Parque Nacional de Ranomafana – el más visitado

El Parque Nacional de Ranomafana fue creado en 1991 y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2007, sin embargo, en 2010 se incluyó en la lista de patrimonios de la humanidad en peligro. Este parque con una extensión de unas 41.600 hectáreas forma parte de las Pluviselvas de Atsinanana y alberga diferentes hábitats en uno, como selva tropical o bosques de bambú, hogar de numerosas especies vegetales y animales entre los cuales se suman 12 especies de lémures: 7 diurnas y 5 nocturnas. Para poder visitarlo, lo mejor es alojarse en el pequeño pueblo homónimo que se encuentra a unos 6 km de distancia de la entrada.

foto parque

El parque se encuentra en el territorio de lxs tanala o lxs que moran en el bosque, que viven de la recolecta de la miel y de cultivar la tierra. Para fertilizarla tienen la costumbre de quemar el terreno… una de las prácticas más comunes y más dañinas de Madagascar, más cuando ésta afecta la fauna y la flora autóctonas. También tenían la costumbre de, tras sepultar a sus difuntxs, erguir un monolito en su honor dentro del territorio del parque, aunque ahora esta práctica está prohibida.

monolito

Los tours se deben hacer siempre en compañía de un/a guía y un/a ayudante (normalmente son lxs ayudantes lxs que buscan los animales) y existe la posibilidad de hacer diferentes rutas desde la más corta, de unas dos horas de duración, hasta las más largas, de hasta varios días. Nosotros empezamos nuestro tour mediano de unas 3-4 horas con fuerzas, aunque poco a poco se avecinó lo peor. Nada más empezar, avisaron de que habían encontrado un lémur del bambú y fuimos corriendo hasta allí, pero para mi sorpresa no fue el pequeño lémur el que me impresionó sino la gran (inmensa) cantidad de turistas que lo perseguían con la finalidad de inmortalizarlo. El pobre lémur no sabía cómo huir más rápido mientras que los hambrientos turistas se apelotonaban y movían los bambús y las ramas para conseguir la mejor foto. Y el lémur consiguió escapar (¡por suerte!) y todxs seguimos nuestro camino como si de una procesión se tratara en busca de un nuevo objetivo. Creo que nunca me había encontrado tantxs turistas en ningún parque que haya visitado hasta ahora. Fue tan impresionante que pensé que si seguíamos así, todxs en grupo, me iba a dar la vuelta y me negaría en ver otro espectáculo como el que acaba de presenciar.

gente

Pero, poco a poco el gran pelotón se fue disgregando y decidí darle una oportunidad, ya que este parque se anuncia como uno de los mejores lugares para ver lémures. El siguiente ser vivo que tuvo la tremenda mala suerte fue un gecko cola de hoja (Uroplatus phantasticus), endémico de la isla de Madagascar, al que un señor casi aplasta al resbalar tras correr para ser el primero en fotografiarlo. Otra vez todxs apelotonadxs haciendo fotos con flash y sin miramiento alguno… La gente que se reunía con cada ser vivo que nos encontrábamos seguía siendo multitud y esto fue una constante durante todo el trayecto.

gecko

Y nuestra suerte no fue a mejor, no… Empezó a llover así sin previo aviso y nosotros que nos habíamos olvidado los chubasqueros… Definitivamente no era nuestro día y rezábamos que durara poco o que no fuera a más, pero no… llovió y llovió y nos mojamos hasta los huesos. Y ya os podéis imaginar que si nosotros estábamos empapados también lo estarían los lémures. Aquí tenéis dos sifacas Milne-Edwards (Propithecus edwardsi) acurrucados para protegerse de la lluvia. Ni que decir que una multitud con sus respectivos tripodes esperaba a que los pobres hicieran el más mínimo movimiento para poder sacarles la preciada foto. Nosotros también esperamos un ratito, pero no tenía sentido. ¡Hasta la lente de la cámara estaba mojada! Lo que os puedo decir es que este sifaca pertenece a la familia Indriidae igual que los sifacas de diadema que vimos en Analamazaotra. Son lémures diurnos de gran tamaño que se encuentran en grave peligro de extinción debido principalmente a la pérdida de hábitat. Como podéis ver no tenemos la mejor foto, pero estaban tan monos que en nuestras mentes (mojadas por la lluvia y congeladas) se transformaron en dos bolitas de helado de chocolate con vainilla (de Madagascar, ¡claro! jajajaja).

sifaca

A pesar de las inclemencias también pudimos ver al lémur grande del bambú (Prolemur simus) miembro de la gran familia Lemuridae, un lémur de color grisáceo que se alimenta exclusivamente de bambú. Este primate se encuentra en peligro crítico de extinción y este parque es uno de los últimos reductos donde se puede ver. De este  lémur desgraciadamente no tengo casi fotos ya que con la lluvia apenas se podían avistar.

lemur bambu

Por suerte el lémur dorado (Hapalemur aureus) también miembro de la familia Lemuridae sí se dejó ver a pesar de la fuerte lluvia. El pobre intentaba alimentarse de bambú bajo la fría lluvia y por suerte esta vez la cámara no nos abandonó. Este lémur es endémico del parque de Ranomafana y también se alimenta de bambú. Igual que su hermano, el lémur grande del bambú, éste también está en grave peligro de extinción.

lemur dorado

Y el último lémur que vimos (4 de 7, ¡no está nada mal!) fue el lémur marrón de frente roja (Eulemur rufifrons). Este primate es folívoro (se alimenta principalmente de hojas, flores, vainas, etc.) e igual que el lémur marrón que conocimos en Analamazaotra no está en peligro de extinción. Una suerte, la verdad, teniendo en cuenta la grave situación de los demás lémures…

lemur marron

Nuestro trayecto por el húmedo y frío bosque a través de sus resbaladizos senderos nos llevó hasta un mirador, pero como podéis ver las nubes estaban tan bajas y tan cargadas que apenas se podría ver nada… Estuvimos esperando un rato a ver si la lluvia amainaba, pero no… Aun así el entorno nos resultó bello y misterioso.

mirador

Llevábamos casi 3 horas de trayecto cuando ya empezamos a sentir frio y como la lluvia seguía sin darnos tregua decidimos abandonar el tour antes de la hora prevista con mucho dolor en el alma, pero con miedo a una hipotermia. Aun así, el parque nos quiso obsequiar con un último descubrimiento: una mariposa nocturna gigante. Su nombre es mariposa cometa (Argema mittrei) y es una de las mariposas más grandes del mundo. Igual que en Analamazaotra, en este parque también se pueden hacer tours nocturnos, pero como llovió durante todo el día y durante toda la noche preferimos entrar en calor y descansar…

mariposa

Y como reflexión final, este parque vale mucho la pena, más si no os pilla la lluvia (o si vais con un buen chubasquero y un buen protector para la cámara…) ya que aquí conviven muchas especies de lémures. Sin embargo, justamente esto lo vuelve un gran atractivo para lxs turistas y en mi opinión se está volviendo insostenible. La multitud de turistas ávidos de fotos se apiñan en los lugares más inverosímiles ahuyentando y molestando constantemente a todo bicho viviente. Creo firmemente que en estos casos se debería limitar el número de turistas más cuando se trata de espacios protegidos en los que los animales deben vivir libres y en tranquilidad sin tener que sufrir un acoso interminable día tras día.

Recomendaciones finales para este parque:

  • Llevad chubasquero, ¡por lo que más queráis!
  • Llevad un buen objetivo ya que los lémures pueden estar muy arriba en las ramas. Tened en cuenta también que en este parque hay una alta humedad y una alta probabilidad de lluvia, por lo que llevad algo para proteger la cámara.
  • En septiembre hacía bastante frío, así que llevaros también ropa de abrigo. Y ni que decir, unas buenas botas de trekking.
  • El nivel del trekking es medio-alto con bastantes subidas y bajadas. Si llueve los caminos se vuelven resbaladizos.
  • El tour nocturno se lleva a cabo a las afueras del parque, por los laterales de la carretera.

