Desde que decidimos que iríamos a Sevilla, pensamos también en dedicar un día a Ronda. Buscando más información sobre ello, descubrimos el Parque Nacional de Grazalema y entonces decidimos que para ir a Ronda aprovecharíamos el camino del parque para llegar hasta allí.
Parque Nacional de Grazalema
El Parque Nacional de Grazalema alberga uno de los bosques de pinsapos más importantes del sur de Europa y numerosos pueblos blancos, cada cual más hermoso: Grazalema, Zahara de la Sierra, Ubrique, El Bosque, etc. Se pueden realizar diferentes rutas de trekking por todo el parque y también hay miradores, que hacen que una parada deleite la vista.

Por lo tanto, si tenéis la oportunidad que viajar por estos lares no dejéis de visitar los pueblos blancos y también atreveros a adentraros en la naturaleza a través de las distintas rutas. Pero ante todo, tened en cuenta que hay rutas libre que se pueden realizar sin ningún permiso y hay rutas en las que se debe pedir permiso acudiendo al Centro de Visitantes del Parque Nacional Sierra de Grazalema de El Bosque o bien llamando por teléfono.
En un principio queríamos hacer la Ruta del Pinsapar de Grazalema, ruta para la que sí que hay que pedir permiso, pero como nosotros sólo íbamos a pasar la mañana en el parque, dado que seguiríamos nuestro camino hasta Ronda, decidimos hacer un tour corto y sin necesidad de dicho permiso: El Arroyo del Descansadero que a la vuelta enlazamos con el Sendero del Tesorillo, otro camino corto y que se unía al final con el camino de vuelta. El Arroyo del Descansadero se inicia en el pueblo de Benamahoma (el mismo trayecto de ida y de vuelta) y en su trayecto nos encontramos con un molino en ruinas, llamado “El susto”, una calera y una antigua zona de extracción de arena blanca y acaba en el Área de descanso los Llanos del Campo. Nosotros nos habíamos cogido unos bocadillos de jamón que merendamos al final del trayecto.

Lo mejor:
- Visitar algunos pueblos blancos tan bonitos que hay
- Poder adentrarse en el parque y tener un primer contacto con la naturaleza salvaje de Grazalema. Nosotros al parar en un mirador ¡¡tuvimos la suerte de encontrarnos con un macho montés!!
- ¡El molino del Arroyo del descansadero nos encantó! El molino está un poquito escondido pero vale la pena adentrarse en la maleza para verlo.

Lo peor: ¡las hordas de moscas empeñadas en acabar con nuestra vida durante el trayecto del Sendero del Tesorillo! Pero que esto no os impida disfrutar de esta naturaleza tan salvaje y hermosa.
Siguiendo nuestro camino hasta Grazalema para después ir a Ronda vimos como el paisaje iba cambiando, de los pinsapares a los alcornoques despojados de su corteza, y a partir de Grazalema vuelven los campos de cultivo, vestidos del amarillo tostado del otoño.

Ronda
Llegamos a Ronda por la tarde y visitamos los lugares de interés, dejando su famoso Puente Nuevo para el final para así poder disfrutar de él durante la puesta del sol. Recomendación: dejad el coche cerca del puente y recorred a pie el camino que une todos los puntos de interés. Todos están muy cerca unos de otros y así disfrutáis también de la ciudad.
Hay muchas cosas que ver y hacer en Ronda. Esta es solamente una selección:
- Los baños árabes. Es un recinto bastante pequeño pero interesante. Se conservan unas pocas estancias de los baños, estancias que os ayudan a haceros una idea de cómo debían de ser en su época de esplendor.
- El Palacio de Mondragón. Precioso por su arquitectura y sus jardines. Interesante el museo que alberga en su interior.
- El puente nuevo y sus miradores: el mirador de Aldehuela y el mirador del coño (nombre que por lo visto viene de ¡Coño, que alto está esto!

Queríamos visitar también las ruinas romanas de Acinipo, pero cierran muy temprano y como pasamos la mañana en Grazalema no llegamos, y Palacio del Moro, pero lo estaban rehabilitando. Los jardines de Mina, sin embargo, sí se podían visitar.
Así que os animamos a que visitéis estos bonitos lugares, y si vais con más tiempo que nosotros, mejor.




