Resulta muy difícil hacer una lista de los que más nos gustó y lo que menos en un viaje tan variado como el nuestro, en el que hemos pasado de ciudades a parques nacionales, donde hemos hecho trekking por la selva, hemos entrado en las entrañas de la tierra y hemos recorrido ríos y mares. Aun así, os dejaremos una pequeña lista con lo que verdaderamente nos enamoró y lo que no nos acabó de gustar.
Lo mejor:
+ el hecho de poder ver a los orangutanes. Veníamos con la idea de que sería fácil verlos, y al final resultó ser toda una odisea. El hecho que hayamos podido ver finalmente dos especies, en Sumatra y en Borneo, es todo un privilegio.
+ ver todo el ciclo de las tortugas en la isla Selingan: el desove y la liberación de las pequeñas tortugas. Ya habíamos presenciado el desove de la tortuga verde en Costa Rica, pero fue en este parque donde verdaderamente fuimos conscientes del gran tamaño de estas tortugas. Había luna llena y la visibilidad no podía ser mejor. Además poder ver las pequeñas tortugas emprender su camino hacia el mar no tiene precio.
+ ver que aún hay esperanza para la naturaleza, aunque el futuro no se avecina muy bueno…
+ disfrutar de la selva al amanecer. Me tiene enamorada. Ver cómo la selva se va despertando con los primeros rayos de sol al sonido de la naturaleza y cómo una fina niebla se va levantando, dándole un aire de lo más misterioso.
+ la gente. Muy amable y sonriente.
+ la comida en general, resultado de la gran mezcla cultural. Una combinación perfecta.
+ la experiencia del klotok, disfrutando al máximo de la naturaleza. Un viaje ameno y relajado, casi de lujo.
Lo peor:
– la deforestación. Ver desde el avión como desaparece el bosque no fue la estampa que esperábamos. En un viaje en el que buscas la selva y sus animales, observar que la mayor parte de la isla de Borneo son plantaciones de palma, la verdad es que duele…
– la necesidad de centros de rehabilitación. Aunque hacen una gran labor rescatando y rehabilitando los orangutanes, es triste saber que estos centros y parques son los únicos lugares donde el entrañable primate naranja puede refugiarse…
– el hecho que los guías alimenten a los animales en Bukit Lawang. Soy consciente que si no fuera por la posibilidad de pillar algo de fruta estos animales no se acercarían nunca y seguramente no veríamos nada durante el trekking, pero no creo que sea una práctica positiva.
– la cantidad de klotoks en el río contaminándolo con los motores y con las descargas de los inodoros y de los desechos en el río. También nos dijeron que apenas hay cocodrilos ya en los ríos principales porque no soportan el ruido de los barcos…
Nuestra aventura en búsqueda de primates comenzó hace más de dos años, en un viaje en el que tuvimos la suerte de ver los chimpancés en el bosque de Budongo en Uganda y de poder admirar a los gorilas de montaña en el parque de los Volcanes en Ruanda y no nos pudimos resistir a visitar también las islas de Borneo y Sumatra para conocer al precioso orangután. Así, con este viaje acabamos de conocer a los great apes que pertenecen a la misma familia que nosotros (Hominidae): los chimpancés (aún nos faltan los bonobos, pero nos damos por satisfechos (¡por ahora!)), los gorilas y los orangutanes.
Gorila de montaña, chimpancé y orangután.
Los orangutanes son unos de los primates más grandes del mundo, después del gorila, arbóreos (viven siempre en los árboles) y frugívoros (se alimentan principalmente de fruta) y su nombre proviene de las palabras malayas ‘orang’, que significa persona, y ‘utan’ (derivado de ‘hutan’) que significa bosque, por lo que los orangutanes son hombres (o personas) del bosque. Como ya sabréis, los orangutanes se encuentran en la isla de Sumatra y en la isla de Borneo. Hasta ahora se consideraba que había solamente dos especies de orangután (Pongo abelii en Sumatra y Pongo pygmaeus en Borneo), pero hace no mucho se ha descubierto una nueva especie, Pongo tapanuliensis, aunque aún no reconocida por la comunidad científica. De esta nueva especie se conocen 800 individuos y se encuentran en grave peligro de extinción, entre otras a causa de la construcción de una presa en la región de Tapanuli (Sumatra), hogar de estos primates.
