Sabores de Japón: descubriendo el umami

Durante nuestro segundo viaje por Japón, visitamos, por un lado, Osaka, Kioto y Nara, y, por otro, las islas de Yakushima y Kyushu, y en esta crónica os presentaré algunos de los platos típicos que hemos tenido el placer de degustar. Podéis encontrar otros platos típicos de Japón, y en particular de la región de Tohoku, aquí.

Nara

Nara fue la primera capital de Japón y acogió la corte imperial entre los años 710 y 794 (período conocido como período Nara). En esta ciudad se pueden probar dos platos emblemáticos cuyo origen se remonta a ese período: el kakinoha sushi y el Yamato chagayu. Cuentan que el kakinoha sushi fue elaborado por un monje budista llamado Gyoki que lo ofrecía a los visitantes que acudían al templo Todai-ji. Se trata de sushi envuelto en hojas de caqui (kaki no ha), la fruta típica de la región. Por un lado, el arroz se prepara con vinagre y azúcar, y por otro, se cura el pescado (normalmente salmón o caballa) con vinagre, azúcar y sal. Por último, se monta el sushi y se envuelve en la hoja de caqui, formando un paquetito que se prensa en una caja de madera (oshizushihako) y se deja reposar una noche entera. La hoja se retira antes de comer.

El Yamato chagayu son unas gachas de arroz infusionadas con té verde tostado cuyo origen se encuentra en los primeros templos budistas de Nara. El cultivo de té en Japón se remonta al siglo IX cuando Kobo Daishi (Kukai) trajo semillas desde China y este plato empezó a popularizarse entre los monjes budistas y posteriormente entre la población de Nara. Yamato hace referencia al antiguo nombre de Nara. Para poder disfrutar de este plato es recomendable reservar.

Kioto

En 794 la corte imperial se trasladó a Kioto, donde permaneció hasta 1868, año en el cual el emperador Meiji decidió trasladar la sede de la corte a Tokio, y es por ello que la ciudad ha desarrollado una cocina refinada y elegante. Los platos de Kioto destacan por el uso de ingredientes frescos y de temporada, el respeto por la materia prima y la presentación cuidada, valores fundamentales de la gastronomía japonesa. Los platos tradicionales (washoku) buscan el equilibrio y la armonía basándose en cinco elementos (gomi-goshuku): cinco sabores (gomi: dulce, salado, ácido, amargo y umami), cinco colores (goshiki: blanco, negro, rojo, verde y amarillo), cinco técnicas de cocción (goho: crudo, hervido, asado, frito y al vapor), cinco ingredientes clave (go-shiki: sato [azúcar], shio [sal], su [vinagre], seiyu [salsa de soja] y miso) y cinco sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído). Este principio garantiza no solo una experiencia culinaria completa, sino también una presentación atractiva y una variedad nutricional adecuada.

Elegimos Kioto para celebrar el cumpleaños de Xavi y también nuestro aniversario. Para el cumpleaños, escogimos probar una propuesta de carne de wagyu en diferentes elaboraciones en un restaurante en Gion. Wagyu literalmente significa ternera japonesa, haciendo referencia a las cuatro razas de ganado japonés (negra, cuernicorta, marrón y mocha). Las wagyu más valoradas son las de Kobe, Matsusaka, Omi y Yonezawa (que probamos en Yamagata), aunque cualquier wagyu calificada como A3 a A5 se considera de primera calidad, como es el caso, por ejemplo, de la wagyu de la prefectura de Oita en Kyushu (bungogyu con calificación A4/A5). El menú incluía diferentes cortes de wagyu (incluida lengua) y diferentes elaboraciones típicas japonesas como sashimi, shabu-shabu (en caldo) o sukiyaki (acompañada de huevo crudo).

Para nuestro aniversario, en cambio, decidimos probar un menú kyo-kaiseki con platos de temporada, especialmente pescados y mariscos como las almejas o el cangrejo, que nos dejó totalmente enamorados. El kyo-kaiseki es una comida tradicional que se sirve en ocasiones especiales cuyo origen se encuentra en las ceremonias del té. El menú estaba formado por pequeños platos bellamente decorados cumpliendo con los cinco elementos fundamentales de la gastronomía japonesa (washoku).

Osaka

Osaka es considerada la cocina de Japón debido a su rica tradición gastronómica y su enfoque en la comida popular y asequible. Entre sus especialidades más famosas se encuentran el okonomiyaki (una especie de tortilla con base de col rallada), el takoyaki (bolas rellenas de pulpo), y el kushikatsu (brochetas empanadas y fritas).

