Recomendaciones de viaje – Singapur

Singapur es una ciudad estado formada por 63 islas y un crisol de culturas debido a la gran inmigración a los largo de su historia, especialmente por parte de población india, china o malaya, que le confiere un carácter propio a este pequeño país.

Recomendaciones de viaje:

  • Visado gratuito para lxs españolxs para una estancia inferior a los 90 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses.
  • Clima: Época de monzones de noviembre a enero, aun así hay lluvias durante todo el año. En la época seca (entre junio y septiembre) se pueden producir episodios de contaminación atmosférica debido a los incendios periódicos que tienen lugar en Sumatra. Este fenómeno es especialmente perjudicial para grupos de riesgo: asmáticos, personas con cardiopatías…
  • Vacunas: no hay vacunas obligatorias. Sin embargo se recomienda la vacunación de Hepatitis B y de la Fiebre Tifoidea (solo si se viaja a otros países de la zona).
  • Zika: se ha detectado un brote activo de zika. Por lo tanto, las mujeres embarazadas o que desean quedarse embarazadas lo tendrán que tener en cuenta.
  • Dengue: es una enfermedad endémica del país. Los síntomas son: fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor de articulaciones o de cabeza y vómitos.
  • Moneda: dólar de Singapur (SGD). Un euro equivale a 1,6 dólares singapurenses (cambio a agosto 2018).
  • Dinero: el pago con tarjetas de crédito está muy extendido. Hay también muchos sitios para sacar dinero y en los centros comerciales hay muchas casas de cambio pero prefieren cambiar solo billetes de gran cuantía.
  • Propinas: no es una práctica generalizada. En algunos restaurantes se añade un recargo en concepto de servicio.
  • Enchufe de tres clavijas, tipo inglés, por lo tanto hace falta un adaptador.
  • Dos tarjetas pre-pago: Tarjeta EZLink – permite el pago del metro (MRT), del bus, del taxi y del taxi acuático. Se puede comprar en estaciones de metro y en tiendas 7eleven. No devuelve el dinero si sobra. La tarjeta vale 5 SGD. Perfecta para estancias cortas. Singapore Tourist Pass – se compra en Passenger Service Centre (en la parada de metro del aeropuerto). Se puede usar para bus, MRT y LRT. Es como una tarjeta-monedero y te devuelven lo que no gastes entregando la tarjeta en Transit Link o Ticket Office. Puede ser de un día, dos o tres. Vale 20 SGD (5,50 SGD la tarjeta y el resto 14,50 de saldo) + 10 SGD de depósito que se recupera al devolver la tarjeta. La más adecuada en caso de quedarse más de un día. Nosotros no utilizamos ninguna de las dos ya que caminamos un montón y tuvimos suficiente con las tarjetas de metro.
  • Tarjeta de metro: recargable 6 veces. Para ello hay que colocar la tarjeta en la máquina y recargar. Os recomiendo que la recarguéis justo antes del viaje con su valor exacto ya que el saldo solamente dura un día (caduca pasadas las 24 h).
  • Aeropuerto – Singapur: para coger el metro desde el aeropuerto al centro hay que ir a la terminal 3.
  • Precios: en algunos sitios (hoteles, restaurantes o tiendas) al precio hay que sumarle el 17% de tasas.
  • ¡Ojo! Singapur es el país de las prohibiciones. Informaos bien antes de ir. Algunas prohibiciones no parecen tan “normales” como por ejemplo que esté prohibido importar chicles o mascarlos por la calle. Tampoco se pueden hacer muestras de cariño en público, no se puede comer o beber en el metro y nada de cruzar la calle por donde no se debe. Singapur es un país muy seguro pero también muy vigilado.

¿Qué llevar?

Os vamos a dejar una lista con las cosas que nosotros consideramos que son necesarias:

  • Protección solar: crema solar, gafas de sol, sombrero.
  • Ropa de ligera de secado rápido. Chubasquero.
  • Zapatos cómodos.
  • Una blusa fina de manga larga ya que el aire acondicionado recrea un frío polar.
  • Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antiestaminico, ibuprofeno, almax…
  • Y, sobre todo: ¡¡la cámara de fotos!!

Els Gorgs de Les Planes d’Hostoles

Les Planes d’Hostoles es un pequeño pueblo de la comarca de la Garrotxa (Girona) que forma parte del parque natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Situado a las orillas del río Brugent, entre los valles de Cogolls y de Hostoles y rodeado por los riscos del Far y de la Salud y la sierra de les Medes; unos de sus principales atractivos, además del propio pueblo y del antiguo castillo de Hostoles, son els gorgs.  Els gorgs son pozas en el curso del río cerca de preciosos saltos de agua, en los que en verano está permitido bañarse. Estas pozas, en medio de un bosque exuberante, húmedo y verde, que recuerda a los bosques tropicales, son de una belleza increíble y desprenden una paz inmensa. Unos parajes casi idílicos.

gorgs paisaje
  • Nivel de dificultad: fácil
  • Desnivel: sin grandes desniveles
  • Ruta: cuatro gorgs o pozas que se pueden visitar tranquilamente desde el pueblo: Gorg de la Plana, Gorg de Duran, Gorg del Molí dels Murris y Gorg de Can Poetí. Todas las rutas están señalizadas en amarillo.
  • Instalaciones: solamente en el pueblo, donde es posible abastecerse en los dos supermercados que hay en la plaza. Durante la ruta no hay lavabos ni sitios para comprar.
  • Qué llevar: agua, zapatos y ropa cómodos, crema solar, sombrero, bañador (si os quereis a bañar).
  • Acceso fácil para familias con niñxs? Sí. Ninguna ruta presenta grandes desniveles, además hay tramos asfaltados o caminos de tierra perfectamente habilitados, por lo que se puede hacer perfectamente con niñxs de todas las edades.
  • Todas las rutas se pueden hacer también en bicicleta.
  • No os salgáis del camino ni piséis, rompáis o dañéis la vegetación.
  • No dejéis basura detrás de vosotrxs.

Gorg de Can Poetí

gorg can poetí
  • Cómo llegar – aparcamiento: Es el gorg más cercano al pueblo, pero no se puede acceder en coche. Se puede aparcar directamente en el pueblo o al principio de la ruta.
  • Longitud: una longitud de 1 km (ida) desde el centro del pueblo.
  • Ruta: la ruta comienza por detrás de la escuela de Parapente por un amplio camino de tierra. Una vez cruzado el puente, hay unas escaleras que bajan hasta el Gorg.
camino can poetí
  • Se puede enlazar con el Gorg del Molí dels Murris siguiendo el camino de tierra y las indicaciones.

Gorg del Molí dels Murris

gorg camí dels murris
  • Cómo llegar – aparcamiento: No se puede acceder al gorg en coche. Se puede aparcar en el pueblo e ir caminando por la acera hacía Cogolls. También se puede aparcar al inicio de la ruta, pero hay que pagar 5 euros de parquing, de los cuales, os devuelven 1 euros a cambio de los desechos.
  • Longitud: una longitud de 2,3 km (ida) desde el centro del pueblo.
  • Ruta: Seguramente el gorg más conocido al que se accede por un camino asfaltado de acceso en coche restringido a los visitantes. Se sigue todo recto a través de bellos campos y bosques hasta llegar a un pequeño aparcamiento al que le sigue un sendero que lleva hasta el gorg. No tiene pérdida, ya que está muy bien indicando.
camino camí dels murris
  • Se puede enlazar con el Gorg de la Plana y el Gorg del Duran volviendo al parquing y desde allí siguiendo por la carretera a mano derecha hasta llegar al cementerio. Una vez allí hay que cruzar la carretera para iniciar la ruta.