Parque Nacional de Isalo – belleza en estado puro

El parque nacional de Isalo fue creado el año 1962 y goza de una extensión de unas 80.000 hectáreas de formaciones geológicas espectaculares que datan del Jurásico. Con unas altitudes de entre 500 y 1300 metros, en él se unen desde escarpadas paredes rocosas, vastos prados y hasta profundos valles que albergan multitud de especies animales y vegetales, muchas de ellas endémicas. Este enclave, que reúne diferentes ecosistemas paradisíacos en uno, se encuentra situado en el territorio de la etnia bara y el pueblo más cercano es Ranohira, al que lo separan unas 4 horas de coche de Toliara.

parque isalo

Para visitar este maravilloso y enorme parque existe la posibilidad de realizar varias excursiones, algunas hasta de varios días, acampando en el parque, y para ello hay que entrar acompañadx obligatoriamente de un/a guía. Nosotros elegimos el tour de 6 horas que une la cascada de las Ninfas (Cascade des Nymphes) con dos piscinas naturales, la Azul (Piscine Bleu) y la Negra (Piscine Noir), que se encuentran a unos 10 km de distancia la una de las otras. En caso que no queráis caminar durante todo el trayecto o no podéis hacerlo por la razón que sea, se puede hacer en coche una parte, siempre hablándolo por adelantado con el/la guía. Por otro lado, al ser un tour tan largo se puede comer dentro del parque en una zona ya preparada con este propósito. Para ello hay dos posibilidades: que os llevéis vosotrxs la comida o bien que os la preparen allí. Si queréis que os la preparen también hay que avisar con un día de antelación. Nosotros preferimos el menú del parque que consistía de ensalada, carne asada a la barbacoa de carbón (pollo o pincho de cebú) y fruta de postre, en nuestro caso, piña. Elegimos el pollo y estaba durísimo, tanto que lo llamamos “pollo deportista” jajajaja.

zona comedor
Zona habilitada para comer

El tour comienza con una fuerte, pero corta subida hasta alcanzar la parte alta. Una vez en la cima, el camino se vuelve más fácil y ofrece unas vistas espectaculares de las paredes rocosas areniscas que seguro que os recordaran al Gran Cañón. Durante este trayecto cuyo destino es la Cascada de las Ninfas se pueden observar diferentes especies de insectos, y de plantas endémicas, aloes, kalanchoes…, entre las cuales la más espectacular es la pata de elefante (Pachypodium rosulatum), un arbusto con una preciosas flores amarillas que a mí me pareció un baobab en miniatura (aunque no tienen nada que ver el uno con el otro).

pata de elefante

Durante este mismo trayecto es posible también adentrarse en la cultura y las tradiciones malgaches. La presencia de tumbas temporales, de tumbas permanentes y de algún que otro ataúd son los primeros indicios de unas tradiciones ligadas a la muerte muy interesantes. El ritual fúnebre de los malgaches recibe el nombre de famadihana y aunque presenta diferencias entre las tribus sí tiene una base común: la exhumación de lxs difuntxs. Este proceso se lleva a cabo unos 5 años después del entierro (según cada tribu) y es un momento de reunión familiar y de gran celebración. Los restos se llevan a casa entre bailes y cánticos, se les cambia la mortaja y se les habla con total normalidad, como si aún estuvieran entre lxs vivxs. Esta celebración puede durar desde dos días y hasta una semana, según el grupo étnico y sus protocolos. Otra característica es que no hay cementerios en Madagascar, no como en el resto del mundo, no. Muchas tribus, como lxs sakalaba, lxs betsileo o lxs merina, entierran a sus difuntxs en tumbas o mausoleos situados en sus propias tierras normalmente en zonas altas y secas a las que el agua no las pueda alcanzar. Lxs betsileo y lxs merina, por ejemplo, lleva a cabo la famadihana cada 3, 5 o 7 años según las posibilidades de cada familia para cambiar los sudarios de lxs difuntxs y también para reunir a toda la familia. Aunque un mausoleo reúne los restos de una familia entera, los huesos de los hombres y las mujeres no pueden mezclarse, excepto si son un matrimonio. Si un/a familiar muere lejos de casa, se le entierra en una tumba provisional hasta que puedan llevarlx a la tumba familiar. Para estos traslados se utilizan los mismos pous pous con los que la gente se desplaza por el país. Una bandera colocada en el lado izquierdo puede indicar que el ataúd está transportado a su tumba, mientas que si ésta está colocada en el lado derecho los huesos son trasladados. El primer día de fiesta, justo antes de sacar los restos, normalmente se sacrifican animales (cebús o cerdos). A diferencia de las otras tribus, lxs sakalaba, que decoran sus tumbas con los cuernos de los cebú sacrificados, exhuman solamente los restos de los miembros de la realeza.

mausoleos
Mausoleos

Y volviendo a lxs bara, la tribu de pastores de cebú que habitan las desérticas llanuras que rodean el parque de Isalo, éstxs consideran que el cuerpo tiene dos almas: una en la carne y otra en los huesos y es por esta razón que tienen dos tumbas, una temporal y una definitiva, permanente. Los restos se depositan en un ataúd de madera o de metal, según el poder adquisitivo de la familia (por lo general los ataúdes de metal son más caros) y se colocan en cuevas naturales (la tumba temporal) hasta que el cuerpo se descomponga por completo. Aproximadamente, tras discurrir 4 o 5 años, los restos son sacados, limpiados y abrillantados con grasa de cebú y son trasladados a la tumba definitiva que, al contrario de la primera, suele estar ubicada en lugares inaccesibles situados a gran altura. A menudo los encargados del entierro deben descolgarse por las laderas de las montañas para acceder a estas tumbas. Una vez en la tumba permanente, los huesos no se vuelven a exhumar. La cueva que acogió temporalmente los restos no se puede volver a usar ya que allí se quedó el alma de la carne y para que quede constancia de ello se dejan los féretros vacíos.

Y acabado este paréntesis cultural, estas creencias ligadas a la muerte, ¿no os recuerdan a las tradiciones y las costumbres de lxs toraja en Sulawesi (Indonesia)?

ataúd
Posiblemente el ataúd más fotografiado.

Siguiendo con nuestro trayecto por el parque, por fin nos encontramos con la Cascada de las Ninfas. Un precioso enclave que no tiene nada que ver con las formaciones rocosas y la sequedad del entorno que habíamos vistos durante el trayecto hasta allí. La cascada parece más bien situada un bosque tropical, un enclave casi paradisíaco. Os podéis bañar en sus aguas frescas o simplemente admirar el paisaje mientras descansáis. Lo que sí os digo es que se llena bastante al reunirse muchos grupos grandes, especialmente de jubiladxs francesxs o alemanxs, así que lo mejor es ir o bien muy temprano antes de que lleguen lxs demás o bien más tarde cuando ya se hayan ido. Nosotros llegábamos justos cuando se iban todxs así que pudimos disfrutar en total tranquilidad.

cascada ninfas
Cascada de las Ninfas

Después del baño, retomamos nuestro camino hasta la zona para comer de la que nos separaban unos 10 km de trayecto a través de una pradera seca y sin apenas sombra. Durante este trayecto conocimos otra tradición bara, esta vez relacionada con los matrimonios. Los jóvenes que desean casarse deben robar un cebú para así demostrar su hombría y su valentía. Además últimamente se ha puesto de moda robar más de un cebú y alimentar así un gran negocio. Los cebús son muy importantes para lxs bara ya que su riqueza se calcula en función de cuántos de estos animales posee un hombre, y es que, además, a cuántos más cebús, más esposas puede uno tener. Por lo tanto, esta costumbre, por todo lo que conlleva, resulta muy peligrosa ya que solo hay dos posibilidades: que consigan robar al animal o que mueran en el intento. Para poder eliminar el rastro de las pisadas normalmente queman la yerba tras su paso, y he aquí el gran problema: el fuego descontrolado llega a expandirse y quemar todo lo que encuentran a su paso, incluso los bosques protegidos del parque nacional, destrozando así el frágil ecosistema ya que estos incendios periódicos limitan la regeneración del bosque y amplían las praderas.

