Singapur. La ciudad de las mil caras

A pesar de ser el país más pequeño del sudeste asiático, Singapur ofrece al visitante multitud de opciones: desde las más naturales y hasta las más modernas. De entre esta gran oferta, nosotr@s nos hemos quedado con lo que más se acerca a nuestros intereses y de esta manera hemos podido disfrutar de varias facetas de la ciudad en tan solo dos días y medio.

Singapur moderno

Para disfrutar del Singapur futurista y de vanguardia nos acercamos a las zonas de Clarke Quay, Boat Quay y Marina Bay, donde disfrutamos de un paseo en barco para apreciar el skyline, nos tomamos un selfie con el Merlion y acabamos en el bar Cé La Vi del hotel Marina Bay Sands. Lo mejor es visitar esta parte de la ciudad al atardecer.

Merlion Park

Mitad pez, mitad león, representa por un lado el origen pesquero de Singapur y por otro su nombre: Ciudad del león (Singapura). Se puede llegar caminando o en un taxi acuático. Espectáculo de luces y sonido a las 20:00 h cada tarde. Es el lugar más visitado de Singapur y donde mayor multitud de gente nos encontramos.

merlion

Clarke Quay y Boat Quay

Estación de MRT Clarke Quay.

Ambas situadas a las orillas del río Singapur, presentan una perfecta combinación de casas antiguas restauradas con enormes rascacielos. De las zonas con más ambiente de la ciudad con restaurantes y sitios para tomar una copa.

clarke quay

Paseo en barco

Un paseo en barco por el río es una de las mejores opciones para disfrutar del skyline de la ciudad. Hay dos tipos de trayectos: cortos, de 20 minutos de duración, o largos de 40 minutos de duración. Recomendable hacerlo de noche cuando las vistas son las más bonitas. Se puede coger en Clarke Quay, Boat Quay, Robertson Quay, Collyer Quay y Marina Bay y con el trayecto largo se sube y se baja en la misma estación. Las entradas tienen una duración de varios meses, aunque solo sirven para un paseo, y no tienen una hora concreta para canjearlo (hay trayectos desde las 9:00 a las 22:00). Si queréis disfrutar de la noche, lo mejor es presentarse con algo de tiempo ya que es cuando más gente quiere hacerlo y va por cupo, o sea si un barco ya está lleno hay que esperar al siguiente y así.

crucero Singapur

Cé La Vi Sky Bar (Marina Bay Sands)

Parada de metro de Bayfront.

Para disfrutar de las vistas, el hotel Marina Bay Sands ofrece dos posibilidades: el observatorio Sands Skypark y el bar Cé La Vi. Se accede desde la torre 3, aunque no os preocupéis porque está muy bien indicado. El observatorio se encuentra en la planta 56 y hay que pagar entrada; mientras que el bar se encuentra en la planta 57 y se paga un voucher que una vez arriba se puede cambiar por una copa (en ambos casos se paga en un mostrador situado justo delante de los ascensores). Nosotr@s elegimos subir al bar y la verdad no nos pareció que valiera mucho la pena. La entrada es bastante cara y la lista de copas por las que se puede canjear es muy limitada. Además las vistas son reducidísimas: entre las zonas VIP y las zonas reservadas a los huéspedes del hotel, solamente quedan dos esquinas para disfrutar de las vistas. A partir de las 18:00 se exige etiqueta. Desconozco si el observatorio vale la pena porque no hemos ido.

vistas nocturnas

Singapur natural

Singapur es también una ciudad llena de naturaleza, ya que cuenta con unos 12 parques naturales y espacios verdes. En este caso hemos decidido disfrutar de los famosos Gardens by the bay y dar un paseo por el Jardín Botánico. La ciudad también ofrece una parte más “animal”, destacando su zoo y la oferta de tours nocturnos por el mismo, pero descartamos está opción ya que no somos nada amantes de ver animales privados de su libertad.

Garden by the bay

Parada de metro Bayfront.

Se trata de 101 hectáreas de espacios verdes en el corazón de la ciudad. Para visitarlo bien os recomiendo que le dediquéis una mañana o una tarde enteras. Lo más impresionante son los 18 árboles artificiales con una altura de 50 metros de alto que funcionan con paneles solares y que recogen el agua de lluvia para regar el inmenso jardín.

gardens by the bay

Para subir a la pasarela que une los árboles hay que pagar entrada, igual que para acceder a las zonas de Cloude Forest o Flower Dome. Cuando fuimos nosotr@s había una cola de unos 40 minutos, pero lo merece.

árboles

A las 20 h y a las 21:30 ofrecen un espectáculo de luces y sonidos gratuito. Eso sí, id con tiempo para coger sitio ya que se llena.

luces y sonidos

Jardín Botánico

Parada de MRT Botanic Garden.

Un gran jardín de unas 63 hectáreas de extensión declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Abre desde las 5 de la mañana hasta las 12 de la noche y la entrada es gratuita, con excepción del Jardín de las Orquídeas, al que hay que pagar entrada. Se le puede dedicar perfectamente un día entero, ya que además del agradable paseo, ofrece diferentes espacios temáticos.

National Orchid Garden abrió las puertas en 1995 y la entrada vale 5 SGD. Abre de 8:30 a 19:00 (última entrada a las 18:30) y es la zona más visitada. Un espacio muy bien cuidado con multitud de especies de orquídeas.

jardín orquídeas

Además del Jardín de las Orquídeas, también visitamos:

  • Boungavilleas & Bamboo Collection
jardin botánico
  • Evolution Garden, un paseo a través de plantas prehistóricas.
evolution garden
  • Symphony Lake y sus nenúfares.
nenúfares
  • Rain forest, el bosque primario de Singapur.
rain forest

Singapur multicultural

Visitar los barrios de Singapur es como hacer varios viajes en uno. Puedes tranquilamente empezar el paseo en China (Chinatown), seguir por India (Little India) y terminar un barrio árabe (Kampong Glam).

Chinatown

Parada de metro Chinatown.

El barrio chino es uno de los barrios mejor cuidado con muchísimos restaurantes y paradas que invitan a comprar todo tipo de productos.

chinatown

Además del barrio en sí, también se puedes visitar:

Sri Mariamman, dedicado a la diosa Mariamman, diosa que posee el poder de curar enfermedades, y declarado monumento nacional, es el templo hindú más antiguo (1827). La entrada es gratuita. Hay que quitarse los zapatos y cubrirse las piernas y los hombros antes de entrar.

templo indio 1

Masjid Jamae, también conocida la mezquita Chulia, es un monumento nacional construido en 1826 por los Chulias, musulmanes Tamil procedentes de la India. La entrada es gratuita, e igual que en el templo indio, hay que entrar descalzx y con las piernas y los hombros cubiertos.

mezquita

Buddha Tooth Relic Temple and Museum. Abre de 7:00 a 19:00. Se trata de un gran templo budista y museo que alberga en su interior, dicen, un diente de Buda. De construcción reciente (2007) y decorado con ni más ni menos que 320 kg de oro, se dispone en diferentes plantas que se pueden visitar de forma gratuita. También hay que entrar con las piernas y los hombros cubiertos.

templo chino

Podemos decir que fue una de las mejores experiencias de este viaje, ya que pudimos disfrutar de una ceremonia budista (no habíamos presenciado ninguna aún).

celebración budista

Para  visitar el resto del templo, os recomiendo que subáis a la última planta en ascensor e ir bajando por las escaleras. El templo dispone, desde arriba hacia abajo, de: un precioso jardín de estilo chino, la sala de la reliquia, el museo, la planta de los monjes de la que se puede apreciar la sala de la planta baja y la sala principal donde se celebraba la ceremonia budista.