Machos de las dos especies de orangutanes que hemos tenido el placer de conocer: Pongo abelii (Sumatra) y Pongo pygmaeus (Borneo).
Antes de comenzar con esta aventura no nos hubiésemos imaginado que sería tan difícil poder ver a los primates más parecidos a nosotros y con los que compartimos gran parte de nuestro ADN. Todos los homínidos, tanto los orangutanes, como los gorilas y los chimpancés, están en grave peligro de extinción, principalmente por culpa de los humanos…
Esto da lugar a una reflexión: cada vez es más difícil ver orangutanes en la naturaleza, en la selva, en su hábitat natural… Son confinados a parques, algunos más grandes que otros, parques amenazados por las talas y el fuego y todo esto debido a las plantaciones de palma y a su uso en todo tipo de productos, hecho que da grandes beneficios económicos, beneficios que los seres humanos consideramos más importantes que la vida salvaje, que la naturaleza y que los otros seres vivos con los que compartimos territorio…
En decir verdad, mi parque preferido fue Gunung Leuser, en Bukit Lawang, ya que aún da pie a imaginarte que es posible ver a estos primates libres. El hecho de rastrearlos por la selva, de pensar si los vas a encontrar o no… aunque esta selva está igual o más condenada que los otros sitios. Cada año se provocan incendios para conquistar territorio y plantar las dichosas palmeras, y por tanto cada año el territorio natural se reduce y muchos animales pierden su vida.
Vista aérea de Borneo malayo (izquierda) y Kalimantan (derecha).
En Malasia, hablando con la gente, nos decían que son conscientes del peligro que supone la palma y la destrucción de los bosques primarios, pero también nos insistían que su cultivo da puestos de trabajo, puestos necesarios para poder sobrevivir. Y es que la economía de este país se basa principalmente en el cultivo de la palma, en la industria pesquera y, solamente en tercer lugar, en el turismo. La misma respuesta obtuvimos también en el Kalimantan, donde la mitad del pueblo Sekonyer trabaja en el parque y la otra mitad en las plantaciones de palma que se encuentran a tan solo unos quilómetros del pueblo. En Sumatra nos dijeron que ellos prefieren el cultivo del árbol de látex porque no desgasta el suelo y además oxigena el aire, a diferencia de la palma que está acabando con los recursos hídricos de la isla. Pero el problema reside en el hecho que el precio del látex es variable (depende de la demanda) y además es muy barato, ya que compite con el látex sintético, a diferencia del aceite de palma que se utiliza en cantidad de productos diferentes (desde productos alimenticios, hasta productos cosméticos y otros) y que generan grandes ingresos.
Árbol de caucho en Bukit Lawang.
Este problema es un arma de doble filo: la gente necesita trabajo y recursos para sobrevivir y los animales necesitan la selva, y por ahora parece que la solución no es fácil. Lo que está claro que es el aceite de palma y su cultivo no resulta ser beneficioso para nadie, a pesar de dar mucho dinero. ¿Cuál será el futuro de estas islas? ¿Sobrevivirán los bosques primarios? Y, ¿qué será del bello orangután y de la otra fauna que comparte espacio con él?
Tanjung Puting es un parque nacional indonesio situado en la provincia de Kalimantan Central (Borneo). Abrió sus puertas el año 1982 y fue el primer parque dedicado a la protección del orangután. A pesar de ser un parque protegido, la mayor parte del bosque se encuentra en mal estado. Actualmente no se realizan rehabilitaciones ni reintroducciones de orangutanes, pero se siguen haciendo los feedings, especialmente para los orangutanes semi-salvajes, en los que se les dan plátanos como suplemento alimenticio. El Centro de rehabilitación es ahora la sede de la Orangutan Fundation International (OFI), que se dedica a la investigación y la observación de estos primates.
