Selingan Island o Turtle Island

En el mar de Sulu, en territorio filipino, hay un conjunto de ocho islas, de las cuales solamente tres pertenecen a Malasia: Selingan, la isla principal y la única a la que pueden acceder los turistas, Bakungan Kecil y Gulisan. Turtle Island Park, declarado área protegida y  que engloba las tres islas, fue abierto el 1977 y permite presenciar el desove de las tortugas verdes y las tortugas carey. El desove se produce durante todo el año, aunque los mejores meses son de julio a octubre. A parte del desove también se asiste a la recogida de los huevos de estas tortugas y a la liberación al mar de las tortuguitas recién nacidas.

Se accede a la isla en barco que sale desde el puerto de Sandakan a las 9:00 de la mañana y el trayecto dura una hora. Normalmente se hace una sola noche en la isla, de tal manera que se dispone de un día para disfrutar de la tranquilidad y una noche para presenciar el desove y la recogida de los huevos. Se pueden hacer más noches, si así se desea. La reserva se hace a través de la página web o directamente a través de la Oficina de Turismo de Sandakan, pero hay que tener en cuenta que el cupo de visitantes es limitado (50 personas) y existe la posibilidad que de un día para el otro no haya disponibilidad, especialmente en temporada alta.

Aún con el recuerdo de la movida vuelta de Bako en medio de una tormenta, me veo de nuevo embarcada en un barco. El barco va pegando saltitos por encima de las olas y yo agarrada a mi asiento tal ave rapaz. Por suerte la hora se pasó sin percances y llegamos bien. El guía nos explica que tenemos tiempo libre hasta las 18:00 momento en el cual ya no se permite moverse por la isla sin ranger. La razón  reside en el hecho que entre las 18:00 y las 6:00 las tortugas acuden a desovar y no hay que molestarlas. También nos dice que a las 12:30 es la comida y a las 19:00 la cena. Nos dan las llaves de la habitación y ya empieza oficialmente nuestra estancia en la isla.

isla
Playa paradisíaca en la Isla Tortuga.

A la hora indicada nos acercamos al comedor y ¡sorpresaa! Compartimos la isla con unos 35 chinos. Os digo esto y no os digo más… La  comida es tipo bufet y nosotros tuvimos que luchar con uñas y dientes para conseguir algo. Los chinos arrasaron con todo ante la mirada preocupada de la chica que vigilaba el comedor y que al ver que ya no teníamos comida nos pidió disculpas. Al final nos pudo traer un poco de col salteada y unas judías verdes al vapor. ¡Hasta el postre se acabó! Nos quedamos con hambre y tuvimos que comprarnos unas bolsitas de chips con sabor gamba para poder aguantar hasta la cena… Pero para la cena y para el desayuno del día siguiente fuimos más listos y más rápidos y conseguimos comer dignamente.

Como teníamos suficiente tiempo libre nos fuimos a dar una vuelta por la isla, que en realidad es muy pequeña y en una hora ya la vimos entera. Hay una pequeña zona en la que se puede hacer snorkel o nadar, pero nosotros nos entretuvimos fotografiando todo bicho que se movía. Hay muchos varanos, algunos bastante grandes, y un montón de pájaros y cangrejos varios. Cuando la marea baja, hay una zona en la que se ve el coral y que está repleta de pepinos de mar.

varano
Uno de los muchos varanos que viven en la isla.

A las 18:00 vimos la puesta de sol, que era magnífica, y nos encontramos con el guía que nos explicó un poco la labor de conservación de las tortugas que se lleva a cabo en la isla y nos llevó a ver un vídeo sobre las tortugas. Durante el proceso del desove, los investigadores recogen los huevos, toman las medidas de la tortuga y comprueban si ya la tienen marcada. En caso contrario la marcan con un número para un mejor control. Luego los huevos son enterrados en un nuevo nido. Esta tarea se lleva a cabo para reducir el número de depredadores (varanos, aves) y además para controlar el sexo de las tortugas. La mitad de nidos se encuentran a la sombra y la otra mitad al sol, ya que a una temperatura inferior a los 34 grados, normalmente nacen machos, mientras que a una temperatura superior a los 34 grados serán hembras.

nidos
Los nidos de las tortugas.