Little India

Parada de metro Little India.

El barrio indio es el barrio que menos nos gustó, aunque aquí se encuentran otros dos atractivos que sí merecen una visita:

El templo Sri Srinivasa Perumal. Para llegar, desde la parada subir unos 10 minutos por la calle principal. La entrada es gratuita y se debe entrar descalzx y con ropa adecuada. Abre de 6:00 a las 12:00 y de 18:00 a las 21:00. Se trata de un templo hindú dedicado al dios Vishnu e inaugurado en 1855. La mañana que acudimos nosotr@s había una celebración hindú.

templo indio 2

El Templo Sri Veeramakaliamman. Seguir la misma calle principal por debajo de la parada de metro una media hora. Abierto de las 12:30 a las 16:00, e igual que el anterior, la entrada es gratuita y hay que entrar sin zapatos y con ropa adecuada. Este templo, más pequeño que el anterior, fue construido en 1881 y es dedicado al dios Kali. Siguiendo por detrás del templo podréis contemplar cómo se queman las ofrendas y cómo se reparte la comida entre los participantes.

templo 3 buena

Kampong Glam

El barrio árabe está formado por unas pocas calles de casitas pequeñas pero muy bien cuidadas distribuidas alrededor de la gran mezquita Masjid Sultan. Igual que el barrio chino, ofrece amplia variedad de restaurantes y tiendas de souvenirs.

barrio árabe

La mezquita del Sultán fue construida en 1928 y es considerada una de las más importantes de Singapur. Cuando fuimos estaba cerrada por festividad religiosa, por lo tanto no pudimos disfrutar de su interior.

mezquita sultan

Singapur gourmet

La gastronomía de Singapur es fruto de la gran mezcla cultural que hay en el país, permitiéndote disfrutar de un viaje gastronómico sin apenas moverte por la ciudad: puedes perfectamente desayunar platos indios, comer comida china y cenar increíbles recetas regionales, siendo posible degustar deliciosos platos en hawkers, food courts y hasta darte un lujoso capricho.

Aunque guarda mucho parecido con el país vecino, Malasia, con el que comparte muchos de los platos “más típicos” como las sopas laksa, los postres de hielo picado o el rey de las frutas, el durian, de los que ya os hablé, el cangrejo picante (chili crab, black pepper crab o white pepper crab) es el plato nacional y el Singapore Sling el coctel más famoso por inventarse en el famoso hotel Raffles en 1915. Nosotr@s probamos el black pepper crab (cangrejo a la pimienta negra) porque nos dijeron que el chilli crab es extremadamente picante, y ¡está buenísimo! Os recomiendo que cojáis algún cuenco de arroz blanco o pan chino para acompañar y que preguntéis cuál es el tamaño del cangrejo ya que según temporada son muy grandes y se pueden compartir pero otras son pequeños y suficientes para una persona. Si no queréis que pique nada, lo podéis pedir al vapor.

cangrejo

Otro plato muy típico del país es el pollo laqueado con arroz o fideos. Y es este plato que fue galardonado con una estrella Michelin, siendo así el restaurante que lo sirve, el restaurante con estrella Michelin más barato del mundo. Debo decir que por curiosidad fuimos a probar el famoso plato pero nos defraudó enormemente: el pollo crudo y con mucho hueso servido con arroz o fideos sin ninguna gracia. Probamos este mismo plato en otro sitio, eso sí por el doble de precio (aunque sigue siendo barato al cambio) y nos gustó muchísimo más. La carne estaba deshuesada y el arroz y los fideos estaban aderezados con el jugo del pollo. También lo podéis probar con pato o incluso con tocino.

pollo laqueado
A la izquierda: pollo laqueado con estrella; a la derecha: pollo laqueado sin estrella

Y ya que estáis en Singapur, también os podéis atrever con algún plato diferente como una hamburguesa con salsa de curry y huevo frito o un buen plato de medusa marinada.

medusa

Singapur ha resultado ser una ciudad con mucho que ofrecer (más de lo que pensábamos) y que nos ha encantado. Podemos decir con toda seguridad que vale una visita de unos cuantos días, no solo ser considerada una ciudad de paso.

¡Ya estamos deseado encontrar otro momento para poder seguir visitándola!

Recomendaciones de viaje – Singapur

Singapur es una ciudad estado formada por 63 islas y un crisol de culturas debido a la gran inmigración a los largo de su historia, especialmente por parte de población india, china o malaya, que le confiere un carácter propio a este pequeño país.

Recomendaciones de viaje:

  • Visado gratuito para lxs españolxs para una estancia inferior a los 90 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses.
  • Clima: Época de monzones de noviembre a enero, aun así hay lluvias durante todo el año. En la época seca (entre junio y septiembre) se pueden producir episodios de contaminación atmosférica debido a los incendios periódicos que tienen lugar en Sumatra. Este fenómeno es especialmente perjudicial para grupos de riesgo: asmáticos, personas con cardiopatías…
  • Vacunas: no hay vacunas obligatorias. Sin embargo se recomienda la vacunación de Hepatitis B y de la Fiebre Tifoidea (solo si se viaja a otros países de la zona).
  • Zika: se ha detectado un brote activo de zika. Por lo tanto, las mujeres embarazadas o que desean quedarse embarazadas lo tendrán que tener en cuenta.
  • Dengue: es una enfermedad endémica del país. Los síntomas son: fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor de articulaciones o de cabeza y vómitos.
  • Moneda: dólar de Singapur (SGD). Un euro equivale a 1,6 dólares singapurenses (cambio a agosto 2018).
  • Dinero: el pago con tarjetas de crédito está muy extendido. Hay también muchos sitios para sacar dinero y en los centros comerciales hay muchas casas de cambio pero prefieren cambiar solo billetes de gran cuantía.
  • Propinas: no es una práctica generalizada. En algunos restaurantes se añade un recargo en concepto de servicio.
  • Enchufe de tres clavijas, tipo inglés, por lo tanto hace falta un adaptador.
  • Dos tarjetas pre-pago: Tarjeta EZLink – permite el pago del metro (MRT), del bus, del taxi y del taxi acuático. Se puede comprar en estaciones de metro y en tiendas 7eleven. No devuelve el dinero si sobra. La tarjeta vale 5 SGD. Perfecta para estancias cortas. Singapore Tourist Pass – se compra en Passenger Service Centre (en la parada de metro del aeropuerto). Se puede usar para bus, MRT y LRT. Es como una tarjeta-monedero y te devuelven lo que no gastes entregando la tarjeta en Transit Link o Ticket Office. Puede ser de un día, dos o tres. Vale 20 SGD (5,50 SGD la tarjeta y el resto 14,50 de saldo) + 10 SGD de depósito que se recupera al devolver la tarjeta. La más adecuada en caso de quedarse más de un día. Nosotros no utilizamos ninguna de las dos ya que caminamos un montón y tuvimos suficiente con las tarjetas de metro.
  • Tarjeta de metro: recargable 6 veces. Para ello hay que colocar la tarjeta en la máquina y recargar. Os recomiendo que la recarguéis justo antes del viaje con su valor exacto ya que el saldo solamente dura un día (caduca pasadas las 24 h).
  • Aeropuerto – Singapur: para coger el metro desde el aeropuerto al centro hay que ir a la terminal 3.
  • Precios: en algunos sitios (hoteles, restaurantes o tiendas) al precio hay que sumarle el 17% de tasas.
  • ¡Ojo! Singapur es el país de las prohibiciones. Informaos bien antes de ir. Algunas prohibiciones no parecen tan “normales” como por ejemplo que esté prohibido importar chicles o mascarlos por la calle. Tampoco se pueden hacer muestras de cariño en público, no se puede comer o beber en el metro y nada de cruzar la calle por donde no se debe. Singapur es un país muy seguro pero también muy vigilado.