Aquí también podéis disfrutar de inari sushi, un tipo de sushi que se originó en el santuario Yutoku Inari en Fukuoka como ofrenda al kami del arroz para agradecer las buenas cosechas, pero que es muy popular en Kansai. Se trata de tofu relleno de arroz a veces con una forma que recuerda las orejas de un zorro (inari, el mensajero de los dioses).

Kyushu

La cocina de Kyushu, situada en el suroeste de Japón, destaca por su variedad de sabores intensos y por el uso de ingredientes frescos procedentes tanto del mar como de la tierra. La región es famosa por su clima cálido y húmedo, lo que favorece el cultivo de verduras, frutas y arroz de gran calidad. Estos platos reflejan la riqueza culinaria y la diversidad de influencias que caracterizan a Kyushu, integrando sabores profundos y presentaciones cuidadas.

Miyazaki

Entre las especialidades más reconocidas de Miyazaki se encuentran el pollo nanban, un plato de pollo frito empanado que se sirve con una salsa tártara suave y ligeramente dulce, y el kara-age, que consiste en trozos de pollo marinados y fritos hasta quedar crujientes.

Takamori

Takamori dengaku no es solamente el plato típico de Takamori sino también toda una experiencia. Se trata de vegetales, taro, tofu y pescado de río asados a la brasa, aderezados con miso de yuzu y acompañados de sopa de miso, arroz y encurtidos. Cada mesa tiene su propia brasa en la cual se van cocinando los alimentos poco a poco. A nosotros nos aceptaron sin reserva, sin embargo, se recomienda reservar con antelación para evitar no poder ser atendidos.

Kumamoto y la región del monte Aso

Kumamoto y los alrededores del monte Aso destacan por la riqueza agrícola y ganadera y por esta razón las dos carnes típicas son la de caballo, especialmente servida cruda cortada en finas láminas (basashi) y la carne de ternera Akaushi (wagyu). A diferencia de las demás wagyu (Kobe, Matsusaka, Omi y Yonezawa) que provienen de vacas negras, las vacas Akaushi son marrones. Dicen que la carne de Akaushi es suave y baja en grasa por pastar y beber agua pura de las montañas de Aso. Lo común es comerla poco hecha sobre una cama de arroz blanco y acompañada de un huevo poché.

Usuki

Usuki es especialmente famosa por el fugu (pez globo), que se sirve en restaurantes especializados de la ciudad (en temporada alta es necesario reservar con antelación) además de pescados y mariscos frescos preparados de diversas maneras.

Izumi

Izumi (y la prefectura de Kagoshima en general) es famosa por la carne de cerdo negro kurobuta y por la carne de pollo (especialmente en sashimi). La carne de cerdo kurobuta es muy apreciada en Japón y se la equipara a la mejor carne de wagyu. Aquí, nosotros nos decantamos por un buen plato de tonkatsu.

Yakushima

Yakushima es una pequeña isla reconocida por su exuberante naturaleza situada al sur de Kyushu. Su gastronomía está marcada por la abundancia de productos del mar y la sencillez en las preparaciones. Destacan los platos elaborados con pescado fresco, como el pez volador (tobiuo), que se utiliza tanto en sashimi como en sopas y frituras.

Otras recomendaciones

A las recomendaciones del año pasado sumaré tres recomendaciones más: el bento, del desayuno japonés y la comida callejera de fin de año.

Bento

El bento es una caja de almuerzo tradicional japonesa que suele contener arroz, pescado o carne, y verduras, todo dispuesto de forma ordenada y visualmente atractiva. Es muy común tanto para llevar al trabajo o al colegio como para excursiones o trayectos en tren.

Desayuno japonés

El desayuno japonés típico suele ser una comida ligera pero nutritiva, compuesta de varios pequeños platos. Normalmente incluye arroz blanco, sopa de miso, pescado a la plancha (como salmón o caballa), encurtidos, natto (soja fermentada) y huevo, que puede servirse crudo sobre el arroz (tamago kake gohan) o preparado en tortilla (tamagoyaki). También es común sustituir el arroz blanco por gachas de arroz.

Comida callejera de fin de año

El día 1 de enero los japoneses visitan templos y santuarios por lo que alrededor de éstos se instalan yatai o puestos de comida callejera. Tras rezar, es costumbre picar algo para comenzar el año con energía. Algunos de los platos más habituales son: yakitori (brochetas de pollo asadas), takoyaki o taiyaki (dulce en forma de pez relleno de anko, crema o chocolate). El mochi también es protagonista ya que se asocia a la buena fortuna y a la prosperidad. Además, con su forma redonda representan el cierre de un ciclo y la apertura a nuevas oportunidades.