Gorg de la Plana y Gorg del Duran

gorg de la plana y gorg del duran
  • Cómo llegar – aparcamiento: No se puede acceder al gorg en coche. Se puede aparcar en el pueblo y seguir por la acera hasta el cementerio o aparcando directamente delante de éste.
  • Longitud: una longitud de 1,3 km (ida) desde el centro del pueblo.
  • Ruta: se inicia por un camino que parece una propiedad privada vallada, se sigue por en medio de las dos masías y desde allí por el sendero que discurre a través de los huertos para llegar hasta el río donde nos encontramos con el Gorg de la Plana.
camino gorg de la plana
  • Siguiendo por el sendero que comienza con un pequeño puente de madera se accede al Gorg del Duran, cerca del salto de agua más bonito de los tres.
camino gorg del duran

La Mola

El Parque Nacional de Sant Llorenç del Munt i l’Obac se encuentra en la provincia de Barcelona y tiene una superficie protegida de 12.694 hectáreas. La Mola es la montaña más alta del parque con una altitud de 1104 m y en su cima se halla el monasterio románico de Sant Llorenç de Munt, actualmente reconvertido en museo y restaurante. Fue reconstruido entre finales del siglo XIX y mediados del XX, respetando la estructura original del siglo XI. Cerca del monasterio se encuentran las cuadras de los burros y los caballos que se encargan de subir los suministros al restaurante ya que no hay acceso en coche.

la mola edificio
  • Cómo llegar – aparcamientos: Hay diferentes espacios destinados al aparcamiento: parking Can Robert, parking del Camí dels Monjos, parking Sant Feliu del Racó, oficioso Torre de l’Àngel y oficioso Vista Alegre. Algunos están más cerca del inicio de ruta que otros, siendo los más cercanos el oficioso Vista Alegre y el parking del Camí dels Monjos. Nosotros aparcamos en el parking Can Robert y nos tocó caminar aprox. 1 hora hasta llegar al inicio de la ruta.
  • Nivel de dificultad: fácil – moderado
  • Desnivel: de 500 m
  • Longitud: una longitud de 6 km (ida)
  • Qué llevar: agua, algo dulce, comida para picnic (opcional), botas trekking, crema solar, sombrero, ropa cómoda
  • Instalaciones: al final de la ruta, en la Mola, hay un restaurante, baños y una amplia zona verde donde se puede hacer picnic.
la mola zona verde
  • Acceso fácil para familias con niñxs? Durante el trayecto vimos muchísimas familias con niñxs. Aun así hay que tener en cuenta que el último tramo es bastante empinado por lo que puede costar un poquito.
  • Ruta: Para subir hay que seguir las indicaciones de la Mola en blanco y verde hasta arriba y bajar por el mismo camino. Se puede hacer circular si se baja por el lado contrario siguiendo las indicaciones de Can Rupert en blanco y verde (para hacer la ruta del revés hay que seguir la ruta Camí dels Monjos blanco y verde). Nosotros subimos siguiendo las indicaciones de la Mola y bajamos por Can Rupert.

Subida a la Mola. Parte del trayecto se realiza por un camino de tierra y parte por escalones de piedra (hacia el final; la parte más empinada). Bonitas vistas del Montserrat y de las poblaciones circundantes.

subida la mola

Bajada por Can Rupert. Parte del trayecto sigue el empedrado original, parte por una zona rocosa bastante resbaladiza y gran parte del trayecto discurre a través del bosque hasta unirse otra vez con el camino de tierra inicial. Vistas de la Roca de les Onze hores y els Plecs del llibre.

bajada can rupert
  • No os salgáis del camino ni piséis, rompáis o dañéis la vegetación.
  • No dejéis basura detrás de vosotrxs.

Hallstatt. Belleza en estado puro

Hallstatt es considerado como el pueblo más bonito del mundo al lado de un lago, el pueblo más bonito de Austria (de Europa e incluso del mundo), uno de los más felices del mundo y uno de los más visitados y fotografiados del mundo. Esta pequeña localidad de la región de Salzkammergut, encajonada entre altas montañas y el lago homónimo, fue declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 y su historia se remonta a más de 7000 años, momento en el cual los seres humanos llegaron y se asentaron en este lugar por el oro blanco,  la sal, que se esconde en las entrañas de la montaña. Su mina, dicen, es la mina de sal más antigua del mundo.

foto

Entre 1846 y 1863 se descubrió una necrópolis en las cercanías de la mina en la que aparecieron mil tumbas de un grupo celta o proto-celta que aprovechó la explotación salina entre los años 1200 y 500 a.C. Esta necrópolis dio el nombre a la Cultura de Hallstatt que discurrió entre la Edad de Bronce (entre 1200 y 750 a.C.) y la Primera Edad de Hierro (entre 750 y 450 a.C.), siendo una de las primeras grandes culturas europeas.

foto cuerpo

Se puede llegar hasta aquí desde Salzburgo o Viena en coche de alquiler, en bus o en tren. Nosotros elegimos el tren, llegando a Hallstatt desde Viena y saliendo hacia Salzburgo. Los precios no son caros, los trenes son cómodos y las vistas simplemente espectaculares. La parada de tren de Hallstatt se encuentra en la orilla contraria del lago y para acceder al pueblo hay que coger un barco cuyo horario está vinculado con el horario del tren, pero que se paga a parte. El trayecto en barco vale mucho la pena ya que ofrece la primera y la mejor estampa de Hallstatt de frente.

foto de frente

El pueblo en sí es muy pequeñito y se recorre en unas horas, pero está muy cuidado y pasear por él es un placer. Lo único malo es la cantidad de turistas que se llegan a congregar durante el día. La mayoría de las personas visitan Hallstatt en un día, no llegando a hacer noche, pero yo, con las ganas que tenía de llegar hasta aquí, decidí que nos teníamos que quedar dos días enteros. Y, ¿qué se puede hacer en el pueblo durante tantos días?

Lo primero que nosotros hicimos fue visitar la iglesia católica (Pfarrkirche) de estilo románico-gótico con un bonito interior (con frescos y altares de madera) con un alto campanario y su cementerio (de los más bonitos que he visto).

iglesia catolica

Y, por supuesto, visitamos el osario Hallstätter Beinhaus que alberga cerca de 1200 cráneos y los huesos largos. La peculiaridad de este osario es que los cráneos se decoraban con motivos florales y llevan el nombre de cada uno escrito encima. Esta extraña costumbre se debe al reducido espacio del que dispone el cementerio, hecho que hacía necesaria la exhumación de los cuerpos para dejar hueco a los nuevos. Ahora la incineración ha ganado popularidad y solamente se entierran y exhuman aquellos cuerpos que así lo dejan expresado en su testamento. El último cráneo que se guardó data del año 1995.

huesos

La siguiente parada fue la iglesia protestante luterana de estilo neogótico, con un único interior y que data del año 1863.

iglesia protestante

El Museo Kulturerbe Hallstatt es el más importante del pueblo y muy completo. Expone en su interior objetos etnográficos, arqueológicos, de historia natural, mobiliario antiguo, y hasta esculturas contemporáneas. Vamos, toda la historia de Hallstatt desde sus inicios en la Edad de Piedra y hasta la actualidad.

La iglesia del Calvario se encuentra a la salida de Hallstatt, una vez pasado todo el pueblo. Fue construida en el siglo XVIII de estilo barroco tardío. Es la quinta estación del viacrucis que empieza en Lahnstrasse.

iglesia

Y, por último y no menos importante, las minas de sal (Salzwelten). Su historia se remonta hasta hace 7000 años cuando empezó su explotación salina. Para llegar hay que subir en funicular y desde allí caminar un trecho. Las visitas guiadas se realizan cada media hora, duran unas dos horas y entran un máximos de 65 personas. Es una actividad bastante entretenida. Para empezar nos dieron unos uniformes que nos pusimos por encima de nuestra ropa. Nos recomendaron que nos dejásemos las chaquetas gordas por debajo ya que en la mina hace mucho frío. Para descender a su interior se hace en toboganes: uno más cortito y uno más largo en el que nos hicieron una foto con la velocidad a la que bajamos. Desde luego una visita muy divertida, aunque ponen diferentes vídeos sobre la historia de la mina y hasta un espectáculo de luces y sonidos que alargan bastante el tour. La salida de la mina se hace en trenecito.

minas de sal

Además de las dos horas que pasaréis en el interior de la mina, debéis sumar también unas cuantas extras que seguro que pasaréis de camino hasta allí. Nosotros nos entretuvimos haciéndonos fotos con la nieve.

