Selingan Island o Turtle Island

En el mar de Sulu, en territorio filipino, hay un conjunto de ocho islas, de las cuales solamente tres pertenecen a Malasia: Selingan, la isla principal y la única a la que pueden acceder los turistas, Bakungan Kecil y Gulisan. Turtle Island Park, declarado área protegida y  que engloba las tres islas, fue abierto el 1977 y permite presenciar el desove de las tortugas verdes y las tortugas carey. El desove se produce durante todo el año, aunque los mejores meses son de julio a octubre. A parte del desove también se asiste a la recogida de los huevos de estas tortugas y a la liberación al mar de las tortuguitas recién nacidas.

Se accede a la isla en barco que sale desde el puerto de Sandakan a las 9:00 de la mañana y el trayecto dura una hora. Normalmente se hace una sola noche en la isla, de tal manera que se dispone de un día para disfrutar de la tranquilidad y una noche para presenciar el desove y la recogida de los huevos. Se pueden hacer más noches, si así se desea. La reserva se hace a través de la página web o directamente a través de la Oficina de Turismo de Sandakan, pero hay que tener en cuenta que el cupo de visitantes es limitado (50 personas) y existe la posibilidad que de un día para el otro no haya disponibilidad, especialmente en temporada alta.

Aún con el recuerdo de la movida vuelta de Bako en medio de una tormenta, me veo de nuevo embarcada en un barco. El barco va pegando saltitos por encima de las olas y yo agarrada a mi asiento tal ave rapaz. Por suerte la hora se pasó sin percances y llegamos bien. El guía nos explica que tenemos tiempo libre hasta las 18:00 momento en el cual ya no se permite moverse por la isla sin ranger. La razón  reside en el hecho que entre las 18:00 y las 6:00 las tortugas acuden a desovar y no hay que molestarlas. También nos dice que a las 12:30 es la comida y a las 19:00 la cena. Nos dan las llaves de la habitación y ya empieza oficialmente nuestra estancia en la isla.

isla
Playa paradisíaca en la Isla Tortuga.

A la hora indicada nos acercamos al comedor y ¡sorpresaa! Compartimos la isla con unos 35 chinos. Os digo esto y no os digo más… La  comida es tipo bufet y nosotros tuvimos que luchar con uñas y dientes para conseguir algo. Los chinos arrasaron con todo ante la mirada preocupada de la chica que vigilaba el comedor y que al ver que ya no teníamos comida nos pidió disculpas. Al final nos pudo traer un poco de col salteada y unas judías verdes al vapor. ¡Hasta el postre se acabó! Nos quedamos con hambre y tuvimos que comprarnos unas bolsitas de chips con sabor gamba para poder aguantar hasta la cena… Pero para la cena y para el desayuno del día siguiente fuimos más listos y más rápidos y conseguimos comer dignamente.

Como teníamos suficiente tiempo libre nos fuimos a dar una vuelta por la isla, que en realidad es muy pequeña y en una hora ya la vimos entera. Hay una pequeña zona en la que se puede hacer snorkel o nadar, pero nosotros nos entretuvimos fotografiando todo bicho que se movía. Hay muchos varanos, algunos bastante grandes, y un montón de pájaros y cangrejos varios. Cuando la marea baja, hay una zona en la que se ve el coral y que está repleta de pepinos de mar.

varano
Uno de los muchos varanos que viven en la isla.

A las 18:00 vimos la puesta de sol, que era magnífica, y nos encontramos con el guía que nos explicó un poco la labor de conservación de las tortugas que se lleva a cabo en la isla y nos llevó a ver un vídeo sobre las tortugas. Durante el proceso del desove, los investigadores recogen los huevos, toman las medidas de la tortuga y comprueban si ya la tienen marcada. En caso contrario la marcan con un número para un mejor control. Luego los huevos son enterrados en un nuevo nido. Esta tarea se lleva a cabo para reducir el número de depredadores (varanos, aves) y además para controlar el sexo de las tortugas. La mitad de nidos se encuentran a la sombra y la otra mitad al sol, ya que a una temperatura inferior a los 34 grados, normalmente nacen machos, mientras que a una temperatura superior a los 34 grados serán hembras.

nidos
Los nidos de las tortugas.