Para llegar al parque de Tanjung Puting hay que volar desde Yakarta o Semarag hasta el aeropuerto de Pangkalan Bun. Las compañías aéreas que operan este trayecto son Kalstar y Trigana. Ambas acostumbran tener retrasos (dato a tener en cuenta a la hora de organizar el viaje) y ambas abren los vuelos unos tres meses antes de la fecha a elegir, o sea que si queréis volar en agosto, como nosotros, os recomiendo que miréis los vuelos sobre finales de abril, principios de mayo, como muy temprano. También hay que tener en cuenta que no aceptan pago con tarjeta extranjera, por lo que hay que utilizar alguna agencia intermediaria. Nosotros usamos Nusa Trip y no tuvimos problemas. Es importante también comprar el primer vuelo de la mañana y así provechar el primer día visitando algún campamento. Nuestro vuelo tenía que salir a las 9:45 y acabó saliendo a las 12:00, por lo que el primer día no pudimos visitar nada.
El parque se puede visitar de diversas maneras (en lancha en un solo día, durmiendo en uno de los dos hoteles que hay en el parque) pero la más famosa es recorriendo el río Sekonyer, afluente del gran río Kumai, en un klotok.
El puerto de Kumai a las orillas del río homónimo.
¿Qué es un klotok? Pues, es una embarcación de madera de dos plantas. Generalmente la primera planta (cerrada) está a disposición del capitán del barco, de la cocinera, del ayudante y del guía, mientras la cubierta superior (abierta) es la “habitación” de los turistas. En la parte inferior es donde se encuentra la cocina y el baño, más la estancia de los miembros de la tripulación. La cubierta en cambio, es como un tetris: a veces comedor, a veces sala de estar y a veces dormitorio. Para dormir se colocan unos colchones y una mosquitera y ¡listos! Nuestro klotok disponía de ducha de agua fría también, lo que es todo un lujo.
La cubierta del klotok.
Para reservar el klotok sí hay que empezar a mirar con tiempo, más si queréis conseguir un buen precio y tener dónde elegir. Los klotoks se pueden reservar a través de alguna empresa o agencia o hablando directamente con los propietarios. También hay la posibilidad de regatear, aunque si vais en agosto son poco dados a bajar mucho el precio debido a la gran demanda. Otra opción para abaratar el precio es compartir el klotok con más personas. Nosotros pedimos precios tanto a propietarios como a empresas y nos quedamos con el que mejor precio nos hacía para un klotok solo para nosotros. Lo más común es hacer el tour de 3D/2N. Nosotros elegimos hacer un tour de 4D/3N ya que teníamos un día más. Ese día lo íbamos a dedicar a Yakarta, pero después de informarnos y ver los pocos atractivos turísticos que ofrece esta ciudad, decidimos pasar un día más con los orangutanes. En el precio están incluidos: los permisos del parque, las entradas a los campamentos, los traslados desde/al aeropuerto, la comida (deliciosa y abundante, por cierto) y las bebidas (agua y algunas latas de refresco), por lo que una vez pagado el tour ya no hay que contar más gastos.
Klotok en el Parque Nacional de Tanjung Puting.
Dentro del parque hay tres campamentos con plataformas de alimentación de este precioso primate y que se recorren en klotok:
Stage 1. Tanjung Harapan: El primer campamento que nos encontramos al salir del puerto de Kumai. La hora de la alimentación es a las 15:00. El primer día no pudimos verlo por culpa de los retrasos del avión, pero como estuvimos cuatro días en el parque lo visitamos el último día, de camino de vuelta. Aquí tuvimos la suerte de ver seis orangutanes acudir al feeding: dos mamás con las crías y dos adolescentes.
