Experiencias en Corea del Sur: Jjimjilbang o sauna coreana

El uso de baños públicos para el aseo sigue siendo parte fundamental de la cultura surcoreana. Por esta razón, este tipo de baños se pueden encontrar en prácticamente todas las ciudades, y pueden ser desde simplemente eso, baños públicos, hasta lujosos spas. Jjimjilbang significa literalmente “habitación caliente”, sin embargo, el concepto de jjimjilbang va mucho más allá. Un jjimjilbang normalmente está formado por dos partes fundamentales: una zona de baño, dividida siempre por sexos y a los que se accede sin ropa, y una zona de saunas coreanas, a la que se accede usando una especie de pijama y en donde se pueden juntar ambos sexos. Además, un jjimjilbang también puede ofrecer restauración, salas dedicadas al cuidado de las uñas o del cabello, salas de masaje, salas para la lectura, salas de descanso, y mucho más.

Nosotros ya habíamos elegido el jjimjilbang al que queríamos ir desde Barcelona, tras una rápida búsqueda por internet. Nuestra elección fue un jjimjilbang de Seúl que nos dio buena impresión. Una vez en el recinto de nuestro jjimjilbang, pagamos la entrada y nos dieron una llave para unas primeras taquillas, pequeñas, en las que dejamos los zapatos, de allí (descalzos) fuimos a un segundo mostrador en el que nos dieron una especie de pijama de algodón formado por un pantalón corto y una camiseta (de color gris y granate para las mujeres y gris y marrón para los hombres), una toalla grande para secarse tras el baño y una toalla pequeña que sirve para secarse el sudor una vez en la zona de saunas.

De aquí, Xavi y yo separamos nuestros caminos, ya que los hombres pasan a un vestuario y las mujeres a otro. En este vestuario se encuentran unas segundas taquillas que tienen el mismo número y se abren con la misma llave que las anteriores, y donde se deja toda la ropa, ya que a los baños se accede desnudo y solamente con la toalla grande que sirve para secarse. Para esto hay que dejar el pudor en casa e ir sin temor alguno, ya que los coreanos están muy acostumbrados a estar desnudos y ver gente desnuda. Hay que tener en cuenta que los niños mayores de tres años deben ir a los baños de su mismo sexo, por ejemplo, las niñas con la madre y los niños con el padre. El vestuario está directamente conectado con la zona de baño que está formada por varias piscinas a diferentes temperaturas. Para usarlas, hay que ducharse primero. Tras el baño hay que volver a las taquillas para ponerse el pijama. Éste se puede usar con o sin ropa interior debajo, según las preferencias de cada uno. Y ya con el pijama puesto y con la toallita pequeña en mano se puede acceder al espacio común (para ambos sexos). Si os da pudor bañaros desnudos con los demás, se puede saltar la zona de baño e ir directamente a la zona común (con el pijama puesto).

Tras volver a reunirnos Xavi y yo, lo primero que hicimos fue ir al restaurante y comer un bibimbab (que estaba delicioso, por cierto), ya que teníamos hambre. Para pagar, se usa la misma llave con la que se abren las taquillas, o sea se pasa la llave, el gasto queda registrado, y al salir, una vez se devuelve la llave, se cobran todos los extras. De hecho, la taquilla de los zapatos no se abre hasta que no se haya pasado por caja. Ya con la barriga satisfecha, fuimos a curiosear (y disfrutar) lo que ofrecía el jjimjilbang: desde una zona de descanso, una zona con sillas de masajes (de pago, que se activaban pasando la llave), a un spa para los pies donde nos sorprendió que el agua fuera tibia (por alguna razón nos la esperábamos fría).