Para contemplar el desove se nos divide a todos en dos grupos de 25 (!!). A la mayoría de los chinos les toca en el primer grupo y a nosotros en el segundo. Hay luna llena y no es una buena noche para que las tortugas desoven… Sobre las 21:30 ya le toca al primer grupo presenciar el desove, mientras que a nosotros nos queda aún esperar… El guía nos dice que solamente podremos esperar hasta las 24:00. Si no desova ninguna otra tortuga, nos tocará ir a dormir… ¡Qué ánimos! Pero tenemos esperanzas. Finalmente, pasadas las 22:00 nos toca. ¡Bieeen! Vimos una tortuga verde desovando y resultó que era una tortuga que no estaba marcada y que medía casi un metro. Los investigadores hacen su labor mientras nosotros nos vamos turnando para hacer fotos, aunque, ya sabéis, 25 personas son multitud… También pudimos ver otras dos tortugas que probaron de hacer nido, pero que al final volvieron al mar sin desovar. Se pueden hacer fotos sin flash y para ello, hay que pagar una tasa de 10 RM, tanto si es cámara como si es móvil. Está prohibido gravar vídeos.

tortuga desovando
Tortuga verde desovando.

Después nos fuimos al nido ya preparado a enterrar los huevos. Cada nido tiene una numeración y las tortuguinas tardarán unos 90 días en salir. Y ya el paso final es asistir a la suelta al mar de la pequeñajas que emprenden su camino y que, si son hembras, algún día volverán a la isla para tener sus propias crías.

tortuguitas
Tortuguitas emprendiendo su camino hacia el mar.

La verdad es que la isla es preciosa: con su arena blanca y el mar claro. Pero por lo que más vale la pena es por poder ver todo el ciclo de reproducción de las tortugas verdes: desde el desove hasta la suelta de las pequeñas tortugas, proceso que no se puede presenciar en cualquier lado. Ha sido emocionante, y aunque ya habíamos visto el desove en Costa Rica, está vez nos pareció aún más precioso ya que, para bien o para mal, vimos toda la tortuga iluminada y, por primera vez, fuimos conscientes del gran tamaño de ésta. Es impresionante como de unas tortuguitas más pequeñas que la palma de la mano pueden llegar a ser una súper tortuga de un metro de largo. Sinceramente, la visita a esta isla es muy recomendable.

Por cierto, veréis que en la isla hay agentes de policía armados con metralletas y que os harán fotos a escondidas jajaja. ¡No os asustéis! Unas chicas inglesas preguntaron si estaban allí por los piratas filipinos, pero la respuesta fue que están allí porque es un punto fronterizo. No hay que olvidarse que estamos en territorio filipino y que solamente tres de las ocho islas son malayas.

Parque Nacional de Mulu

El Parque Nacional de Mulu (Mulu National Park) tiene una de las redes más extensas de cuevas del mundo. Aquí se encuentra uno de los paisajes de cuevas más grandes del mundo, como la cámara de Sarawak, la cámara subterránea más grande del mundo (Cueva de la Buena Fortuna), que podría albergar en su interior hasta cuarenta Boeing 747; o la Cueva del Ciervo, en la que podrían caber cinco catedrales de San Pablo de Londres. El parque fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000 y entre los principales atractivos se encuentran los pináculos, el éxodo de murciélagos saliendo al atardecer, pero sobre todo la visita a las cuevas: la Cueva del Ciervo (Deer Cave), la Cueva de Lang (Lang’s Cave), la Cueva del Viento (Cave of the Wings) o la Cueva del Agua Clara (Clear Water Cave), la más larga del sureste asiático.

entrada
Entra a Lang Cave.

