhuang y quedamos enamorados. Aunque la ternera con patatas puede parecer un plato europeo, lo cierto es que, debido a la mezcla de especias, el sabor es bastante diferente al que esperábamos.

Los mejores platos de verdura

Zizania

Una de las verduras que más nos sorprendió, tanto por su sabor como porque no la conocíamos, fue la zizania. La zizania se conoce también con el nombre de arroz salvaje, aunque no está emparentada con el arroz que conocemos. Se trata de una hierba acuática de la que se consumen los tallos tiernos. Como curiosidad, la expresión “meter cizaña” viene justamente de las semillas parecidas al trigo, pero no aptas para el consumo humano.

Nabo fermentado

Fue la primera vez que probamos el nabo fermentado en Shanghai y estaba buenísimo.

Ensalada de patata

Esta ensalada de patata crujiente que probamos tanto en Shanghai como en Xi’an nos encantó. Además de la patata cortada en finas tiras, lleva guindilla, cebolleta verde y sésamo.

Berenjenas al estilo chino

Estos bastones de berenjena nos recordaron las berenjenas con miel que están tan de moda en España. Tienen un sabor dulce por la miel, pero además llevan salsa soja, vinagre, chiles y jengibre picados y sésamo tostado.

Pakchoi con setas

Un plato sencillo, pero delicioso.

Los mejores platos de comida callejera

Hamburguesa china (Rou Jia Mo)

Aunque se le conoce con el nombre de hamburguesa china, este delicioso pan con carne poco tiene que ver con una hamburguesa. El pan plano caliente (llamado mo) y la carne de cerdo, ternera o cordero, suave y sabrosa, convirtió a este plato típico de Xi’an en uno de nuestros favoritos. Si vais a Xi’an, ¡no os lo perdáis!

Pinchos

Los pinchos son otro plato típico de la Ruta de la Seda. En Urumqi probamos unos pinchos de carne de cordero que estaban de rechupete, mientras que en Xi’an los probamos tanto de carne de cordero como de pollo. Los pinchos son un acierto seguro en cualquier ciudad.

Empanadas de cordero

Otro plato callejero que probamos en Urumqi fueron las empanadas de cordero. ¡Simplemente deliciosas!

Pan hojaldrado relleno (Rou Ga Mo)

Se trata de un pan hojaldrado relleno de carne picada y col que probamos en el mercado nocturno de Dunhuang.

Para finalizar, si tenéis la oportunidad de tomar un té en alguna casa de té, no lo dudéis. Nosotros entramos en una casa de té en Tianshui y fue toda una experiencia. Primero se tuesta el té verde junto con azufaifo y bayas de goji, luego se añade el agua. La gracia de este té es que se puede alargar el tiempo que sea, ya que a medida que se van bebiendo los vasitos de té, se va añadiendo agua y se puede hacer más té. Junto al té nos sirvieron pastelitos caseros y frutos secos. El entorno también fue precioso, con sus jardines, la paz y la tranquilidad. Nos hizo olvidarnos por un momento que estábamos en medio de una gran y bulliciosa ciudad. Una experiencia totalmente recomendable.

Y esto es todo. Espero que os sirva de ayuda para vuestro viaje y que no tengáis miedo a probar diferentes platos, y por qué no, que seáis incluso más atrevidos que nosotros. ¡Buen provecho!

Recomendaciones de viaje – China (Shanghai y Ruta de la Seda)

Idioma oficial: chino mandarín. El inglés no está muy extendido. Sin embargo, aunque no hablen inglés harán lo posible para comunicarse a través de aplicaciones del teléfono.

Google Translate: igual que en nuestro viaje a Corea del Sur, Google Translate nos fue muy útil para traducir texto, pero también para comunicarnos con la gente.

Requisitos de entrada en el país:

A partir del 1 de diciembre 2023 los ciudadanos de España, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica, Malasia, Suiza, Irlanda, Hungría, Austria podrán viajar a China sin visado hasta 15 días. Esta exención temporal del visado será vigente desde las 0:00 del 1 de diciembre de 2023 hasta las 24:00 del 31 de diciembre de 2025 (hora en Beijing) con el motivo de negocio, turismo, visita familiar y tránsito por un período que no exceda 15 días. Igualmente, para motivos distintos a los anteriores o para períodos que excedan los 15 días seguirá siendo necesario solicitar el visado antes del viaje.

Trámites: Como en todos los países, al entrar, hay que rellenar un documento en el que preguntan por el vuelo de vuelta (fecha y número del vuelo) y los países visitados en los últimos dos años, además de las otras preguntas típicas como nombre, fecha de nacimiento, nacionalidad, etc. Antes de llegar al control, también hay unas máquinas en las que cogen las huellas dactilares de todos los dedos. Al poner el pasaporte sobre el lector de la máquina, solamente hay que seguir las indicaciones. Una vez finalizado el proceso, la máquina devuelve un tiquet-comprobante. El documento rellenado y el comprobante de las huellas se deben presentar junto con el pasaporte al pasar el control de seguridad. Allí hacen un escáner de la cara y ponen el sello de entrada al país.

Pasaporte: Es importante llevar siempre el pasaporte encima, no solamente porque lo puedan pedir en controles por la calle, si no también porque al entrar al metro o en cualquier lugar que se vaya a visitar lo piden, como, por ejemplo, para entrar a los guerreros de terracota en Xi’an.

Vacunas: No hay vacunas obligatorias para entrar en el país.