En definitiva, la riqueza de la gastronomía japonesa se aprecia no solo en sus sabores, sino también en la simbología y las tradiciones que la acompañan. Desde la practicidad y belleza del bento, pasando por el desayuno equilibrado y lleno de matices, hasta la calidez de la comida callejera en los festejos de Año Nuevo, cada experiencia culinaria refleja el espíritu y la cultura del país. Animarse a probar estos platos es una excelente forma de acercarse a Japón y celebrar sus costumbres, sea cual sea la época del año.

Tohoku a bocados: sabores únicos del noreste de Japón

La región de Tohoku, ubicada en el noreste de la isla de Honshu, destaca por su clima frío y sus paisajes montañosos. Estas condiciones han influido en su cocina, caracterizada por el uso de ingredientes locales como el arroz, la ternera, los pescados y mariscos, y los vegetales frescos, así como por métodos de conservación como el encurtido, la fermentación y el secado. Dado que los platos típicos ofrecen una conexión íntima con la tradición, la gente y la forma en que los recursos naturales moldearon la gastronomía, en este viaje nos propusimos probar los platos típicos de cada ciudad que visitamos. Por esta razón, a continuación, os detallaremos nuestro viaje gastronómico por las diferentes prefecturas de Tohoku. Si queréis conocer otros platos típicos de Japón, y en particular de la región de Kyushu, podéis entrar aquí. ¡Empecemos, pues!

Prefectura de Yamagata

Yamagata, capital de la prefectura homónima, es famosa por su ternera, llamada Yonezawa-gyu. Se trata de una carne (wagyu) de alta calidad, caracterizada por un sabor delicado y una textura que se deshace en boca. Es común probar esta carne en preparaciones como shabu-shabu (donde se sumerge en un caldo caliente parecido al hot-pot chino), sukiyaki (guiso) o yakiniku (barbacoa similar a la barbacoa coreana). Dado que queríamos notar el sabor de la carne, elegimos probarla en yakiniku. Además de los diferentes tipos de corte, nos sirvieron setas y cebolla, dos salsas, kimchi y hojas de lechuga. Similar a la barbacoa coreana, cada cual se asa su propia carne y verduras sobre una placa caliente situada en el centro de la mesa. La carne, una vez en su punto, se moja en las salsas y se enrolla en las hojas de lechuga para comer.

Otra preparación de esta carne que tenéis que probar es en sushi. ¡Buenísimo!

Además de la carne, Yamagata es también conocida por el cultivo de las cerezas (produce el 70% de las cerezas de Japón) y, de hecho, a mediados de junio se celebra el festival anual de las cerezas.

Sakata es conocida por el ramen de Sakata. Este ramen tiene su origen en el final de la era Taisho y surgió a partir de una receta china. El ramen de Sakata se caracteriza por un caldo claro y ligero aderezado con salsa de soja, fideos caseros y wontons de gamba y de carne picada. En mi opinión el mejor ramen que he probado.

Prefectura de Miyagi

La ciudad de Sendai, capital de la prefectura de Miyagi, es conocida por sus platos con lengua de ternera (gyutan) y por los zunda mochi. La lengua normalmente se sirve preparada a la plancha junto a encurtidos, un caldo de carne y un cuenco de arroz. Éste fue un plato que nos despertó cierta preocupación ya que temíamos que el sabor fuera muy fuerte, pero para nuestra suerte la lengua resultó ser muy suave y sabrosa.

Por otro lado, el zunda mochi es un mochi (pastel de arroz glutinoso) cubierto de una pasta dulce hecha de edamame (soja).

Matsushima, ciudad costera situada cerca de Sendai, es conocida principalmente por sus ostras y por la anguila. Las ostras de la bahía de Sendai son muy apreciadas por su carne tierna y su sabor único y en Matsushima se pueden degustar frescas, a la parrilla o rebozadas, pero también en elaboraciones como caldos y arroces. Nosotros las probamos crudas, a la parrilla y rebozadas, y como más nos gustaron fueron crudas, ya que así se nota perfectamente el sabor y la textura de éstas.

Otra preparación típica de Matsushima es el pastel de pescado en forma de hoja de bambú que es un pastel preparado a base de surimi que se tuesta ligeramente antes de comer. Aunque debemos reconocer que éste no fue nuestro favorito.

Prefectura de Iwate

Morioka, la capital de la prefectura de Iwate, es famosa por su trio de fideos que reúne la tradición culinaria japonesa (wanko soba), norcoreana (Morioka reimen) y china (jajamen) en un mismo lugar.