Orangután en el feeding del Stage 1.
Stage 2. Pondok Tanggui: Hora de la alimentación: 9:00. Este campamento lo visitamos dos veces. Es el mejor de todos, ya que es donde vimos más orangutanes y lo mejor de todo: acude un macho grande, aunque no es el macho alfa. El macho alfa es un orangután salvaje que nunca se pasa por los feedings y que tuvimos la suerte de verlo pasar por al lado de la orilla del río en su ruta de control del territorio. ¡Fue impresionante!
Orangutanes en el feeding del Stage 2.
Stage 3. Camp Leakey: es el campamento más famoso y más antiguo. Fue fundado por la primatóloga Biruté Galdikas en 1971. Las tres primatólogas, Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas, también conocidas como los ángeles de Leakey por ser discípulas del arqueólogo, antropólogo y paleoantropólogo británico Louise Leakey (1903-1972), fueron nombradas como las ape ladies o ape women, nombres que vienen dados por su dedicación al estudio de los great apes (homínidos): los chimpancés, los gorilas y los orangutanes. Las tres dedicaron su vida al estudio y a la conservación de los primates en sus hábitats naturales.
Plataforma de alimentación en el Camp Leakey.
La plataforma actual de alimentación se construyó el año pasado y el feeding es a las 14:00. Aquí no tuvimos la suerte de ver orangutanes en la plataforma, pero sí vimos uno en las copas de los árboles. La cuestión es que sí que habían acudido cuatro orangutanes a las 14:00, pero nosotros llegamos a la plataforma a las 15:00, cuando ya no quedaba ninguno. Este retraso se debió a que un gran klotok se quedó atascado en las plantas que flotan sobre el río y ya no pudimos pasar ninguno de los klotoks que veníamos detrás. Los capitanes de los barcos y los ayudantes se lanzaron al río a cortar las plantas, pero el proceso duró demasiado. Finalmente, saltamos todos de klotok en klotok hasta el barco atascado y, cuando pudo pasar, fuimos todos juntos hasta la plataforma.
Intentando desatascar el camino al Camp Leakey
Visitar el Parque Nacional de Tanjung Puting en klotok, en nuestra opinión, es la mejor manera de hacerlo. El barco va recorriendo el río lentamente haciendo parada para visitar las plataformas de alimentación. Tuvimos suerte con nuestra tripulación, ya que cada noche buscaban un sitio apartado para dormir. Agradecimos dormir en medio de la nada, disfrutando de los sonidos de la selva y despertándonos con el canto de los gibones y con las peleas de los monos narigudos.
Klotoks del Parque Nacional de Tanjung Puting.
También hicimos un tour nocturno acompañados de un ranger. El tour duró una hora y fue divertido, no solo por la cantidad de bichos que nos encontramos: arañas (una de ellas, una tarántula), polillas, hormigas cortadoras de tamaño descomunal, bichos palo… sino también por lo gracioso que era nuestro guía. Aprovechaba cada ocasión para esconderse entre los árboles para darnos sustos.
Araña de la selva.
La verdad es que toda la tripulación fue magnifica. La cocinera nos preparó siempre unos platos increíbles. Volvimos del viaje un tanto más gordos, pero aún más felices.
La deliciosa comida que nos servían en el klotok.
Y hasta nos casaron. Sí, sí: nos casaron. No lo hicieron de una forma formal con papeles y todo esto, pero el guía nos hizo unas alianzas con fibra de helecho que son una pasada. Nos dijo que así nuestro amor quedaría sellado para siempre con el testimonio de los orangutanes. El capitán nos cantó canciones, incluso la canción del Titanic (¡Nooooo, la del Titanic, nooo! Jajajaja). Y la cena fue aún más increíble: paramos cerca de un árbol lleno de luciérnagas, bajo el cielo estrellado y nos pusieron velas en forma de corazón y todo. ¡Lo mejor!
Luciendo nuestras nuevas alianzas.