Por lo que nos dijeron hubo un gran incendio dos años antes de nuestra visita y a medida que avanzamos en nuestro itinerario pudimos observar árboles cuyos troncos aún se estaban recuperando de las quemaduras. Pero no fueron solamente los árboles y demás plantas los que sufrieron los daños, sino también los lémures. Los únicos lémures que aún se pueden ver con facilidad son los lémures de cola anillada (Lémur catta), pero solamente en las cercanías de la zona habilitada para comer donde se reúnen para ver si pueden pillar algo de fruta. Está prohibido alimentarlos así que os recomiendo que no lo hagáis. Pero ya os hablaré con más detalle de este hermoso primate que dio vida al rey Julien en la película de Madagascar en el próximo post sobre la Reserva de Anja para no alargar demasiado esta historia.

lémur

Después de comer seguimos con nuestro paseo por el parque hasta alcanzar las dos piscinas naturales. A medida que avanzamos a través del bosque nos fuimos adentrando en un ecosistema mágico, paradisíaco, sacado de cuento. Definitivamente ¡vale muchísimo la pena el paseo! Aquí os dejo aquí algunas fotos, aunque el paisaje al natural es muchísimo más precioso.

piscinas naturales
Trayecto, Piscina Azul y Piscina Negra

Y ya descubiertas finalmente las dos piscinas naturales, acabó nuestro itinerario por el parque. Esta experiencia nos llevó casi todo el día, pero la aventura no acabó aquí. Antes del atardecer nos dirigimos a la ventana de Isalo,  un agujero en una pared de roca a través del cual se puede ver como el sol va bajando para finalmente esconderse tras el horizonte. Este enclave se encuentra a unos 10 km de Ranohira, a las afueras del  parque nacional, y el paisaje que lo rodea es magnífico, lo único malo es la cantidad de gente que se acumula con el mismo propósito. Al final eso de “inmortalizar el momento para siempre” acaba siendo una batalla campal de cámaras y brazos que se olvidan de disfrutar de ese momento tan bellamente inmortalizado. Nosotros nos dimos por vencidos en esta batalla y nos contentamos con una foto hecha antes de que llegara la gente y una cuando ya se fueron todos, y disfrutamos sentados en un lateral de una preciosa puesta de sol.

ventana de isalo
Ventana de Isalo: antes de la puesta de sol, durante y después de que se haya marchado la gente.

Y ahora sí que ya se ha acabado. Definitivamente fue un día aprovechado al máximo en el que nos deleitamos con paisajes increíbles, unas piscinas naturales paradisíacas y, además, aprendimos un montón sobre la cultura bara. En conclusión, si vuestra intención es ver muchos lémures, este parque no es la mejor opción ya que debido a los incendios constantes éstos se adentran cada vez más en lugares inaccesibles, sin embargo por la belleza de sus paisajes es una parada, en nuestra opinión, imprescindible.

Recomendaciones finales para este parque:

  • En esta zona hace un calor tremendo, a diferencia de la reserva de Analamazaotra y del parque de Ranomafana donde pasamos frío. Así que no os olvidéis de la crema solar, un sombrero para protegeros del sol y mucha agua.
  • Aunque el trayecto por lo general es llano, en algunos tramos presenta cierta dificultad.
  • Dado que es posible bañarse en las piscinas naturales, llevaros también el bañador y una toalla de secado rápido. Por favor, tened cuidado con la crema solar y el antimosquitos para no contaminar el agua del parque.
  • Ni que decir que os llevéis zapato cómodo para la caminata.
  • Por último, pero no menos importante, muchas ganas de conocer y disfrutar.
  • Y una curiosidad a tener en cuenta: los lugares u objetos que se considera que tienen «alma» no se puede señalar con el dedo (tumbas, baobabs sagrados, etc).

El primer encuentro con los lémures en Analamazaotra

La reserva de Analamazaotra es un área protegida contigua al Parque Nacional de Andasibe-Mantadia y consta de unas 710 hectáreas de bosque reforestado por la comunidad local con plantas autóctonas. En ella viven diferentes especies de lémures entre las cuales se encuentran el indri (Indri indri), el lémur de mayor tamaño, y el lémur ratón (Microcebus), el más pequeño de los lémures e incluso uno de los primates más pequeños junto al tarsero y al tití pigmeo. Los lémures comparten su hábitat con camaleones, geckos, serpientes, aves, insectos y muchos más. Para visitar este sitio hay que desplazarse hasta la ciudad de Andasibe, una ciudad con un marcado aire francés, un fantasma que recuerda a la época colonial.

andasibe

Volviendo a lo que nos ocupa, la reserva se puede visitar a cualquier hora del día, pero se recomienda acudir por la mañana temprano cuando los lémures están más activos. Se accede siempre acompañadxs por un/a guía y existe la posibilidad de realizar tres itinerarios: uno corto (Indri 1), uno mediano (Indri 2) y uno largo (Circuit Aventure). Nosotros hicimos el circuito mediano que dura unas 4 horas y el nivel del trekking es medio-fácil, con un cierto desnivel.

trekking

Nada más empezar, ya nos encontramos con una boa arborícola de Madagascar (Sanzinia madagascariensis), algunos insectos, como los escarabajos jirafa, y algunos pájaros, pero el canto de los indris nos hacía impacientarnos y querer llegar cuanto antes hasta ellos.

diurnas

Ya los habíamos escuchado desde el hotel y nos moríamos de ganas por conocer por fin al lémur más grande que actualmente existe y el primer encuentro con una pequeña familia resultó un poco agridulce porque estaban muy arriba en los árboles. A penas los podíamos ver y con la cámara tampoco tuvimos demasiada suerte ya que con la humedad excesiva que hacía (había llovido toda la noche) la lente se empañaba constantemente. Eso sí, disfrutamos un montón de sus sonidos. Poco después nos encontramos con otra familia que sí se acercó y fue un momento maravilloso. Según cuentan, lxs betsimisaraka consideran que los indris, o babakoto (abuelo) como los nombran, son los padres de los humanos y es tabú o fady matarlos.

indri 1

Dicho esto, los indris pertenecen a la familia Indriidae, son diurnos, folívoros (se alimentan principalmente de hojas, brotes y algunas frutas) y monógamos. Una característica de estos primates es que no tienen cola, a diferencia de otras especies de lémures de la isla. Y aunque viven en pequeñas familias, necesitan un amplio territorio para poder vivir, y es justamente por la rápida pérdida de su hábitat, a causa de la desforestación y de los incendios, que es uno los 25 primates en mayor peligro de desaparecer. Una pena…

indri 2

Los siguientes lémures que nos encontramos fueron los sifaca de diadema (Propithecus diadema). Los vimos fugazmente. Definitivamente nuestra presencia no les interesó lo más mínimo y siguieron con su ruta y su rutina. Estos lémures también pertenece a la familia Indriidae, como los indri, y guardan muchos parecido con éstos, como por ejemplo que tampoco tienen cola y son también lémures de gran tamaño, siendo estos en particular, los más grandes de entre las diferentes especies de sifacas. Se alimentan de flores, fruta madura y brotes tiernos y viven en un mismo grupo varios machos y varias hembras con sus crías. Este precioso lémur también se encuentra en grave peligro de extinción a causa de la pérdida de los bosques en los que habita…

sifaca

Retomamos nuestra travesía y definitivamente fue un día de suerte ya que pudimos ver otras dos especies de lémures: el lémur gris del bambú y el lémur marrón común. El lémur gris del bambú (Hapalemur griseus) pertenece a la gran familia Lemuridae y se alimenta principalmente de bambú. Si os preguntáis de qué se alimentaba este pequeño lémur antes de que llegara el bambú desde China, os puedo decir que hay una especie de bambú endémica de Madagascar (Cathariostachys madagascariensis), que es la principal fuente de alimentación tanto de este lémur como del lémur dorado (Hapalemur aureus) que tuvimos el placer de conocer en el Parque Nacional de Ranomafana. Pero esta aventura es otra historia que os contaré más adelante.