¿Qué llevar?

Os vamos a dejar una lista con las cosas que nosotros consideramos que son necesarias:

  • Protección solar: crema solar, gafas de sol, sombrero.
  • Ropa de ligera de secado rápido. Chubasquero.
  • Zapatos cómodos.
  • Una blusa fina de manga larga ya que el aire acondicionado recrea un frío polar.
  • Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antiestaminico, ibuprofeno, almax…
  • Y, sobre todo: ¡¡la cámara de fotos!!

Adentrándonos en el pasado. Sulawesi y Papúa Occidental

Este año me vi golpeada por la locura total. Siempre he soñado con poder viajar algún día a Papúa para conocer sus tribus que, a pesar del paso de los siglos, siguen ancladas a sus tradiciones y a su cultura. Es como viajar al pasado, a la época de nuestros ancestros, en la Edad de Piedra. Siempre he deseado poder adentrarme en este mundo tan diferente a todo lo conocido, pero nunca me había atrevido en proponerlo de verdad. Y me vi atacada por la locura y me planté en banda diciendo que de este año no podía pasar.

Para llevar a cabo esta aventura, hemos elegido Papúa Occidental (o Nueva Guinea Occidental o Irian Jaya), o lo que es lo mismo, la mitad indonesia de la isla de Nueva Guinea o Papúa (mira que lo ponen difícil…). Pero, si bien le hemos puesto muchas ganas, la organización ha resultado ser bastante complicada, principalmente debido a que la información es más bien escasa. En un principio mi objetivo eran lxs korowai, la última tribu caníbal, que se presenta más lejana a la influencia del “hombre blanco” que lxs dani, habitantes del valle de Baliem, pero la falta de información y unos precios desorbitados acabaron por decantarnos por los segundos. Había leído que el valle de Baliem se puede hacer por libre, pero a nosotros nos parece que esto es solo apto para lxs más aventurerxs, así que hemos decidido buscar un/a guía que nos capitanee por estos lares.

Y ya que estábamos inmersos en este viaje al pasado (¡será un viaje de lo más cultural!), también hemos decidido incluir la vecina isla de Sulawesi (o Célebes) y así seguir con las tradiciones ancestrales un tanto lejanas a nuestro entender y visitar también a lxs Toraja, que tienen peculiares tradiciones ligadas a la muerte. En esta isla también visitaremos el Parque Nacional de Tangkoko para conocer al entrañable tarsero, al que no tuve el placer de conocer en Borneo, y al macaco negro crestado, endémico de Sulawesi (no me pude resistir…).

Como base, hemos optado por Singapur en vez de Yakarta como sería más normal. Nos hemos inclinado por esta ciudad porque ofrece mayor atractivo que la capital indonesia y podremos dedicarle unos días también. Igual que en el viaje del año pasado a Borneo y Sumatra, mi hermana nos acompañará una parte del viaje (Singapur y Sulawesi), y volverá a Barcelona justo cuando nosotros nos embarcaremos en la aventura papuana.

Y así queda perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

Por las condiciones particulares de este viaje, hemos optado por contar con guías expertxs en cada etapa. Consideramos que visitar a lxs danis en el Valle de Baliem puede resultar muy difícil sin un/a guía, especialmente si no se tienen conocimientos de bahasa indonesia. En el caso de Tana Toraja, si bien se puede hacer perfectamente por libre, también tenemos intención de contratar un/a guía, ya que tiene más facilidad de acceder a funerales, y, finalmente, en el Parque Nacional de Tangkoko está prohibido acceder por tu cuenta, por lo que también habrá que ir con guía… Sin embargo, Singapur lo visitaremos totalmente por libre.

Vuelos

Las páginas de las compañías aéreas indonesias no permiten el pago con tarjeta extranjera, así que hay que comprar los vuelos a través de una cuenta intermediaria.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Y aprovecho la crónica para agradecerle a mi prima el súper extraordinario logo que me ha hecho!! ¡Muchísimas gracias, Geo, por darle un toque elegante a este blog!

Espero que os guste tanto como me gusta a mi.

Lo que + nos gustó y lo que -. Austria

Resulta muy difícil elegir lo que más nos gustó y lo que menos de este viaje a Austria, sin embargo, vamos a destacar algunos puntos que nos han parecido emocionantes y algunos que no tanto.

Lo mejor:

+ Visitar por fin Hallstatt, el pueblo más bonito del mundo. Este viaje podría llamarse perfectamente tras los pasos de la emperatriz Sisi, o al ritmo de Mozart, pero el motor de este viaje fue Hallstatt.

Hallstatt

+ Poder asistir a la Opera de Viena. Una experiencia totalmente recomendable.

ópera

+ Las vistas de la ciudad de Salzburgo y su entorno desde sus miradores nos dejaron sin aliento.

Salzburgo

+ La belleza del paisaje del valle del Danubio y la extravagancia de sus iglesias y abadías.

danubio

+ Descubrir platos austriacos que desconocíamos y que nos enamoraron.

+ Los paisajes increíbles que tiene Austria. Viajar en tren, en este sentido, fue todo un acierto.

vistas desde el tren

Lo peor:

– Por condiciones climatológicas y por ser temporada baja no pudimos disfrutar de ciertas actividades, pero al final es una excusa para volver, ¿no?

– Los precios desorbitados en algunas entradas.

– La gran cantidad de turistas que nos hemos encontrado, especialmente por las calles Hallstatt y en el palacio de Schönbrunn (Viena). En este último, la visita se nos hizo casi agobiante por la cantidad de gente y de grupos con guía que nos encontramos dentro del palacio. Apenas pudimos disfrutar en condiciones. Conclusión: visitadlo a primera hora de la mañana.

Hallstatt. Belleza en estado puro

Hallstatt es considerado como el pueblo más bonito del mundo al lado de un lago, el pueblo más bonito de Austria (de Europa e incluso del mundo), uno de los más felices del mundo y uno de los más visitados y fotografiados del mundo. Esta pequeña localidad de la región de Salzkammergut, encajonada entre altas montañas y el lago homónimo, fue declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 y su historia se remonta a más de 7000 años, momento en el cual los seres humanos llegaron y se asentaron en este lugar por el oro blanco,  la sal, que se esconde en las entrañas de la montaña. Su mina, dicen, es la mina de sal más antigua del mundo.

foto

Entre 1846 y 1863 se descubrió una necrópolis en las cercanías de la mina en la que aparecieron mil tumbas de un grupo celta o proto-celta que aprovechó la explotación salina entre los años 1200 y 500 a.C. Esta necrópolis dio el nombre a la Cultura de Hallstatt que discurrió entre la Edad de Bronce (entre 1200 y 750 a.C.) y la Primera Edad de Hierro (entre 750 y 450 a.C.), siendo una de las primeras grandes culturas europeas.

foto cuerpo

Se puede llegar hasta aquí desde Salzburgo o Viena en coche de alquiler, en bus o en tren. Nosotros elegimos el tren, llegando a Hallstatt desde Viena y saliendo hacia Salzburgo. Los precios no son caros, los trenes son cómodos y las vistas simplemente espectaculares. La parada de tren de Hallstatt se encuentra en la orilla contraria del lago y para acceder al pueblo hay que coger un barco cuyo horario está vinculado con el horario del tren, pero que se paga a parte. El trayecto en barco vale mucho la pena ya que ofrece la primera y la mejor estampa de Hallstatt de frente.

foto de frente

El pueblo en sí es muy pequeñito y se recorre en unas horas, pero está muy cuidado y pasear por él es un placer. Lo único malo es la cantidad de turistas que se llegan a congregar durante el día. La mayoría de las personas visitan Hallstatt en un día, no llegando a hacer noche, pero yo, con las ganas que tenía de llegar hasta aquí, decidí que nos teníamos que quedar dos días enteros. Y, ¿qué se puede hacer en el pueblo durante tantos días?