nieve

Y también el tiempo que gastaréis en el mirador (Skywalk) del que se puede disfrutar del maravilloso entorno.

mirador

Llegados a este punto, ¿qué más se puede hacer en Hallstatt? Pues disfrutar del pueblo, callejear y hacer miles de fotos. Hay diferentes miradores diseminados por la calle principal que ofrecen opciones magníficas de fotografiar este pueblo tan y tan bonito. Aquí tenéis algunos:

  • Si venís a Hallstatt en tren, como ya os dije, podéis aprovechar el trayecto en barco para sacar algunas fotos increíbles.

vistas desde el barco

  • Desde el muelle a mano derecha siguiendo por el camino que lleva a la salida del pueblo hay un mirador que ofrece bonitas vistas de la iglesia protestante.

vistas desde el muelle

  • Desde la iglesia católica y también desde el centro se puede acceder al aparcamiento de la cascada que ofrece una bonita vista de los tejados.

vistas desde la cascada

  • Por el camino principal hay también otros miradores que ofrecen otras perspectivas.

viastas desde el camino principal

  • Desde la parada de autobuses.

vistas desde la parada de autobuses

  • Desde la isla de Hallstatt, Badeinsel, se pueden sacar fotos estupendas del pueblo al completo, así como de las montañas que rodean el lago. Lo malo es que no es un lugar muy adecuado para hacer fotos con el móvil por la lejanía.

vistas desde la isla

  • Y, por último, desde el mirador de la colina de las minas (al que se accede en teleférico).

vistas desde el mirador

También teníamos intención de ir hasta Obertraun para subir al mirador Five Fingers, pero el tiempo no nos acompañó: nubes, lluvia y hasta granizo nos lo pusieron difícil. Teniendo en cuenta que las cuevas tampoco estaban abiertas por ser temporada baja, decidimos finalmente dejar esta visita para un viaje futuro en verano. Qué pena… Tendremos que volver… (Nótese la ironía).

paisaje tiempo

Y unos extras:

  • Si disponéis de la tarjeta Salzburg Card, os harán descuento en las entradas de la mina de sal de Hallstatt. ¡Ojo! Para el descuento la tarjeta debe estar activa.
  • En la estación del funicular hay taquillas para dejar las maletas.

Salzburgo. Ciudad de historia, música y cerveza

La ciudad de Salzburgo está situada a las orillas del río Salzach a los pies de los Alpes y sus inicios se vieron marcados por la existencia de sal, un bien muy valorado del que disponía la zona (y es que Salz en alemán significa sal) y del que los príncipes arzobispos dieron un muy buen uso. Ahora, con una tradición cervecera de más de 600 años, también se la considera como la capital secreta de la cerveza de Austria y además es la ciudad natal de Mozart, que si bien en su época no disfrutaba de mucha consideración, ahora es el estandarte más preciado de la ciudad.

Nosotros hemos pasado dos días en esta ciudad y así es como nos hemos distribuido las visitas:

Primer día:

Dedicamos el primer día al centro turístico de Salzburgo, la parte antigua y donde se concentran la mayoría de puntos interés.

una orilla de Salzburgo

Fortaleza de Hohensalzburg. Construida por el Arzobispo Gebhard el año 1077 y ampliada en 1459, es una de las más grandes y mejor conservada de Europa Central y presume de no haber sido nunca conquistada por completo. Se accede en funicular o a pie desde la calle Festungsgasse. Nosotros subimos en funicular y bajamos a pie. Antes de las 11:00 se entra gratis a la Habitación de Oro, posiblemente la mejor parte de la visita. Desde aquí se pueden obtener unas de las mejores vistas de la ciudad y de las montañas que la rodean.

fortaleza

Abadía de San Pedro y las catacumbas. Justo antes del funicular que sube a la fortaleza, a mano izquierda se encuentra la entrada a la Abadía de San Pedro. Ésta fue fundada por San Ruperto el año 696 en el mismo sitio en el que ya había una iglesia de la primera cristianización de Severino Noricum. Su cementerio es uno de los más famosos del mundo y tiene orígenes en la época romana cuando la ciudad recibía el nombre de Iuvavum.

abadía

También se pueden visitar las catacumbas, varias cámaras excavadas en el monte Mönchberg donde vivían los ermitaños del siglo VIII. Antes de que os llevéis un chasco  como yo, os aviso que no hay restos óseos en su interior.

catacumbas

Dom Quartier. Se trata de un conjunto arquitectónico construido alrededor de la Residenzplats y formado por la Residencia (actualmente museo) y la catedral de Salzburgo (Salzburger Dom).

domquartier

Residenzplatz o la plaza de la Residencia fue construida entre los siglos XVI y principios del siglo XVII. Los edificios circundantes fueron la residencia de los arzobispos de Salzburgo.

La residencia – Museo fue el hogar de los príncipes arzobispos de Salzburgo. Se puede visitar y disfrutar de las habitaciones decoradas con frescos, tapices, candelabros y mobiliario de la época, así como de todo tipo de objetos religiosos y otros relacionados.

Salzburger Dom o la Catedral de Salzburgo, una grandiosa iglesia de estilo barroco que ha sufrido muchas destrucciones y reconstrucciones a lo largo de su historia: 774, año de su construcción; 1628, año de la reconstrucción tras quemarse; y 1959, año de la segunda reconstrucción tras ser destruida por una bomba aérea durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene un magnífico interior y 5 órganos de tubos independientes. En nuestra visita tuvimos la suerte de presenciar una pequeña misa acompañada del sonido de uno de los órganos.

salzburgdom

A la izquierda del altar hay una escalera que desciende hasta el subsuelo donde se encuentran la cripta de la catedral donde se hallan los sepulcros de los Príncipes Arzobispos.

cripta

Casa natal de Mozart. Ésta es la casa donde Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 y vivió hasta los 17 años. En 1944 dos terceras partes de la casa fueron destruidas por una bomba. Actualmente se visitan distintas estancias que contienen información (objetos, cuadros, mobiliario, etc.) de la familia de Mozart (tanto de los padres, como de la mujer y los hijos) y otros relacionados con la época y la vida del gran compositor.

casa natal Mozart

Callejear por el centro histórico (Adlstadt) y su calle más famosa: Getreidegasse. El centro histórico de Salzburgo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Getreidegasse es una calle muy turística, famosa por los letreros de las tiendas hechos de hierro forjado, tradición empezada en la Edad Media. Es interesante ver como tiendas de marca actuales cumplen con la tradición.

calle

Ascensor al monte Mönchsberg. Si queréis tener una bonitas vistas de la ciudad y de la fortaleza, podéis subir al monte Mönchsberg, una de las cinco montañas que la rodean, con el ascensor que lleva al Museo de Arte Moderno. Aquí podéis visitar las murallas de la fortificación de Johannessschlöss del siglo XVI o el propio castillo Mönchsberg. También se puede subir (o bajar) caminando en un agradable paseo.

vista mönchsberg

Museo de arte moderno de Salzburgo. Ya que habíamos subido al Mönchsberg con el ascensor que llevaba a este museo, aprovechamos para echarle un vistazo. Nos gustó bastante ya que la exposición contenía fotografías etnográficas que mostraban el pasado de Austria a través de sus pueblos y su gente.