Para contemplar el desove se nos divide a todos en dos grupos de 25 (!!). A la mayoría de los chinos les toca en el primer grupo y a nosotros en el segundo. Hay luna llena y no es una buena noche para que las tortugas desoven… Sobre las 21:30 ya le toca al primer grupo presenciar el desove, mientras que a nosotros nos queda aún esperar… El guía nos dice que solamente podremos esperar hasta las 24:00. Si no desova ninguna otra tortuga, nos tocará ir a dormir… ¡Qué ánimos! Pero tenemos esperanzas. Finalmente, pasadas las 22:00 nos toca. ¡Bieeen! Vimos una tortuga verde desovando y resultó que era una tortuga que no estaba marcada y que medía casi un metro. Los investigadores hacen su labor mientras nosotros nos vamos turnando para hacer fotos, aunque, ya sabéis, 25 personas son multitud… También pudimos ver otras dos tortugas que probaron de hacer nido, pero que al final volvieron al mar sin desovar. Se pueden hacer fotos sin flash y para ello, hay que pagar una tasa de 10 RM, tanto si es cámara como si es móvil. Está prohibido gravar vídeos.

tortuga desovando
Tortuga verde desovando.

Después nos fuimos al nido ya preparado a enterrar los huevos. Cada nido tiene una numeración y las tortuguinas tardarán unos 90 días en salir. Y ya el paso final es asistir a la suelta al mar de la pequeñajas que emprenden su camino y que, si son hembras, algún día volverán a la isla para tener sus propias crías.

tortuguitas
Tortuguitas emprendiendo su camino hacia el mar.

La verdad es que la isla es preciosa: con su arena blanca y el mar claro. Pero por lo que más vale la pena es por poder ver todo el ciclo de reproducción de las tortugas verdes: desde el desove hasta la suelta de las pequeñas tortugas, proceso que no se puede presenciar en cualquier lado. Ha sido emocionante, y aunque ya habíamos visto el desove en Costa Rica, está vez nos pareció aún más precioso ya que, para bien o para mal, vimos toda la tortuga iluminada y, por primera vez, fuimos conscientes del gran tamaño de ésta. Es impresionante como de unas tortuguitas más pequeñas que la palma de la mano pueden llegar a ser una súper tortuga de un metro de largo. Sinceramente, la visita a esta isla es muy recomendable.

Por cierto, veréis que en la isla hay agentes de policía armados con metralletas y que os harán fotos a escondidas jajaja. ¡No os asustéis! Unas chicas inglesas preguntaron si estaban allí por los piratas filipinos, pero la respuesta fue que están allí porque es un punto fronterizo. No hay que olvidarse que estamos en territorio filipino y que solamente tres de las ocho islas son malayas.

Parque Nacional de Mulu

El Parque Nacional de Mulu (Mulu National Park) tiene una de las redes más extensas de cuevas del mundo. Aquí se encuentra uno de los paisajes de cuevas más grandes del mundo, como la cámara de Sarawak, la cámara subterránea más grande del mundo (Cueva de la Buena Fortuna), que podría albergar en su interior hasta cuarenta Boeing 747; o la Cueva del Ciervo, en la que podrían caber cinco catedrales de San Pablo de Londres. El parque fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000 y entre los principales atractivos se encuentran los pináculos, el éxodo de murciélagos saliendo al atardecer, pero sobre todo la visita a las cuevas: la Cueva del Ciervo (Deer Cave), la Cueva de Lang (Lang’s Cave), la Cueva del Viento (Cave of the Wings) o la Cueva del Agua Clara (Clear Water Cave), la más larga del sureste asiático.

entrada
Entra a Lang Cave.