Lo primero que nosotros hicimos fue visitar la iglesia católica (Pfarrkirche) de estilo románico-gótico con un bonito interior (con frescos y altares de madera) con un alto campanario y su cementerio (de los más bonitos que he visto).

iglesia catolica

Y, por supuesto, visitamos el osario Hallstätter Beinhaus que alberga cerca de 1200 cráneos y los huesos largos. La peculiaridad de este osario es que los cráneos se decoraban con motivos florales y llevan el nombre de cada uno escrito encima. Esta extraña costumbre se debe al reducido espacio del que dispone el cementerio, hecho que hacía necesaria la exhumación de los cuerpos para dejar hueco a los nuevos. Ahora la incineración ha ganado popularidad y solamente se entierran y exhuman aquellos cuerpos que así lo dejan expresado en su testamento. El último cráneo que se guardó data del año 1995.

huesos

La siguiente parada fue la iglesia protestante luterana de estilo neogótico, con un único interior y que data del año 1863.

iglesia protestante

El Museo Kulturerbe Hallstatt es el más importante del pueblo y muy completo. Expone en su interior objetos etnográficos, arqueológicos, de historia natural, mobiliario antiguo, y hasta esculturas contemporáneas. Vamos, toda la historia de Hallstatt desde sus inicios en la Edad de Piedra y hasta la actualidad.

La iglesia del Calvario se encuentra a la salida de Hallstatt, una vez pasado todo el pueblo. Fue construida en el siglo XVIII de estilo barroco tardío. Es la quinta estación del viacrucis que empieza en Lahnstrasse.

iglesia

Y, por último y no menos importante, las minas de sal (Salzwelten). Su historia se remonta hasta hace 7000 años cuando empezó su explotación salina. Para llegar hay que subir en funicular y desde allí caminar un trecho. Las visitas guiadas se realizan cada media hora, duran unas dos horas y entran un máximos de 65 personas. Es una actividad bastante entretenida. Para empezar nos dieron unos uniformes que nos pusimos por encima de nuestra ropa. Nos recomendaron que nos dejásemos las chaquetas gordas por debajo ya que en la mina hace mucho frío. Para descender a su interior se hace en toboganes: uno más cortito y uno más largo en el que nos hicieron una foto con la velocidad a la que bajamos. Desde luego una visita muy divertida, aunque ponen diferentes vídeos sobre la historia de la mina y hasta un espectáculo de luces y sonidos que alargan bastante el tour. La salida de la mina se hace en trenecito.

minas de sal

Además de las dos horas que pasaréis en el interior de la mina, debéis sumar también unas cuantas extras que seguro que pasaréis de camino hasta allí. Nosotros nos entretuvimos haciéndonos fotos con la nieve.

nieve

Y también el tiempo que gastaréis en el mirador (Skywalk) del que se puede disfrutar del maravilloso entorno.

mirador

Llegados a este punto, ¿qué más se puede hacer en Hallstatt? Pues disfrutar del pueblo, callejear y hacer miles de fotos. Hay diferentes miradores diseminados por la calle principal que ofrecen opciones magníficas de fotografiar este pueblo tan y tan bonito. Aquí tenéis algunos:

  • Si venís a Hallstatt en tren, como ya os dije, podéis aprovechar el trayecto en barco para sacar algunas fotos increíbles.

vistas desde el barco

  • Desde el muelle a mano derecha siguiendo por el camino que lleva a la salida del pueblo hay un mirador que ofrece bonitas vistas de la iglesia protestante.

vistas desde el muelle

  • Desde la iglesia católica y también desde el centro se puede acceder al aparcamiento de la cascada que ofrece una bonita vista de los tejados.

vistas desde la cascada

  • Por el camino principal hay también otros miradores que ofrecen otras perspectivas.

viastas desde el camino principal

  • Desde la parada de autobuses.

vistas desde la parada de autobuses

  • Desde la isla de Hallstatt, Badeinsel, se pueden sacar fotos estupendas del pueblo al completo, así como de las montañas que rodean el lago. Lo malo es que no es un lugar muy adecuado para hacer fotos con el móvil por la lejanía.

vistas desde la isla

  • Y, por último, desde el mirador de la colina de las minas (al que se accede en teleférico).

vistas desde el mirador

También teníamos intención de ir hasta Obertraun para subir al mirador Five Fingers, pero el tiempo no nos acompañó: nubes, lluvia y hasta granizo nos lo pusieron difícil. Teniendo en cuenta que las cuevas tampoco estaban abiertas por ser temporada baja, decidimos finalmente dejar esta visita para un viaje futuro en verano. Qué pena… Tendremos que volver… (Nótese la ironía).

paisaje tiempo

Y unos extras:

  • Si disponéis de la tarjeta Salzburg Card, os harán descuento en las entradas de la mina de sal de Hallstatt. ¡Ojo! Para el descuento la tarjeta debe estar activa.
  • En la estación del funicular hay taquillas para dejar las maletas.

Salzburgo. Ciudad de historia, música y cerveza

La ciudad de Salzburgo está situada a las orillas del río Salzach a los pies de los Alpes y sus inicios se vieron marcados por la existencia de sal, un bien muy valorado del que disponía la zona (y es que Salz en alemán significa sal) y del que los príncipes arzobispos dieron un muy buen uso. Ahora, con una tradición cervecera de más de 600 años, también se la considera como la capital secreta de la cerveza de Austria y además es la ciudad natal de Mozart, que si bien en su época no disfrutaba de mucha consideración, ahora es el estandarte más preciado de la ciudad.

Nosotros hemos pasado dos días en esta ciudad y así es como nos hemos distribuido las visitas:

Primer día:

Dedicamos el primer día al centro turístico de Salzburgo, la parte antigua y donde se concentran la mayoría de puntos interés.

una orilla de Salzburgo

Fortaleza de Hohensalzburg. Construida por el Arzobispo Gebhard el año 1077 y ampliada en 1459, es una de las más grandes y mejor conservada de Europa Central y presume de no haber sido nunca conquistada por completo. Se accede en funicular o a pie desde la calle Festungsgasse. Nosotros subimos en funicular y bajamos a pie. Antes de las 11:00 se entra gratis a la Habitación de Oro, posiblemente la mejor parte de la visita. Desde aquí se pueden obtener unas de las mejores vistas de la ciudad y de las montañas que la rodean.

fortaleza

Abadía de San Pedro y las catacumbas. Justo antes del funicular que sube a la fortaleza, a mano izquierda se encuentra la entrada a la Abadía de San Pedro. Ésta fue fundada por San Ruperto el año 696 en el mismo sitio en el que ya había una iglesia de la primera cristianización de Severino Noricum. Su cementerio es uno de los más famosos del mundo y tiene orígenes en la época romana cuando la ciudad recibía el nombre de Iuvavum.

abadía

También se pueden visitar las catacumbas, varias cámaras excavadas en el monte Mönchberg donde vivían los ermitaños del siglo VIII. Antes de que os llevéis un chasco  como yo, os aviso que no hay restos óseos en su interior.

catacumbas

Dom Quartier. Se trata de un conjunto arquitectónico construido alrededor de la Residenzplats y formado por la Residencia (actualmente museo) y la catedral de Salzburgo (Salzburger Dom).

domquartier

Residenzplatz o la plaza de la Residencia fue construida entre los siglos XVI y principios del siglo XVII. Los edificios circundantes fueron la residencia de los arzobispos de Salzburgo.