Segundo día:

El segundo día lo dedicamos a la otra orilla del río y al palacio de Hellbrunn que se encuentra a las afueras de la ciudad.

la otra orilla Salzburgo

Palacio de Hellbrunn y sus jardines con los famosos juegos de agua. Este palacio barroco-manierista fue la residencia de verano de los príncipes arzobispos de Salzburgo desde el año 1615. Actualmente es un museo que contiene objetos relacionados con sus interesantes jardines. Para llegar hay que coger el bus 25 hasta la parada de Schloss Hellbrunn, caminar en dirección contraria a la del bus y a mano derecha bajar por la calle hasta la entrada al recinto.

hellbrunn

El principal atractivo es el jardín con los juegos de agua y el teatro mecanizado que funciona con la fuerza del agua construidos a petición del príncipe arzobispo Markus Sittikus en esta zona famosa por sus manantiales. Se visita en grupos guiados que se organizan por orden de llegada. ¡Preparados para mojaros!

jardines del agua

Palacio Mirabell y sus jardines (Mirabellgarten). Fue la sede de los conciertos de Mozart y actualmente alberga la oficina del intendente de la ciudad. Sus jardines están alineados con la Catedral y la Fortaleza de Salzburgo.

mirabell

Casa residencia de Mozart. Aquí vivió el compositor y pianista entre los años 1723 y 1780 antes de mudarse a Viena. Se visita la vivienda familiar que contiene objetos de la vida de Mozart.

casa Mozart

Kapuzinerberg. Se trata de otra montaña, junto a la montaña de la fortaleza y Mönchsberg, que ofrece unas vistas increíbles de la ciudad. Os recomiendo que subáis al atardecer. Se puede visitar también el monasterio de los capuchinos.

kapuzinerberg

Y como siempre os digo: perderos, callejead y vivid la ciudad.

calles Salzburgo

Y un extra:

Si bien en el caso de Viena no nos parecieron interesantes las tarjetas que hay, en el caso de Salzburgo la consideramos imprescindible. Los precios de Salzburg Card varían en función de los días que le queráis dedicar a la ciudad (desde uno y hasta 3) y ofrece entradas gratuitas a todos los puntos de interés, además de transporte público gratuito. Se compra a través de la página oficial, que está en castellano también, y una vez hecho el pago os enviarán al correo electrónico el bono para recogerla en las oficinas de turismo. Hay una justo en la estación de tren y otra en el centro turístico de la ciudad. Se activa en el momento de usarla por primera vez. Todas nuestras visitas entraron con esta tarjeta (no me pagan por hacer publicidad ehh! Jajaja Simplemente a nosotros nos pareció que valía mucho la pena).

Valle de Wachau: de Krems a Melk

A unos 80 kilómetros desde Viena, en el estado federal de Baja Austria, se encuentra el Valle de Wachau delimitado por las ciudades de Krems y Melk siguiendo el curso del Danubio. Este valle famoso por sus campos de viñedos y árboles frutales, y por sus castillos medievales y antiguos monasterios, fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el año 2000. Se puede llegar hasta aquí en tren, en bus, o en un tour organizado desde Viena, pero después de nuestra experiencia, consideramos que la mejor opción sería el coche de alquiler ya que permite disfrutar con tranquilidad de la zona haciendo paradas en los pueblos intermedios (Dürnstein, Spitz o Weissenkirchen). En verano se puede recorrer en un pequeño crucero por el Danubio que une las dos localidades más importantes.

danubio

Krems an der Donau

Krems es una de las localidades más antiguas del valle, cuyo origen se calcula alrededor del año 1000, la quinta en cuanto al tamaño y famosa por el cultivo de la vid, cultivo comenzado ya durante la época romana. Si viajáis hasta aquí no debéis dejar de visitar:

  • su centro histórico y su calle principal, Obere Landstrasse:

Krems

  • las murallas, la torre Pulvertum (1477) y la Steiner Tor, con su entrada al casco antiguo flaqueada por dos torres redondas (1480) y un campanario barroco (1765):

Steiner Tor

  • la iglesia parroquial de St. Veit de estilo barroco construida sobre los cimentos de una construcción más antigua:

iglesia 1 Krems

  • y la iglesia gótica Piaristenkirche (1470):

iglesia 2 Krems

Melk

Melk

La ciudad de Melk es famosa por su abadía (Stift Melk), un antiguo castillo de estilo barroco construido por el emperador Leopoldo II el año 976 y cedido a los monjes benedictinos de Lambach allá por el año 1089. En ella residió Napoleón y su biblioteca inspiró a Humberto Eco para su novela El nombre de la rosa.

Dado que la abadía aún está en uso, solamente se pueden visitar las habitaciones imperiales, en las que dormían los emperadores durante sus visitas y que ahora están reconvertidas en un museo religioso, el pabellón barroco, la sala de mármol, la biblioteca, la capilla (todas con una decoración barroca magnífica) y los jardines. La visita se puede hacer por libre o con guía (las hay hasta en castellano) y no se pueden hacer fotos en los interiores, pero sí en los exteriores.

abadía de Melk

El Danubio, el valle y sobre todo la belleza de las iglesias que visitamos en Krems como la abadía de Melk bien valen una visita. Sin embargo, consideramos que sería interesante visitar la zona con más tranquilidad y seguramente mejor en verano cuando el paisaje luce mucho más. Pero nosotros no quisimos perdernos esta oportunidad de conocer estos lugares llenos de historia en nuestro viaje por Austria y no nos arrepentimos.

Viena. De iglesias, palacios y música

Viena, capital de Austria situada a las orillas del Danubio, presume de ser una de las capitales más antiguas de Europa. Con una larga historia, y ostentando el título de capital de la música, Viena hay que vivirla a través de sus palacios y monumentos, de la música y también de su gastronomía. Nosotros hicimos nuestra propia selección y, así siguiendo los pasos de Sisi al son de la música clásica, hemos visitado Viena durante dos días disfrutando al máximo de esta ciudad imperial.

Primer día:

El primer día lo dedicamos al centro de Viena. Si bien se puede llegar a todos los puntos de interés en metro, nosotros fuimos caminado ya que no nos pareció que estuvieran muy lejos unos de otros y además así disfrutamos de la ciudad y de sus calles.

Catedral de San Esteban (Stephandom). Estación de metro Stephandom. Es el edificio más alto del centro de la ciudad (por ley no dejan construir edificios más altos). Fue construida entre 1137 y 1147 de estilo romano-gótico con tejas brillantes y gárgolas. En ella se celebraron la boda y el funeral de Mozart. Se pueden visitar, además de la nave central, la Torre Sur, la Torre de la Campana y las Catacumbas (hay que pagar una entrada para cada una). La  Torre Sur tiene una altura de 137 metros y se puede acceder a la parte alta a través de 343 escalones, desde donde se disfruta de unas muy buenas vistas de la ciudad. Desde la Torre de la Campana (Torre Norte) se ve el tejado con el mosaico del águila de dos cabezas, símbolo imperial y el escudo de armas de Viena. Por otro lado, para visitar las Catacumbas hay que esperar para la visita guiada (cada media hora con un mínimo de cinco participantes). En su interior se encuentra una sala con tumbas de obispos y curas, otra sala con tumbas de parte de la familia de los Habsburgo y hasta botes con sus entrañas, algunas salas que albergan decenas de miles de huesos humanos y muchas otras que están vacías.

stephandom

Iglesia de los Capuchinos y la cripta imperial. La iglesia de los Capuchinos es pequeña, pero muy coqueta. La entrada a la cripta se hace por una puerta lateral (a mano derecha) y en ella descansan 31 miembros de la realeza austriaca (12 emperadores y 19 emperatrices y reinas).

iglesia capuchinos

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Estación de metro Karlsplatz. Fue construida a principio del siglo XVIII, obra maestra del eclecticismo barroco y rococó. Las dos columnas situadas en su fachada están inspiradas en la Columna Trajana. Para entrar hay que pagar.

Karlskirche

Biblioteca Nacional Austriaca. El edificio de la Biblioteca Nacional (en Heldenplatz) no es de acceso a los turistas, excepto si se visita el pequeño pero muy bien surtido museo del papiro (Papyrusmuseum). Con la misma entrada se pueden visitar también el museo del esperanto (Esperanto Museum) y del globo terráqueo (Globenmuseum) que se encuentran en la calle Herrengasse 9 en el Palais Mollard.

biblioteca nacional

La colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria está compuesta por unas 180.000 piezas que pertenecen al programa “Memoria del Mundo” de la Unesco. En la exposición solamente se pueden ver 200 papiros, pergaminos y otros objetos como tablas de cera o retratos de momia. El museo del esperanto es una pequeña sala que contiene algunos documentos relacionados con este idioma internacional creado por L. L. Zamenhof que publicó sus bases en 1887. Y finalmente el mejor de los tres: el museo del globo en que se exponen unos 250 objetos (de los más de 600 que se conservan), entre los que se suman: globos terráqueos, globos de Marte, de la luna o sistemas solares.

museo globo

La Gran Sala de la Biblioteca Nacional. Si lo que queréis ver, en realidad, es la Gran Sala de la Biblioteca Nacional, debéis tener en cuenta que no se encuentra en el edificio principal sino en un edificio lateral en la calle Josefplatz 1. Una biblioteca histórica, de bonito estilo barroco y de fama mundial, fue construida por el emperador Carlos VI entre 1723 y 1726 y alberga más de 200.000 libros de entre 1501 y 1850, entre los cuales algunos volúmenes de la colección personal de Eugenio de Savoya.

sala grande

Avenida Ringstrasse.  Es una avenida circular que se puede recorrer en las líneas 1 y 2 de tranvía (Ring Tram). Su historia se remonta al siglo XIX, cuando el emperador Francisco José I hizo derribar las murallas de la ciudad (1857). Los edificios a banda y banda forman parte del centro histórico de Viena.