Llegar a este parque solamente es posible en avión. Hay vuelos diarios desde Kuching y Miri y tres vuelos semanales desde Kota Kinabalu. Íbamos a coger el vuelo que iba directo de Kuching y que llegaba al parque a las 13:00, pero como solamente nos íbamos a quedar un día y medio y mi hermana me insistió en que quería hacer el canopy, solo disponible por la mañana, tuve que mirar un vuelo anterior, que salía por la mañana con escala en Miri y que llegaba con el tiempo justo para hacer el paseo por las copas de los árboles. Aun así no teníamos claro si nos saldría bien porque bastaba con un retraso para que no fuera posible.

El avión iba casi vacío y salió puntual. El vuelo iba a durar unas dos horas, pero al cabo de una hora aterrizamos. ¡Qué raro! ¿No íbamos a llegar a Miri a las 8:00? Bueno, pues nada. Cogimos las cosas y bajamos. La azafata nos deseó que tengamos un buen día y que nos veamos pronto. Una vez en el aeropuerto vimos que se sale directamente a la calle… Pero si tenemos que enlazar con un nuevo vuelo a Mulu… Preguntamos a la chica de seguridad que se alarma. “¡¿Pero que hacéis, locos?! ¡Subiros rápido al avión! ¡Corred, corred, corred!” Y venga a correr hacia el mismo avión, a la que la misma azafata nos dice: “Os estábamos esperando”. Pero, ¿qué acaba de pasar? Pues, resulta que el mismo avión hacía dos paradas en dos ciudades distintas… Primero paró en Bintulu, que es donde nos bajamos, y luego siguió hasta Miri. ¿¿Eso  existe?? Pues sí. Ese vuelo parece más un bus que un avión.

Hasta nos inventamos un chiste y todo:

  • Sabéis, hemos volado con un aerobús.
  • Anda, ¿con un avión de los grandes?
  • No, ¡qué va! Volamos con uno de varias paradas. Jajajaja

Si es que lo que no nos pase a nosotros, no le pasa a nadie… Así que, recordad, si hacéis el mismo trayecto que nosotros y veis que en el aeropuerto pone Bintulu, ¡no bajéis!

avión
Vuelo a Mulu.

Una vez en el aeropuerto de Mulu, para llegar al parque se puede ir caminando, ya que se encuentra a un quilómetro de distancia, o bien en coche compartido por 5 RM por persona. El  conductor nos preguntó cuándo tendríamos el vuelo de vuelta y nos vino a buscar a la hora acordada. En cuanto al alojamiento, el mismo parque ofrece la posibilidad de hospedarse desde la opción más barata (habitación compartida), hasta la opción más cara (alojarse en un spa). Sin embargo, también hay la opción de dormir en el pueblo en habitaciones compartidas (HomeStay). Nosotros nos alojamos en una habitación triple, dentro del parque y la verdad que muy bien, una habitación grande, muy limpia y de decoración moderna.

casa
Nuestra casa en Mulu.

La entrada al parque (que es obligatoriamente para 5 días, aunque solo os estéis un día) cuesta 30 RM. Es importante reservar con tiempo las actividades, especialmente en temporada alta. Nosotros comprimimos al máximo las actividades que queríamos hacer en un día y medio. Si no queréis daros la paliza que nos dimos nosotros os recomiendo que estéis más días para hacerlas con calma. A nosotros nos dio tiempo de todo y, aunque acabamos reventados, la visita valió mucho la pena. Así tenéis nuestro planning:

Día 1:

9:55 llegada al aeropuerto de Mulu. Una vez en el parque hicimos todos los trámites. Nos dieron unas pulseras que sirven para las actividades.