La residencia – Museo fue el hogar de los príncipes arzobispos de Salzburgo. Se puede visitar y disfrutar de las habitaciones decoradas con frescos, tapices, candelabros y mobiliario de la época, así como de todo tipo de objetos religiosos y otros relacionados.

Salzburger Dom o la Catedral de Salzburgo, una grandiosa iglesia de estilo barroco que ha sufrido muchas destrucciones y reconstrucciones a lo largo de su historia: 774, año de su construcción; 1628, año de la reconstrucción tras quemarse; y 1959, año de la segunda reconstrucción tras ser destruida por una bomba aérea durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene un magnífico interior y 5 órganos de tubos independientes. En nuestra visita tuvimos la suerte de presenciar una pequeña misa acompañada del sonido de uno de los órganos.

salzburgdom

A la izquierda del altar hay una escalera que desciende hasta el subsuelo donde se encuentran la cripta de la catedral donde se hallan los sepulcros de los Príncipes Arzobispos.

cripta

Casa natal de Mozart. Ésta es la casa donde Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 y vivió hasta los 17 años. En 1944 dos terceras partes de la casa fueron destruidas por una bomba. Actualmente se visitan distintas estancias que contienen información (objetos, cuadros, mobiliario, etc.) de la familia de Mozart (tanto de los padres, como de la mujer y los hijos) y otros relacionados con la época y la vida del gran compositor.

casa natal Mozart

Callejear por el centro histórico (Adlstadt) y su calle más famosa: Getreidegasse. El centro histórico de Salzburgo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Getreidegasse es una calle muy turística, famosa por los letreros de las tiendas hechos de hierro forjado, tradición empezada en la Edad Media. Es interesante ver como tiendas de marca actuales cumplen con la tradición.

calle

Ascensor al monte Mönchsberg. Si queréis tener una bonitas vistas de la ciudad y de la fortaleza, podéis subir al monte Mönchsberg, una de las cinco montañas que la rodean, con el ascensor que lleva al Museo de Arte Moderno. Aquí podéis visitar las murallas de la fortificación de Johannessschlöss del siglo XVI o el propio castillo Mönchsberg. También se puede subir (o bajar) caminando en un agradable paseo.

vista mönchsberg

Museo de arte moderno de Salzburgo. Ya que habíamos subido al Mönchsberg con el ascensor que llevaba a este museo, aprovechamos para echarle un vistazo. Nos gustó bastante ya que la exposición contenía fotografías etnográficas que mostraban el pasado de Austria a través de sus pueblos y su gente.

Segundo día:

El segundo día lo dedicamos a la otra orilla del río y al palacio de Hellbrunn que se encuentra a las afueras de la ciudad.

la otra orilla Salzburgo

Palacio de Hellbrunn y sus jardines con los famosos juegos de agua. Este palacio barroco-manierista fue la residencia de verano de los príncipes arzobispos de Salzburgo desde el año 1615. Actualmente es un museo que contiene objetos relacionados con sus interesantes jardines. Para llegar hay que coger el bus 25 hasta la parada de Schloss Hellbrunn, caminar en dirección contraria a la del bus y a mano derecha bajar por la calle hasta la entrada al recinto.

hellbrunn

El principal atractivo es el jardín con los juegos de agua y el teatro mecanizado que funciona con la fuerza del agua construidos a petición del príncipe arzobispo Markus Sittikus en esta zona famosa por sus manantiales. Se visita en grupos guiados que se organizan por orden de llegada. ¡Preparados para mojaros!

jardines del agua

Palacio Mirabell y sus jardines (Mirabellgarten). Fue la sede de los conciertos de Mozart y actualmente alberga la oficina del intendente de la ciudad. Sus jardines están alineados con la Catedral y la Fortaleza de Salzburgo.

mirabell

Casa residencia de Mozart. Aquí vivió el compositor y pianista entre los años 1723 y 1780 antes de mudarse a Viena. Se visita la vivienda familiar que contiene objetos de la vida de Mozart.

casa Mozart

Kapuzinerberg. Se trata de otra montaña, junto a la montaña de la fortaleza y Mönchsberg, que ofrece unas vistas increíbles de la ciudad. Os recomiendo que subáis al atardecer. Se puede visitar también el monasterio de los capuchinos.

kapuzinerberg

Y como siempre os digo: perderos, callejead y vivid la ciudad.

calles Salzburgo

Y un extra:

Si bien en el caso de Viena no nos parecieron interesantes las tarjetas que hay, en el caso de Salzburgo la consideramos imprescindible. Los precios de Salzburg Card varían en función de los días que le queráis dedicar a la ciudad (desde uno y hasta 3) y ofrece entradas gratuitas a todos los puntos de interés, además de transporte público gratuito. Se compra a través de la página oficial, que está en castellano también, y una vez hecho el pago os enviarán al correo electrónico el bono para recogerla en las oficinas de turismo. Hay una justo en la estación de tren y otra en el centro turístico de la ciudad. Se activa en el momento de usarla por primera vez. Todas nuestras visitas entraron con esta tarjeta (no me pagan por hacer publicidad ehh! Jajaja Simplemente a nosotros nos pareció que valía mucho la pena).

Viena. De iglesias, palacios y música

Viena, capital de Austria situada a las orillas del Danubio, presume de ser una de las capitales más antiguas de Europa. Con una larga historia, y ostentando el título de capital de la música, Viena hay que vivirla a través de sus palacios y monumentos, de la música y también de su gastronomía. Nosotros hicimos nuestra propia selección y, así siguiendo los pasos de Sisi al son de la música clásica, hemos visitado Viena durante dos días disfrutando al máximo de esta ciudad imperial.

Primer día:

El primer día lo dedicamos al centro de Viena. Si bien se puede llegar a todos los puntos de interés en metro, nosotros fuimos caminado ya que no nos pareció que estuvieran muy lejos unos de otros y además así disfrutamos de la ciudad y de sus calles.

Catedral de San Esteban (Stephandom). Estación de metro Stephandom. Es el edificio más alto del centro de la ciudad (por ley no dejan construir edificios más altos). Fue construida entre 1137 y 1147 de estilo romano-gótico con tejas brillantes y gárgolas. En ella se celebraron la boda y el funeral de Mozart. Se pueden visitar, además de la nave central, la Torre Sur, la Torre de la Campana y las Catacumbas (hay que pagar una entrada para cada una). La  Torre Sur tiene una altura de 137 metros y se puede acceder a la parte alta a través de 343 escalones, desde donde se disfruta de unas muy buenas vistas de la ciudad. Desde la Torre de la Campana (Torre Norte) se ve el tejado con el mosaico del águila de dos cabezas, símbolo imperial y el escudo de armas de Viena. Por otro lado, para visitar las Catacumbas hay que esperar para la visita guiada (cada media hora con un mínimo de cinco participantes). En su interior se encuentra una sala con tumbas de obispos y curas, otra sala con tumbas de parte de la familia de los Habsburgo y hasta botes con sus entrañas, algunas salas que albergan decenas de miles de huesos humanos y muchas otras que están vacías.

stephandom

Iglesia de los Capuchinos y la cripta imperial. La iglesia de los Capuchinos es pequeña, pero muy coqueta. La entrada a la cripta se hace por una puerta lateral (a mano derecha) y en ella descansan 31 miembros de la realeza austriaca (12 emperadores y 19 emperatrices y reinas).

iglesia capuchinos

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Estación de metro Karlsplatz. Fue construida a principio del siglo XVIII, obra maestra del eclecticismo barroco y rococó. Las dos columnas situadas en su fachada están inspiradas en la Columna Trajana. Para entrar hay que pagar.

