Jayapura y Danau Sentani

Papúa Occidental o Irian Jaya constituye la mayor y la más inhóspita provincia de Indonesia que cuenta con un paisaje diverso, una biodiversidad rica y pueblos indígenas poco conocidos. Su territorio varía desde llanuras pantanosas en la zona costera, pasando por sabanas e inaccesibles bosques hasta picos nevados. La fauna y la flora están relacionadas con las de Australia y el 60% son endémicas de la isla, siendo las aves del paraíso el principal reclamo. Aunque aquí viven más de 250 grupos étnicos, lxs kombai, lxs korowai, lxs dani, lxs lani y lxs asmat son los más conocidos. Todxs ellxs tienen un origen melanesio y sus rasgos físicos son más semblantes a lxs indígenas australianxs que no a lxs javaneses.

Jayapura es la capital de Papúa Occidental y la ciudad más grande. Durante la ocupación holandesa recibía el nombre de Hollandia, nombre que cambió a Kota Baru y después a Sukarnopura durante la presidencia de Sukarno. Finalmente, el año 1968 acabó llamándose Jayapura que en sánscrito significa “Ciudad de la Victoria”. Podemos decir que esta capital es una ciudad caótica como cualquier otra ciudad indonesia, aunque lo que más nos ha sorprendido es ver que la mayoría de puestos de trabajo «visibles» (personal de los hoteles, tiendas, comisarias) no los ocupan papuanxs.

Dicho esto, si llegáis a pasar al menos un día en la capital papuana, como en nuestro caso, aquí os dejamos algunas recomendaciones para visitar. Recorrimos la zona en coche con conductor, que en nuestra opinión, es la mejor manera para verlo todo en tan poco tiempo.

Danau Sentani (lago Sentani)

Visitar el lago Sentani, un gran lago de agua dulce que se encuentra a unos 30 minutos de la capital, y sus pueblos construidos sobre el mar, a los que se puede llegar en barca. El lago es de una belleza sorprendente, rodeado de pequeños poblados y de pequeñas montañas llenas de vegetación. Podéis perfectamente pasar una mañana aquí.

resized_IMG_9548 ok

También os recomendamos que subáis a algunas de las montañas que lo rodea para disfrutar de unas vistas espectaculares mientras os tomáis un coco.

resized_IMG_7053 ok

Museo de Antropología

Otra recomendación es visitar el museo de Antropología (Museum Loka Budaya). Se encuentra en el campus de la Universidad Cenderawasih de Jayapura y la entrada vale 10.000 IDR por persona. Se pueden hacer fotos pagando 20.000 IDR más. Se trata de un pequeño museo que reúne principalmente objetos rituales de la tribu asmat que pertenecían a Michael Rockefeller, justo antes de morir. Está colección asmat fue ampliada con otros artefactos korowais, de lxs habitantes del valle de Baliem y hasta algunas máscaras de tribus de Papúa Nueva Guinea. Nos pareció muy interesante ya que muestra un rica cultura tribal que desconocíamos.

resized_IMG_7032 ok

Mercado de Hamadi

Un gran mercado de alimentos y otros productos, pero que tiene también un apartado de tiendas de artesanía y objetos de anticuario (lanzas, máscaras, figuras, etc.). Un lugar interesante del que, tras regatear, os podréis llevar estupendos souvenirs.

Recomendaciones de viaje – Papúa Occidental y Sulawesi

La isla de Nueva Guinea (o Papúa) es la segunda isla más grande del mundo, después de Groenlandia (considerando Australia como un continente) y está dividida políticamente entre dos países: Indonesia (Papúa Occidental o Irian Jaya) y Papúa Nueva Guinea (país independiente). La isla de Nueva Guinea posee los bosques tropicales más extensos del planeta y una gran variedad de especies de fauna y flora únicas. También es el hogar de más de 800 etnias, que se conocen como papuanxs o austranesixs y su ascendencia se relaciona con lxs aborígenes australianxs con lxs que comparten rasgos físicos.

Por otro lado, Sulawesi, situada en el archipiélago de las Molucas, es una de las cinco islas más grandes de Indonesia y posee una forma bien curiosa. Es también uno de los lugares preferidos para lxs amantes de buceo.

Encontraréis más recomendaciones sobre Indonesia en el post de Recomendaciones de viaje – Borneo y Sumatra. Aquí pondré las recomendaciones específicas a estas islas.

Recomendaciones de viaje – Papúa Occidental

  • Para entrar en Papúa: es necesario un permiso llamado Surat Jalan. Se tramita en la oficina de policía de Jayapura o de Wamena y es gratis. Es necesario llevar dos fotos tamaño carnet y dos fotocopias del pasaporte (página foto) y del sello de entrada al país. Una vez tramitado, haced una o dos copias del permiso por si os lo piden. Si pasáis por la comisaria de Kurima se quedarán una copia y os podrán un sello en el permiso original.
  • Clima: húmedo casi todo el año, siendo agosto un buen mes para hacer trekking en el valle de Baliem, aunque puede llover por la tarde-noche.
  • Festivales en el Valle de Baliem y en Danau Sentani: durante el mes de agosto se puede disfrutar de varias celebraciones y rituales.
  • Vacunas recomendadas: hepatitis B, tifus, polio y tétanus-difteria.
  • Malaria: se recomienda la profilaxis contra la malaria. Recomendamos acudir al Centro de Enfermedades Tropicales de vuestra ciudad para más información.
  • Seguro: un seguro que incluya evacuación en helicóptero. Se tardan muchas horas en llegar a un hospital mínimamente digno.
  • Comprar artesanía directamente en los pueblos. Así el dinero acaba directamente en manos de lxs artesanxs. Entre los recuerdos más comunes se encuentran la koteka (funda de calabaza que los hombres usan para taparse el pene) o la kapak (funda hecha de piedra), instrumentos musicales, objetos rituales, collares, etc. Hay que evitar comprar cualquier producto que contenga plumas de aves del paraíso o de casuario o cualquier producto hecho con partes de animales salvajes. No solo es ilegal, sino que contribuye a la caza y extinción de dichos animales.
  • Regateo: imprescindible en toda compra.
  • Dinero: no es fácil cambiar dinero en Papúa, lo mejor es llevar dinero cambiado con antelación.
  • Propinas: esperaran siempre una propina. Si queréis hacer fotos a la gente, normalmente os pedirán dinero a cambio. También podéis ofrecer tabaco.
  • Batería externa: muy necesaria. Durante el tour por el Valle de Baliem no hay electricidad, por lo que resultará imposible cargar nada.
  • El viaje a una zona tan remota implica también renunciar a muchas comodidades.