lemur bambu

Y ya, justo cuando estábamos a punto de salir del parque, fue cuando conocimos al lémur marrón común (Eulemur fulvus). Este lémur pertenece también a la familia Lemuridae y es uno de los pocos lémures que no está en peligro de extinción. Es más, ha sido introducido, y prospera, en dos otras islas: Comoras y Mayotte. Fue un momento maravilloso ya que una mamá con una pequeñísima cría se alejó del grupo y bajó hasta donde estábamos nosotros. No os puedo ni describir lo que disfrutamos de su presencia. Vamos, que estaba tan guapa y se encontraba tan cerca que le hicimos un book.

lemur marron

Y ya nos despedimos de este parque con la bonita vista del lago con sus nenúfares y una sonrisa de oreja a oreja, porque definitivamente fue una experiencia increíble.

lago

Pero ¡oye! que la historia no acaba aquí, pues también hay la opción de hacer un tour nocturno y probar suerte para ver al lémur ratón, el lémur más pequeño de todos. ¿Por qué no? Y bien, el tour transcurre principalmente en los laterales de la carretera y dura aproximadamente una hora. En nuestro caso nos adentramos también en el jardín de las orquídeas donde pudimos ver unos cuantos camaleones y alguna rana, pero principalmente se siguen los dos laterales de la carretera en los lindes del parque nacional al que está prohibido entrar por la noche.

nocturnas

Y, sí, la suerte no se nos acabó y pudimos ver al microcebus, un lémur nocturno, solitario y que se alimenta de insectos, fruta y néctar de flores. Sin embargo, este pobre primate también se quedó ciego con los flashes de las cámaras de los turistas, igual que le pasó al pobre tarsero en Sulawesi, a los que se añadieron también las luces de las linternas de los guías. Por favor, no hagáis fotos con flash a los lémures. Ya sé que las fotos no salen tan estupendas pero tenéis que pensar en su bienestar.

microcebus

Y ahora sí que finaliza este relato y con ello solo puedo decir que disfrutamos un montón de la naturaleza y de los lémures y que esta reserva se convirtió en uno de nuestros lugares favoritos de  Madagascar.

Y como recomendaciones finales:

  • En septiembre, cuando fuimos nosotros, hace bastante frío por lo que os recomiendo que os llevéis ropa de abrigo.
  • Para el trekking, llevad pantalón largo y blusa con manga larga para protegeros de las sanguijuelas. Esta vez nosotros salimos ilesos, pero nunca se sabe. También unas buenas botas.
  • Llevad una buena cámara, pero tened en cuenta que hace mucha humedad y se puede empañar la lente. Tanta humedad me recordó a nuestra aventura por el bosque de Budongo en Uganda cuando conocimos a los inquietos chimpancés de los que disfruté un montón pero de los que no tengo apenas fotos porque la cámara no pasaba por su mejor momento. No se puede tener todo…
  • Llevad una linterna por si queréis hacer algún tour nocturno. Prismáticos, opcional, pero pueden ayudar si los lémures no se acercan.
  • Supongo que no hace falta decir de llevar agua o ponerse antimosquitos.
  • ¡Y no os olvidéis de las ganas de conocer y disfrutar!

Gastronomía malgache

La gastronomía malgache se caracteriza principalmente por ser una cocina influida por todas las poblaciones que han pasado por la isla, desde indonesixs, bantús, árabes, chinxs y hasta francesxs. También se distingue por un uso exquisito de las especias (jengibre fresco, vainilla, guindillas, curry, comino…), de la miel y de la leche de coco que confieren un sabor especial a estos platos. La base de la alimentación es el arroz (vary), y es que los malgaches se identifican por comer arroz ¡tres veces al día! A este cereal se le suman las verduras, los pescados y las principales carnes (henan): el pollo (akoho), el cerdo (kisoa) y el cebú (zebu).

marisco

Lo primero que hay que tener en cuenta al probar la comida de Madagascar es que las condiciones higiénicas no siempre son las deseadas y si no queréis sufrir la famosa “diarrea del viajero” os recomiendo que cuidéis un poco la elección de los sitios donde vayáis a comer. También hay que tener en cuenta que las carnes muchas veces pueden resultar duras como la suela de un zapato y por eso, otro consejo que os doy, es que, siempre que podáis, evitéis la carne frita o asada y elijáis, dentro de lo posible, los guisos. De guisos los hay de muchos tipos y siempre son una apuesta segura. Normalmente, para acompañarlos, se pueden elegir una o dos guarniciones: arroz, verduras o patatas fritas, salteadas o asadas. Aquí os dejo algunas ideas de guisos que podáis probar:

guisos
Pollo con salsa de vainilla y café; pollo con bambú; Jimbalaya; cebú con salsa de pimienta verde; cerdo con salsa de miel y piña; guiso de cebú.

Sin embargo, y a modo de lotería, os recomiendo que probéis los pinchos de cebú (mosakiky o masikita), ya sean en restaurantes como en los puestos callejeros. Si tenéis suerte y la carne no está dura, son un manjar excepcional.

pinchos
Pincho de cebú (izquierda) y pincho de joroba de cebú (derecha). El pincho de joroba lo encontraréis solamente en puestos callejeros y es una verdadera delicia. No podréis parar de pedir más y más.

Un lugar especial también lo ocupan los platos considerados “típicamente malgaches”. Estos platos van casi siempre acompañados de arroz y de un platito de encurtidos con mucho jengibre fresco y muchas veces se mezclan las carnes con pescados o mariscos. Unos ejemplos de estos platos son:

platos malgaches
Cerdo con alubias; pollo con salsa malgache (tomates, pimientos y cilantro); sopa de noodles con gambas de río, pollo, cerdo y cebú coronada por un huevo frito; cerdo con unas verduras parecidas a los berros (bredes mafana); y una cazuela de mariscos con salsa de queso.

Si viajáis a la zona costera no podéis perderos los pescados y los mariscos, siempre súper frescos y muchas veces recién pescados.

mariscos
Pincho de gambas; gambas con salsa de curry; cangrejo al curry; pescado asado; y, por supuesto, langosta.

Como postres, podéis pedir creps o gofres (con fruta, chocolate, miel, etc.), pero también algo típico: la koba (kobandravina, koba akondro), una mezcla de harina de arroz con plátano machacado envuelta en hoja de plátano y hecha al vapor. En los mercados la podéis encontrar en largos “tubos” envueltos en hojas de plátanos, con un color rojo tirando a marrón por llevar, además, azúcar moreno y cacahuetes. En ese caso se vende a corte y no en paquetitos individuales.

koba

Pero lo más común es que encontréis fruta: fruta flambeada con especias, ensaladas de fruta con o sin yogur… Una mención especial se merece la fruta fresca ya que se puede disfrutar de muchos tipos, desde la más común (para nosotros, ¡claro!), como la piña, el mango, el coco, los plátanos…, hasta la más exótica como lichis, tamarindo, gayaba, azufaifo o jojoba, tocos (tapia)… todas ellas cultivadas en Madagascar pero originarias de diferentes partes del mundo. Sin embargo, la fruta más auténtica (y autóctona) que podréis probar en Madagascar es el fruto del baobab. Lo podéis probar fresco, en zumo e incluso en mermelada. La fruta, en mi opinión, se asemeja a la fruta de cacao ya que dentro de la cascara dura se encuentran las semillas envueltas por una pulpa blanca de un sabor entre el limón y el tamarindo, un tanto ácida y dulzona a la vez.

fruta baobab

Y dicho esto, por favor, por favor, no me confundáis la fruta del árbol de la Jaca (Jack fruit) con el durian!!! No me hagáis esto, que me da un jamacuco! ¡¡¡No son lo mismo!!!