10:30 Canopy Skywalk (2h). Un tour sobre las copas de los árboles a unos 20 metros de altura y un largo de unos 500 metros. Las pasarelas son estrechas y rebotan mucho. Hay que pasar de uno en uno, o, como mucho, dos personas a la vez, pero no más. Animales no se observan apenas (solo vimos unas ardillas pigmeas y algunos insectos que estaban en las pasarelas), pero es bastante divertido.

canopy
Las pasarelas del canopy.

14:30 Deer & Lang Caves (3h). Las cuevas están cerca una de la otra y se hacen juntas de un tirón. Son cuevas ya preparadas con pasarelas de madera pero muy bonitas de ver. El  tour acaba sobre las 17:30, justo para sentarse a esperar el éxodo de murciélagos. Al principio salían pequeños grupos, pero sobre las 18:00 empezó a salir un grupo inmenso que parecía no tener fin. Si queréis hacer el tour nocturno, como muy tarde a las 18:30 tenéis que volver, ya que el trayecto de vuelta dura casi una hora.

éxodo de murciélagos
El éxodo de murciélagos.

19:30 Night tour. De los mejores que hemos hecho en Malasia. Es el trekking en el que más fauna vimos: tres serpientes, una de las cuales una krait de más de un metro de larga, pajarillos durmiendo, ranas, arañas, insectos varios… Fue muy emocionante. Dura entre una hora y media y dos horas. Nuestro tour acabó sobre una hora y media porque un polaco que iba en nuestro grupo tocó una serpiente (pequeña, por eso) que saltó y casi muerde a una chica que estaba cerca. Como no pasó nada, el guía no dijo nada, pero apagó la linterna y a paso rápido volvimos al punto de encuentro. Una pena… ¡Si es que hay gente que no tiene respeto!

bicho palo
Bicho palo durante en tour nocturno.

Día 2:

8:45 Clearwater Cave & Cave of the Winds (4h). Para acceder a estas cuevas, el trayecto se lleva a cabo en un pequeña barca. Se hace una parada en un pueblo, donde rápidamente nos llevaron a un mercadillo donde nos vendían artesanía: desde pulseras hasta las cestas típicas que ellos usan. Los precios aparecen marcados, y por muchas vueltas que deis, los preciosos son iguales en todas las paraditas y son poco dados al regateo. Después de esto, seguimos el trayecto en barca hasta la entrada de la Clearwater Cave y nos preguntaron si queríamos ir a la otra cueva caminando o en barca. Nosotros fuimos caminando y fueron unos 20 min por pasarela de madera. Se llega a una zona de camping donde muchos grupos comen. A nosotros no nos dieron de comer, y como no lo sabíamos tampoco nos llevamos nada y la verdad es que con el olor a comida de los otros se nos hacía la boca agua. Una vez visitada la última cueva, a la que se accede por un empinado trayecto de escaleras infinito (¡tampoco tanto, pero casi! Jaja), hay la posibilidad de bañarse en el río. En el baño público hay un sitio para cambiarse. Dejan unos 30 min y luego ya se organiza el traslado al parque con la misma barca que a la ida y con los mismos acompañantes.

clearwater cave
Entrada en la cueva Clear Water.

14:40 vuelo a Kota Kinabalu

Aquí os dejo algunas recomendaciones:

  • Se puede pagar con tarjeta, así que no hace falta llevar mucho dinero suelto. En todo caso para las comidas y las bebidas.
  • Hay algunos trayectos que son gratuitos y para hacerlos solamente hay que apuntar en una pizarra la ruta, la hora de salida y el número de personas que van.
  • No os dejéis el frontal y/o una linterna de mano. Las utilizaréis en las cuevas (ellos no los prestan) y en los tours nocturnos.
  • Y, como ya sabéis: botas, ropa de trekking (algo os ensuciaréis…), crema solar, antimosquitos, cantimplora…

Parque Nacional Bako – la aventura

El parque nacional de Bako es el mejor sitio para observar monos narigudos. Al amanecer y al atardecer se acercan a la playa y es el mejor momento para verlos de cerca. Una estampa que se guarda en la retina de por vida. Pero el parque ofrece también rutas de trekking, algunas de las cuales, además de disfrutar de la selva, también permiten relajarse en alguna playa virgen.