Parlamento.  En la avenida Ringstrasse. De estilo llamado historicismo, haciendo referencia a Grecia clásica, cuna de la democracia, empezó a construirse en 1874 y fue acabado diez años después. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte del edificio acabó destrozado por un bombardeo. Se hacen visitas guiadas en su interior, pero cuando nosotros fuimos estaba en obras.

parlamento

Ayuntamiento (Rathaus). Cerca del Parlamento se encuentra el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico diseñado por Friedrich Von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. Igual que en el caso del Parlamento, se pueden hacer visitas guiadas en el interior.

ayuntamiento

La iglesia Votiva (Votivkirche). Iglesia católica de estilo neogótico de las más importantes del siglo XIX, se terminó de construir en el año 1879 con motivo de las bodas de plata de Francisco José I y Sisi. Se construyó en el mismo lugar donde Francisco José I sufrió un intento de asesinato 25 años atrás con dinero de donaciones (de allí el nombre).

iglesia votiva

Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper). El edificio de la Ópera, de estilo neorrenacentista, su construcción duró ocho años (entre 1861 y 1869) y fue muy criticado en sus inicios. Solamente se representan dos géneros: ópera y ballet. Se realizan también visitas guiadas todos los días a diferentes horarios (comprobadlos antes en la página web).

opera

Ya que estábamos en Viena hemos aprovechado para ir a la ópera. La obra que fuimos a ver se llama Dantons Tod (La muerte de Danton), obra teatral escrita por Georg Büchner el año 1835 y que versa sobre la Revolución Francesa.

opera interior

Para conseguir entradas, hay que tener en cuenta que en la página oficial primero se abre a las empresas y solamente dos meses (¡justos!) de la fecha se abren a los particulares. Normalmente quedan entradas de todos los precios. En nuestro caso, como se trataba de una Premiere, los precios iban desde los 17 euros a los 273. Ya os imaginaréis que cuánto mejor la posición de los asientos y la consiguiente visión del escenario, mayor es el precio. Pero asistir a la Opera en nuestra opinión bien vale una visita, sea la que sea la localización. També existe la posibilidad de adquirir entradas a precios inferiores a los 10 euros 90 minutos antes de cada función, pero en este caso se tendrá que ver la obra de pie.

Importante saber:

  • Etiqueta: cuánto más cara es la entrada, más estricta es la etiqueta. Aun así no hace falta arreglarse como para una boda, es suficiente con ir elegantes.
  • Si sales de la función ya no podrás entrar hasta el descanso. En caso que no lo haya, tendrás que ver la ópera fuera de la sala en una pantalla.
  • Hay obras que se pueden ver en una pantalla desde el exterior.

Segundo día:

Este día lo dedicamos a puntos de interés un tanto más alejados, así que utilizamos el metro para desplazarnos. Nuestra visita comenzó con la compra de la entrada Sisi, que incluye el Palacio de Hofburg, el Museo del Mueble y el Palacio Schönbrunn (Gran tour). Esta entrada tiene una duración de año.

Palacio de Hofburg.  Estación de metro Herrengasse. Es el palacio más grande de Viena y uno de los más grandes de Europa. Fue la residencia real de los Habsburgo, los emperadores del imperio austro-húngaro, durante más de 600 años y el centro del imperio hasta su caída el año 1918. Actualmente es la residencia del presidente.

El complejo está formado por el Museo, la Escuela Española de Equitación, La Biblioteca Nacional y otros edificios. Es muy bonito también perderse a través de las calles y las placetas que los unen unos a otros. La visita al Museo comienza en la primera planta donde se exponen porcelanas, cuberterías, candelabros y demás objetos relacionados con la mesa y la alimentación (Silver Colection). Esta parte acaba en una tienda que hay que recorrer para seguir con la visita en la segunda planta donde se encuentra el museo Sisi (Sisi Museum) que alberga una gran colección de objetos pertenecientes a esta gran emperatriz, y los apartamentos de Sisi y del emperador Francisco José I (Imperial Apartments).

Hofburg

Museo del mobiliario (Hosfmobiliendepot). Estación de metro Zieglergasse. Un gran museo de cuatro plantas, tres de ellas de exposición fija y una de temporal, contiene todo tipo de muebles y otros objetos relacionados (relojes de cuco, candelabros, etc.) algunos pertenecientes a la casa real (colección de coronas y de tronos) y de Sisi (mobiliario utilizado en películas) y también mobiliario de épocas posteriores.

museo inmobiliario

Palacio de Schönbrunn. Estación de metro Schönbrunn. Residencia de verano de los Habsburgo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Obra del arquitecto Fischer von Erlach, el palacio, de estilo barroco, cuenta con más de 1000 habitaciones pero solo se pueden visitar 40. Con la entrada combinada Sisi entra el Gran Tour por el interior (las 40 salas), pero no entran ninguno de los demás puntos de interés: el Museo de los Carruajes Imperiales, la Orangerie, la Casa de las Palmeras, el Laberinto o el Jardín del Príncipe Heredero, por lo que si se desean visitar se tendrán comprar entradas para cada uno de ellos.

Schönbrunn

Sin embargo, sí se pueden visitar los jardines que compiten en belleza con el interior del palacio. Esta visita bien puede durar una mañana entera. Además, como nosotros fuimos en semana santa, en el jardín delantero había montado un mercadillo con comidas típicas y con todo tipo de objetos relacionados con la Pascua.

jardines

Conjunto palaciego Belvedere. Estación Belvedere para llegar hasta el Belvedere Alto; parada de metro Karlsplatz para el Bajo Belvedere. El conjunto se compone de dos edificios: Alto Belvedere y Bajo Belvedere, ambos de estilo barroco, rodeados de jardines de estilo francés, declarados Patrimonio Mundial Cultural de la Unesco. Actualmente ambos edificios se han transformado en galerías de arte, por lo que no se conservan ni mobiliario ni decoración de la época. Hay que pagar entrada a los museos, pero si solamente os interesa la arquitectura y visitar los jardines no hay que pagar nada.

El Alto Belvedere es el edificio con la fachada más decorada y en un principio iba a ser simplemente un complemento a los jardines. Actualmente en su interior se encuentran obras de arte del siglo XIX al XX. Puede que la obra más conocida y el principal reclamo sea “El beso” de Klimt.

Alto Belvedere

El Belvedere Bajo fue el primero en construirse como villa de entretenimiento del Príncipe Eugenio de Saboya, general de gran prestigio y amante del arte. Actualmente alberga obras de arte de la Edad de Oro de Viena y aún conserva los salones de representación (la Sala de Mármol, la Galería de Mármol o la Habitación Dorada).

Bajo Belvedere

Parque de atracciones Prater. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y es de entrada gratuita (únicamente se pagan las atracciones a las que se quiera subir). Su principal atractivo es su famosa noria inaugurada en 1897 (la más antigua del continente) y que ofrece espectaculares vistas de la ciudad de Viena y del Danubio. La noria está abierta todo el año, pero el resto de atracciones solo abren de marzo a octubre.