El durian es la fruta más apestosa del mundo y es considerada un manjar en Asia. Su nombre significa “fruta espinosa” por las protuberancias que presenta. Puede alcanzar unos 30 cm de largo y 15 de ancho y pesar entre 1 y 3 kg. Su interior tiene un color amarillo pálido y su olor y sabor, a mí personalmente, me recuerdan a la cebolla podrida. Las nueve especies de durian comestibles se cultivan solamente en el sudeste asiático, aunque es nativo de Malasia, Indonesia y Brunei. Nosotros lo probamos tanto en Malasia como en Singapur y os aseguro que no hay durians en Madagascar.

durian
Durian en mercados de Indonesia

Por otro lado, el árbol de la Jaca (Jack tree, yaca) también es originario de Indonesia. De hecho, si recordáis, lxs toraja (Sulawesi, Indonesia) enterraban lxs bebés fallecidos antes de que les salieran los dientes en el tronco de un Jack tree. Actualmente se encuentra incluso en Sudamérica y África (ya lo habíamos probado en Uganda) y su sabor es dulce, ligeramente ácido. Sin mal olor y sin mal sabor como en el caso del durian. El fruto tiene un gran tamaño que alcanza entre 25-100 cm de largo y 20-25 de ancho y puede llegar a pesar entre 30-50 kg.

jack fuit

Espero que podáis observar las diferencias con las fotos que os pongo, si no, en internet seguro que encontráis muchas más. Y si aun así no os habéis convencido, os recomiendo que las probéis y así seguro que notaréis la diferencia.

Y ya para finalizar, la última recomendación que os hago es que acabéis los ágapes con un chupito de cualquier digestivo malgache. Entiéndase por digestivo algún tipo de alcohol. El más típico es el ron, que lo podéis encontrar tal cual o en mezclas con fruta (lichis, piña, etc.) o con especias (canela, jengibre, etc.). En este caso recibe el nombre de  rhum arrangé.

digestivos
Ron con canela, ron con jengibre y limoncello

Sí, sí, lo estáis viendo bien. Es un biberón que ha adquirido una nueva vida: ¡ha cambiado la leche por ron con jengibre! jajaja

Y, como siempre os digo, atreveros a probar nuevos platos porque ¡no os arrepentiréis! Mazotoa homana!

Recomendaciones de viaje – Madagascar

Madagascar es la mayor isla de África y la cuarta más grande del mundo y está situada en el océano Índico al sureste del continente africano del que la separa el canal de Mozambique. Pese a encontrase tan cerca de África, los primeros en habitar esta isla fueron lxs indonesixs allá por el siglo IV. Les siguieron posteriores migraciones bantúes, persas y árabes, y, siglos después, por ella pasaron también portuguesxs, españolxs, inglesxs y francesxs.

Idioma oficial: malgache y francés.

Visado: se tramita directamente en el aeropuerto de Antananarivo y tiene un coste de 35 euros (precio septiembre 2019) para estancias inferiores a los 30 días. Las únicas condiciones son tener vuelo de vuelta y que el pasaporte tenga un mínimo de 6 meses de validez. Resulta “interesante” ver cómo para un solo visado el pasaporte ha de pasar por ¡18 manos!

Tiempo: Época lluviosa de noviembre a abril. En septiembre cuando fuimos nosotros nos encontramos con diferencias entre el norte (frío) y el sur (caluroso).

Vacunas: la vacuna de la fiebre amarilla es obligatoria si se proviene de alguna zona afectada y se recomiendan las siguientes: tétanus-difteria, fiebre tifoidea, cólera, poliomielitis, tuberculosis y rabia… Se recomienda su vacunación con un mínimo de 4-6 semanas antes de viajar. Para más detalles, hay que hacer una visita al Centro de Enfermedades Tropicales.

  • Nada más llegar al aeropuerto nos tomaron la temperatura para asegurarse que no teníamos fiebre, por el posible contagio con fiebre amarilla, principalmente.

Malaria: se recomienda la profilaxis contra la malaria. Recomendamos acudir al Centro de Enfermedades Tropicales de vuestra ciudad para más información.

Moneda: el ariary (ARY). Un euro equivale a 4121 ARY (cambio septiembre 2019).

Dinero: el mejor sitio, con diferencia, para cambiar dinero es el aeropuerto de Antananarivo.

Enchufe: tipo europeo, por lo tanto no hace falta un adaptador.

Regalos y souvenirs:

  • Está prohibido llevarse especies protegidas (plantas, animales, o cualquier producto derivado).
  • En el caso de la preciada vainilla de Madagascar, solamente se pueden transportar hasta 2 kg por persona (hay que declararlo).
  • En cuanto a la artesanía de madera, hay que conservar todas facturas emitidas por lxs artesanxs ya que hay maderas que son protegidas (ébano, palisandro o madera rosa) y no deben provenir de tala ilegal.
  • Sin embargo, hay multitud de regalos y recuerdos que se pueden traer sin contener maderas o especies protegidas, como pueden ser juguetes e imanes hechos con materiales reciclados, bordados a mano, miel, objetos de aluminio, objetos de cuerno de cebú, etc, etc.

Consejos varios:

  • Bebed siempre agua embotellada.
  • Dormid siempre con mosquitera. También nos hemos encontrado con algunos hoteles que tenían aparatos eléctricos anti-mosquitos.
  • Mucho ojo con los sitios para comer si no queréis sufrir una gastroenteritis.
  • Cada sitio es diferente, así que si encontráis algo que os interese aprovechad el momento porque, a no ser que volváis a pasar de nuevo por el mismo sitio, es posible que no lo volváis a encontrar. Con esto me refiero tanto a souvenirs, comidas o simplemente paisajes.
  • En nuestra opinión, lo mejor es viajar por Madagascar en coche con conductor. Exceptuando las vías principales, los caminos están muy mal señalizados y los conductores locales se conocen bien los trayectos. Además hay pocas gasolineras y muchos, muchos km en los que no hay absolutamente nada. Además las carreteras no siempre están en buen estado y se atraviesan pueblos con gente, niños, animales y miles de obstáculos más.
  • Hay que armarse de paciencia. En Madagascar todo funciona mora-mora, o sea despacio y sin prisas.

¿Qué llevar?

Aquí tenéis una lista con las cosas que nosotros consideramos que son necesarias:

  • Antimosquitos y protector solar
  • Botas y sandalias de trekking.
  • Para la zona costera (en nuestro caso, el Parque Nacional de IsaloMorondava, Belo sur Mer e Ifaty): Chanclas y bañador. Gafas de sol y sombrero.
  • Para las tierras altas (en nuestro caso, Antananarivo, Andasibe, Antsirabe y alrededores): Ropa de abrigo y chubasquero.
  • Linternas frontales y/o de mano, en caso que queráis hacer algún tour nocturno.
  • Prismáticos.
  • Batería externa (opcional). Algunos hoteles se quedaban sin luz por la noche.
  • Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antinflamatorio, antiestamínico, biodramina, ibuprofeno, almax…
  • Sin olvidar ¡¡la cámara de fotos!! Con el mejor zoom posible para poder retratar mejor a los adorables animales.
  • Y sobre todo: muchas ganas de conocer, aprender y disfrutar.

I like to move it, move it, Madagascar!

Este año la elección del “gran” viaje ha resultado ser un pelín complicada ya gran parte de nuestros días de vacaciones disponibles se vieron reducidos por el viaje a París que hicimos en enero para celebrar nuestro 13º aniversario juntos y también por asistir a un congreso en Oporto (Portugal). Aun así nos quedaban 15 días valiosos en septiembre, y tras barajar muchas opciones, hemos decidido volver a nuestro continente favorito, África. Sí, después de Kenia, Marruecos, Egipto, Uganda y Ruanda, ¡volvemos! Volvemos a ese continente que nos enamoró para siempre la primera vez que lo visitamos. Kenia nos descubrió su gran naturaleza y Uganda y Ruanda, la última vez que pisamos el continente, años después, nos enseñaron que África no es solamente naturaleza sino también sonrisas, amabilidad, cariño… Sí, sonrisas, porque al fin y al cabo la felicidad no se mide en la cantidad de bienes materiales que unx tiene. Nunca borraremos de nuestras mentes la multitud de niñxs persiguiéndonos con una gran sonrisa al son de “how are you, muzungu?”. “Muzungu” que viene a decir “blanco” en bantú. Como anécdota, siempre recordaremos el momento en el que una niña se acercó a Xavi con gran curiosidad, le olió y luego le dio un lengüetazo en la mano. Con el sol de justicia que hacía ese día y con la facilidad que tiene Xavi en sudar, la pobre debió de pensar que lxs blancxs ¡olemos y sabemos horrible! jajajajaja Una experiencia como muchas tantas que llegan a pasar cuando viajas… Pero, ¡basta de recuerdos! porque este año nos esperará un nuevo viaje, una nueva experiencia, que más no, esperamos que nos impresione como lo hicieron ya las anteriores inmersiones en esas tierras tan fascinantes!