Fue una experiencia extraordinaria, en la que nos relajamos y disfrutamos al máximo del entorno. Además, por fin pudimos ver al orangután de Borneo, que en Malasia no conseguimos ver. Lo único que podemos decir es: ¡Terima Kasih!
La isla de Borneo es la tercera isla más grande, después de Groenlandia y Nueva Guinea (considerando Australia un continente) y se divide políticamente en 3 países: Brunei, Malasia e Indonesia. La parte indonesia es la mayor y recibe el nombre de Kalimantan, mientras que el lado malayo se divide en dos provincias: Sarawak y Sabah. Sumatra, por otro lado, es la sexta isla más grande del mundo y la mayor de Indonesia.
Recomendaciones de viaje Borneo (Malasia)
Visado gratuito para los españoles para una estancia inferior a los 90 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses. El visado, si se entra por Kuala Lumpur, solo sirve para West Malaysia y Sabah. Al entrar en Sarawak os podrán un nuevo sello y os volverán a tomar las huellas. Si voláis de Mulu (Sarawak) a Kota Kinabalu (Sabah), como hicimos nosotros, tened en cuenta que el vuelo parará en Miri para salir, sellar la salida de la provincia de Sarawak (se sella el billete de avión) y volver al avión para volar a la provincia de Sabah. Sin este sello no os dejarán entrar en Sabah, donde os pondrán un nuevo sello en el pasaporte con la fecha de entrada.
Moneda: el ringgit (MYR). Un euro equivale a 5,07 ringgit (cambio agosto 2017).
Tiempo: Época de monzones de noviembre a enero, aun así hay lluvias durante todo el año. En la época seca (entre junio y septiembre) se pueden producir episodios de contaminación atmosférica debido a los incendios periódicos que tienen lugar en Sumatra. Los vientos arrastran el humo y las cenizas hasta la península malasia, llegando en ocasiones hasta la isla de Borneo. Este fenómeno recibe el nombre de HAZE y es especialmente perjudicial para grupos de riesgo: asmáticos, personas con cardiopatías…
Enchufe de tres clavijas, tipo inglés, por lo tanto hace falta un adaptador.
Lavanderías: resulta muy fácil encontrar lavanderías 24h especialmente en las ciudades. Pagas el lavado, el secado y el detergente y en unas horas tienes la ropa limpia. La mejor opción para no ir cargando mucha ropa.
Gente: todo el mundo es muy amable y siempre sonríen, además les gusta hablar con los extranjeros, dándote la bienvenida y preguntando de dónde eres y qué vas a visitar. Les gustan las fotos con los turistas y os encontraréis a más de uno haciéndoos fotos disimuladamente. Lo más común es que simulen que se hacen selfies, pero en realidad busca tomaros una foto robada.
Rafflesia: florece de forma inesperada y por tiempo limitado durante todo el año y si queréis verlas en el parque de Gunung Gading os recomendamos que antes preguntéis si hay alguna en flor. La oficina de atención al turista de Kuching está en el mismo edificio que el Top Spot, a primera planta. Allí os información si las hay y cómo llegar hasta allí. Nosotros preguntamos, pero no tuvimos suerte…
Recomendaciones de viaje Sumatra y Kalimantan (Indonesia)
Visado: gratuito para los españoles para una estancia inferior a los 30 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses. A nosotros nos pidieron el billete de avión de vuelta.
Moneda: la rupia indonesia (IDR). Un euro equivale a 15.777 rupias indonesias (cambio agosto 2017).
Tiempo: La estación seca va de febrero a agosto, mientras que la estación lluviosa septiembre a enero, aunque puede llegar a llover durante todo el año, sobre todo por la tarde.