Karlskirche

Biblioteca Nacional Austriaca. El edificio de la Biblioteca Nacional (en Heldenplatz) no es de acceso a los turistas, excepto si se visita el pequeño pero muy bien surtido museo del papiro (Papyrusmuseum). Con la misma entrada se pueden visitar también el museo del esperanto (Esperanto Museum) y del globo terráqueo (Globenmuseum) que se encuentran en la calle Herrengasse 9 en el Palais Mollard.

biblioteca nacional

La colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria está compuesta por unas 180.000 piezas que pertenecen al programa “Memoria del Mundo” de la Unesco. En la exposición solamente se pueden ver 200 papiros, pergaminos y otros objetos como tablas de cera o retratos de momia. El museo del esperanto es una pequeña sala que contiene algunos documentos relacionados con este idioma internacional creado por L. L. Zamenhof que publicó sus bases en 1887. Y finalmente el mejor de los tres: el museo del globo en que se exponen unos 250 objetos (de los más de 600 que se conservan), entre los que se suman: globos terráqueos, globos de Marte, de la luna o sistemas solares.

museo globo

La Gran Sala de la Biblioteca Nacional. Si lo que queréis ver, en realidad, es la Gran Sala de la Biblioteca Nacional, debéis tener en cuenta que no se encuentra en el edificio principal sino en un edificio lateral en la calle Josefplatz 1. Una biblioteca histórica, de bonito estilo barroco y de fama mundial, fue construida por el emperador Carlos VI entre 1723 y 1726 y alberga más de 200.000 libros de entre 1501 y 1850, entre los cuales algunos volúmenes de la colección personal de Eugenio de Savoya.

sala grande

Avenida Ringstrasse.  Es una avenida circular que se puede recorrer en las líneas 1 y 2 de tranvía (Ring Tram). Su historia se remonta al siglo XIX, cuando el emperador Francisco José I hizo derribar las murallas de la ciudad (1857). Los edificios a banda y banda forman parte del centro histórico de Viena.

Parlamento.  En la avenida Ringstrasse. De estilo llamado historicismo, haciendo referencia a Grecia clásica, cuna de la democracia, empezó a construirse en 1874 y fue acabado diez años después. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte del edificio acabó destrozado por un bombardeo. Se hacen visitas guiadas en su interior, pero cuando nosotros fuimos estaba en obras.

parlamento

Ayuntamiento (Rathaus). Cerca del Parlamento se encuentra el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico diseñado por Friedrich Von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. Igual que en el caso del Parlamento, se pueden hacer visitas guiadas en el interior.

ayuntamiento

La iglesia Votiva (Votivkirche). Iglesia católica de estilo neogótico de las más importantes del siglo XIX, se terminó de construir en el año 1879 con motivo de las bodas de plata de Francisco José I y Sisi. Se construyó en el mismo lugar donde Francisco José I sufrió un intento de asesinato 25 años atrás con dinero de donaciones (de allí el nombre).

iglesia votiva

Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper). El edificio de la Ópera, de estilo neorrenacentista, su construcción duró ocho años (entre 1861 y 1869) y fue muy criticado en sus inicios. Solamente se representan dos géneros: ópera y ballet. Se realizan también visitas guiadas todos los días a diferentes horarios (comprobadlos antes en la página web).

opera

Ya que estábamos en Viena hemos aprovechado para ir a la ópera. La obra que fuimos a ver se llama Dantons Tod (La muerte de Danton), obra teatral escrita por Georg Büchner el año 1835 y que versa sobre la Revolución Francesa.

opera interior

Para conseguir entradas, hay que tener en cuenta que en la página oficial primero se abre a las empresas y solamente dos meses (¡justos!) de la fecha se abren a los particulares. Normalmente quedan entradas de todos los precios. En nuestro caso, como se trataba de una Premiere, los precios iban desde los 17 euros a los 273. Ya os imaginaréis que cuánto mejor la posición de los asientos y la consiguiente visión del escenario, mayor es el precio. Pero asistir a la Opera en nuestra opinión bien vale una visita, sea la que sea la localización. També existe la posibilidad de adquirir entradas a precios inferiores a los 10 euros 90 minutos antes de cada función, pero en este caso se tendrá que ver la obra de pie.

Importante saber:

  • Etiqueta: cuánto más cara es la entrada, más estricta es la etiqueta. Aun así no hace falta arreglarse como para una boda, es suficiente con ir elegantes.
  • Si sales de la función ya no podrás entrar hasta el descanso. En caso que no lo haya, tendrás que ver la ópera fuera de la sala en una pantalla.
  • Hay obras que se pueden ver en una pantalla desde el exterior.

Segundo día:

Este día lo dedicamos a puntos de interés un tanto más alejados, así que utilizamos el metro para desplazarnos. Nuestra visita comenzó con la compra de la entrada Sisi, que incluye el Palacio de Hofburg, el Museo del Mueble y el Palacio Schönbrunn (Gran tour). Esta entrada tiene una duración de año.

Palacio de Hofburg.  Estación de metro Herrengasse. Es el palacio más grande de Viena y uno de los más grandes de Europa. Fue la residencia real de los Habsburgo, los emperadores del imperio austro-húngaro, durante más de 600 años y el centro del imperio hasta su caída el año 1918. Actualmente es la residencia del presidente.

El complejo está formado por el Museo, la Escuela Española de Equitación, La Biblioteca Nacional y otros edificios. Es muy bonito también perderse a través de las calles y las placetas que los unen unos a otros. La visita al Museo comienza en la primera planta donde se exponen porcelanas, cuberterías, candelabros y demás objetos relacionados con la mesa y la alimentación (Silver Colection). Esta parte acaba en una tienda que hay que recorrer para seguir con la visita en la segunda planta donde se encuentra el museo Sisi (Sisi Museum) que alberga una gran colección de objetos pertenecientes a esta gran emperatriz, y los apartamentos de Sisi y del emperador Francisco José I (Imperial Apartments).

Hofburg

Museo del mobiliario (Hosfmobiliendepot). Estación de metro Zieglergasse. Un gran museo de cuatro plantas, tres de ellas de exposición fija y una de temporal, contiene todo tipo de muebles y otros objetos relacionados (relojes de cuco, candelabros, etc.) algunos pertenecientes a la casa real (colección de coronas y de tronos) y de Sisi (mobiliario utilizado en películas) y también mobiliario de épocas posteriores.

museo inmobiliario

Palacio de Schönbrunn. Estación de metro Schönbrunn. Residencia de verano de los Habsburgo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Obra del arquitecto Fischer von Erlach, el palacio, de estilo barroco, cuenta con más de 1000 habitaciones pero solo se pueden visitar 40. Con la entrada combinada Sisi entra el Gran Tour por el interior (las 40 salas), pero no entran ninguno de los demás puntos de interés: el Museo de los Carruajes Imperiales, la Orangerie, la Casa de las Palmeras, el Laberinto o el Jardín del Príncipe Heredero, por lo que si se desean visitar se tendrán comprar entradas para cada uno de ellos.

Schönbrunn

Sin embargo, sí se pueden visitar los jardines que compiten en belleza con el interior del palacio. Esta visita bien puede durar una mañana entera. Además, como nosotros fuimos en semana santa, en el jardín delantero había montado un mercadillo con comidas típicas y con todo tipo de objetos relacionados con la Pascua.

jardines

Conjunto palaciego Belvedere. Estación Belvedere para llegar hasta el Belvedere Alto; parada de metro Karlsplatz para el Bajo Belvedere. El conjunto se compone de dos edificios: Alto Belvedere y Bajo Belvedere, ambos de estilo barroco, rodeados de jardines de estilo francés, declarados Patrimonio Mundial Cultural de la Unesco. Actualmente ambos edificios se han transformado en galerías de arte, por lo que no se conservan ni mobiliario ni decoración de la época. Hay que pagar entrada a los museos, pero si solamente os interesa la arquitectura y visitar los jardines no hay que pagar nada.