Y este año volvemos, pero esta vez para visitar la isla más grande del continente y la cuarta más grande del mundo después de Groenlandia, Nueva Guinea y Borneo (considerando Australia como un continente). Sí, lo habéis adivinado, viajaremos a ¡Madagascar! Esa isla tan famosa tanto por los preciados lémures, como por sus baobabs, por sus camaleones, y como no, por ser la isla del rey Julien XD.

En este viaje nos vuelve a acompañar mi hermana que de África solamente visitó (con nosotros también) Marruecos y Egipto. E igual que en la mayoría de viajes que hacemos, nuestra intención es visitar el máximo de parques naturales posibles y ver y disfrutar al máximo de la naturaleza y de la fauna local. Desde el principio teníamos en mente visitar la famosísima avenida de los baobabs, los parques de Analamazaotra, Isalo y Ranomafana y la reserva de Anja, ya que nuestro principal objetivo son los lémures, esos primates estrepsirrinos endémicos de esta isla.

Para poder llevar a cabo esta gran aventura hemos decidido contactar con una guía (itinerario libre con coche y conductor), ya que según nos han explicado los traslados por la isla pueden ser muy difíciles en transporte público, y, como disponemos de pocos días y grandes planes, hemos considerado que esta sería la mejor opción. Y bien, después de explicarle nuestras intenciones, nos dijo que era factible visitar todo lo que queríamos en nuestros limitados días. ¡Es más! nos recomendó dos reservas privadas: de Peyrieras y de Vakona (que aceptamos porque tenían buenas opiniones en internet, pero que esperamos que no sean un fiasco…), e incluso un par de días en la playa. Los días en la playa se hacen necesarios (aunque no sean una prioridad para nosotros) para una mejor logística al hacer el itinerario circular. De esta manera no perderemos tanto tiempo en los traslados, que ya nos ha informado que serán laaargoooss y tediosos.

Y, finalmente, así quedó perfilado el itinerario:

Logística del viaje

Como en las anteriores presentaciones ya incluía un párrafo dedicado a la logística del viaje, aquí está. Aunque en esta ocasión no puedo aportar mucha información más allá de que hay vuelos directos a Antananarivo desde París (por algo la isla fue colonia francesa…).

En cualquier caso, os dejaré más detalles de cada lugar en las crónicas. ¡No os las perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

París gratis (o casi)

París no es precisamente una ciudad barata, pero, aunque parezca imposible, ofrece multitud de opciones para todos los bolsillos. Aquí he recogido algunas de las experiencias gratuitas (o ¡casi!) para poder disfrutar de esta ciudad sin dejarse un riñón en el intento. ¡Allá vamos!

Torre Eiffel. No hace falta pagar para disfrutar del gran símbolo de París. Es posible ver la torre tanto de día como de noche desde los dos parques, Champ de Mars y Trocadero, pero también se puede acceder al recinto cerrado. Para poder “tocar” la torre basta con pasar los controles de seguridad. Eso sí, para subir, sí que hay que pagar.

eiffel

Notre Dame.  Disfrutar de esta impresionante catedral gótica ¡no tiene precio!

notre dame

Catedrales e iglesias. De hecho, hay muchas catedrales e iglesias con magníficos interiores que se pueden visitar ¡gratuitamente! Aprovechad para entrar en las que os encontréis en vuestro camino porque seguro que os sorprenderán. Así es como yo descubrí la iglesia de Saint-Séverin que me dejó impresionada. Puede que también influyera el hecho que entramos al atardecer y la baja luz le deba un aire de lo más interesante.

saint severin foto

Cementerios. Otra experiencia gratuita que no os podéis perder y de la que ya os hablé en París de las tinieblas es la de visitar alguno de los cementerios que hay en París. Los cementerios de Père Lachaise, Montparnasse o Montmartre son los más conocidos (¡y de los más visitados!).

cementerio

Parques. París tiene muchos parques y espacios verdes que ofrecen al/la visitante un plácido paseo y hasta una opción de un romántico picnic. Uno de nuestros preferidos, como ya os dije en París romántico, es el pequeño y oculto parque del Hotel Sully.

parque sully

Dar largos paseos de día y de noche por los barrios de París. Disfrutar de las vistas y de la vida parisina también es una opción gratuita. Barrio Latino, Barrio Judío, Le Marais, Saint Germain, Montmatre…  ¡No hay nada que te haga aprender más de una ciudad y de sus gentes que pasear!

paseo

Disfrutar de las vistas de la ciudad desde la Basílica del Sagrado Corazón. De impresionantes vistas de la ciudad se puede disfrutar desde la Torre Eiffel, desde el Arco de Triunfo…, pero las vistas que ofrece la parte alta de Montmatre son gratuitas. Lo malo es que no se puede disfrutar de la vista a la Torre Eiffel como es debido… No se puede tener todo…

vistas

El Muro de los je t’aime. Esta es otra opción de la que ya os hablé en París romántico, pero es que disfrutar del amor precisamente en la ciudad del amor tampoco tiene precio.

muro

Los Champ Elysees. Un paseo tanto por los campos Elíseos como por las dos plazas que los franquean, la plaza de la Concorde y la del Arco de Triunfo, se puede disfrutar sin gastar dinero (¡siempre y cuando no os sintáis atraídos por comprar en las tiendas de lujo!).

champs

Cruzar el Sena de un lado al otro por cualquiera de los muchos puentes que tiene París. El Puente Nuevo (el puente más antiguo de la ciudad y el más largo (232m)) o el Puente de las Artes (también conocido como el puente del amor) son dos de los más codiciados, pero hay suficientes como para elegir vuestro favorito.

puentes

La calle más estrecha de París. La rue du chat qui pêche es la calle más estrecha de París, aunque puedo decir que también es la más falta de glamour… Como curiosidad os diré que el nombre de la calle “del gato que pesca” se debe a una antigua leyenda que cuenta que allí vivía un alquimista que sin tener tiempo de nada, enseñó a su gato a pescar por él.

calle

La torre del reloj (tour de l’horologe). Este reloj, encargado por el rey Carlos V, se instaló en 1370 y fue el primer reloj público de París.

reloj

La Tour de Saint Jacques. Se trata de un campanario de estilo gótico de 52 metros de altura, el último remanente de la gran catedral de Saint Jacques construida entre 1509 y 1523 y destruida durante la revolución francesa. Es el punto de reunión y de partida de los peregrinos que emprenden el camino de Santiago.

jacques

Km 0. En la Place du Parvis Notre Dame, justo en frente de la catedral gótica, se encuentra el km 0, una estrella de bronce que señala la ubicación exacta del Point Zéro des Routes de France. ¡Ojo! Si vais en Navidades no lo podréis ver porque colocan, justamente en este punto, el gran árbol de Navidad.

km 0

La Estatua de la Libertad de París. ¿A que no sabíais que hay una Estatua de la Libertad en París? ¡Pues sí la hay! De hecho Nueva York y París no son ni de lejos las únicas ciudades que tienen una estatua de la libertad: ¡hay otras 26! Argentina, Austria, Alemania, Italia, Japón, China, Vietnam… son algunos de los países afortunados. Como ya sabréis, la conocidísima y gran Estatua de la Libertad de Nueva York fue un regalo de Francia a Estados Unidos al celebrar sus 100 años de la independencia. Y a su vez, Estados Unidos le regaló al pueblo francés otra 4 veces más pequeña por el centenario de la revolución francesa, que ahora se encuentra en la Îlle aux Cygnes (isla de los Cisnes).

estatua

Visitar la librería más antigua de habla inglesa de París: Shakespeare and Company. ¡Una verdadera maravilla!

libreria

Cazar marcianitos. Una actividad que nos divirtió muchísimo en París fue la de ¡cazar marcianitos! ¡Nos lo pasamos bomba! Más de 15.000 marcianitos pixelados hechos a base de pequeños azulejos de colores y adheridos sobre edificios, puentes, esculturas, obra de un artista francés anónimo, invadieron París. Si vais bien atentxs podréis encontrarlos en los lugares menos esperados. ¿Cuántos encontrarás tú?