La tradición de servir wanko soba se asocia a la hospitalidad ya que antiguamente se servía a los visitantes y viajeros. Hoy en día esta tradición se ha convertido en toda una experiencia culinaria que no hay que dejar pasar si se visita Morioka. Los fideos soba se sirven en pequeñas porciones (15 porciones corresponden a una ración normal), de forma continuada hasta que el comensal decide detenerse. No es obligatorio sorber el caldo (éste se puede verter en un bol grande situado en la mesa) y las guarniciones de sashimi, sésamo, rábano rallado, entre otras, se pueden utilizar para aderezar los soba, aunque es opcional. Los boles vacíos se van apilando al lado para tener un recuento final. Si se llega a los 100 boles (o más) regalan una pequeña plaquita de madera y un certificado. Además, también hay un récord que batir y éste está en 500 boles para los hombres y 753 boles para las mujeres. Yo solamente fui capaz de comer 30 boles, pero Xavi llegó a los 129.

El Morioka reimen consiste en fideos hechos de harina de trigo y fécula de patata y una rica sopa que normalmente se sirve fría y se acompaña de carne, kimchi, fruta (pera, manzana o sandía), huevo hervido y pepino. Se cuenta que un emigrante norcoreano que llegó a Japón y se instaló en Morioka en 1954 trajo consigo esta receta de fideos fríos y se popularizó después de la Segunda Guerra Mundial. El reimen se puede degustar solo, aunque también hay la opción de combinarlo con yakiniku, como lo hicimos nosotros.

Por último, el jajamen tiene su origen en una receta china (zhajiangmian) adaptada a los paladares japoneses. Se utilizan fideos udon que se sirven con una cuchara de miso mezclado con carne de cerdo picada, cebolla, setas shiitake secas, y varios condimentos como el ajo o el jengibre y que finalmente se adorna con pepino. Los ingredientes se deben mezclar bien y se puede personalizar agregando vinagre, aceite de chile o ajo picado al gusto.

Una vez acabados los fideos, a la salsa restante se le puede añadir un huevo crudo y caldo para crear un nuevo plato llamado chi-tan-tan, disfrutando así de una experiencia culinaria completa. Normalmente los aderezos (vinagre, aceite de chile o ajo picados) y los huevos crudos se encuentran colocados en un lado de la mesa.

Ichinoseki conserva una antigua tradición de preparar mochi. Esta sofisticada cocina especializada en el mochi tiene sus raíces en el período Edo y se conservan más de 300 opciones de sabor. Si bien se pueden encontrar mochis en todo Japón (sobre todo dulces), en Ichinoseki, el mochi está presente en todos los grandes eventos, desde bodas hasta funerales, e incluso en la celebración de Año Nuevo. De hecho, según un calendario local, aquí se preparaban mochis más de 60 días al año y, tradicionalmente, estos pasteles de arroz glutinoso se ofrecían a los dioses dos veces al mes. Para poder disfrutar de este manjar se ofrece un menú (mochi honzen) en el que se sirven 8 mochis, un platillo de rábano con vinagre y un bol de sopa con mochi (ozoni) que en condiciones normales solamente se podría degustar en Año Nuevo. Los mochis que nos sirvieron llevaban setas shiitake y jengibre, anko (pasta de alubias rojas), sésamo, nueces, pollo y bardana, zunda (edamame), semillas de perilla y natto. Como supusieron que no estaríamos “preparados” para probar el natto nos lo cambiaron por otro mochi de setas shiitake y jengibre y la verdad es que lo agradecimos porque éste fue nuestro mochi favorito.

Prefectura de Aomori

Aomori, capital de la prefectura homónima, es conocida por su marisco, pero sobre todo por sus manzanas. Aquí, igual que en Hirosaki, se ofrecen multitud de platos dulces y salados que incorporan esta sabrosa fruta. En nuestro caso, elegimos probar tres bolas de helado con tres tipos distintos de manzana para poder notar las diferencias de sabor.

Por otro lado, el marisco, fresco y de calidad, es otro reclamo de Aomori y el chirashi-don (tazón de arroz cubierto con marisco variado) es el plato emblemático de la región. Debemos reconocer que este plato fue el mejor que hemos probado en todo el viaje.

Dado que el marisco era súper fresco, aquí aprovechamos para probar también el sushi, y fue lo mejor que pudimos hacer.

Hirosaki, igual que Aomori, también es el mejor sitio para probar los platos con mazana, aunque aquí aprovechamos para degustar una buenísima tarta de manzana.

Otro plato emblemático de Hirosaki es el igamenchi o hamburguesa de calamar. Para probar el igamenchi, fuimos a una izakaya. Las izakayas son unas tabernas tradicionales japonesas que normalmente abren por la tarde-noche (a partir de las 18:00 h aproximadamente, dependiendo de la izakaya) y donde se sirven platillos junto a bebidas alcohólicas como el sake o el shochu. Además del igamenchi probamos también una vieras asadas y pinchos que estaban de rechupete.

