Lo que + nos gustó y lo que –. Corea del Sur

Corea del Sur fue todo un descubrimiento para nosotros. Aunque al principio no sabíamos qué esperar, al final resultó un viaje de lo más emocionante en el que vivimos experiencias enriquecedoras. Pero, hagamos un balance de lo que más nos gustó y de lo que menos.

Lo mejor:

+ La isla de Jeju. Sus playas, sus montañas, su naturaleza exuberante… Jeju es una de las siete maravillas naturales del mundo y con razón.

+ La ciudad de Seúl. La manera en la que los grandes rascacielos se entremezclan con antiguos palacios, la naturaleza que se abre camino en medio de bulliciosas calles, las vistas nocturnas, los mercados… todo de Seúl enamora.

+ El templestay en el templo de Bulguksa. Estuvimos dos días adentrándonos en la historia del templo y también en la religión budista y fue una de las mejores experiencias de Corea del Sur.

+ El jjimjilbang. Pasar la última tarde de nuestro viaje en una sauna coreana fue la decisión más acertada que tomamos. Nos relajamos, disfrutamos y recargamos energías.

+ Visitar una tumba real en Gyeongju. Las tumbas reales de Corea son gigantes montículos de tierra, similares a las tumbas que vimos también en China, y la verdad es que tenía mucha curiosidad por saber qué esconden en su interior.

+ La gastronomía coreana. Desde la comida callejera hasta los platos más tradicionales, la gastronomía coreana fue lo mejor del viaje, a excepción de los platos extremadamente picantes, claro jajaja.

Lo peor:

– Diría tres veces la lluvia que nos acompañó en Jeju y en Busán. Nos hizo cambiar de planes varias veces y volvimos con la sensación de no haber podido disfrutar todo lo que hubiéramos querido…

– Dormir en el suelo nos dejó molidos… Dormimos en el suelo, a la manera tradicional coreana, tanto en el templestay de Bulguksa como en un hanok en Gyeongju, y aunque puede ser una gran experiencia, si no estas acostumbrado a ello, tu espalda te lo dejará saber…

El templo Haeinsa. El templo Haeinsa es un templo precioso que, además, custodia la Tripitaca coreana, sin embargo, nos resultó demasiado “comercial” o dedicado al turismo. En Daegu también visitamos el templo de Donghwasa que sí nos pareció impresionante, sin embargo, ir hasta Daegu solamente para visitar alguno de estos templos, igual no vale tanto la pena…

– Los váteres de Corea del Sur al principio nos parecían un lío, aunque al final nos acabamos acostumbrado. Si solamente queréis tirar de la cadena sin más, no hay que pulsar ningún botón, sino que hay que usar la palanquita que se encuentra en un lado.

– Las salidas de emergencia de algunos hoteles me parecieron una locura. Simplemente hay un gancho, una cuerda (guardada en una cajita) y una ventana, aunque no me imagino, en caso de incendio, haciendo rápel desde un noveno piso…

Corea del Sur – un viaje para el espíritu

Estar confinados por el COVID-19 en 2020 nos hizo pensar en lo afortunados que fuimos por poder viajar, poder conocer otras culturas, de disfrutar de bosques y selvas, de playas vírgenes, o de admirar fauna salvaje… Nos hizo pensar también en todos los sueños viajeros que pudimos cumplir: desde subir a la muralla china, que fue, de hecho, en nuestro primer viaje fuera de Europa; a disfrutar de la sabana africana en nuestra luna de miel en Kenia; a ver los gorilas y los chimpancés en Uganda y Ruanda, que fue mi regalo cuando cumplí 30 años; a ver los orangutanes en Sumatra y Borneo; a emocionarnos con las auroras boreales en Groenlandia; a conocer las tribus de Papúa y las costumbres de Tana Toraja; a “perdernos” por las selvas de Malasia y Costa Rica; entre muchos, muchos otros sueños viajeros cumplidos… Y es que al final, el mayor sueño es poder seguir viajando, conociendo lugares y gente increíble, desconectando y rompiendo con la rutina, disfrutando al máximo y aprendiendo a valorar otras culturas, a ser felices y un tanto más libres.

Y precisamente de esto tratará nuestro próximo viaje, de cumplir más sueños viajeros. Y este año toca un país que, a pesar de empezar a ponerse de moda, aún es un gran desconocido: ¡Corea del Sur! Para esta aventura disponemos de un total de 15 días. Sí, muy pocos… nos tocó ir reduciendo el itinerario unas cuantas veces, pero aun así haremos lo posible para empaparnos al máximo de la cultura y la naturaleza coreanas. Debido al poco tiempo del que disponemos, entre nuestros imprescindibles, además de las principales ciudades, Seúl y Busán, hemos sumado también Daegu y Gyeongju para seguir adentrándonos en el pasado y la espiritualidad coreana. Y como en nuestros viajes nunca falta la naturaleza, volaremos también a la isla de Jeju. Aunque, debo confesar que una de las actividades que más ilusión me hace, es la de pasar una noche en uno de los muchos templos de Corea. Tengo mucha curiosidad, y también muchas ganas de sumergirme en la religión budista y en sus ceremonias. Y es justamente por esta razón por la que he nombrado a este viaje como «un viaje para el espíritu».

Así pues, nuestro itinerario por tierras coreanas acabó perfilado tal que así:

  • Días 1-2: Barcelona-Seúl
  • Día 3-5: Jeju
  • Día 6-7: Busán
  • Día 8-9: Gyeongju
  • Día 10-11: Daegu
  • Día 12-14: Seúl
  • Día 15: Seúl-Barcelona

Logística viaje

Las dos compañías aéreas de Corea (Korean Airlines y Asiana Airlines) ofrecen vuelos directos de Barcelona a Seúl (y viceversa). Dentro del país, igual que en Austria, nos desplazaremos principalmente en tren, aunque en algunos casos, cogeremos el autobús. Para ir a la isla de Jeju, tomaremos un vuelo interno y alquilaremos un coche para poder desplazarnos con tranquilidad. Si no queréis perderos detalles del viaje, leed también las próximas crónicas:

Recomendaciones de viaje – Corea del Sur

Transportes – Corea del Sur

Gastronomía coreana – un placer para los sentidos

Experiencias en Corea del Sur: dormir en un templo (templestay)

Experiencias en Corea del Sur: dormir en un hanok

Experiencias en Corea del Sur: Jjimjilbang o sauna coreana

Lo que + nos gustó y lo que –. Corea del Sur