marcianitos

Tour gratuito por París. Esta es una de las opciones gratis pero no, ya que aunque se presenten como gratuitos sí hay que pagar la voluntad. Aun así son una opción barata de conocer y aprender más sobre la ciudad.

tour

Y como de experiencias culinarias gratuitas hay pocas, os invitó a probar una crêp, un vino caliente (vin chaud) o un apéritif, de los que os hablé en París gourmet. Aunque para comer barato podemos recomendar las boulangerie: bocadillos, pizza, fougasse… Las opciones son muy variadas. Nosotros probamos varios bocadillos y ¡nos encantaron! Nuestro favorito: el de pollo. Pan de baguete súper crujiente y el pollo súper jugoso. Lo que tenéis que tener en cuenta es que en el caso de las boulangerie que tienen mesas en su interior, el precio es más barato si coméis allí que si el bocadillo es para llevar.

bocadillo

Estas son solamente algunas de las opciones gratuitas o casi de las que podréis disfrutar en París y estoy segura que conseguiréis configurar un viaje a esta preciosa ciudad adaptado a vuestros gustos, necesidades y bolsillos. ¡Animaros a viajar, que os cambiará la vida!

París de las tinieblas

Nunca me ha gustado seguir los imprescindibles para visitar en cualquier lugar o ciudad. Creo que cada uno tiene sus propios gustos e intereses y que hay mil y un itinerarios para cada persona, pareja, familia o grupo. En esta crónica os voy a proponer un trayecto por París un tanto diferente. Lo he llamado París de las tinieblas porque todas las visitas tienen que ver con el misterio, la oscuridad, los eventos históricos o la muerte, todas ellas relacionadas con la ciudad de las luces. Precisamente, París recibe también el sobrenombre de la ciudad de la luz (Ville Lumière) por adoptar el alumbrado público con lámparas de aceite y antorchas durante el siglo XVII debido a la alta inseguridad durante la noche. Posteriormente este nombre se amplió al ser considerada como centro de las artes y de la educación. ¡Empecemos!

Espectacular Moulin Rouge. Este cabaret parisino fue construido en 1889 y fue el emblema del erotismo de su época. Muchos célebres artistas, como Henri Toluse-Lautrec o Auguste Renoir, entre otros, encontraron en este lugar su inspiración. Se realizan tres actuaciones diarias los 365 días al año y en el momento de la reserva (a través de su página oficial) se puede escoger la opción con comida/cena o simplemente con una copa de cava. No es necesario ir de etiqueta pero sí se pide vestir de manera formal (nada de bermudas, chanclas, etc.).

moulin

Visitar alguno (o todos) de los cementerios más famosos de París: el cementerio de Père Lachaise, el más grande de París y uno de los más conocidos del mundo, el cementerio de Montparnasse o el cementerio de Montmartre. Además de que podréis encontrar algunas tumbas de celebridades, lo más interesante son las trabajadas decoraciones de estas.

cementerio

Tour gratuito nocturno que explique los misterios y las leyendas del centro de Paris. Detalles de la catedral de Notre Dame, leyendas de la ciudad y apuntes históricos desconocidos os descubrirán una nueva faceta de París. Aunque el tour se presente como “gratuito”, sí que hay que pagar una propina, según el criterio de cada cual.

tour gratis

Catedral de Notre Dame. Esta catedral de estilo gótico ubicada en la Île de la Cité, donde la leyenda del jorobado de Notre Dame, Quasimodo, cobró vida de la mano de Víctor Hugo, empezó a construirse el año 1163 y fue finalizada a principios del siglo XIV. Entra en la categoría de las tinieblas justamente por sus gárgolas, esos monstruos carismáticos que protegieron la catedral desde sus inicios y velaron siempre por París.

gargola

Las catacumbas de París. Una red de más de 300 km de túneles utilizados en un inicio como canteras de piedra caliza, se transformaron en un osario a finales del siglo XVIII debido a la falta de salubridad de los cementerios. En un principio los huesos se depositaron de manera desordenada al ser simplemente lanzados por un antiguo pozo de explotación de la cantera. No fue esta 1810 cuando Héricart de Thury decidió ordenar las osamentas, disponiendo los huesos largos y los cráneos de forma decorativa. El túnel abierto al público mide 1,5 km de largo y para llegar hay que bajar unos 130 escalones que se corresponden a unos 20 metros bajo tierra. Con la entrada normal se accede sin guía, pero no os preocupéis que no tiene pérdida.

catacumbas

Se puede comprar una entrada combinada de las catacumbas con la Cripta Arqueológica (Crypte Archéologique), que se encuentra delante de la catedral de Notre Dame. La cripta es una muestra de la antigua ciudad romana de Lutencia, ubicada en la Île de la Cité y rodeada por el río Sena.

cripta

La plaza del Ayuntamiento de París (Hôtel de Ville). Durante el Antiguo Régimen servía para ejecuciones públicas. Aquí se llevaron a cabo decapitaciones y descuartizaciones y se quemaron vivas las acusadas de brujería.

ayuntamiento

La Conciergerie. El Museo de la Conserjería, un antiguo palacio real sede de la monarquía francesa entre los siglos X y XIV reconvertido en una prisión durante la Revolución Francesa de la que muy pocos salieron con la cabeza sobre los hombros. Actualmente alberga el Palacio de Justicia. Hay la posibilidad de comprar una entrada combinada con la Sainte Chapelle.

justicia

La Sainte Chapelle, también conocida como la capilla real de la Île de la Cité, es una iglesia gótica con dos capillas sobrepuestas, con altos vitrales de dos metros de alto, una joya de la arquitectura gótica. Fue construida para albergar las reliquias adquiridas por el rey Luis IX de Francia. La capilla inferior albergaba a  la gente común, mientras que la superior era destinada a la corte del rey.

saint severin

El Panthéon. El Panteón de los Franceses Ilustres, como se le conoce, fue el primer monumento de París de estilo neoclásico, construido entre 1764 y 1790. Utilizado tanto con fines religiosos como patrióticos, en su interior se encuentran enterrados personajes famosos franceses, como lo son Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Jean Monet y muchos otros. Lo sorprendente es que solamente tres mujeres están enterradas aquí, una de ellas siendo Marie Curie, premio Nobel en Física y Química por sus descubrimientos.

partenon

El Palacio Nacional de los Inválidos (Hôtel des Invalides). Complejo arquitectónico construido por Luis XIV para dar cobijo a los veteranos de guerra inválidos. Actualmente está reconvertido en varios museos (museo de la Armada, museo de la Artillería y el museo de Historia Contemporánea) y en su interior descansan los restos de Napoleón Bonaparte.

invalidos

La Plaza de la Bastilla (Place de la Bastille). Situada en el antiguo emplazamiento de la fortaleza de la Bastilla, destruida durante la Revolución Francesa. El año 1794, una vez retirados los restos de la fortaleza, se instaló aquí una guillotina y se ejecutaron hasta 73 personas. La columna que preside la plaza, la Columna de Julio, fue construida en 1833 bajo el reinado de Luis Felipe I de Francia para conmemorar la Revolución de 1830.

bastilla

La plaza de la Concordia (Place de la Concorde). Esta plaza, situada al final de los Campos Elíseos, ahora está coronada por un enorme obelisco de Ramsés II saqueado de Egipto (Luxor) con una antigüedad de más de 3.000 años, pero en 1779 cuando finalizó su construcción recibía el nombre de Plaza de Luis XV. Durante la revolución francesa se convirtió en el escenario de ejecución de más de 1.200 personas. En ellas perdieron la cabeza María Antonieta, Luis XVI y Robespierre.

concordia

El Arco de Triunfo. Construido para celebrar las victorias de Napoleón y su ejército, alberga la tumba del soldado desconocido homenaje a todos los franceses no identificados que dieron la vida por su patria durante la Primera Guerra Mundial. Hay que pagar entrada para subir a lo alto del arco, pero, una vez arriba, se pude disfrutar de unas vistas tremendas de la torre Eiffel y de los Campos Elíseos.

arco

El Palacio de Versalles. Finalmente también he incluido el Palacio de Versalles en esta lista de las tinieblas tanto por los excesos de los monarcas que en él residieron como porque su Galería de los Espejos fue escenario de relevante importancia el año 1919, ya que aquí se firmó el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Actualmente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue construido por el Rey Sol, Luis XIV, ampliando el pabellón de caza de su padre Luis XIII, y sirvió de residencia de la monarquía hasta la Revolución Francesa. Al encontrarse en la vecina ciudad de Versalles, se puede llegar en tren, en bus o en tour organizado.

versalles

Estas son las opciones que más me han sorprendido del París de las tinieblas, pero las opciones son infinitas. Tomaros vuestro tiempo, investigad lo que más se acerque a vuestros intereses y disfrutad de esta magnifica ciudad.