Prefectura de Akita

Akita, capital de la prefectura homónima, tiene dos principales atractivos culinarios, por un lado, el kiritanpo, y, por otro, el yakitori de pollo. El kiritanpo consiste en arroz machacado y moldeado en forma de cilindro que se embadurna de miso y se asa sobre las brasas. ¡Buenísimo! Aunque se puede probar como brocheta asada, normalmente se sirve acompañado de caldo, vegetales y pollo, formando una comida reconfortante (kiritanpo nabe) ideal sobre todo para los días fríos.

Aunque el yakitori o brocheta de pollo es un plato que se puede probar en prácticamente en todo el país, lo que hace especial al yakitori de Akita es precisamente el pollo local llamado hinai jidori, apreciado por su sabor y calidad únicos. Se trata de un tipo de pollo autóctono de la prefectura de Akita, siendo sus orígenes en el pollo “hinaidori” criado durante el período Edo, y se considera un ingrediente de lujo en la cocina japonesa. Su carne tiene una textura jugosa y un gusto más profundo que se realza al probar las distintas partes, como la carne, la piel o la molleja. Totalmente recomendable.

En Kakunodate también probamos un plato de pollo hinai jidori: el oyakodon, que literalmente se traduce como mamá e hijo, ya que este plato combina la carne de gallina (la mamá) con el huevo (el hijo). Se trata de un tazón de arroz con un guiso de pollo al que se le añade al final un huevo crudo que se acaba de hacer con el calor del plato.

Tokio

Aunque Tokio no se encuentra en la región de Tohoku, empezamos y terminamos nuestro viaje en esta ciudad, por lo que también nos gustaría hablar de un plato que nos gustó: el gyukatsu. Se trata de un filete de ternera rebozado y frito que se acaba de cocinar a gusto sobre unas planchas situadas en la mesa. Se sirve junto a un bol de caldo de miso, una ensalada de col y una bola de ensalada de patata, tres salsas para mojar la carne, huevas de pescado y wasabi. Además, se sirve un bol de arroz blanco que se puede mezclar con la pasta de rábano. Normalmente también incluye un pequeño platito con un postre, watamochi, que no es un auténtico mochi sino que es un dulce parecido a la gelatina hecho de almidón de helecho y cubierto de kinako (harina de soja tostada dulce). El precio del plato depende de la cantidad de carne: pequeño – incluye solamente un filete, mediano – incluye un filete y medio, o grande – incluye dos filetes.

Otras recomendaciones

También os recomendamos probar la cocina kaiseki, de onsen y de templo, aunque no sean exclusivas de Tohoku.

El kaiseki ryori es una comida tradicional japonesa que combina varios pequeños platos bellamente decorados en los que se da una gran importancia a los ingredientes de temporada. Cada plato está diseñado meticulosamente, cuidado cada detalle, desde la vajilla hasta el sabor, la textura y el color. Aunque el kaiseki ryori puede no ser para todos los paladares, es una experiencia que se debe probar al menos una vez.

La comida de onsen o onsen ryori, se refiere a una variedad de platos que se sirven en los onsen ryokan o balnearios de agua termal de Japón. Lo habitual es probar la cena y el desayuno, que normalmente no se incluyen en el precio del ryokan.

Estos menús incorporan ingredientes de temporada e incluyen especialidades locales, como por ejemplo el sushi de Akita. El sushi de Akita o hatahata sushi se elabora fermentando pescado hatahata con koji y arroz.

También es típico el onsen tamago o huevo cocinado lentamente en las aguas termales, resultando en una textura suave y cremosa con la yema líquida y la clara cuajada.

Por último, la gastronomía ascética de Dewa Sanzan (Yamagata) recibe el nombre de shojin ryori y puede degustarse al hacer noche en alguno de los shukubo. Se compone de varios platos elaborados con productos locales que se cosechan de las montañas de Dewa Sanzan.

Algunos de los platos tradicionales son el goma dofu o “tofu de sésamo”, un excelente sustituto de la carne, o el zenmai, un tipo de helecho.

Probar estas especialidades nos permitió descubrir la esencia de Tohoku más allá de los paisajes, y experimentar la conexión que se forma entre el alma de sus comunidades y su diversidad culinaria. Por estas razones, si viajáis a Tohoku, os recomiendo que dejéis de lado los platos que ya conocéis y probéis los platos típicos de cada lugar. ¡Buen provecho!