El Alto Belvedere es el edificio con la fachada más decorada y en un principio iba a ser simplemente un complemento a los jardines. Actualmente en su interior se encuentran obras de arte del siglo XIX al XX. Puede que la obra más conocida y el principal reclamo sea “El beso” de Klimt.

Alto Belvedere

El Belvedere Bajo fue el primero en construirse como villa de entretenimiento del Príncipe Eugenio de Saboya, general de gran prestigio y amante del arte. Actualmente alberga obras de arte de la Edad de Oro de Viena y aún conserva los salones de representación (la Sala de Mármol, la Galería de Mármol o la Habitación Dorada).

Bajo Belvedere

Parque de atracciones Prater. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y es de entrada gratuita (únicamente se pagan las atracciones a las que se quiera subir). Su principal atractivo es su famosa noria inaugurada en 1897 (la más antigua del continente) y que ofrece espectaculares vistas de la ciudad de Viena y del Danubio. La noria está abierta todo el año, pero el resto de atracciones solo abren de marzo a octubre.

Prater

Y por último y no menos importante: hay que darse tiempo para pasear, perderse por sus calles y disfrutar de la ciudad.

ciudad

Austria: de cultura, música y belleza

¡Sí, sí, sí, síiiiii! Por fin visitaré el pueblo más especial para mí desde hace unos años: Hallstatt. Por qué es tan importante para mí, os preguntaréis. Pues porque es el alma de mi tesis doctoral. Empecé a trabajar con los datos de los registros parroquiales católicos y con las medidas craneales durante mi trabajo de final de máster y ahora, después de ampliarlos con los registros parroquiales protestantes siguen siendo el centro de mi estudio. Y, ¡por fin visitaré al pueblo del que tanto sé y que aún no conozco!

Dado que el pueblo más bonito al lado de un lago, como también se le conoce, es el punto focal de este viaje de Semana Santa, pasaremos en él tres días, ¡nada más y nada menos! La razón es que además de visitar las iglesias y el osario (y conocer por fin mis queridos cráneos decorados que tantas veces he visto en fotos), también quiero visitar la mina de sal y el pequeño pueblecito de Obertraun, el cual es famoso tanto por sus pistas de esquí, como por sus cuevas y por el mirador 5 Fingers.

Hallstatt se encuentra a unos 75 km de Salzburgo, así que, en un primer momento queríamos volar hasta allí, pero resultó ser más barato volar a Viena, y además el vuelo es directo. Así que incluimos también un par de días en Salzburgo y en Viena en nuestro trayecto.

Y así quedó perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

En este caso hemos decidido desplazarnos en tren. La página oficial de trenes del país contiene información sobre los trayectos y los precios y, además, los billetes se pueden comprar on-line. Se puede adquirir un billete de primera o segunda clase y también hay la opción de comprar un billete con horario flexible (el doble de caro) que ofrece la posibilidad de coger cualquier tren (a cualquier hora del día) al destino elegido. Para llegar a Hallstatt se puede ir desde Viena en tren directo que dura 3 horas y poco (sólo los fines de semana y festivos) o bien desde Salzburgo en un trayecto con escala que tarda 2 horas y media.

Si vais en coche debéis de tener en cuenta que no se puede entrar en Hallstatt, ya que las calles son peatonales, y para aparcarlo solo se puede hacer en los aparcamientos de pago externos.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Parque Nacional Bako – la aventura

El parque nacional de Bako es el mejor sitio para observar monos narigudos. Al amanecer y al atardecer se acercan a la playa y es el mejor momento para verlos de cerca. Una estampa que se guarda en la retina de por vida. Pero el parque ofrece también rutas de trekking, algunas de las cuales, además de disfrutar de la selva, también permiten relajarse en alguna playa virgen.

Nosotros, como solamente estuvimos un día y medio, elegimos cuatro rutas que, en nuestra opinión, nos ofrecían la posibilidad de ver lo más interesante del parque. Estas son las rutas que nosotros elegimos:

Ruta Telok Paku – ida 1 horas (1,2 km) – blanco

Nos dijeron que esta es la mejor ruta para ver monos narigudos, así que nada más llegar, empezamos por aquí. En verdad solo vimos la cola de uno en la copa de un árbol, y eso porque un malayo que hacía la ruta corriendo en chanclas (!!!) nos dijo que estaba allí, que sino ni nos enteramos. Suponemos que ese señor se preparaba para ser superhéroe, porque si no, no entendemos cómo podía hacer la ruta así. ¡Con lo que nos costó a nosotros!

La ruta finaliza en una pequeña playa solitaria, que al final no lo fue tanto ya que todos empezamos por la misma ruta con la esperanza de ver los narigudos…

playa Telok Paku
Playa virgen Telok Paku.

Ruta Lintang – circular 3-4 horas (5,25 km) – rojo

Es un sendero circular que pasa por diferentes ecosistemas que se encuentran en Bako. Es una ruta muy popular y es ideal si solamente se pasa un día en el parque.

Nosotros empezamos la ruta del revés (¡cómo no!). Para empezarla bien, hay que seguir las flechas de “to the trails” y no empezar por detrás del HQ. Es una ruta circular, sí, pero por el lado bueno hay una subida dura, pero luego todo es de bajada. Si empezáis por el final, como nosotros, os pasaréis casi todo el trayecto en subida. En esta ruta nacieron nuestras frases míticas: “nunca digas que no se puede subir más o por esas raíces no subiré”.

subida
Una muestra de las subidas de Lintang.

Nos gustó bastante esta ruta ya que, además de pasar por diferentes ecosistemas, es la mejor para ver plantas carnívoras de todos los tamaños, formas y colores. ¡Anda que no disfrutamos haciéndoles fotos! La flor carnívora de la foto tenía una altura de unos 30 cm, pero no se nos ocurrió poner algo al lado para que se vea bien…

planta carnívora
Planta carnívora gigante.

Rutas Telok  Pandan Besar – 1 hora la ida (1,75 km) y Telok Pandan Kecil – 1 hora y media la ida (2,5 km) – ambas amarillo

Las dos rutas están interconectadas y para llegar a su comienzo, hay que seguir las señales “to the trails” y luego seguir las marcas amarillas. Para ello, empezamos con fuerzas la dura subida y seguimos la ruta Lintang hasta que los caminos se separan y la ruta sigue por unas pasarelas paralelas a un riachuelo. Después de mucho trayecto de bajada (¡recordad que luego hay que subirlo!) llegamos a la intersección que separa Telok Pandan Besar de Telok Pandan Kecil.

besar
El camino de Telok Pandan Besar.

Empezamos por la ruta Telok Pandan Besar que lleva hasta una meseta con vista a la bahía. Luego volvimos hasta la intersección y seguimos por la ruta de Telok Pandan Kecil que desciende desde un acantilado hasta una gran playa virgen.

kecil
Vistas del mirador de Telok Pandan Kecil

Aquí nos paramos en el mirador para disfrutar de las vistas, después de las fotos y los selfies de rigor. En un momento dado, aparece de entre los árboles, un macaco de cola larga. Y digo yo: “Anda un macaco” a la vez que cojo la cámara para hacerle una foto. Entonces es cuando me fijo que el mono camina agachado y gruñendo. Empiezo a recoger las mochilas al mismo tiempo que le digo al Xavi que se levante. Justo le da tiempo de ponerse de pie y el mono le salta encima. Por suerte Xavi puso la mochila delante y el macaco se cayó. Empiezo a llamar a mi hermana para que nos vayamos, y a ella no se le ocurre otra cosa que decir: “¡hagámonos un selfie!” y yo en plan “¿Pero estás loca?? ¿No ves que nos ataca un macaco rabioso??”, todo esto con el bicho siguiéndonos aun gruñendo. Para nuestra suerte, había otra pareja y el mono se fue a por ellos y nosotros tuvimos el tiempo suficiente para escapar. Al poco rato escuchamos a la chica gritar… Espero que hayan sobrevivido…

(Que conste que durante el ataque grité “monkey, monkey!!” pero la pareja no me hizo caso…)

mirador
El lugar del ataque del macaco de cola larga.