Prater

Y por último y no menos importante: hay que darse tiempo para pasear, perderse por sus calles y disfrutar de la ciudad.

ciudad

Parque Nacional de Tanjung Puting

Tanjung Puting es un parque nacional indonesio situado en la provincia de Kalimantan Central (Borneo). Abrió sus puertas el año 1982 y fue el primer parque dedicado a la protección del orangután. A pesar de ser un parque protegido, la mayor parte del bosque se encuentra en mal estado. Actualmente no se realizan rehabilitaciones ni reintroducciones de orangutanes, pero se siguen haciendo los feedings, especialmente para los orangutanes semi-salvajes, en los que se les dan plátanos como suplemento alimenticio. El Centro de rehabilitación es ahora la sede de la Orangutan Fundation International (OFI), que se dedica a la investigación y la observación de estos primates.

Para llegar al parque de Tanjung Puting hay que volar desde Yakarta o Semarag hasta el aeropuerto de Pangkalan Bun. Las compañías aéreas que operan este trayecto son Kalstar y Trigana. Ambas acostumbran tener retrasos (dato a tener en cuenta a la hora de organizar el viaje) y ambas abren los vuelos unos tres meses antes de la fecha a elegir, o sea que si queréis volar en agosto, como nosotros, os recomiendo que miréis los vuelos sobre finales de abril, principios de mayo, como muy temprano. También hay que tener en cuenta que no aceptan pago con tarjeta extranjera, por lo que hay que utilizar alguna agencia intermediaria. Nosotros usamos Nusa Trip y no tuvimos problemas. Es importante también comprar el primer vuelo de la mañana y así provechar el primer día visitando algún campamento. Nuestro vuelo tenía que salir a las 9:45 y acabó saliendo a las 12:00, por lo que el primer día no pudimos visitar nada.

El parque se puede visitar de diversas maneras (en lancha en un solo día, durmiendo en uno de los dos hoteles que hay en el parque) pero la más famosa es recorriendo el río Sekonyer, afluente del gran río Kumai, en un klotok.

kumai
El puerto de Kumai a las orillas del río homónimo.

¿Qué es un klotok? Pues, es una embarcación de madera de dos plantas. Generalmente la primera planta (cerrada) está a disposición del capitán del barco, de la cocinera, del ayudante y del guía, mientras la cubierta superior (abierta) es la “habitación” de los turistas. En la parte inferior es donde se encuentra la cocina y el baño, más la estancia de los miembros de la tripulación. La cubierta en cambio, es como un tetris: a veces comedor, a veces sala de estar y a veces dormitorio. Para dormir se colocan unos colchones y una mosquitera y ¡listos! Nuestro klotok disponía de ducha de agua fría también, lo que es todo un lujo.

barco
La cubierta del klotok.

Para reservar el klotok sí hay que empezar a mirar con tiempo, más si queréis conseguir un buen precio y tener dónde elegir. Los klotoks se pueden reservar a través de alguna empresa o agencia o hablando directamente con los propietarios. También hay la posibilidad de regatear, aunque si vais en agosto son poco dados a bajar mucho el precio debido a la gran demanda. Otra opción para abaratar el precio es compartir el klotok con más personas. Nosotros pedimos precios tanto a propietarios como a empresas y nos quedamos con el que mejor precio nos hacía para un klotok solo para nosotros. Lo más común es hacer el tour de 3D/2N. Nosotros elegimos hacer un tour de 4D/3N ya que teníamos un día más. Ese día lo íbamos a dedicar a Yakarta, pero después de informarnos y ver los pocos atractivos turísticos que ofrece esta ciudad, decidimos pasar un día más con los orangutanes. En el precio están incluidos: los permisos del parque, las entradas a los campamentos, los traslados desde/al aeropuerto, la comida (deliciosa y abundante, por cierto) y las bebidas (agua y algunas latas de refresco), por lo que una vez pagado el tour ya no hay que contar más gastos.

klotok
Klotok en el Parque Nacional de Tanjung Puting.

Dentro del parque hay tres campamentos con plataformas de alimentación de este precioso primate y que se recorren en klotok:

Stage 1. Tanjung Harapan: El primer campamento que nos encontramos al salir del puerto de Kumai. La hora de la alimentación es a las 15:00. El primer día no pudimos verlo por culpa de los retrasos del avión, pero como estuvimos cuatro días en el parque lo visitamos el último día, de camino de vuelta. Aquí tuvimos la suerte de ver seis orangutanes acudir al feeding: dos mamás con las crías y dos adolescentes.

primer stage
Orangután en el feeding del Stage 1.

Stage 2. Pondok Tanggui: Hora de la alimentación: 9:00. Este campamento lo visitamos dos veces. Es el mejor de todos, ya que es donde vimos más orangutanes y lo mejor de todo: acude un macho grande, aunque no es el macho alfa. El macho alfa es un orangután salvaje que nunca se pasa por los feedings y que tuvimos la suerte de verlo pasar por al lado de la orilla del río en su ruta de control del territorio. ¡Fue impresionante!

segundo stage
Orangutanes en el feeding del Stage 2.

Stage 3. Camp Leakey: es el campamento más famoso y más antiguo. Fue fundado por la primatóloga Biruté Galdikas en 1971. Las tres primatólogas, Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas, también conocidas como los ángeles de Leakey por ser discípulas del arqueólogo, antropólogo y paleoantropólogo británico Louise Leakey (1903-1972), fueron nombradas como las ape ladies o ape women, nombres que vienen dados por su dedicación al estudio de los great apes (homínidos): los chimpancés, los gorilas y los orangutanes. Las tres dedicaron su vida al estudio y a la conservación de los primates en sus hábitats naturales.

camp leakey
Plataforma de alimentación en el Camp Leakey.

La plataforma actual de alimentación se construyó el año pasado y el feeding es a las 14:00. Aquí no tuvimos la suerte de ver orangutanes en la plataforma, pero sí vimos uno en las copas de los árboles. La cuestión es que sí que habían acudido cuatro orangutanes a las 14:00, pero nosotros llegamos a la plataforma a las 15:00, cuando ya no quedaba ninguno. Este retraso se debió a que un gran klotok se quedó atascado en las plantas que flotan sobre el río y ya no pudimos pasar ninguno de los klotoks que veníamos detrás. Los capitanes de los barcos y los ayudantes se lanzaron al río a cortar las plantas, pero el proceso duró demasiado. Finalmente, saltamos todos de klotok en klotok hasta el barco atascado y, cuando pudo pasar, fuimos todos juntos hasta la plataforma.

atasco
Intentando desatascar el camino al Camp Leakey

Visitar el Parque Nacional de Tanjung Puting en klotok, en nuestra opinión, es la mejor manera de  hacerlo. El barco va recorriendo el río lentamente haciendo parada para visitar las plataformas de alimentación. Tuvimos suerte con nuestra tripulación, ya que cada noche buscaban un sitio apartado para dormir. Agradecimos dormir en medio de la nada, disfrutando de los sonidos de la selva y despertándonos con el canto de los gibones y con las peleas de los monos narigudos.

barcos
Klotoks del Parque Nacional de Tanjung Puting.

También hicimos un tour nocturno acompañados de un ranger. El tour duró una hora y fue divertido, no solo por la cantidad de bichos que nos encontramos: arañas (una de ellas, una tarántula), polillas, hormigas cortadoras de tamaño descomunal, bichos palo… sino también por lo gracioso que era nuestro guía. Aprovechaba cada ocasión para esconderse entre los árboles para darnos sustos.

araña
Araña de la selva.

La verdad es que toda la tripulación fue magnifica. La cocinera nos preparó siempre unos platos increíbles. Volvimos del viaje un tanto más gordos, pero aún más felices.

comida
La deliciosa comida que nos servían en el klotok.

Y hasta nos casaron. Sí, sí: nos casaron. No lo hicieron de una forma formal con papeles y todo esto, pero el guía nos hizo unas alianzas con fibra de helecho que son una pasada. Nos dijo que así nuestro amor quedaría sellado para siempre con el testimonio de los orangutanes.  El capitán nos cantó canciones, incluso la canción del Titanic (¡Nooooo, la del Titanic, nooo! Jajajaja). Y la cena fue aún más increíble: paramos cerca de un árbol lleno de luciérnagas, bajo  el cielo estrellado y nos pusieron velas en forma de corazón y todo. ¡Lo mejor!

alianzas
Luciendo nuestras nuevas alianzas.