Llegar a este parque solamente es posible en avión. Hay vuelos diarios desde Kuching y Miri y tres vuelos semanales desde Kota Kinabalu. Íbamos a coger el vuelo que iba directo de Kuching y que llegaba al parque a las 13:00, pero como solamente nos íbamos a quedar un día y medio y mi hermana me insistió en que quería hacer el canopy, solo disponible por la mañana, tuve que mirar un vuelo anterior, que salía por la mañana con escala en Miri y que llegaba con el tiempo justo para hacer el paseo por las copas de los árboles. Aun así no teníamos claro si nos saldría bien porque bastaba con un retraso para que no fuera posible.

El avión iba casi vacío y salió puntual. El vuelo iba a durar unas dos horas, pero al cabo de una hora aterrizamos. ¡Qué raro! ¿No íbamos a llegar a Miri a las 8:00? Bueno, pues nada. Cogimos las cosas y bajamos. La azafata nos deseó que tengamos un buen día y que nos veamos pronto. Una vez en el aeropuerto vimos que se sale directamente a la calle… Pero si tenemos que enlazar con un nuevo vuelo a Mulu… Preguntamos a la chica de seguridad que se alarma. “¡¿Pero que hacéis, locos?! ¡Subiros rápido al avión! ¡Corred, corred, corred!” Y venga a correr hacia el mismo avión, a la que la misma azafata nos dice: “Os estábamos esperando”. Pero, ¿qué acaba de pasar? Pues, resulta que el mismo avión hacía dos paradas en dos ciudades distintas… Primero paró en Bintulu, que es donde nos bajamos, y luego siguió hasta Miri. ¿¿Eso  existe?? Pues sí. Ese vuelo parece más un bus que un avión.

Hasta nos inventamos un chiste y todo:

  • Sabéis, hemos volado con un aerobús.
  • Anda, ¿con un avión de los grandes?
  • No, ¡qué va! Volamos con uno de varias paradas. Jajajaja

Si es que lo que no nos pase a nosotros, no le pasa a nadie… Así que, recordad, si hacéis el mismo trayecto que nosotros y veis que en el aeropuerto pone Bintulu, ¡no bajéis!

avión
Vuelo a Mulu.

Una vez en el aeropuerto de Mulu, para llegar al parque se puede ir caminando, ya que se encuentra a un quilómetro de distancia, o bien en coche compartido por 5 RM por persona. El  conductor nos preguntó cuándo tendríamos el vuelo de vuelta y nos vino a buscar a la hora acordada. En cuanto al alojamiento, el mismo parque ofrece la posibilidad de hospedarse desde la opción más barata (habitación compartida), hasta la opción más cara (alojarse en un spa). Sin embargo, también hay la opción de dormir en el pueblo en habitaciones compartidas (HomeStay). Nosotros nos alojamos en una habitación triple, dentro del parque y la verdad que muy bien, una habitación grande, muy limpia y de decoración moderna.

casa
Nuestra casa en Mulu.

La entrada al parque (que es obligatoriamente para 5 días, aunque solo os estéis un día) cuesta 30 RM. Es importante reservar con tiempo las actividades, especialmente en temporada alta. Nosotros comprimimos al máximo las actividades que queríamos hacer en un día y medio. Si no queréis daros la paliza que nos dimos nosotros os recomiendo que estéis más días para hacerlas con calma. A nosotros nos dio tiempo de todo y, aunque acabamos reventados, la visita valió mucho la pena. Así tenéis nuestro planning:

Día 1:

9:55 llegada al aeropuerto de Mulu. Una vez en el parque hicimos todos los trámites. Nos dieron unas pulseras que sirven para las actividades.

10:30 Canopy Skywalk (2h). Un tour sobre las copas de los árboles a unos 20 metros de altura y un largo de unos 500 metros. Las pasarelas son estrechas y rebotan mucho. Hay que pasar de uno en uno, o, como mucho, dos personas a la vez, pero no más. Animales no se observan apenas (solo vimos unas ardillas pigmeas y algunos insectos que estaban en las pasarelas), pero es bastante divertido.

canopy
Las pasarelas del canopy.