Recomendaciones de viaje – Sulawesi

  • Clima: tropical con altas temperaturas y lluvias todo el año, aunque la estación con menos precipitaciones va de abril a octubre.
  • Vacunas recomendadas: hepatitis B, fiebre tifoidea y tétanus-difteria.
  • Gripe aviar: se han registrado brotes de gripe aviar, por lo que se recomienda no comer carne cruda o poco hecha, incluidos los huevos.
  • Beber siempre agua embotellada.
  • Funerales Toraja: durante los meses de julio, agosto y septiembre se celebran los funerales más importantes, aprovechando la bonanza del clima y las vacaciones. Sin embargo, nunca se celebran los domingos.
  • En los funerales se llevan a cabo grandes matanzas de búfalos y cerdos.

Recomendaciones de viaje para ambas islas:

  • Maletas: Algunas compañías aéreas, en trayectos internos, no permiten más de 10 o 15 kg de peso de equipaje facturado (según la compañía aérea). Es bueno saberlo con antelación y preparar la maleta teniendo en cuenta este detalle.

¿Qué llevar?

Os vamos a dejar una lista con las cosas que nosotr@s consideramos que son necesarias:

  • Protección solar: crema solar, gafas, sombrero.
  • Buenas botas de trekking y chanclas.
  • Ropa de ligera de secado rápido.
  • Toalla de secado rápido.
  • Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antinflamatorio, antiestamínico, sobres de suero (opcional. Recomendables en casos de diarrea), ibuprofeno, almax…
  • Y, sobre todo: ¡¡la cámara de fotos!!

Específico para Papúa Occidental:

  • Un forro polar para la noche (las temperaturas bajan considerablemente).
  • Saco de dormir de 10 grados y esterilla. En el Valle de Baliem dormimos en casas locales, así que les dimos buen uso.
  • Frontal o linterna.
  • Mosquitera (opcional). En el valle de Baliem no vimos ningún mosquito, pero ya que la teníamos, la usamos para protegernos de arañas y otros bichos. Lo que sí hay en abundancia son moscas.
  • Protección contra pulgas, especialmente si queréis dormir en casas de la gente. Nosotr@s llevábamos unas pulseras para perros pero no sirvieron de nada…
  • El agua para beber es agua de río hervida. Podéis llevaros algo para potabilizar el agua (opcional), como por ejemplo tintura de yodo al 2%.
  • Frasco de alcohol en gel para limpiarse las manos (opcional).

Específico para Sulawesi:

  • Ropa oscura que cubra las piernas y los hombros para asistir a los funerales.

Adentrándonos en el pasado. Sulawesi y Papúa Occidental

Este año me vi golpeada por la locura total. Siempre he soñado con poder viajar algún día a Papúa para conocer sus tribus que, a pesar del paso de los siglos, siguen ancladas a sus tradiciones y a su cultura. Es como viajar al pasado, a la época de nuestros ancestros, en la Edad de Piedra. Siempre he deseado poder adentrarme en este mundo tan diferente a todo lo conocido, pero nunca me había atrevido en proponerlo de verdad. Y me vi atacada por la locura y me planté en banda diciendo que de este año no podía pasar.

Para llevar a cabo esta aventura, hemos elegido Papúa Occidental (o Nueva Guinea Occidental o Irian Jaya), o lo que es lo mismo, la mitad indonesia de la isla de Nueva Guinea o Papúa (mira que lo ponen difícil…). Pero, si bien le hemos puesto muchas ganas, la organización ha resultado ser bastante complicada, principalmente debido a que la información es más bien escasa. En un principio mi objetivo eran lxs korowai, la última tribu caníbal, que se presenta más lejana a la influencia del “hombre blanco” que lxs dani, habitantes del valle de Baliem, pero la falta de información y unos precios desorbitados acabaron por decantarnos por los segundos. Había leído que el valle de Baliem se puede hacer por libre, pero a nosotros nos parece que esto es solo apto para lxs más aventurerxs, así que hemos decidido buscar un/a guía que nos capitanee por estos lares.

Y ya que estábamos inmersos en este viaje al pasado (¡será un viaje de lo más cultural!), también hemos decidido incluir la vecina isla de Sulawesi (o Célebes) y así seguir con las tradiciones ancestrales un tanto lejanas a nuestro entender y visitar también a lxs Toraja, que tienen peculiares tradiciones ligadas a la muerte. En esta isla también visitaremos el Parque Nacional de Tangkoko para conocer al entrañable tarsero, al que no tuve el placer de conocer en Borneo, y al macaco negro crestado, endémico de Sulawesi (no me pude resistir…).

Como base, hemos optado por Singapur en vez de Yakarta como sería más normal. Nos hemos inclinado por esta ciudad porque ofrece mayor atractivo que la capital indonesia y podremos dedicarle unos días también. Igual que en el viaje del año pasado a Borneo y Sumatra, mi hermana nos acompañará una parte del viaje (Singapur y Sulawesi), y volverá a Barcelona justo cuando nosotros nos embarcaremos en la aventura papuana.

Y así queda perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

Por las condiciones particulares de este viaje, hemos optado por contar con guías expertxs en cada etapa. Consideramos que visitar a lxs danis en el Valle de Baliem puede resultar muy difícil sin un/a guía, especialmente si no se tienen conocimientos de bahasa indonesia. En el caso de Tana Toraja, si bien se puede hacer perfectamente por libre, también tenemos intención de contratar un/a guía, ya que tiene más facilidad de acceder a funerales, y, finalmente, en el Parque Nacional de Tangkoko está prohibido acceder por tu cuenta, por lo que también habrá que ir con guía… Sin embargo, Singapur lo visitaremos totalmente por libre.

Vuelos

Las páginas de las compañías aéreas indonesias no permiten el pago con tarjeta extranjera, así que hay que comprar los vuelos a través de una cuenta intermediaria.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Y aprovecho la crónica para agradecerle a mi prima el súper extraordinario logo que me ha hecho!! ¡Muchísimas gracias, Geo, por darle un toque elegante a este blog!

Espero que os guste tanto como me gusta a mi.

Lo que + nos gustó y lo que -. Austria

Resulta muy difícil elegir lo que más nos gustó y lo que menos de este viaje a Austria, sin embargo, vamos a destacar algunos puntos que nos han parecido emocionantes y algunos que no tanto.

Lo mejor:

+ Visitar por fin Hallstatt, el pueblo más bonito del mundo. Este viaje podría llamarse perfectamente tras los pasos de la emperatriz Sisi, o al ritmo de Mozart, pero el motor de este viaje fue Hallstatt.

Hallstatt

+ Poder asistir a la Opera de Viena. Una experiencia totalmente recomendable.

ópera

+ Las vistas de la ciudad de Salzburgo y su entorno desde sus miradores nos dejaron sin aliento.