Tras un buen masaje en la espalda, procedimos a usar todas y cada una de las saunas que había en este jjimjilbang. Las saunas pueden tener diferentes temperaturas, desde los 25º hasta los 79º, y las hay de diferentes materiales (arcilla, carbón, sal, etc.). El funcionamiento es sencillo, pero simplemente espectacular: dejas el móvil y el agua en una estantería en la entrada de la sauna, encuentras un hueco en el suelo, te tumbas y simplemente disfrutas del calor y de la paz. Una vez hayas tenido suficiente, sales, coges tus cosas y vas a otra. Por si os lo estáis preguntando, sí se puede entrar con el móvil en la sauna, aunque no es lo recomendable, tanto para no molestar a los demás, como para poder desconectar y disfrutar de la experiencia en sí. Y no, dejar el móvil fuera no significa que os lo vayan a robar. De hecho, Corea del Sur es uno de los países más seguros del mundo. En todo caso, si no confiáis en que lo vayáis a encontrar al salir de la sauna, siempre podéis dejarlo en las taquillas.

Y ya para finalizar nuestra gran experiencia de relax, nos tomamos un sik-hye o bebida dulce de arroz y goo-un gye ran o huevo horneado, que por lo que habíamos leído eran muy típicos de las saunas coreanas. Y, ¿qué os puedo decir? La bebida de arroz se parece a la horchata, aunque es muy dulce (demasiado para mi gusto), mientras que los huevos, no dejan de parecerse a los huevos hervidos, a pesar de tener la clara marrón.

Con esto dimos ya por finalizada esta maravillosa y relajante experiencia en Corea del Sur. Pasamos unas tres horas aquí y hubiéramos pasado más si no fuera porque ya se nos hacía de noche y queríamos finalizar nuestro día en el parque Namsan. En resumidas cuentas, visitar un jjimjilbang es una experiencia totalmente recomendable. Para los coreanos, además de cuidar el cuerpo, es también un evento social, al reunirse con la familia o los amigos, pero para nosotros fue un momento de desconexión, que nos recargó totalmente de energía.

Recomendaciones de viaje – Corea del Sur

Idioma: coreano. El inglés está bastante extendido. Prácticamente todo está en coreano y en inglés (señales en la carretera, metro, bus). Aunque no hablen inglés harán lo posible para comunicarse, aunque sea a través de Google Translate.

Google Translate: la aplicación tiene la opción de traducir texto (Google Lens) a través de una imagen, lo que puede resultar muy útil para traducir desde la carta de un restaurante hasta carteles en las paradas de autobús.

Requisitos de entrada en el país:

K-ETA: desde 1 de abril 2023 se suspende temporalmente el requisito de K-ETA para 22 países, entre los cuales se encuentra España, como parte de una campaña turística con la finalidad de promocionar el turismo en Corea. Esta suspensión durará 21 meses, teniendo como fecha final el 31 de diciembre 2024. Por lo tanto, no es necesario tramitar K-ETA con antelación, simplemente hay que rellenar el papel que dan en el avión. Una vez en los controles, hay que entregar el papel y el pasaporte y toman una las huellas de los dedos índices y hacen una foto de la cara. No hay que pagar nada.

Q-CODE: desde el 15 de julio 2023 ya no se exige el código QR para entrar en el país, debido a la disminución de los casos de COVID-19 y viruela del mono, simplemente se pasa por un control de temperatura, a no ser que se provenga de alguna región designada para inspección de cuarentena (por ejemplo, China, Camboya, Uganda, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, entre otros). En este caso sí se debe seguir presentando el código sanitario Q-CODE.

Vacunas: No hay vacunas obligatorias para entrar en el país.

Consejos prácticos:

Tiempo: Temporada de tifones entre julio y septiembre. Nosotros fuimos la última semana de agosto y la primera de septiembre. Durante nuestra primera semana (isla de Jeju y Busán) hubo tormentas debido al paso de un tifón que azotó China. Aunque el tifón no tocó tierra en Corea del Sur, sí provocó fuertes lluvias. La segunda semana (Gyeongju, Daegu y Seúl) tuvimos sol y mucho calor.

Moneda: el won surcoreano (KRW). Un euro equivale a 1.425 KRW (cambio septiembre 2023).