14:30 Deer & Lang Caves (3h). Las cuevas están cerca una de la otra y se hacen juntas de un tirón. Son cuevas ya preparadas con pasarelas de madera pero muy bonitas de ver. El  tour acaba sobre las 17:30, justo para sentarse a esperar el éxodo de murciélagos. Al principio salían pequeños grupos, pero sobre las 18:00 empezó a salir un grupo inmenso que parecía no tener fin. Si queréis hacer el tour nocturno, como muy tarde a las 18:30 tenéis que volver, ya que el trayecto de vuelta dura casi una hora.

éxodo de murciélagos
El éxodo de murciélagos.

19:30 Night tour. De los mejores que hemos hecho en Malasia. Es el trekking en el que más fauna vimos: tres serpientes, una de las cuales una krait de más de un metro de larga, pajarillos durmiendo, ranas, arañas, insectos varios… Fue muy emocionante. Dura entre una hora y media y dos horas. Nuestro tour acabó sobre una hora y media porque un polaco que iba en nuestro grupo tocó una serpiente (pequeña, por eso) que saltó y casi muerde a una chica que estaba cerca. Como no pasó nada, el guía no dijo nada, pero apagó la linterna y a paso rápido volvimos al punto de encuentro. Una pena… ¡Si es que hay gente que no tiene respeto!

bicho palo
Bicho palo durante en tour nocturno.

Día 2:

8:45 Clearwater Cave & Cave of the Winds (4h). Para acceder a estas cuevas, el trayecto se lleva a cabo en un pequeña barca. Se hace una parada en un pueblo, donde rápidamente nos llevaron a un mercadillo donde nos vendían artesanía: desde pulseras hasta las cestas típicas que ellos usan. Los precios aparecen marcados, y por muchas vueltas que deis, los preciosos son iguales en todas las paraditas y son poco dados al regateo. Después de esto, seguimos el trayecto en barca hasta la entrada de la Clearwater Cave y nos preguntaron si queríamos ir a la otra cueva caminando o en barca. Nosotros fuimos caminando y fueron unos 20 min por pasarela de madera. Se llega a una zona de camping donde muchos grupos comen. A nosotros no nos dieron de comer, y como no lo sabíamos tampoco nos llevamos nada y la verdad es que con el olor a comida de los otros se nos hacía la boca agua. Una vez visitada la última cueva, a la que se accede por un empinado trayecto de escaleras infinito (¡tampoco tanto, pero casi! Jaja), hay la posibilidad de bañarse en el río. En el baño público hay un sitio para cambiarse. Dejan unos 30 min y luego ya se organiza el traslado al parque con la misma barca que a la ida y con los mismos acompañantes.

clearwater cave
Entrada en la cueva Clear Water.

14:40 vuelo a Kota Kinabalu

Aquí os dejo algunas recomendaciones:

  • Se puede pagar con tarjeta, así que no hace falta llevar mucho dinero suelto. En todo caso para las comidas y las bebidas.
  • Hay algunos trayectos que son gratuitos y para hacerlos solamente hay que apuntar en una pizarra la ruta, la hora de salida y el número de personas que van.
  • No os dejéis el frontal y/o una linterna de mano. Las utilizaréis en las cuevas (ellos no los prestan) y en los tours nocturnos.
  • Y, como ya sabéis: botas, ropa de trekking (algo os ensuciaréis…), crema solar, antimosquitos, cantimplora…

Parque Nacional Bako – la aventura

El parque nacional de Bako es el mejor sitio para observar monos narigudos. Al amanecer y al atardecer se acercan a la playa y es el mejor momento para verlos de cerca. Una estampa que se guarda en la retina de por vida. Pero el parque ofrece también rutas de trekking, algunas de las cuales, además de disfrutar de la selva, también permiten relajarse en alguna playa virgen.

Nosotros, como solamente estuvimos un día y medio, elegimos cuatro rutas que, en nuestra opinión, nos ofrecían la posibilidad de ver lo más interesante del parque. Estas son las rutas que nosotros elegimos:

Ruta Telok Paku – ida 1 horas (1,2 km) – blanco

Nos dijeron que esta es la mejor ruta para ver monos narigudos, así que nada más llegar, empezamos por aquí. En verdad solo vimos la cola de uno en la copa de un árbol, y eso porque un malayo que hacía la ruta corriendo en chanclas (!!!) nos dijo que estaba allí, que sino ni nos enteramos. Suponemos que ese señor se preparaba para ser superhéroe, porque si no, no entendemos cómo podía hacer la ruta así. ¡Con lo que nos costó a nosotros!