Salzburgo

+ La belleza del paisaje del valle del Danubio y la extravagancia de sus iglesias y abadías.

danubio

+ Descubrir platos austriacos que desconocíamos y que nos enamoraron.

+ Los paisajes increíbles que tiene Austria. Viajar en tren, en este sentido, fue todo un acierto.

vistas desde el tren

Lo peor:

– Por condiciones climatológicas y por ser temporada baja no pudimos disfrutar de ciertas actividades, pero al final es una excusa para volver, ¿no?

– Los precios desorbitados en algunas entradas.

– La gran cantidad de turistas que nos hemos encontrado, especialmente por las calles Hallstatt y en el palacio de Schönbrunn (Viena). En este último, la visita se nos hizo casi agobiante por la cantidad de gente y de grupos con guía que nos encontramos dentro del palacio. Apenas pudimos disfrutar en condiciones. Conclusión: visitadlo a primera hora de la mañana.

Hallstatt. Belleza en estado puro

Hallstatt es considerado como el pueblo más bonito del mundo al lado de un lago, el pueblo más bonito de Austria (de Europa e incluso del mundo), uno de los más felices del mundo y uno de los más visitados y fotografiados del mundo. Esta pequeña localidad de la región de Salzkammergut, encajonada entre altas montañas y el lago homónimo, fue declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 y su historia se remonta a más de 7000 años, momento en el cual los seres humanos llegaron y se asentaron en este lugar por el oro blanco,  la sal, que se esconde en las entrañas de la montaña. Su mina, dicen, es la mina de sal más antigua del mundo.

foto

Entre 1846 y 1863 se descubrió una necrópolis en las cercanías de la mina en la que aparecieron mil tumbas de un grupo celta o proto-celta que aprovechó la explotación salina entre los años 1200 y 500 a.C. Esta necrópolis dio el nombre a la Cultura de Hallstatt que discurrió entre la Edad de Bronce (entre 1200 y 750 a.C.) y la Primera Edad de Hierro (entre 750 y 450 a.C.), siendo una de las primeras grandes culturas europeas.

foto cuerpo

Se puede llegar hasta aquí desde Salzburgo o Viena en coche de alquiler, en bus o en tren. Nosotros elegimos el tren, llegando a Hallstatt desde Viena y saliendo hacia Salzburgo. Los precios no son caros, los trenes son cómodos y las vistas simplemente espectaculares. La parada de tren de Hallstatt se encuentra en la orilla contraria del lago y para acceder al pueblo hay que coger un barco cuyo horario está vinculado con el horario del tren, pero que se paga a parte. El trayecto en barco vale mucho la pena ya que ofrece la primera y la mejor estampa de Hallstatt de frente.

foto de frente

El pueblo en sí es muy pequeñito y se recorre en unas horas, pero está muy cuidado y pasear por él es un placer. Lo único malo es la cantidad de turistas que se llegan a congregar durante el día. La mayoría de las personas visitan Hallstatt en un día, no llegando a hacer noche, pero yo, con las ganas que tenía de llegar hasta aquí, decidí que nos teníamos que quedar dos días enteros. Y, ¿qué se puede hacer en el pueblo durante tantos días?

Lo primero que nosotros hicimos fue visitar la iglesia católica (Pfarrkirche) de estilo románico-gótico con un bonito interior (con frescos y altares de madera) con un alto campanario y su cementerio (de los más bonitos que he visto).

iglesia catolica

Y, por supuesto, visitamos el osario Hallstätter Beinhaus que alberga cerca de 1200 cráneos y los huesos largos. La peculiaridad de este osario es que los cráneos se decoraban con motivos florales y llevan el nombre de cada uno escrito encima. Esta extraña costumbre se debe al reducido espacio del que dispone el cementerio, hecho que hacía necesaria la exhumación de los cuerpos para dejar hueco a los nuevos. Ahora la incineración ha ganado popularidad y solamente se entierran y exhuman aquellos cuerpos que así lo dejan expresado en su testamento. El último cráneo que se guardó data del año 1995.

huesos

La siguiente parada fue la iglesia protestante luterana de estilo neogótico, con un único interior y que data del año 1863.

iglesia protestante

El Museo Kulturerbe Hallstatt es el más importante del pueblo y muy completo. Expone en su interior objetos etnográficos, arqueológicos, de historia natural, mobiliario antiguo, y hasta esculturas contemporáneas. Vamos, toda la historia de Hallstatt desde sus inicios en la Edad de Piedra y hasta la actualidad.

La iglesia del Calvario se encuentra a la salida de Hallstatt, una vez pasado todo el pueblo. Fue construida en el siglo XVIII de estilo barroco tardío. Es la quinta estación del viacrucis que empieza en Lahnstrasse.

iglesia

Y, por último y no menos importante, las minas de sal (Salzwelten). Su historia se remonta hasta hace 7000 años cuando empezó su explotación salina. Para llegar hay que subir en funicular y desde allí caminar un trecho. Las visitas guiadas se realizan cada media hora, duran unas dos horas y entran un máximos de 65 personas. Es una actividad bastante entretenida. Para empezar nos dieron unos uniformes que nos pusimos por encima de nuestra ropa. Nos recomendaron que nos dejásemos las chaquetas gordas por debajo ya que en la mina hace mucho frío. Para descender a su interior se hace en toboganes: uno más cortito y uno más largo en el que nos hicieron una foto con la velocidad a la que bajamos. Desde luego una visita muy divertida, aunque ponen diferentes vídeos sobre la historia de la mina y hasta un espectáculo de luces y sonidos que alargan bastante el tour. La salida de la mina se hace en trenecito.

minas de sal

Además de las dos horas que pasaréis en el interior de la mina, debéis sumar también unas cuantas extras que seguro que pasaréis de camino hasta allí. Nosotros nos entretuvimos haciéndonos fotos con la nieve.

nieve

Y también el tiempo que gastaréis en el mirador (Skywalk) del que se puede disfrutar del maravilloso entorno.

mirador

Llegados a este punto, ¿qué más se puede hacer en Hallstatt? Pues disfrutar del pueblo, callejear y hacer miles de fotos. Hay diferentes miradores diseminados por la calle principal que ofrecen opciones magníficas de fotografiar este pueblo tan y tan bonito. Aquí tenéis algunos:

  • Si venís a Hallstatt en tren, como ya os dije, podéis aprovechar el trayecto en barco para sacar algunas fotos increíbles.

vistas desde el barco

  • Desde el muelle a mano derecha siguiendo por el camino que lleva a la salida del pueblo hay un mirador que ofrece bonitas vistas de la iglesia protestante.

vistas desde el muelle

  • Desde la iglesia católica y también desde el centro se puede acceder al aparcamiento de la cascada que ofrece una bonita vista de los tejados.