París romántico

París es considerada la ciudad del amor y dado que uno de los motivos de nuestro viaje fue justamente celebrar los 13 años que llevamos juntos (¡ni más ni menos!) no pudimos resistirnos en profesar nuestro amor por todo lo alto. Y así nace esta crónica en la que os presento algunas de las actividades más románticas de las que podréis disfrutar en esta preciosa ciudad.

La Torre Eiffel. Diseñada por Gustave Eiffel con motivo de la Exposición Universal de 1889 en París, su construcción solamente duró 2 años y horrorizó por completo a los parisinos de la época. Y es por esta razón que se hizo la promesa de quitarla al cabo de 20 años. Pero los días pasaron y las cosas cambiaron, y hoy día, seguramente, la gran mayoría de enamoradxs que viajan a París coincidirán en decir que subir a la Torre Eiffel es una de las experiencias más románticas del mundo. Sin embargo, nosotros nos quedamos con su vista de noche. ¡Impresionante!

torre de noche

Crucero por el Sena. El mejor momento es el atardecer y, aunque las vistas no son tan bonitas como lo fueron las de Singapur, sí que ofrece unas vistas privilegiadas de la catedral de Notre Dame y de la torre Eiffel. Este crucero sale de los muelles y hay que reservar con antelación. También puede incluir almuerzo o cena. Y ¡no os olvidéis de cerrar los ojos y pedir un deseo al pasar por debajo del puente de las Artes!

crucero

Muro de Je t’aime. Un gran muro de 40 metros de superficie diseñado por Fréderic Baron donde se recopilan “te quieros” en más de 300 idiomas. ¡Una clara declaración de amor!

muro

Disfrutar de las vistas desde la Basilica de Sacré Coeur. En el barrio de Montmatre se encuentra la Basílica de Sacré Coeur, una basílica de color blanco construida en el siglo XIX y que consta de 4 capillas. Este lugar ofrece unas vistas preciosas de la ciudad y un espléndido atardecer (si el tiempo lo permite). Se puede subir a pie o en funicular.

vistas

Pasear por los Campos Elíseos. La gran avenida de los Campos Elíseos, franqueada por la plaza de la Concordia y la de Arco de Triunfo, ofrecen un agradable y románico paseo que recuerda a la vida de la clase alta parisina. Nosotros siempre tendremos el recuerdo de pasear tatareando la canción de Joe Dassin «Champs Elysées».

champs

Un paseo y hasta un romántico picnic en cualquier parque de París. El parque de Luxemburgo (uno de los más bonitos y populares de París, junto al palacio homónimo), el parque de las Tullerías (los jardines del antiguo palacio real), la plaza de Vosges… las opciones son infinitas. Sin embargo, nuestro favorito fue el pequeño y oculto parque del Hotel de Sully.

parque sully

Paseo nocturno por París. Y finalmente, un paseo de noche por París, disfrutando junto con tu pareja, cogidos de la mano.

paseo nocturno

Os propongo mucho paseo en esta crónica de París, pero no hay nada más romántico que disfrutar de cada momento y de cada paso en compañía de la persona que más quieres!

Bon appétit, París!

Crêperie, bistró, brasserie, salón de thé… sea cual sea el sitio dónde vayáis a comer, los platos franceses no os dejarán indiferentes. La gastronomía francesa, patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde 2010, ha marcado la gastronomía mundial tanto en cuanto a las técnicas como al uso y la calidad de los alimentos. Dicho esto, hay un par de cosas que debéis tener en cuenta al viajar a París. La primera es que os resultará difícil encontrar una buena relación calidad-precio. El mejor truco es alejarse de las zonas más turísticas, y en caso de dudas, comprobad las valoraciones de anteriores comensales. Otro dato a tener en cuenta es que los restaurantes abren de 12:00 a 14.00/15:00 a mediodía y de 19:30 a 23:00 para las cenas, aunque en las zonas turísticas se pueden encontrar algunos que abran durante todo el día.

Muchos platos que probamos (sopa de cebolla, confit de pato, tartare, crème brûlée, macarons etc.) fueron increíblemente sabrosos, pero en esta crónica os hablaré de algunas experiencias que creo que no debéis perderos en un viaje a París:

Desayuno francés

Pan de baguette recién horneado, un croissant tremendo, mantequilla, mermelada, zumo de naranja y un café. Un desayuno que os dará las energías suficientes para afrontar el día.

desayuno

Creps saladas o dulces

Seguramente las creps dulces las conozcáis ya, pero lo que no os podéis perder bajo ningún concepto son ¡las creps saladas!

crep

Galette

Una especie de crep, originaria de la zona de Bretaña, rellena de queso, jamón, patatas y hasta huevo frito… Las hay para todos los gustos y son una apuesta segura. A diferencia de las creps normales, en este caso se utiliza harina de trigo sarraceno.

gallete

Raclette i/o pierrade

La raclette y la pierrade, originarias de Suiza y adoptadas por lxs parisinxs, son primas hermanas e incluso las podéis probar juntas. La raclette lleva queso que se funde en unas bandejitas individuales, patatas hervidas y embutidos. La pierrade hace referencia a la plancha eléctrica sobre la que se cocina la carne (pollo, pato, ternera, cordero). Tanto en el primer caso como en el segundo, la manera tradicional de comerlo es cortando un trozo de patata hervida, sobre ella se coloca embutido (en el caso de la raclette) o carne asada (en el caso de la pierrade) y finalmente queso fundido.

raclette

Fondue

De fondue, originarias de la región de Savoie, las hay de dos tipos: de queso (normalmente una mezcla de unos 3 quesos, a los que se les pueden añadir setas, champagne, etc.) o de carne (ternera, pato, cordero). La primera se sirve normalmente con pan duro que se moja en la mezcla mágica de quesos, mientas que la segunda es una fondue de aceite caliente en el que se van friendo poco a poco los trozos de carne servidos con varios tipos de salsas. ¡Tremendas las dos! Y lxs más golosxs pueden disfrutar también de una fondue de chocolate acompañada de fruta.

fondue

Escargots

Una opción para lxs más atrevidxs puede ser la de probar los caracoles a la francesa horneados con mantequilla mezclada con perejil y ajo. ¡Ojo los alérgicos! Xavi descubrió que los caracoles le dan alergia. Tiene alergia a los ácaros, pero por lo visto hay posibilidad de alergia cruzada con los caracoles de tierra y la experiencia nos dio un buen susto. Por suerte se solucionó con un antiestamínico y todo acabó en risas y bromas. ¡Súper caracol! jaja

caracoles

Apéritif

Otra experiencia que no os podéis perder es tomaros un apéritif. Un aperitivo… qué tiene de interesante, diréis. Pues que el aperitivo francés es algo especial y es que se trata de una copa de alcohol que se toma sobre todo a media tarde y sirve para abrir boca de cara a la cena. La copa más preciada es la de kir, una mezcla de vino blanco dulce con casis (grosella negra).

kir

Vin chaud

Y ya para acabar, si viajáis en invierno como nosotros, debéis tomaros un vino caliente aromatizado con especies (canela, clavo, anís estrellado…) y rodajas de naranja.

vino

 

Así pues, buscad siempre un rincón en el que disfrutar al máximo de la gastronomía francesa y probad cada día un plato nuevo. Bon appétit!