Nosotros, como solamente estuvimos un día y medio, elegimos cuatro rutas que, en nuestra opinión, nos ofrecían la posibilidad de ver lo más interesante del parque. Estas son las rutas que nosotros elegimos:

Ruta Telok Paku – ida 1 horas (1,2 km) – blanco

Nos dijeron que esta es la mejor ruta para ver monos narigudos, así que nada más llegar, empezamos por aquí. En verdad solo vimos la cola de uno en la copa de un árbol, y eso porque un malayo que hacía la ruta corriendo en chanclas (!!!) nos dijo que estaba allí, que sino ni nos enteramos. Suponemos que ese señor se preparaba para ser superhéroe, porque si no, no entendemos cómo podía hacer la ruta así. ¡Con lo que nos costó a nosotros!

La ruta finaliza en una pequeña playa solitaria, que al final no lo fue tanto ya que todos empezamos por la misma ruta con la esperanza de ver los narigudos…

playa Telok Paku
Playa virgen Telok Paku.

Ruta Lintang – circular 3-4 horas (5,25 km) – rojo

Es un sendero circular que pasa por diferentes ecosistemas que se encuentran en Bako. Es una ruta muy popular y es ideal si solamente se pasa un día en el parque.

Nosotros empezamos la ruta del revés (¡cómo no!). Para empezarla bien, hay que seguir las flechas de “to the trails” y no empezar por detrás del HQ. Es una ruta circular, sí, pero por el lado bueno hay una subida dura, pero luego todo es de bajada. Si empezáis por el final, como nosotros, os pasaréis casi todo el trayecto en subida. En esta ruta nacieron nuestras frases míticas: “nunca digas que no se puede subir más o por esas raíces no subiré”.

subida
Una muestra de las subidas de Lintang.

Nos gustó bastante esta ruta ya que, además de pasar por diferentes ecosistemas, es la mejor para ver plantas carnívoras de todos los tamaños, formas y colores. ¡Anda que no disfrutamos haciéndoles fotos! La flor carnívora de la foto tenía una altura de unos 30 cm, pero no se nos ocurrió poner algo al lado para que se vea bien…

planta carnívora
Planta carnívora gigante.

Rutas Telok  Pandan Besar – 1 hora la ida (1,75 km) y Telok Pandan Kecil – 1 hora y media la ida (2,5 km) – ambas amarillo

Las dos rutas están interconectadas y para llegar a su comienzo, hay que seguir las señales “to the trails” y luego seguir las marcas amarillas. Para ello, empezamos con fuerzas la dura subida y seguimos la ruta Lintang hasta que los caminos se separan y la ruta sigue por unas pasarelas paralelas a un riachuelo. Después de mucho trayecto de bajada (¡recordad que luego hay que subirlo!) llegamos a la intersección que separa Telok Pandan Besar de Telok Pandan Kecil.

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El camino de Telok Pandan Besar.

Empezamos por la ruta Telok Pandan Besar que lleva hasta una meseta con vista a la bahía. Luego volvimos hasta la intersección y seguimos por la ruta de Telok Pandan Kecil que desciende desde un acantilado hasta una gran playa virgen.

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Vistas del mirador de Telok Pandan Kecil

Aquí nos paramos en el mirador para disfrutar de las vistas, después de las fotos y los selfies de rigor. En un momento dado, aparece de entre los árboles, un macaco de cola larga. Y digo yo: “Anda un macaco” a la vez que cojo la cámara para hacerle una foto. Entonces es cuando me fijo que el mono camina agachado y gruñendo. Empiezo a recoger las mochilas al mismo tiempo que le digo al Xavi que se levante. Justo le da tiempo de ponerse de pie y el mono le salta encima. Por suerte Xavi puso la mochila delante y el macaco se cayó. Empiezo a llamar a mi hermana para que nos vayamos, y a ella no se le ocurre otra cosa que decir: “¡hagámonos un selfie!” y yo en plan “¿Pero estás loca?? ¿No ves que nos ataca un macaco rabioso??”, todo esto con el bicho siguiéndonos aun gruñendo. Para nuestra suerte, había otra pareja y el mono se fue a por ellos y nosotros tuvimos el tiempo suficiente para escapar. Al poco rato escuchamos a la chica gritar… Espero que hayan sobrevivido…