vistas desde la cascada

  • Por el camino principal hay también otros miradores que ofrecen otras perspectivas.

viastas desde el camino principal

  • Desde la parada de autobuses.

vistas desde la parada de autobuses

  • Desde la isla de Hallstatt, Badeinsel, se pueden sacar fotos estupendas del pueblo al completo, así como de las montañas que rodean el lago. Lo malo es que no es un lugar muy adecuado para hacer fotos con el móvil por la lejanía.

vistas desde la isla

  • Y, por último, desde el mirador de la colina de las minas (al que se accede en teleférico).

vistas desde el mirador

También teníamos intención de ir hasta Obertraun para subir al mirador Five Fingers, pero el tiempo no nos acompañó: nubes, lluvia y hasta granizo nos lo pusieron difícil. Teniendo en cuenta que las cuevas tampoco estaban abiertas por ser temporada baja, decidimos finalmente dejar esta visita para un viaje futuro en verano. Qué pena… Tendremos que volver… (Nótese la ironía).

paisaje tiempo

Y unos extras:

  • Si disponéis de la tarjeta Salzburg Card, os harán descuento en las entradas de la mina de sal de Hallstatt. ¡Ojo! Para el descuento la tarjeta debe estar activa.
  • En la estación del funicular hay taquillas para dejar las maletas.

Salzburgo. Ciudad de historia, música y cerveza

La ciudad de Salzburgo está situada a las orillas del río Salzach a los pies de los Alpes y sus inicios se vieron marcados por la existencia de sal, un bien muy valorado del que disponía la zona (y es que Salz en alemán significa sal) y del que los príncipes arzobispos dieron un muy buen uso. Ahora, con una tradición cervecera de más de 600 años, también se la considera como la capital secreta de la cerveza de Austria y además es la ciudad natal de Mozart, que si bien en su época no disfrutaba de mucha consideración, ahora es el estandarte más preciado de la ciudad.

Nosotros hemos pasado dos días en esta ciudad y así es como nos hemos distribuido las visitas:

Primer día:

Dedicamos el primer día al centro turístico de Salzburgo, la parte antigua y donde se concentran la mayoría de puntos interés.

una orilla de Salzburgo

Fortaleza de Hohensalzburg. Construida por el Arzobispo Gebhard el año 1077 y ampliada en 1459, es una de las más grandes y mejor conservada de Europa Central y presume de no haber sido nunca conquistada por completo. Se accede en funicular o a pie desde la calle Festungsgasse. Nosotros subimos en funicular y bajamos a pie. Antes de las 11:00 se entra gratis a la Habitación de Oro, posiblemente la mejor parte de la visita. Desde aquí se pueden obtener unas de las mejores vistas de la ciudad y de las montañas que la rodean.

fortaleza

Abadía de San Pedro y las catacumbas. Justo antes del funicular que sube a la fortaleza, a mano izquierda se encuentra la entrada a la Abadía de San Pedro. Ésta fue fundada por San Ruperto el año 696 en el mismo sitio en el que ya había una iglesia de la primera cristianización de Severino Noricum. Su cementerio es uno de los más famosos del mundo y tiene orígenes en la época romana cuando la ciudad recibía el nombre de Iuvavum.

abadía

También se pueden visitar las catacumbas, varias cámaras excavadas en el monte Mönchberg donde vivían los ermitaños del siglo VIII. Antes de que os llevéis un chasco  como yo, os aviso que no hay restos óseos en su interior.

catacumbas

Dom Quartier. Se trata de un conjunto arquitectónico construido alrededor de la Residenzplats y formado por la Residencia (actualmente museo) y la catedral de Salzburgo (Salzburger Dom).

domquartier

Residenzplatz o la plaza de la Residencia fue construida entre los siglos XVI y principios del siglo XVII. Los edificios circundantes fueron la residencia de los arzobispos de Salzburgo.

La residencia – Museo fue el hogar de los príncipes arzobispos de Salzburgo. Se puede visitar y disfrutar de las habitaciones decoradas con frescos, tapices, candelabros y mobiliario de la época, así como de todo tipo de objetos religiosos y otros relacionados.

Salzburger Dom o la Catedral de Salzburgo, una grandiosa iglesia de estilo barroco que ha sufrido muchas destrucciones y reconstrucciones a lo largo de su historia: 774, año de su construcción; 1628, año de la reconstrucción tras quemarse; y 1959, año de la segunda reconstrucción tras ser destruida por una bomba aérea durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene un magnífico interior y 5 órganos de tubos independientes. En nuestra visita tuvimos la suerte de presenciar una pequeña misa acompañada del sonido de uno de los órganos.

salzburgdom

A la izquierda del altar hay una escalera que desciende hasta el subsuelo donde se encuentran la cripta de la catedral donde se hallan los sepulcros de los Príncipes Arzobispos.

cripta

Casa natal de Mozart. Ésta es la casa donde Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 y vivió hasta los 17 años. En 1944 dos terceras partes de la casa fueron destruidas por una bomba. Actualmente se visitan distintas estancias que contienen información (objetos, cuadros, mobiliario, etc.) de la familia de Mozart (tanto de los padres, como de la mujer y los hijos) y otros relacionados con la época y la vida del gran compositor.

casa natal Mozart

Callejear por el centro histórico (Adlstadt) y su calle más famosa: Getreidegasse. El centro histórico de Salzburgo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Getreidegasse es una calle muy turística, famosa por los letreros de las tiendas hechos de hierro forjado, tradición empezada en la Edad Media. Es interesante ver como tiendas de marca actuales cumplen con la tradición.

calle

Ascensor al monte Mönchsberg. Si queréis tener una bonitas vistas de la ciudad y de la fortaleza, podéis subir al monte Mönchsberg, una de las cinco montañas que la rodean, con el ascensor que lleva al Museo de Arte Moderno. Aquí podéis visitar las murallas de la fortificación de Johannessschlöss del siglo XVI o el propio castillo Mönchsberg. También se puede subir (o bajar) caminando en un agradable paseo.

vista mönchsberg

Museo de arte moderno de Salzburgo. Ya que habíamos subido al Mönchsberg con el ascensor que llevaba a este museo, aprovechamos para echarle un vistazo. Nos gustó bastante ya que la exposición contenía fotografías etnográficas que mostraban el pasado de Austria a través de sus pueblos y su gente.