Taxi Yakarta: en nuestro paso de Sumatra a Kalimantan, pasamos una noche en Yakarta. Para la ida, cogimos un taxi desde el aeropuerto que nos asignaban y ponían el precio (supuestamente fijo) unas chicas de peto rojo. Nada recomendable. Es más, es mejor que los evitéis. Nada más salir del aeropuerto el taxista nos preguntó si teníamos GPS (¡ya empezamos mal!) y le decimos que no porque no teníamos internet en el teléfono. Nos pide otra vez la dirección y dice “ok, ok”. Total que para llegar al hotel que estaba a media hora del aeropuerto, el taxista se perdió y tuvo que parar cuatro veces para preguntar por la dirección. Después de hora y media por fin llegamos y el tío con todo el morro nos dice que aún le tenemos que pagar las tasas (¡supuestamente era precio fijo!). En cambio a la vuelta cogimos un taxi azul, My Blue Bird, y súper bien. Nos llevó enseguida al aeropuerto y además nos valió menos de la mitad de los que le habíamos pagado al anterior. Recordad también que en el precio se incluyen los peajes y el aparcamiento.
Dinero: según nuestra experiencia, es más factible sacar dinero que cambiarlo. Nos ha resultado más fácil encontrar una máquina ATM que una casa de cambio, así que mejor llevar una tarjeta que dinero en líquido.
Precios: en algunos sitios (restaurantes o tiendas) el precio escrito no incluye las tasas (10% del valor).
Recomendaciones válidas para ambos países
Vacunas: no hay ninguna vacuna obligatoria, sin embargo se recomienda tener las vacunas de: fiebre tifoidea, hepatitis A y B, tetanus-difteria, rabia… Se recomienda su vacunación con un mínimo de 4-6 semanas antes de viajar. La vacuna de la fiebre amarilla solamente se exige si se viene de alguna zona afectada.
Malaria: tanto a Sumatra como a Borneo se recomienda la profilaxis contra la malaria. Recomendamos acudir al Centro de Enfermedades Tropicales de vuestra ciudad para más información.
Propinas: no es una práctica generalizada.
Llevar antimosquitos y protección solar.
Beber siempre agua embotellada.
Dormir siempre con mosquitera.
Agosto NO es el mejor mes para ver orangutanes. Es el final de la temporada de fruta (especialmente del durian) y los orangutanes prefieren elegir entre los 91 tipos de fruta disponibles en vez de acudir a los centros de alimentación a comer los mismos plátanos de siempre. Aun así, con suerte, se puede ver alguno.
Maletas: Algunas compañías aéreas, en trayectos internos, no permiten más de 15 kg de peso de equipaje facturado. Es bueno saberlo con antelación y preparar la maleta teniendo en cuenta este detalle.
¿Qué llevar?
Os vamos a dejar una lista con las cosas que nosotros consideramos que son necesarias:
Antimosquitos y protector solar.
Botas y sandalias de trekking. Si hacéis tours por la selva o nocturnos, unos buenos calcetines puestos por encima del pantalón os salvaran la vida. Yo lo aprendí por las malas en Costa Rica cuando me subieron hormigas rojas por las piernas, ¡¡por debajo de los pantalones!!
Chanclas y bañador. Toalla de secado rápido.
Linternas frontales y de mano (especialmente para los tours nocturnos o tours en cuevas).
Chubasquero y sombrero. Gafas de sol.
Ropa cómoda también de secado rápido.
Saco de dormir para 25 grados. Nosotros lo usamos especialmente en Bukit Lawang donde hicimos noche en la selva.
(opcional): escarpines. Nosotros los usamos bastante ya que sujeta mejor el pie que las chanclas. Tuvimos que correr detrás de un bus, hacer trekking hasta una cascada… Vamos que nos resultaron muy útiles, pero esto va a gustos.
Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antinflamatorio, antiestamínico, biodramina, sobres de suero (opcional. Recomendables después de trekkings), ibuprofeno, almax…
Una blusa fina y unos calcetines en la maleta de mano, ya que en los aviones hace un frío polar.
Y, sobre todo: ¡¡la cámara de fotos!! Con el mejor zoom posible ya que los animales no siempre estarán a nuestra vera.