Consejos prácticos:

Tiempo: China es un país muy grande, por lo que el clima también varía mucho según la región. Sin embargo, nuestro viaje por la ruta de seda discurre por regiones desérticas y semiáridas, por lo que, en septiembre cuando nosotros fuimos, el clima fue caluroso y seco durante el día, y fresco por la noche. En Shanghái y alrededores hace mucho calor también, pero, por el contrario, hay muchísima humedad. Además, en septiembre puede llover bastante y aún es temporada de tifones.

Moneda: Yuan (CNY). Un euro equivale a 7,89 CNY (cambio septiembre 2024).

Dinero: La forma preferible de pago en la mayoría de los comercios es mediante la app de AliPay o WeChat. En algunos sitios aún te aceptarán efectivo, pero es muy probable que no tengan cambio si pagáis con billetes muy grandes.

AliPay y WeChat: Para poder abrir una cuenta en WeChat se necesita una recomendación de un usuario de WeChat. Sin embargo, para AliPay solo hay que bajarse una aplicación y vincular una tarjeta de crédito.

Propinas: En China no es común dar propina, aunque en los sitios más turísticos lo esperen.

Internet: Igual que en nuestro viaje a Corea del Sur, compramos una eSim con VPN y nos funcionó muy bien.

Navegadores: Google Maps no nos funcionó demasiado bien, sin embargo, usamos Apple Maps que fue más preciso.

Vuelos: Los vuelos internos más baratos y con mejores conexiones se pueden conseguir dentro de un mes previo a la fecha, por lo que, es mejor apurar que darse prisa.

En nuestro caso, de los vuelos internos que tomamos, la mayoría tuvieron retrasos, como por ejemplo el vuelo de Shanghai a Urumqi que salió 5 h más tarde de la hora prevista, por lo que es mejor no hacer grandes planes durante el día del vuelo.

Permiso de conducir: Los extranjeros, aunque dispongan de permiso de conducir internacional, tienen prohibido conducir por China a no ser que posean un carnet de conducir emitido en China. Por ende, los extranjeros no pueden alquilar ningún tipo de medio de transporte (coche, moto, etc.) a no ser que sea con conductor.

Taxi: Aunque nos descargamos la aplicación de Didi, por alguna razón que desconocemos, no nos funcionó… Sin embargo, pedimos a los hoteles en los que nos alojamos que nos pidieran un taxi para ir al aeropuerto o a cualquier otro lado y no tuvimos problemas. Si el taxi lo piden desde el hotel, éste podrá el taxímetro y solamente se paga por el trayecto, sin tener que regatear. Hay que destacar que el precio que nos acabó costando cada trayecto en taxi fue inferior al precio que nos informaba en la app Didi en caso de haber usado ese servicio.

Hoteles: En China, muchos hoteles no tienen permiso para alojar extranjeros, por lo que conviene siempre leer muy bien la información del hotel antes de reservar. Es importante fijarse sobre todo si pone “only able to accept Mainland Chinese citizens” lo que quiere decir que no aceptan extranjeros. Para estar seguros de que el hotel admite extranjeros debería poner explícitamente que el alojamiento admite huéspedes de cualquier país o región. En caso de duda, nosotros nos hemos fijado también en los comentarios, si había valoraciones de extranjeros o no, lo que podría indicar que en ese hotel se han hospedado extranjeros. Para los hoteles, igual que para comprar los vuelos, usamos Trip (y no, no es información patrocinada, simplemente en Trip encontramos muchísima más oferta hotelera que en Booking y no tuvimos problemas).

Equipaje: Otro dato para tener en cuenta es que en la mayoría de los hoteles el check-in se puede hacer solamente a partir de las 14:00 o las 15:00 h, pero si que te permitirán dejar el equipaje hasta que puedas hacer el Check-in.

Entradas: En muchos lugares turísticos hay que reservar las entradas con antelación, como por ejemplo para visitar los guerreros de Xi’an o para visitar las cuevas de Mogao en Dunhuang. Una vez comprada la entrada por internet, hay que hacer la cola para canjear la entrada con el pasaporte. Una vez hecho este trámite, en las máquinas hay que pasar el pasaporte por el escáner y no el tiquet. Por otro lado, si se permite la entrada durante varios días, se accede posteriormente con el escáner de cara.

Enchufe: Se utilizan los tres tipos de enchufes: A, C e I, por lo que dependiendo del itinerario es posible que se necesite un adaptador, aunque en muchos hoteles ya disponen de tomas USB directamente junto con las tomas de los enchufes.

Lavanderías: En todos los hoteles en los que nos alojamos disponían de un cuarto con lavadoras donde pudimos lavar la ropa gratis. En muchos no disponían de secadoras, pero sí de un espacio donde poder colgar la ropa para que se secara.

Baños: En China no es común que los restaurantes o cafeterías tengan baño dentro del local. Sin embargo, los baños públicos son muy frecuentes.

¿Qué llevar?

Os recomendamos no cargaros de muchas cosas y llevar una maleta pequeña y manejable, más si vais a desplazaros en tren o avión, como fue nuestro caso. Nosotros llevamos la ropa imprescindible y fuimos lavándola. Sin embargo, a la hora de hacer la maleta, os recomendamos que consideréis llevar:

  • Zapatos cómodos y ropa ligera de secado rápido.
  • Protección solar: crema solar, gafas de sol y sombrero.
  • Y, sobre todo: una mente abierta y muchas ganas de conocer, aprender y disfrutar.