Segundo día:

El segundo día lo dedicamos a la otra orilla del río y al palacio de Hellbrunn que se encuentra a las afueras de la ciudad.

la otra orilla Salzburgo

Palacio de Hellbrunn y sus jardines con los famosos juegos de agua. Este palacio barroco-manierista fue la residencia de verano de los príncipes arzobispos de Salzburgo desde el año 1615. Actualmente es un museo que contiene objetos relacionados con sus interesantes jardines. Para llegar hay que coger el bus 25 hasta la parada de Schloss Hellbrunn, caminar en dirección contraria a la del bus y a mano derecha bajar por la calle hasta la entrada al recinto.

hellbrunn

El principal atractivo es el jardín con los juegos de agua y el teatro mecanizado que funciona con la fuerza del agua construidos a petición del príncipe arzobispo Markus Sittikus en esta zona famosa por sus manantiales. Se visita en grupos guiados que se organizan por orden de llegada. ¡Preparados para mojaros!

jardines del agua

Palacio Mirabell y sus jardines (Mirabellgarten). Fue la sede de los conciertos de Mozart y actualmente alberga la oficina del intendente de la ciudad. Sus jardines están alineados con la Catedral y la Fortaleza de Salzburgo.

mirabell

Casa residencia de Mozart. Aquí vivió el compositor y pianista entre los años 1723 y 1780 antes de mudarse a Viena. Se visita la vivienda familiar que contiene objetos de la vida de Mozart.

casa Mozart

Kapuzinerberg. Se trata de otra montaña, junto a la montaña de la fortaleza y Mönchsberg, que ofrece unas vistas increíbles de la ciudad. Os recomiendo que subáis al atardecer. Se puede visitar también el monasterio de los capuchinos.

kapuzinerberg

Y como siempre os digo: perderos, callejead y vivid la ciudad.

calles Salzburgo

Y un extra:

Si bien en el caso de Viena no nos parecieron interesantes las tarjetas que hay, en el caso de Salzburgo la consideramos imprescindible. Los precios de Salzburg Card varían en función de los días que le queráis dedicar a la ciudad (desde uno y hasta 3) y ofrece entradas gratuitas a todos los puntos de interés, además de transporte público gratuito. Se compra a través de la página oficial, que está en castellano también, y una vez hecho el pago os enviarán al correo electrónico el bono para recogerla en las oficinas de turismo. Hay una justo en la estación de tren y otra en el centro turístico de la ciudad. Se activa en el momento de usarla por primera vez. Todas nuestras visitas entraron con esta tarjeta (no me pagan por hacer publicidad ehh! Jajaja Simplemente a nosotros nos pareció que valía mucho la pena).

Valle de Wachau: de Krems a Melk

A unos 80 kilómetros desde Viena, en el estado federal de Baja Austria, se encuentra el Valle de Wachau delimitado por las ciudades de Krems y Melk siguiendo el curso del Danubio. Este valle famoso por sus campos de viñedos y árboles frutales, y por sus castillos medievales y antiguos monasterios, fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el año 2000. Se puede llegar hasta aquí en tren, en bus, o en un tour organizado desde Viena, pero después de nuestra experiencia, consideramos que la mejor opción sería el coche de alquiler ya que permite disfrutar con tranquilidad de la zona haciendo paradas en los pueblos intermedios (Dürnstein, Spitz o Weissenkirchen). En verano se puede recorrer en un pequeño crucero por el Danubio que une las dos localidades más importantes.

danubio

Krems an der Donau

Krems es una de las localidades más antiguas del valle, cuyo origen se calcula alrededor del año 1000, la quinta en cuanto al tamaño y famosa por el cultivo de la vid, cultivo comenzado ya durante la época romana. Si viajáis hasta aquí no debéis dejar de visitar:

  • su centro histórico y su calle principal, Obere Landstrasse:

Krems

  • las murallas, la torre Pulvertum (1477) y la Steiner Tor, con su entrada al casco antiguo flaqueada por dos torres redondas (1480) y un campanario barroco (1765):

Steiner Tor

  • la iglesia parroquial de St. Veit de estilo barroco construida sobre los cimentos de una construcción más antigua:

iglesia 1 Krems

  • y la iglesia gótica Piaristenkirche (1470):

iglesia 2 Krems

Melk

Melk

La ciudad de Melk es famosa por su abadía (Stift Melk), un antiguo castillo de estilo barroco construido por el emperador Leopoldo II el año 976 y cedido a los monjes benedictinos de Lambach allá por el año 1089. En ella residió Napoleón y su biblioteca inspiró a Humberto Eco para su novela El nombre de la rosa.

Dado que la abadía aún está en uso, solamente se pueden visitar las habitaciones imperiales, en las que dormían los emperadores durante sus visitas y que ahora están reconvertidas en un museo religioso, el pabellón barroco, la sala de mármol, la biblioteca, la capilla (todas con una decoración barroca magnífica) y los jardines. La visita se puede hacer por libre o con guía (las hay hasta en castellano) y no se pueden hacer fotos en los interiores, pero sí en los exteriores.

abadía de Melk

El Danubio, el valle y sobre todo la belleza de las iglesias que visitamos en Krems como la abadía de Melk bien valen una visita. Sin embargo, consideramos que sería interesante visitar la zona con más tranquilidad y seguramente mejor en verano cuando el paisaje luce mucho más. Pero nosotros no quisimos perdernos esta oportunidad de conocer estos lugares llenos de historia en nuestro viaje por Austria y no nos arrepentimos.

Viena. De iglesias, palacios y música

Viena, capital de Austria situada a las orillas del Danubio, presume de ser una de las capitales más antiguas de Europa. Con una larga historia, y ostentando el título de capital de la música, Viena hay que vivirla a través de sus palacios y monumentos, de la música y también de su gastronomía. Nosotros hicimos nuestra propia selección y, así siguiendo los pasos de Sisi al son de la música clásica, hemos visitado Viena durante dos días disfrutando al máximo de esta ciudad imperial.

Primer día:

El primer día lo dedicamos al centro de Viena. Si bien se puede llegar a todos los puntos de interés en metro, nosotros fuimos caminado ya que no nos pareció que estuvieran muy lejos unos de otros y además así disfrutamos de la ciudad y de sus calles.

Catedral de San Esteban (Stephandom). Estación de metro Stephandom. Es el edificio más alto del centro de la ciudad (por ley no dejan construir edificios más altos). Fue construida entre 1137 y 1147 de estilo romano-gótico con tejas brillantes y gárgolas. En ella se celebraron la boda y el funeral de Mozart. Se pueden visitar, además de la nave central, la Torre Sur, la Torre de la Campana y las Catacumbas (hay que pagar una entrada para cada una). La  Torre Sur tiene una altura de 137 metros y se puede acceder a la parte alta a través de 343 escalones, desde donde se disfruta de unas muy buenas vistas de la ciudad. Desde la Torre de la Campana (Torre Norte) se ve el tejado con el mosaico del águila de dos cabezas, símbolo imperial y el escudo de armas de Viena. Por otro lado, para visitar las Catacumbas hay que esperar para la visita guiada (cada media hora con un mínimo de cinco participantes). En su interior se encuentra una sala con tumbas de obispos y curas, otra sala con tumbas de parte de la familia de los Habsburgo y hasta botes con sus entrañas, algunas salas que albergan decenas de miles de huesos humanos y muchas otras que están vacías.

stephandom

Iglesia de los Capuchinos y la cripta imperial. La iglesia de los Capuchinos es pequeña, pero muy coqueta. La entrada a la cripta se hace por una puerta lateral (a mano derecha) y en ella descansan 31 miembros de la realeza austriaca (12 emperadores y 19 emperatrices y reinas).

iglesia capuchinos

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Estación de metro Karlsplatz. Fue construida a principio del siglo XVIII, obra maestra del eclecticismo barroco y rococó. Las dos columnas situadas en su fachada están inspiradas en la Columna Trajana. Para entrar hay que pagar.