La vuelta

Una vez volvimos del trekking, comimos, que ya teníamos hambre, y Xavi propone que volvamos a las 14:00 en vez de las 15:00 ya que hemos hecho las rutas de trekking que queríamos y ya hemos visto los primates que queríamos ver, pero yo propongo quedarnos para disfrutar un poco más de la naturaleza, ya que estábamos. ¡Aún me arrepiento de no haber vuelto antes!

barco
El barco con el que llegamos. A la vuelta fue uno igual, pero sin chalecos salvavidas.

Eran las 15:00, momento en el cual salen los últimos barcos hacia el pueblo. No había ningún barco… La chica que controla las salidas empieza a hacer llamadas y empiezan a aparecer barcos, pero somos muchos. Los barcos que llegan son pequeños y, en un primer momento nos extrañamos. No íbamos a caber todos, pero ¡sorpresa! Primero salen los que tenían guía contratado. ¡Y venga a subir grupitos! Son ya las 15:30 y aún seguimos esperando. A todo esto empieza a nublarse y el viento empieza a soplar con fuerza. Le pregunto a la chica que el resto ¿qué? y me dice que tranquila que todos volveremos antes de las 17:00, hora a la que sale el último bus a Kuching.

tormenta
La tormenta acercándose.

Seguido aparece un barco grande entre la tormenta y la gente se amontona a subir. Nosotros preferimos quedarnos en tierra. En ese barco iba más gente de la permitida, ¡seguro! Sigue lloviendo con fuerza… ¡Vaya tormenta! Poco después aparece un barco pequeño y la chica nos dice que podemos subir. Yo dudo por un momento… ¿Ese barco tan pequeño aguantará la tormenta y las grandes olas del mar? Pero al final subimos… No hay chalecos salvavidas… Yo no sé nadar… El viento sigue soplando con fuerza y llueve con ganas… Cada vez que el barco rompe una ola, ésta me moja entera. Entre los pasajeros hay tres chicas chinas que se divierten un montón y no paran de moverse  y hacerse fotos. Yo sigo recibiendo agua de mar y lo único que quiero es llegar a puerto… En tres ocasiones el barco parecía que iba a volcar por el lado de las chinitas. En esos momentos pensé: o se vuelca y morimos todos, o perdemos a alguna chinita… pero esto no acabará bien…

Incluso llegamos a adelantar al barco repleto de gente que había salido antes que nosotros. Siguen vivos. No se han hundido. Poco después llegamos al puerto. Ya eran las 16:00 y estábamos mojados hasta los huesos. Preguntamos por el bus (pasa cada hora) y nos dicen que acaba de salir. ¿Quéee? Salimos corriendo y vemos el bus rojo parado en la intersección. Corremos como alma que lleva el diablo y pedimos que nos deje subir. ¡Nos deja! ¡Bieen! Sigue lloviendo con fuerzas y el bus parece hacer ralis entre los relámpagos al son de los fuertes truenos.

Por suerte llegamos al hotel sanos y salvos y os podemos contar esta historia. Aun así, ¡este fue el trayecto en barco más duro de mi vida!

Parque Nacional de Bako – información práctica

El Parque Nacional de Bako (Bako National Park) abrió sus puertas en 1957 y es el parque nacional más antiguo de Sarawak. Alberga siete ecosistemas distintos en 27 km2 y es el mejor lugar para ver primates, especialmente al mono narigudo (Nasalis larvatus) que es endémico de la isla de Borneo. Los principales atractivos del parque son su naturaleza, su fauna y las playas solitarias.

Si queréis pasar una noche en el parque, os recomiendo que reservéis con antelación, especialmente en temporada alta. La reserva se hace por internet y se exige el pago de la misma en los tres meses posteriores a la reserva. En caso contrario, ésta no será efectiva. Hay habitaciones de 2, 3 o 4 camas, habitaciones compartidas y zona de acampada. Junto con la reserva os enviarán también los permisos para acceder al parque.

Bako
Mapa del parque con las rutas de trekking indicadas.

Para llegar hay que coger el bus 1 (Rapid Kuching) en las estaciones 1 y 4 (cerca de Open Air Market) o el bus 6 (rojo) que sale del Wet Market (3,5 RM) con salidas hasta Bako Kampong cada hora entre las 7:00 y 17:10 desde Kuching, y regreso cada hora entre las 8:00 y 17:00. El bus os dejará delante de la oficina central (HQ). La entrada al parque vale 20 RM y se paga en la oficina. Una vez allí hay que coger una lancha, que vale 20 RM por trayecto (40 RM la ida y la vuelta). A la llegada hay que decir a qué hora se desea volver (hay salidas cada hora hasta las 15:00). Nosotros escogimos volver a última hora para poder aprovechar un poco más el parque, igual que hicieron casi todos los demás.

Dentro del parque, además de observar la naturaleza, hay la posibilidad de hacer 18 rutas de trekking distintas, aunque, cuando fuimos nosotros, más de la mitad estaban siendo restauradas. Antes de salir a hacer cualquier trekking hay que apuntar qué ruta se hará en el registro del parque y a la vuelta hay que firmar. A la hora de elegir la ruta que vayáis a hacer tened en cuenta la forma física y sobre todo que no anochezca durante el camino. Recomiendan estar de vuelta al HQ antes de las 17:00h.

Si, por el contrario, vuestra intención es solamente ver animales, no es necesario hacer trekkings. De hecho, durante los trayectos apenas veréis nada. Es mejor quedarse en la preciosa playa decorada por los pequeños cangrejos o en el restaurante.

playa cangrejos
La paya hermosamente decorada por los cangrejos.

En la playa mismo vimos una gran familia de langures plateados y cerca del restaurante  siempre se agrupan macacos de cola larga. Además nosotros tuvimos la suerte de ver un macho narigudo y una mama con la cría justo en los árboles de delante de HQ. ¡Fue impresionante! Estaban tan cerca que incluso se les podrían hacer fotos con el móvil.

mono narigudo
Mono narigudo de mirada tristona.

También vimos una víbora verde en un arbusto.

víbora
Víbora verde. De las serpientes más venenosas de Borneo.

Os recomiendo que, cuando paséis por los manglares antes de empezar las rutas, os fijéis bien en el barro porque podréis ver saltarines del fango.

saltarín del fango
Saltarín del fango en los manglares de Bako.

Información extra:

  • El check-in a la habitación se hace a las 14:00, pero podéis dejar las mochilas en una luggage room.
  • Las habitaciones dejan mucho que desear y solamente hay duchas de agua fría.
  • Llevad dinero en efectivo ya que no hay ni cajeros ni casas de cambio dentro del parque.
  • Durante los trekkings, llevad mucha agua con vosotros. ¡Sudaréis un montón!
  • Las comidas (desayuno, comida, cena) en el parque son tipo bufet, bastante poco surtidas. En el caso de los arroces o los fideos, se paga a cucharadas, o lo que es lo mismo, el precio dependerá del número de cucharas que os echéis en el plato. Los huevos y la carne se pagan por unidad.
  • Está prohibido bañarse en el mar.