Dinero: el pago con tarjeta de crédito es ampliamente aceptado, aunque en algunos casos es necesario disponer de dinero en efectivo, como por ejemplo para recargar la tarjeta T-Money. Para poder sacar dinero en efectivo, hay que buscar cajeros que tengan la indicación “Foreign cards”.

T-Money: es una tarjeta de transporte recargable de la que también os hablo en la crónica dedicada a Transportes. Se puede recargar en las estaciones de metro o en los supermercados 7-Eleven (solamente con efectivo). Esta tarjeta se puede usar en todas las ciudades del país para pagar metro, bus o taxi. También se puede usar para comprar en algunas tiendas de conveniencia y en el aeropuerto.

Internet: para poder disponer de internet, nosotros hemos comprado una SIM que recogimos en el aeropuerto de Incheon con datos ilimitados y una eSIM. En un principio íbamos a comprar solo eSIM pero la idea de que no pudiera funcionar correctamente nos hizo comprar una SIM también. Ambas opciones nos funcionaron correctamente durante el viaje. Tener internet en el móvil nos ha parecido imprescindible para poder acceder a diferentes apps y para poder calcular rutas o buscar transporte público (horarios, paradas, etc.).

Red: al estar conectados a la red coreana, se reciben alertas de seguridad relacionada con el tiempo (tifones, olas de calor, etc) en coreano, pero se pueden traducir con Google Translate.

Navegadores: en Corea del Sur, Google Maps no funciona correctamente, por lo que nosotros nos hemos descargado NaverMap (aplicación gratuita), que es similar a Google Maps. ¡Ojo! Para poder utilizarla hay que disponer de internet, por eso es importante tener una eSIM o una SIM con datos en Corea. Lo que encontramos fue que Google Maps va muy bien para el transporte público, indicando correctamente las paradas, pero no iba nada bien en carretera o para caminar a pie. NaverMap por otro lado iba mejor en carretera (usando la dirección), pero no tanto en zonas peatonales, por lo que nosotros hicimos uso de ambas, según la situación.

Enchufe: tipo europeo, por lo tanto, no es necesario un adaptador.

Lavanderías: se pueden encontrar lavanderías en prácticamente todas las ciudades y muchos alojamientos también disponen de una lavandería (con lavadora y secadora). Para utilizar la lavadora y la secadora es necesario utilizar monedas, por lo que hay que cambiar dinero a monedas. En algunas lavanderías disponen de máquinas de cambio. El precio depende de la ciudad y la lavandería. En una lavandería, al poner las monedas en las máquinas, nos ponía que teníamos que poner 500 wons más porque no contó correctamente las monedas. Lo comentamos y la respuesta fue que si no tenemos un vídeo para demostrarlo no podían hacer nada por lo que lo dejamos pasar (500 wons no son nada), pero tenedlo en cuenta. El funcionamiento de las lavadoras y las secadoras es parecido al de las lavanderías que se encuentran en España. Lo único que no hemos encontrado ninguna que tenga las instrucciones en inglés, por lo que Google Lens nos fue de gran ayuda.

Equipaje: en la mayoría de hoteles/hostales el check-in es a las 15:00 h, sin embargo, en todos hemos podido dejar el equipaje antes de esa hora. Igualmente, en todas las estaciones de tren y metro hay taquillas para dejar el equipaje.

Itinerario: a la hora de montar el itinerario que queréis seguir, os recomiendo que os informéis de los horarios de los puntos de interés, ya que la mayoría de los lugares turísticos (ej. templos, palacios, museos, etc.) cierran los lunes o los martes.

Templos: a partir de este año, la visita a los templos es gratuita.

¿Qué llevar?

Os recomendamos no cargaros de muchas cosas y llevar una maleta pequeña y manejable, más si vais a desplazaros en tren o avión, como fue nuestro caso. Nosotros llevamos la ropa imprescindible y fuimos lavándola. Sin embargo, a la hora de hacer la maleta, os recomendamos que consideréis llevar:

  • Zapatos y ropa cómoda y de secado rápido.
  • Paraguas, imprescindible. Os servirá tanto si llueve como si hace sol.
  • Si vais a dormir en un templo, como nosotros, tened en cuenta los requisitos de vestimenta que os indiquen. Más información en la crónica Experiencias en Corea: Dormir en un templo.
  • Una batería externa para recargar el teléfono. Si vais a tomar algún vuelo interno, tened en cuenta la capacidad de la batería permitida por la compañía aérea para que no os pongan problemas.
  • Y sobre todo: una mente abierta y muchas ganas de conocer, aprender y disfrutar.