Karlskirche

Biblioteca Nacional Austriaca. El edificio de la Biblioteca Nacional (en Heldenplatz) no es de acceso a los turistas, excepto si se visita el pequeño pero muy bien surtido museo del papiro (Papyrusmuseum). Con la misma entrada se pueden visitar también el museo del esperanto (Esperanto Museum) y del globo terráqueo (Globenmuseum) que se encuentran en la calle Herrengasse 9 en el Palais Mollard.

biblioteca nacional

La colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria está compuesta por unas 180.000 piezas que pertenecen al programa “Memoria del Mundo” de la Unesco. En la exposición solamente se pueden ver 200 papiros, pergaminos y otros objetos como tablas de cera o retratos de momia. El museo del esperanto es una pequeña sala que contiene algunos documentos relacionados con este idioma internacional creado por L. L. Zamenhof que publicó sus bases en 1887. Y finalmente el mejor de los tres: el museo del globo en que se exponen unos 250 objetos (de los más de 600 que se conservan), entre los que se suman: globos terráqueos, globos de Marte, de la luna o sistemas solares.

museo globo

La Gran Sala de la Biblioteca Nacional. Si lo que queréis ver, en realidad, es la Gran Sala de la Biblioteca Nacional, debéis tener en cuenta que no se encuentra en el edificio principal sino en un edificio lateral en la calle Josefplatz 1. Una biblioteca histórica, de bonito estilo barroco y de fama mundial, fue construida por el emperador Carlos VI entre 1723 y 1726 y alberga más de 200.000 libros de entre 1501 y 1850, entre los cuales algunos volúmenes de la colección personal de Eugenio de Savoya.

sala grande

Avenida Ringstrasse.  Es una avenida circular que se puede recorrer en las líneas 1 y 2 de tranvía (Ring Tram). Su historia se remonta al siglo XIX, cuando el emperador Francisco José I hizo derribar las murallas de la ciudad (1857). Los edificios a banda y banda forman parte del centro histórico de Viena.

Parlamento.  En la avenida Ringstrasse. De estilo llamado historicismo, haciendo referencia a Grecia clásica, cuna de la democracia, empezó a construirse en 1874 y fue acabado diez años después. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte del edificio acabó destrozado por un bombardeo. Se hacen visitas guiadas en su interior, pero cuando nosotros fuimos estaba en obras.

parlamento

Ayuntamiento (Rathaus). Cerca del Parlamento se encuentra el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico diseñado por Friedrich Von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. Igual que en el caso del Parlamento, se pueden hacer visitas guiadas en el interior.

ayuntamiento

La iglesia Votiva (Votivkirche). Iglesia católica de estilo neogótico de las más importantes del siglo XIX, se terminó de construir en el año 1879 con motivo de las bodas de plata de Francisco José I y Sisi. Se construyó en el mismo lugar donde Francisco José I sufrió un intento de asesinato 25 años atrás con dinero de donaciones (de allí el nombre).

iglesia votiva

Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper). El edificio de la Ópera, de estilo neorrenacentista, su construcción duró ocho años (entre 1861 y 1869) y fue muy criticado en sus inicios. Solamente se representan dos géneros: ópera y ballet. Se realizan también visitas guiadas todos los días a diferentes horarios (comprobadlos antes en la página web).

opera

Ya que estábamos en Viena hemos aprovechado para ir a la ópera. La obra que fuimos a ver se llama Dantons Tod (La muerte de Danton), obra teatral escrita por Georg Büchner el año 1835 y que versa sobre la Revolución Francesa.

opera interior

Para conseguir entradas, hay que tener en cuenta que en la página oficial primero se abre a las empresas y solamente dos meses (¡justos!) de la fecha se abren a los particulares. Normalmente quedan entradas de todos los precios. En nuestro caso, como se trataba de una Premiere, los precios iban desde los 17 euros a los 273. Ya os imaginaréis que cuánto mejor la posición de los asientos y la consiguiente visión del escenario, mayor es el precio. Pero asistir a la Opera en nuestra opinión bien vale una visita, sea la que sea la localización. També existe la posibilidad de adquirir entradas a precios inferiores a los 10 euros 90 minutos antes de cada función, pero en este caso se tendrá que ver la obra de pie.

Importante saber:

  • Etiqueta: cuánto más cara es la entrada, más estricta es la etiqueta. Aun así no hace falta arreglarse como para una boda, es suficiente con ir elegantes.
  • Si sales de la función ya no podrás entrar hasta el descanso. En caso que no lo haya, tendrás que ver la ópera fuera de la sala en una pantalla.
  • Hay obras que se pueden ver en una pantalla desde el exterior.

Segundo día:

Este día lo dedicamos a puntos de interés un tanto más alejados, así que utilizamos el metro para desplazarnos. Nuestra visita comenzó con la compra de la entrada Sisi, que incluye el Palacio de Hofburg, el Museo del Mueble y el Palacio Schönbrunn (Gran tour). Esta entrada tiene una duración de año.

Palacio de Hofburg.  Estación de metro Herrengasse. Es el palacio más grande de Viena y uno de los más grandes de Europa. Fue la residencia real de los Habsburgo, los emperadores del imperio austro-húngaro, durante más de 600 años y el centro del imperio hasta su caída el año 1918. Actualmente es la residencia del presidente.

El complejo está formado por el Museo, la Escuela Española de Equitación, La Biblioteca Nacional y otros edificios. Es muy bonito también perderse a través de las calles y las placetas que los unen unos a otros. La visita al Museo comienza en la primera planta donde se exponen porcelanas, cuberterías, candelabros y demás objetos relacionados con la mesa y la alimentación (Silver Colection). Esta parte acaba en una tienda que hay que recorrer para seguir con la visita en la segunda planta donde se encuentra el museo Sisi (Sisi Museum) que alberga una gran colección de objetos pertenecientes a esta gran emperatriz, y los apartamentos de Sisi y del emperador Francisco José I (Imperial Apartments).