La ruta finaliza en una pequeña playa solitaria, que al final no lo fue tanto ya que todos empezamos por la misma ruta con la esperanza de ver los narigudos…

playa Telok Paku
Playa virgen Telok Paku.

Ruta Lintang – circular 3-4 horas (5,25 km) – rojo

Es un sendero circular que pasa por diferentes ecosistemas que se encuentran en Bako. Es una ruta muy popular y es ideal si solamente se pasa un día en el parque.

Nosotros empezamos la ruta del revés (¡cómo no!). Para empezarla bien, hay que seguir las flechas de “to the trails” y no empezar por detrás del HQ. Es una ruta circular, sí, pero por el lado bueno hay una subida dura, pero luego todo es de bajada. Si empezáis por el final, como nosotros, os pasaréis casi todo el trayecto en subida. En esta ruta nacieron nuestras frases míticas: “nunca digas que no se puede subir más o por esas raíces no subiré”.

subida
Una muestra de las subidas de Lintang.

Nos gustó bastante esta ruta ya que, además de pasar por diferentes ecosistemas, es la mejor para ver plantas carnívoras de todos los tamaños, formas y colores. ¡Anda que no disfrutamos haciéndoles fotos! La flor carnívora de la foto tenía una altura de unos 30 cm, pero no se nos ocurrió poner algo al lado para que se vea bien…

planta carnívora
Planta carnívora gigante.

Rutas Telok  Pandan Besar – 1 hora la ida (1,75 km) y Telok Pandan Kecil – 1 hora y media la ida (2,5 km) – ambas amarillo

Las dos rutas están interconectadas y para llegar a su comienzo, hay que seguir las señales “to the trails” y luego seguir las marcas amarillas. Para ello, empezamos con fuerzas la dura subida y seguimos la ruta Lintang hasta que los caminos se separan y la ruta sigue por unas pasarelas paralelas a un riachuelo. Después de mucho trayecto de bajada (¡recordad que luego hay que subirlo!) llegamos a la intersección que separa Telok Pandan Besar de Telok Pandan Kecil.

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El camino de Telok Pandan Besar.

Empezamos por la ruta Telok Pandan Besar que lleva hasta una meseta con vista a la bahía. Luego volvimos hasta la intersección y seguimos por la ruta de Telok Pandan Kecil que desciende desde un acantilado hasta una gran playa virgen.

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Vistas del mirador de Telok Pandan Kecil

Aquí nos paramos en el mirador para disfrutar de las vistas, después de las fotos y los selfies de rigor. En un momento dado, aparece de entre los árboles, un macaco de cola larga. Y digo yo: “Anda un macaco” a la vez que cojo la cámara para hacerle una foto. Entonces es cuando me fijo que el mono camina agachado y gruñendo. Empiezo a recoger las mochilas al mismo tiempo que le digo al Xavi que se levante. Justo le da tiempo de ponerse de pie y el mono le salta encima. Por suerte Xavi puso la mochila delante y el macaco se cayó. Empiezo a llamar a mi hermana para que nos vayamos, y a ella no se le ocurre otra cosa que decir: “¡hagámonos un selfie!” y yo en plan “¿Pero estás loca?? ¿No ves que nos ataca un macaco rabioso??”, todo esto con el bicho siguiéndonos aun gruñendo. Para nuestra suerte, había otra pareja y el mono se fue a por ellos y nosotros tuvimos el tiempo suficiente para escapar. Al poco rato escuchamos a la chica gritar… Espero que hayan sobrevivido…

(Que conste que durante el ataque grité “monkey, monkey!!” pero la pareja no me hizo caso…)

mirador
El lugar del ataque del macaco de cola larga.