(Que conste que durante el ataque grité “monkey, monkey!!” pero la pareja no me hizo caso…)

mirador
El lugar del ataque del macaco de cola larga.

La vuelta

Una vez volvimos del trekking, comimos, que ya teníamos hambre, y Xavi propone que volvamos a las 14:00 en vez de las 15:00 ya que hemos hecho las rutas de trekking que queríamos y ya hemos visto los primates que queríamos ver, pero yo propongo quedarnos para disfrutar un poco más de la naturaleza, ya que estábamos. ¡Aún me arrepiento de no haber vuelto antes!

barco
El barco con el que llegamos. A la vuelta fue uno igual, pero sin chalecos salvavidas.

Eran las 15:00, momento en el cual salen los últimos barcos hacia el pueblo. No había ningún barco… La chica que controla las salidas empieza a hacer llamadas y empiezan a aparecer barcos, pero somos muchos. Los barcos que llegan son pequeños y, en un primer momento nos extrañamos. No íbamos a caber todos, pero ¡sorpresa! Primero salen los que tenían guía contratado. ¡Y venga a subir grupitos! Son ya las 15:30 y aún seguimos esperando. A todo esto empieza a nublarse y el viento empieza a soplar con fuerza. Le pregunto a la chica que el resto ¿qué? y me dice que tranquila que todos volveremos antes de las 17:00, hora a la que sale el último bus a Kuching.

tormenta
La tormenta acercándose.

Seguido aparece un barco grande entre la tormenta y la gente se amontona a subir. Nosotros preferimos quedarnos en tierra. En ese barco iba más gente de la permitida, ¡seguro! Sigue lloviendo con fuerza… ¡Vaya tormenta! Poco después aparece un barco pequeño y la chica nos dice que podemos subir. Yo dudo por un momento… ¿Ese barco tan pequeño aguantará la tormenta y las grandes olas del mar? Pero al final subimos… No hay chalecos salvavidas… Yo no sé nadar… El viento sigue soplando con fuerza y llueve con ganas… Cada vez que el barco rompe una ola, ésta me moja entera. Entre los pasajeros hay tres chicas chinas que se divierten un montón y no paran de moverse  y hacerse fotos. Yo sigo recibiendo agua de mar y lo único que quiero es llegar a puerto… En tres ocasiones el barco parecía que iba a volcar por el lado de las chinitas. En esos momentos pensé: o se vuelca y morimos todos, o perdemos a alguna chinita… pero esto no acabará bien…

Incluso llegamos a adelantar al barco repleto de gente que había salido antes que nosotros. Siguen vivos. No se han hundido. Poco después llegamos al puerto. Ya eran las 16:00 y estábamos mojados hasta los huesos. Preguntamos por el bus (pasa cada hora) y nos dicen que acaba de salir. ¿Quéee? Salimos corriendo y vemos el bus rojo parado en la intersección. Corremos como alma que lleva el diablo y pedimos que nos deje subir. ¡Nos deja! ¡Bieen! Sigue lloviendo con fuerzas y el bus parece hacer ralis entre los relámpagos al son de los fuertes truenos.

Por suerte llegamos al hotel sanos y salvos y os podemos contar esta historia. Aun así, ¡este fue el trayecto en barco más duro de mi vida!