Hofburg

Museo del mobiliario (Hosfmobiliendepot). Estación de metro Zieglergasse. Un gran museo de cuatro plantas, tres de ellas de exposición fija y una de temporal, contiene todo tipo de muebles y otros objetos relacionados (relojes de cuco, candelabros, etc.) algunos pertenecientes a la casa real (colección de coronas y de tronos) y de Sisi (mobiliario utilizado en películas) y también mobiliario de épocas posteriores.

museo inmobiliario

Palacio de Schönbrunn. Estación de metro Schönbrunn. Residencia de verano de los Habsburgo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Obra del arquitecto Fischer von Erlach, el palacio, de estilo barroco, cuenta con más de 1000 habitaciones pero solo se pueden visitar 40. Con la entrada combinada Sisi entra el Gran Tour por el interior (las 40 salas), pero no entran ninguno de los demás puntos de interés: el Museo de los Carruajes Imperiales, la Orangerie, la Casa de las Palmeras, el Laberinto o el Jardín del Príncipe Heredero, por lo que si se desean visitar se tendrán comprar entradas para cada uno de ellos.

Schönbrunn

Sin embargo, sí se pueden visitar los jardines que compiten en belleza con el interior del palacio. Esta visita bien puede durar una mañana entera. Además, como nosotros fuimos en semana santa, en el jardín delantero había montado un mercadillo con comidas típicas y con todo tipo de objetos relacionados con la Pascua.

jardines

Conjunto palaciego Belvedere. Estación Belvedere para llegar hasta el Belvedere Alto; parada de metro Karlsplatz para el Bajo Belvedere. El conjunto se compone de dos edificios: Alto Belvedere y Bajo Belvedere, ambos de estilo barroco, rodeados de jardines de estilo francés, declarados Patrimonio Mundial Cultural de la Unesco. Actualmente ambos edificios se han transformado en galerías de arte, por lo que no se conservan ni mobiliario ni decoración de la época. Hay que pagar entrada a los museos, pero si solamente os interesa la arquitectura y visitar los jardines no hay que pagar nada.

El Alto Belvedere es el edificio con la fachada más decorada y en un principio iba a ser simplemente un complemento a los jardines. Actualmente en su interior se encuentran obras de arte del siglo XIX al XX. Puede que la obra más conocida y el principal reclamo sea “El beso” de Klimt.

Alto Belvedere

El Belvedere Bajo fue el primero en construirse como villa de entretenimiento del Príncipe Eugenio de Saboya, general de gran prestigio y amante del arte. Actualmente alberga obras de arte de la Edad de Oro de Viena y aún conserva los salones de representación (la Sala de Mármol, la Galería de Mármol o la Habitación Dorada).

Bajo Belvedere

Parque de atracciones Prater. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y es de entrada gratuita (únicamente se pagan las atracciones a las que se quiera subir). Su principal atractivo es su famosa noria inaugurada en 1897 (la más antigua del continente) y que ofrece espectaculares vistas de la ciudad de Viena y del Danubio. La noria está abierta todo el año, pero el resto de atracciones solo abren de marzo a octubre.

Prater

Y por último y no menos importante: hay que darse tiempo para pasear, perderse por sus calles y disfrutar de la ciudad.

ciudad

Austria: de cultura, música y belleza

¡Sí, sí, sí, síiiiii! Por fin visitaré el pueblo más especial para mí desde hace unos años: Hallstatt. Por qué es tan importante para mí, os preguntaréis. Pues porque es el alma de mi tesis doctoral. Empecé a trabajar con los datos de los registros parroquiales católicos y con las medidas craneales durante mi trabajo de final de máster y ahora, después de ampliarlos con los registros parroquiales protestantes siguen siendo el centro de mi estudio. Y, ¡por fin visitaré al pueblo del que tanto sé y que aún no conozco!

Dado que el pueblo más bonito al lado de un lago, como también se le conoce, es el punto focal de este viaje de Semana Santa, pasaremos en él tres días, ¡nada más y nada menos! La razón es que además de visitar las iglesias y el osario (y conocer por fin mis queridos cráneos decorados que tantas veces he visto en fotos), también quiero visitar la mina de sal y el pequeño pueblecito de Obertraun, el cual es famoso tanto por sus pistas de esquí, como por sus cuevas y por el mirador 5 Fingers.

Hallstatt se encuentra a unos 75 km de Salzburgo, así que, en un primer momento queríamos volar hasta allí, pero resultó ser más barato volar a Viena, y además el vuelo es directo. Así que incluimos también un par de días en Salzburgo y en Viena en nuestro trayecto.

Y así quedó perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

En este caso hemos decidido desplazarnos en tren. La página oficial de trenes del país contiene información sobre los trayectos y los precios y, además, los billetes se pueden comprar on-line. Se puede adquirir un billete de primera o segunda clase y también hay la opción de comprar un billete con horario flexible (el doble de caro) que ofrece la posibilidad de coger cualquier tren (a cualquier hora del día) al destino elegido. Para llegar a Hallstatt se puede ir desde Viena en tren directo que dura 3 horas y poco (sólo los fines de semana y festivos) o bien desde Salzburgo en un trayecto con escala que tarda 2 horas y media.

Si vais en coche debéis de tener en cuenta que no se puede entrar en Hallstatt, ya que las calles son peatonales, y para aparcarlo solo se puede hacer en los aparcamientos de pago externos.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Río Kinabatangan – El Amazonas de Borneo

El río Kinabatangan todavía conserva parte de la selva impenetrable de Borneo, resistiendo al avance de los campos de cultivo de palma que tanto daño provoca a la isla. Este río es considerado el Amazonas de Borneo gracias a su gran biodiversidad y es el lugar en el que se puede observar gran variedad de mamíferos, aves y reptiles, muchos de ellos endémicos de la isla.

Para poder disfrutar de este precioso enclave es necesario contratar alguno de los paquetes de actividades que ofrecen los hoteles. El paquete más común es de 3 días y 2 noches e incluye: el transporte hasta el hotel (incluso te pueden esperar en el aeropuerto de Sandakan), la comida durante toda la estancia y tours en barca por el río para observar la fauna. El precio varía en función del hotel (el grado de comodidad que se desea), de las noches que se queden y de las actividades que se deseen incluir. Hay que tener en cuenta que en algunos hoteles el pago del paquete escogido se debe hacer en el momento de la reserva. En mi caso elegí un pack que me pudiera ofrecer la posibilidad de visitar el centro de reforestación (tree planting activity) que me hacía mucha ilusión y que luego me dejó un poco fría.

casa pueblo abai
Casa en el pueblo de Abai.