La vuelta

Una vez volvimos del trekking, comimos, que ya teníamos hambre, y Xavi propone que volvamos a las 14:00 en vez de las 15:00 ya que hemos hecho las rutas de trekking que queríamos y ya hemos visto los primates que queríamos ver, pero yo propongo quedarnos para disfrutar un poco más de la naturaleza, ya que estábamos. ¡Aún me arrepiento de no haber vuelto antes!

barco
El barco con el que llegamos. A la vuelta fue uno igual, pero sin chalecos salvavidas.

Eran las 15:00, momento en el cual salen los últimos barcos hacia el pueblo. No había ningún barco… La chica que controla las salidas empieza a hacer llamadas y empiezan a aparecer barcos, pero somos muchos. Los barcos que llegan son pequeños y, en un primer momento nos extrañamos. No íbamos a caber todos, pero ¡sorpresa! Primero salen los que tenían guía contratado. ¡Y venga a subir grupitos! Son ya las 15:30 y aún seguimos esperando. A todo esto empieza a nublarse y el viento empieza a soplar con fuerza. Le pregunto a la chica que el resto ¿qué? y me dice que tranquila que todos volveremos antes de las 17:00, hora a la que sale el último bus a Kuching.

tormenta
La tormenta acercándose.

Seguido aparece un barco grande entre la tormenta y la gente se amontona a subir. Nosotros preferimos quedarnos en tierra. En ese barco iba más gente de la permitida, ¡seguro! Sigue lloviendo con fuerza… ¡Vaya tormenta! Poco después aparece un barco pequeño y la chica nos dice que podemos subir. Yo dudo por un momento… ¿Ese barco tan pequeño aguantará la tormenta y las grandes olas del mar? Pero al final subimos… No hay chalecos salvavidas… Yo no sé nadar… El viento sigue soplando con fuerza y llueve con ganas… Cada vez que el barco rompe una ola, ésta me moja entera. Entre los pasajeros hay tres chicas chinas que se divierten un montón y no paran de moverse  y hacerse fotos. Yo sigo recibiendo agua de mar y lo único que quiero es llegar a puerto… En tres ocasiones el barco parecía que iba a volcar por el lado de las chinitas. En esos momentos pensé: o se vuelca y morimos todos, o perdemos a alguna chinita… pero esto no acabará bien…

Incluso llegamos a adelantar al barco repleto de gente que había salido antes que nosotros. Siguen vivos. No se han hundido. Poco después llegamos al puerto. Ya eran las 16:00 y estábamos mojados hasta los huesos. Preguntamos por el bus (pasa cada hora) y nos dicen que acaba de salir. ¿Quéee? Salimos corriendo y vemos el bus rojo parado en la intersección. Corremos como alma que lleva el diablo y pedimos que nos deje subir. ¡Nos deja! ¡Bieen! Sigue lloviendo con fuerzas y el bus parece hacer ralis entre los relámpagos al son de los fuertes truenos.

Por suerte llegamos al hotel sanos y salvos y os podemos contar esta historia. Aun así, ¡este fue el trayecto en barco más duro de mi vida!

Parque Nacional de Bako – información práctica

El Parque Nacional de Bako (Bako National Park) abrió sus puertas en 1957 y es el parque nacional más antiguo de Sarawak. Alberga siete ecosistemas distintos en 27 km2 y es el mejor lugar para ver primates, especialmente al mono narigudo (Nasalis larvatus) que es endémico de la isla de Borneo. Los principales atractivos del parque son su naturaleza, su fauna y las playas solitarias.

Si queréis pasar una noche en el parque, os recomiendo que reservéis con antelación, especialmente en temporada alta. La reserva se hace por internet y se exige el pago de la misma en los tres meses posteriores a la reserva. En caso contrario, ésta no será efectiva. Hay habitaciones de 2, 3 o 4 camas, habitaciones compartidas y zona de acampada. Junto con la reserva os enviarán también los permisos para acceder al parque.

Bako
Mapa del parque con las rutas de trekking indicadas.