Fue una experiencia extraordinaria, en la que nos relajamos y disfrutamos al máximo del entorno. Además, por fin pudimos ver al orangután de Borneo, que en Malasia no conseguimos ver. Lo único que podemos decir es: ¡Terima Kasih!

Parque Nacional de Gunung Leuser desde Bukit Lawang

El parque nacional de Gunung Leuser, al norte de la isla de Sumatra, alberga 950 mil hectáreas de selva y recibe el nombre del monte Leuser de 3.381m de altitud. Este parque es uno de los pocos que ofrecen la posibilidad de ver orangutanes en libertad. Los orangutanes de este parque pertenecen a la especie Pongo abelii y no tiene subespecies, a diferencia de los orangutanes de Borneo. Además de orangutanes, en el parque viven langures Thomas (endémicos del norte de Sumatra), gibones, macacos, tigres de Sumatra, elefantes, leopardos, gatos jaspeados, cocodrilos, rinocerontes, etc., aunque la posibilidad de verlos es más bien escasa. El acceso al parque se debe hacer siempre en compañía de un guía y las tasas son fijas. Lo más común es visitarlo desde el pequeño pueblo de Bukit Lawang, un pueblo con aire hippie totalmente dedicado al turismo, y donde se puede contratar un tour que puede durar desde un solo día hasta varios días, haciendo noche en la selva.

Bukit Lawang
Bukit Lawang

Para llegar hasta aquí hay que volar hasta el aeropuerto de Kuala Namu, el aeropuerto de la capital de la isla de Sumatra, Medan. Bukit Lawang se encuentra a unos 96 km desde Medan y hay tres opciones para llegar: en un bus que sale de Medan (Kampung Lalang) y tarda unas 4 horas en llegar al destino; cogiendo un taxi (regateando el precio); o bien contratando con el hotel el transporte en coche privado (entre 45-50 euros). Nosotros optamos por compartir un coche por 13 euros. Acabamos en un mismo coche seis personas: tres belgas, un holandés y nosotros dos. Fue toda una aventura. Nosotros sentados en dos asientos en el maletero y las maletas atadas al techo del coche. Las supuestas cuatro horas acabaron siendo seis con parada para comer. El viaje empezó en la caravana y el caos de coches, scooters y gente de Medan y siguió por bosques interminables de palmeras de palma, todo esto aderezado con diversos puntos en los que se obliga a los coches a pagar, sino les tiran piedras; un montón de vacas que se habían hecho con la carretera; y con el chofer vendiéndonos drogas. Según él, en la jungla la policía no entra.

Medan
Tráfico de Medan.

Para visitar la selva, nosotros escogimos el tour de 2 días de treking en busca de los orangutanes con noche en la selva. Antes de empezar nos avisaron que teníamos que llevar con nosotros: sacos de dormir (opcional), ropa de cambio (acabamos muy sucios, ¡os lo aseguro!), bañador (para bañarse en el río), toalla de secado rápido, papel higiénico (en nuestro caso, toallitas húmedas biodegradables), chanclas (o escarpines), chubasquero, crema solar, antimosquitos, cantimplora con unos dos litros de agua por persona (allí nos daban agua del río hervida, con sabor a ahumado y tropezones de madera quemada), y la cámara de fotos.

El trekking empieza por la mañana temprano y dura unas siete horas. Es un trekking muy, pero que muy duro. Para hacer el tour es necesario estar físicamente un poco preparado ya que todo el trayecto tiene un continuo desnivel. A esto hay que sumarle el calor, la humedad y el peso de la mochila con todo lo necesario. ¡No os confiéis! En algunas subidas, acabamos subiendo a cuatro patas, y para algunas bajadas yo opté por tirarme de culo. El hecho que haya llovido el día anterior no ayudó mucho y resbalaba la tierra, las raíces, las piedras… ¡todo! Con tal panorama las caídas fueron frecuentes y al Xavi incluso se le enganchó una sanguijuela. Pero la dureza del trekking se vio recompensada con langures Thomas, macacos de cola de cerdo, macacos de cola larga, siamangs y hasta orangutanes.

Langur de Thomas
Langur de Thomas.

Encontrarte con orangutanes no resulta una tarea fácil. Son arbóreos y huidizos y a esto hay que sumarle también que son animales solitarios. El primer contacto con los orangutanes de Sumatra lo tuvimos al encontrarnos con una mamá semi-salvaje y su cría. La diferencia entre orangutanes salvajes y semi-salvajes, reside en que los segundos tuvieron un contacto con los humanos (normalmente doloroso) y hubo un proceso de rehabilitación y devolución a la naturaleza. Los orangutanes salvajes acostumbran huir del contacto con los humanos y son más difíciles de ver.

Mamá orangután
Mamá orangután.

Al poco rato, otro guía le dio un chivatazo al nuestro de que había un orangután macho y allí que fuimos. En un principio lo vimos en los árboles y su visión asombra: una gran mancha naranja que es esmuñe con tranquilidad a través de las ramas. Pero, cuando paramos para comer (se hacen dos paradas: una para comer algo de fruta y otra para comer nasi goreng), vino a ver si pillaba algo de fruta. En ese momento lo vimos en el suelo, delante nuestro, y la verdad es que impresiona ¡y mucho! ¡Fue lo mejor de todo el trekking!

orangután
Orangután macho.

Ya llevábamos más de cinco horas de trekking y ya habíamos visto los orangutanes y fue un “y ahora, ¿qué?” Pues seguimos las dos horas más y tuvimos la suerte de encontrarnos con una mamá siamang y su cría. Aquí viene la parte negativa del tour por la selva: la mamá también venía a ver si podía pillar algo de comer. Están tan acostumbrados a que los alimenten que la siamang se paseó entre nosotros mirándonos los bolsillos para ver qué encontraba. Y vino un momento aún peor: ver como uno de los guías le echaba el humo de tabaco en la cara mientras ella lo miraba a ver si recibía algo. Me pareció una falta total de respeto hacia la siamang, hacia los animales y la naturaleza. Es verdad que si no vinieran a buscar fruta no veríamos nada, pero se supone que hacemos todo el esfuerzo para ver animales libres en su hábitat. Igual es que yo soy demasiado exigente… no lo sé…

siamang
Mamá siamang

La noche en la selva se hace al lado del río en una zona ya aclimatada. Hay una especie de cobertizo para los turistas y otro para la cocina y donde duermen los guías. Allí nos reunimos todos los que hacíamos los tours.

trekking
Campamento en la selva.

Una vez allí hay la posibilidad de bañarse en el río, un río con un agua bastante fría, en medio de la selva. ¡Una estampa preciosa! Nos volvieron a dar fruta, la cena, desayuno y almuerzo antes de volver al pueblo. Y la verdad que todo estaba muy bueno.

fruta
Plato de fruta en la selva.

También nos llevaron a una pequeña cascada. Para llegar hasta allí hay que cruzar el río y después subir un ratito por la selva.

cascada
Cascada.

Y, finalmente, para volver al pueblo hay la posibilidad de hacerlo caminando o bien haciendo tube rafting: bajar por el río dentro de la cámara de neumático de camión. Los neumáticos van enganchados los unos a los otros, y dentro de cada uno van dos personas sentadas. Hay un guía delante y uno detrás. Inicialmente iba a volver caminando porque, como ya sabréis, no sé nadar y me da miedo el agua, pero el guía me dijo que igualmente tenía que cruzar el río en tres ocasiones para poder llegar y el rafting es solo media hora de trayecto. Así que elegí el tube rafting. Me dieron hasta un chaleco salvavidas jajajaja. En decir verdad no me arrepiento. Sí que hubo algunos rápidos en los que parecía que íbamos a volcar, pero se pasó bastante rápido y fue divertido. ¡Ojo! Cuando os dan el precio del tour ya está incluido el rafting. Si al final no queréis hacerlo, tened en cuenta que os tendrán que devolver algo de dinero, ya que volver a pie es más barato.

tube rafting
Tube rafting.

Como valoración final, creo que dejarse el alma en las siete horas de trekking vale la pena, más si tenéis la suerte de encontraros con los orangutanes, y, especialmente con el gran macho. No os olvidéis de que la especie de orangután de Sumatra solo se puede encontrar aquí y estos son algo diferentes a los orangutanes de Borneo.