El proyecto intenta reforestar zonas que ahora son pantanosas debido a la tala de los árboles y así ampliar la franja verde de las orillas del río. La actividad recibe apoyo de WWF y el proyecto se llama “Kinabatangan – Corridor of Life”. Hasta aquí todo bien, y estas son las razones por las que en verdad quise participar en este tipo de actividad. Ahora bien, llegamos al pueblo, nos dieron los arbolillos a plantar y nos llevaron a una franja estrecha del bosque (se notaba que más allá no había ya bosque) y nos encontramos los agujeros ya hechos (supuestamente para no tener que cansarnos demasiado). Nos dieron unos trozos de chapa de lata con un número, que es el que sería el número identificativo de nuestro árbol (se supone que luego por internet puedes hacer seguimiento). Lo gracioso vino cuando preguntamos por qué hay tantos árboles juntos en una zona tan estrecha. Y la respuesta fue que esto es para los turistas, que en realidad la zona a reforestar está detrás nuestro pero que no los plantamos allí porque hay pantano, acabaríamos sucios y llenos de sanguijuelas, así que se supone que luego, si sobreviven nuestros árboles (avisando que se los comen los monos, los pisan los elefantes, etc.), el guarda los trasplanta en la zona que toca. Y esto es todo… Pones tu árbol en el agujero hecho, le pones un poco de tierra encima, le pones un poco de agua, le enganchas la chapa y te haces tu foto… No digo que la actividad no sea beneficiosa y no quiero dudar de que en verdad cumplan con su cometido, pero no elegí esta actividad para que sea una simple turistada en la que te haces la foto con el árbol y te vas a casa pensando que has hecho el bien en el mundo… En fin… Dejaré a vuestra elección decidir si de verdad os apetece colaborar o no.

chapas
Las chapas identificadoras de nuestros árboles.

A la vuelta de la actividad podíamos elegir si queríamos comer en el pueblo o en el hotel. Nosotros elegimos comer en el pueblo y no nos arrepentimos porque la comida estaba buenísima. Durante la comida aprovecharon para preguntar si queríamos un certificado por haber platado un árbol que vale 20 RM. Este dinero se supone que acaba en manos de las familias que trabajan en el proyecto, como ayuda.

comida
Comida en el pueblo: arroz, berenjena asada, guiso de calabaza, guiso de pollo, guiso de ternera y unos bastoncitos como de hojaldre. La salsa sambal iba a parte.

También hicimos un tour nocturno aquí (igual que en Gunung Mulu) que nos entraba ya en nuestro paquete. La verdad es que fue la vez que menos bichos vimos… Será que hemos tenido mala suerte… Aunque todo sea dicho, tampoco hemos tenido suerte con el tiempo y se pasó lloviendo todos los días. Por esta razón tampoco pudimos ver a los elefantes que se acercan al gran río solamente en momentos en los que no encuentran agua suficiente dentro del bosque. Aun así, una pareja de españoles que nos encontramos habían visto elefantes un día antes de que nosotros llegáramos… Todo es cuestión de suerte…

bicho
Entrañable bichico nocturno.

Y, por supuesto, hicimos los paseos en barca por el río Kinabatangan, que es el principal atractivo. Normalmente se hace un tour por la mañana y otro al atardecer, que son los momentos en los que más fauna se puede ver.

río
El gran río Kinabatangan.

Durante estos paseos tuvimos la suerte de ver monos narigudos, que se agrupan en los árboles de al lado del río para dormir; langures plateados; una víbora verde (que también vimos en Bako); cocodrilos jóvenes; cálaos (hornbill); macacos de cola de cerdo y macacos de cola larga… Pero tampoco tuvimos la suerte de ver orangutanes…

cálao
Cálao o hornbill.

Como anécdota, os contaré lo que nos pasó un atardecer, en el último paseo en barca del día. En medio del Kinabatangan, y es que el Kinabatangan es muuuuchooo río, va el guía y dice “anda, nos hemos quedado sin gasolina”, todo esto al mismo tiempo que intentaba encender el motor. Yo ya al borde de un ataque de ansiedad. Imaginaros: yo que no sé nadar, que me da miedo el agua, dentro de una barca enana, en medio del gran río… (si cogéis la misma barca que yo, lo notaréis enseguida: mis uñas quedaron clavadas en el borde…). Y nos va el tío y dice “bueno, ya que estamos, ¿quién quiere una taza de té o café?” Lo fulminé con la mirada. ¿Cómo se le ocurre pensar en té o café en un momento como éste? El guía empezó a reírse y confesó que era mentira y que lo había hecho para que pudiéramos disfrutar de la puesta del sol mientras nos tomamos una taza de té disfrutando de la tranquilidad de la naturaleza. Ya me relajé un poco (¡solo un poquito!), lo suficiente como para soltar la barca y tomarme el té. Estuvimos allí a la deriva hasta que se hizo de noche y entonces pudimos disfrutar de las luciérnagas que con su luz hacen que los árboles parezcan árboles de navidad. También tuvimos la suerte de ver una gran luna llena. ¡Impresionante! Os pongo una foto, pero no le hace justicia en absoluto. ¡Nunca había visto una luna llena tan grande y tan preciosa!

luna llena
Preciosa luna llena.

La última noche nos dejaron en la habitación unos batik, en realidad unos trozos de tela cilíndricos, con flores para las mujeres y a cuadros para los hombres, y nos hicieron un tutorial de cómo ponérnoslos para la última cena en el Kinabatangan. He de decir que yo tuve que luchar a muerte con mi batik, ya que era talla XS y yo soy más bien tirando a L… Se supone que se tiene que atar por encima del pecho. No hubo manera… Lo intenté atar alrededor del cuello. Casi me ahogo… Al final conseguí atarlo alrededor de un brazo y me puse un cinturón. No es la manera tradicional, pero hice lo que pude… Al final la fiesta tampoco fue nada del otro mundo. Cenamos y nos pusieron dos documentales: uno sobre los monos narigudos y el otro sobre los orangutanes. Solo os diré que los documentales eran de 1998…

macaco de cola de cerdo
Macaco de cola de cerdo.

Como valoración final, en cuanto a fauna se refiere, el río Kinabatangan me defraudó un poco. Venía pensando que era el mejor lugar para ver animales e, incluso, tenía la idea (preconcebida) de que sería fácil ver orangutanes libres, elefantes, tarseros, etc. Y no vi nada de eso. Lo que vimos, ya lo habíamos visto en Bako. Esto no es para nada una crítica. Fue simplemente un problema mío, que venía con una idea errónea. Ver animales siempre es difícil, y más ahora que estamos disminuyendo su hábitat… Pero hacer una visita, al final, yo creo que vale la pena. La naturaleza es increíble, el río impresiona. Y, todo sea dicho, ¿quién dice que no tendréis más suerte que nosotros y os lleváis una grata sorpresa?