Corea del Sur – un viaje para el espíritu

Estar confinados por el COVID-19 en 2020 nos hizo pensar en lo afortunados que fuimos por poder viajar, poder conocer otras culturas, de disfrutar de bosques y selvas, de playas vírgenes, o de admirar fauna salvaje… Nos hizo pensar también en todos los sueños viajeros que pudimos cumplir: desde subir a la muralla china, que fue, de hecho, en nuestro primer viaje fuera de Europa; a disfrutar de la sabana africana en nuestra luna de miel en Kenia; a ver los gorilas y los chimpancés en Uganda y Ruanda, que fue mi regalo cuando cumplí 30 años; a ver los orangutanes en Sumatra y Borneo; a emocionarnos con las auroras boreales en Groenlandia; a conocer las tribus de Papúa y las costumbres de Tana Toraja; a “perdernos” por las selvas de Malasia y Costa Rica; entre muchos, muchos otros sueños viajeros cumplidos… Y es que al final, el mayor sueño es poder seguir viajando, conociendo lugares y gente increíble, desconectando y rompiendo con la rutina, disfrutando al máximo y aprendiendo a valorar otras culturas, a ser felices y un tanto más libres.

Y precisamente de esto tratará nuestro próximo viaje, de cumplir más sueños viajeros. Y este año toca un país que, a pesar de empezar a ponerse de moda, aún es un gran desconocido: ¡Corea del Sur! Para esta aventura disponemos de un total de 15 días. Sí, muy pocos… nos tocó ir reduciendo el itinerario unas cuantas veces, pero aun así haremos lo posible para empaparnos al máximo de la cultura y la naturaleza coreanas. Debido al poco tiempo del que disponemos, entre nuestros imprescindibles, además de las principales ciudades, Seúl y Busán, hemos sumado también Daegu y Gyeongju para seguir adentrándonos en el pasado y la espiritualidad coreana. Y como en nuestros viajes nunca falta la naturaleza, volaremos también a la isla de Jeju. Aunque, debo confesar que una de las actividades que más ilusión me hace, es la de pasar una noche en uno de los muchos templos de Corea. Tengo mucha curiosidad, y también muchas ganas de sumergirme en la religión budista y en sus ceremonias. Y es justamente por esta razón por la que he nombrado a este viaje como «un viaje para el espíritu».

Así pues, nuestro itinerario por tierras coreanas acabó perfilado tal que así:

  • Días 1-2: Barcelona-Seúl
  • Día 3-5: Jeju
  • Día 6-7: Busán
  • Día 8-9: Gyeongju
  • Día 10-11: Daegu
  • Día 12-14: Seúl
  • Día 15: Seúl-Barcelona

Logística viaje

Las dos compañías aéreas de Corea (Korean Airlines y Asiana Airlines) ofrecen vuelos directos de Barcelona a Seúl (y viceversa). Dentro del país, igual que en Austria, nos desplazaremos principalmente en tren, aunque en algunos casos, cogeremos el autobús. Para ir a la isla de Jeju, tomaremos un vuelo interno y alquilaremos un coche para poder desplazarnos con tranquilidad. Si no queréis perderos detalles del viaje, leed también las próximas crónicas:

Recomendaciones de viaje – Corea del Sur

Transportes – Corea del Sur

Gastronomía coreana – un placer para los sentidos

Experiencias en Corea del Sur: dormir en un templo (templestay)

Experiencias en Corea del Sur: dormir en un hanok

Experiencias en Corea del Sur: Jjimjilbang o sauna coreana

Lo que + nos gustó y lo que –. Corea del Sur