Río Kinabatangan – El Amazonas de Borneo

El río Kinabatangan todavía conserva parte de la selva impenetrable de Borneo, resistiendo al avance de los campos de cultivo de palma que tanto daño provoca a la isla. Este río es considerado el Amazonas de Borneo gracias a su gran biodiversidad y es el lugar en el que se puede observar gran variedad de mamíferos, aves y reptiles, muchos de ellos endémicos de la isla.

Para poder disfrutar de este precioso enclave es necesario contratar alguno de los paquetes de actividades que ofrecen los hoteles. El paquete más común es de 3 días y 2 noches e incluye: el transporte hasta el hotel (incluso te pueden esperar en el aeropuerto de Sandakan), la comida durante toda la estancia y tours en barca por el río para observar la fauna. El precio varía en función del hotel (el grado de comodidad que se desea), de las noches que se queden y de las actividades que se deseen incluir. Hay que tener en cuenta que en algunos hoteles el pago del paquete escogido se debe hacer en el momento de la reserva. En mi caso elegí un pack que me pudiera ofrecer la posibilidad de visitar el centro de reforestación (tree planting activity) que me hacía mucha ilusión y que luego me dejó un poco fría.

casa pueblo abai
Casa en el pueblo de Abai.

El proyecto intenta reforestar zonas que ahora son pantanosas debido a la tala de los árboles y así ampliar la franja verde de las orillas del río. La actividad recibe apoyo de WWF y el proyecto se llama “Kinabatangan – Corridor of Life”. Hasta aquí todo bien, y estas son las razones por las que en verdad quise participar en este tipo de actividad. Ahora bien, llegamos al pueblo, nos dieron los arbolillos a plantar y nos llevaron a una franja estrecha del bosque (se notaba que más allá no había ya bosque) y nos encontramos los agujeros ya hechos (supuestamente para no tener que cansarnos demasiado). Nos dieron unos trozos de chapa de lata con un número, que es el que sería el número identificativo de nuestro árbol (se supone que luego por internet puedes hacer seguimiento). Lo gracioso vino cuando preguntamos por qué hay tantos árboles juntos en una zona tan estrecha. Y la respuesta fue que esto es para los turistas, que en realidad la zona a reforestar está detrás nuestro pero que no los plantamos allí porque hay pantano, acabaríamos sucios y llenos de sanguijuelas, así que se supone que luego, si sobreviven nuestros árboles (avisando que se los comen los monos, los pisan los elefantes, etc.), el guarda los trasplanta en la zona que toca. Y esto es todo… Pones tu árbol en el agujero hecho, le pones un poco de tierra encima, le pones un poco de agua, le enganchas la chapa y te haces tu foto… No digo que la actividad no sea beneficiosa y no quiero dudar de que en verdad cumplan con su cometido, pero no elegí esta actividad para que sea una simple turistada en la que te haces la foto con el árbol y te vas a casa pensando que has hecho el bien en el mundo… En fin… Dejaré a vuestra elección decidir si de verdad os apetece colaborar o no.

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Las chapas identificadoras de nuestros árboles.

A la vuelta de la actividad podíamos elegir si queríamos comer en el pueblo o en el hotel. Nosotros elegimos comer en el pueblo y no nos arrepentimos porque la comida estaba buenísima. Durante la comida aprovecharon para preguntar si queríamos un certificado por haber platado un árbol que vale 20 RM. Este dinero se supone que acaba en manos de las familias que trabajan en el proyecto, como ayuda.

comida
Comida en el pueblo: arroz, berenjena asada, guiso de calabaza, guiso de pollo, guiso de ternera y unos bastoncitos como de hojaldre. La salsa sambal iba a parte.

También hicimos un tour nocturno aquí (igual que en Gunung Mulu) que nos entraba ya en nuestro paquete. La verdad es que fue la vez que menos bichos vimos… Será que hemos tenido mala suerte… Aunque todo sea dicho, tampoco hemos tenido suerte con el tiempo y se pasó lloviendo todos los días. Por esta razón tampoco pudimos ver a los elefantes que se acercan al gran río solamente en momentos en los que no encuentran agua suficiente dentro del bosque. Aun así, una pareja de españoles que nos encontramos habían visto elefantes un día antes de que nosotros llegáramos… Todo es cuestión de suerte…

bicho
Entrañable bichico nocturno.

Y, por supuesto, hicimos los paseos en barca por el río Kinabatangan, que es el principal atractivo. Normalmente se hace un tour por la mañana y otro al atardecer, que son los momentos en los que más fauna se puede ver.

río
El gran río Kinabatangan.

Durante estos paseos tuvimos la suerte de ver monos narigudos, que se agrupan en los árboles de al lado del río para dormir; langures plateados; una víbora verde (que también vimos en Bako); cocodrilos jóvenes; cálaos (hornbill); macacos de cola de cerdo y macacos de cola larga… Pero tampoco tuvimos la suerte de ver orangutanes…

cálao
Cálao o hornbill.

Como anécdota, os contaré lo que nos pasó un atardecer, en el último paseo en barca del día. En medio del Kinabatangan, y es que el Kinabatangan es muuuuchooo río, va el guía y dice “anda, nos hemos quedado sin gasolina”, todo esto al mismo tiempo que intentaba encender el motor. Yo ya al borde de un ataque de ansiedad. Imaginaros: yo que no sé nadar, que me da miedo el agua, dentro de una barca enana, en medio del gran río… (si cogéis la misma barca que yo, lo notaréis enseguida: mis uñas quedaron clavadas en el borde…). Y nos va el tío y dice “bueno, ya que estamos, ¿quién quiere una taza de té o café?” Lo fulminé con la mirada. ¿Cómo se le ocurre pensar en té o café en un momento como éste? El guía empezó a reírse y confesó que era mentira y que lo había hecho para que pudiéramos disfrutar de la puesta del sol mientras nos tomamos una taza de té disfrutando de la tranquilidad de la naturaleza. Ya me relajé un poco (¡solo un poquito!), lo suficiente como para soltar la barca y tomarme el té. Estuvimos allí a la deriva hasta que se hizo de noche y entonces pudimos disfrutar de las luciérnagas que con su luz hacen que los árboles parezcan árboles de navidad. También tuvimos la suerte de ver una gran luna llena. ¡Impresionante! Os pongo una foto, pero no le hace justicia en absoluto. ¡Nunca había visto una luna llena tan grande y tan preciosa!

luna llena
Preciosa luna llena.

La última noche nos dejaron en la habitación unos batik, en realidad unos trozos de tela cilíndricos, con flores para las mujeres y a cuadros para los hombres, y nos hicieron un tutorial de cómo ponérnoslos para la última cena en el Kinabatangan. He de decir que yo tuve que luchar a muerte con mi batik, ya que era talla XS y yo soy más bien tirando a L… Se supone que se tiene que atar por encima del pecho. No hubo manera… Lo intenté atar alrededor del cuello. Casi me ahogo… Al final conseguí atarlo alrededor de un brazo y me puse un cinturón. No es la manera tradicional, pero hice lo que pude… Al final la fiesta tampoco fue nada del otro mundo. Cenamos y nos pusieron dos documentales: uno sobre los monos narigudos y el otro sobre los orangutanes. Solo os diré que los documentales eran de 1998…

macaco de cola de cerdo
Macaco de cola de cerdo.

Como valoración final, en cuanto a fauna se refiere, el río Kinabatangan me defraudó un poco. Venía pensando que era el mejor lugar para ver animales e, incluso, tenía la idea (preconcebida) de que sería fácil ver orangutanes libres, elefantes, tarseros, etc. Y no vi nada de eso. Lo que vimos, ya lo habíamos visto en Bako. Esto no es para nada una crítica. Fue simplemente un problema mío, que venía con una idea errónea. Ver animales siempre es difícil, y más ahora que estamos disminuyendo su hábitat… Pero hacer una visita, al final, yo creo que vale la pena. La naturaleza es increíble, el río impresiona. Y, todo sea dicho, ¿quién dice que no tendréis más suerte que nosotros y os lleváis una grata sorpresa?