Parque Nacional de Bako – información práctica

El Parque Nacional de Bako (Bako National Park) abrió sus puertas en 1957 y es el parque nacional más antiguo de Sarawak. Alberga siete ecosistemas distintos en 27 km2 y es el mejor lugar para ver primates, especialmente al mono narigudo (Nasalis larvatus) que es endémico de la isla de Borneo. Los principales atractivos del parque son su naturaleza, su fauna y las playas solitarias.

Si queréis pasar una noche en el parque, os recomiendo que reservéis con antelación, especialmente en temporada alta. La reserva se hace por internet y se exige el pago de la misma en los tres meses posteriores a la reserva. En caso contrario, ésta no será efectiva. Hay habitaciones de 2, 3 o 4 camas, habitaciones compartidas y zona de acampada. Junto con la reserva os enviarán también los permisos para acceder al parque.

Bako
Mapa del parque con las rutas de trekking indicadas.

Para llegar hay que coger el bus 1 (Rapid Kuching) en las estaciones 1 y 4 (cerca de Open Air Market) o el bus 6 (rojo) que sale del Wet Market (3,5 RM) con salidas hasta Bako Kampong cada hora entre las 7:00 y 17:10 desde Kuching, y regreso cada hora entre las 8:00 y 17:00. El bus os dejará delante de la oficina central (HQ). La entrada al parque vale 20 RM y se paga en la oficina. Una vez allí hay que coger una lancha, que vale 20 RM por trayecto (40 RM la ida y la vuelta). A la llegada hay que decir a qué hora se desea volver (hay salidas cada hora hasta las 15:00). Nosotros escogimos volver a última hora para poder aprovechar un poco más el parque, igual que hicieron casi todos los demás.

Dentro del parque, además de observar la naturaleza, hay la posibilidad de hacer 18 rutas de trekking distintas, aunque, cuando fuimos nosotros, más de la mitad estaban siendo restauradas. Antes de salir a hacer cualquier trekking hay que apuntar qué ruta se hará en el registro del parque y a la vuelta hay que firmar. A la hora de elegir la ruta que vayáis a hacer tened en cuenta la forma física y sobre todo que no anochezca durante el camino. Recomiendan estar de vuelta al HQ antes de las 17:00h.

Si, por el contrario, vuestra intención es solamente ver animales, no es necesario hacer trekkings. De hecho, durante los trayectos apenas veréis nada. Es mejor quedarse en la preciosa playa decorada por los pequeños cangrejos o en el restaurante.

playa cangrejos
La paya hermosamente decorada por los cangrejos.

En la playa mismo vimos una gran familia de langures plateados y cerca del restaurante  siempre se agrupan macacos de cola larga. Además nosotros tuvimos la suerte de ver un macho narigudo y una mama con la cría justo en los árboles de delante de HQ. ¡Fue impresionante! Estaban tan cerca que incluso se les podrían hacer fotos con el móvil.

mono narigudo
Mono narigudo de mirada tristona.

También vimos una víbora verde en un arbusto.

víbora
Víbora verde. De las serpientes más venenosas de Borneo.

Os recomiendo que, cuando paséis por los manglares antes de empezar las rutas, os fijéis bien en el barro porque podréis ver saltarines del fango.

saltarín del fango
Saltarín del fango en los manglares de Bako.

Información extra:

  • El check-in a la habitación se hace a las 14:00, pero podéis dejar las mochilas en una luggage room.
  • Las habitaciones dejan mucho que desear y solamente hay duchas de agua fría.
  • Llevad dinero en efectivo ya que no hay ni cajeros ni casas de cambio dentro del parque.
  • Durante los trekkings, llevad mucha agua con vosotros. ¡Sudaréis un montón!
  • Las comidas (desayuno, comida, cena) en el parque son tipo bufet, bastante poco surtidas. En el caso de los arroces o los fideos, se paga a cucharadas, o lo que es lo mismo, el precio dependerá del número de cucharas que os echéis en el plato. Los huevos y la carne se pagan por unidad.
  • Está prohibido bañarse en el mar.