Para llegar hay que coger el bus 1 (Rapid Kuching) en las estaciones 1 y 4 (cerca de Open Air Market) o el bus 6 (rojo) que sale del Wet Market (3,5 RM) con salidas hasta Bako Kampong cada hora entre las 7:00 y 17:10 desde Kuching, y regreso cada hora entre las 8:00 y 17:00. El bus os dejará delante de la oficina central (HQ). La entrada al parque vale 20 RM y se paga en la oficina. Una vez allí hay que coger una lancha, que vale 20 RM por trayecto (40 RM la ida y la vuelta). A la llegada hay que decir a qué hora se desea volver (hay salidas cada hora hasta las 15:00). Nosotros escogimos volver a última hora para poder aprovechar un poco más el parque, igual que hicieron casi todos los demás.

Dentro del parque, además de observar la naturaleza, hay la posibilidad de hacer 18 rutas de trekking distintas, aunque, cuando fuimos nosotros, más de la mitad estaban siendo restauradas. Antes de salir a hacer cualquier trekking hay que apuntar qué ruta se hará en el registro del parque y a la vuelta hay que firmar. A la hora de elegir la ruta que vayáis a hacer tened en cuenta la forma física y sobre todo que no anochezca durante el camino. Recomiendan estar de vuelta al HQ antes de las 17:00h.

Si, por el contrario, vuestra intención es solamente ver animales, no es necesario hacer trekkings. De hecho, durante los trayectos apenas veréis nada. Es mejor quedarse en la preciosa playa decorada por los pequeños cangrejos o en el restaurante.

playa cangrejos
La paya hermosamente decorada por los cangrejos.

En la playa mismo vimos una gran familia de langures plateados y cerca del restaurante  siempre se agrupan macacos de cola larga. Además nosotros tuvimos la suerte de ver un macho narigudo y una mama con la cría justo en los árboles de delante de HQ. ¡Fue impresionante! Estaban tan cerca que incluso se les podrían hacer fotos con el móvil.

mono narigudo
Mono narigudo de mirada tristona.

También vimos una víbora verde en un arbusto.

víbora
Víbora verde. De las serpientes más venenosas de Borneo.

Os recomiendo que, cuando paséis por los manglares antes de empezar las rutas, os fijéis bien en el barro porque podréis ver saltarines del fango.

saltarín del fango
Saltarín del fango en los manglares de Bako.

Información extra:

  • El check-in a la habitación se hace a las 14:00, pero podéis dejar las mochilas en una luggage room.
  • Las habitaciones dejan mucho que desear y solamente hay duchas de agua fría.
  • Llevad dinero en efectivo ya que no hay ni cajeros ni casas de cambio dentro del parque.
  • Durante los trekkings, llevad mucha agua con vosotros. ¡Sudaréis un montón!
  • Las comidas (desayuno, comida, cena) en el parque son tipo bufet, bastante poco surtidas. En el caso de los arroces o los fideos, se paga a cucharadas, o lo que es lo mismo, el precio dependerá del número de cucharas que os echéis en el plato. Los huevos y la carne se pagan por unidad.
  • Está prohibido bañarse en el mar.

Centros de rehabilitación del orangután en el Borneo Malayo

Los orangutanes de la isla de Borneo (tanto en Sarawak como en Sabah o Kalimantan) pertenecen a la especie Pongo pygmaeus. Esta especie se divide en 3 subespecies: el orangután noroccidental (Pongo pygmaeus pygmaeus) que se encuentra principalmente en el estado de Sarawak y en Borneo occidental; el orangután nororiental (Pongo pygmaeus morio) que es común en Kalimantan oriental y en el estado de Sabah (Malasia); y el orangután meridional (Pongo pygmaeus wurmbii) en Borneo central.

En el Borneo malayo hay dos centros de rehabilitación del orangután en los que se lleva a cabo una ardua tarea de conservación, concienciación, rehabilitación y reintroducción de los orangutanes en zonas protegidas: el Centro de rehabilitación de Semenggoh (cerca de Kuching) y el Centro de rehabilitación de Sepilok (cerca de Sandakan). Ambos centros se pueden visitar y, con un poco de suerte, observar orangutanes semi-salvajes acercándose a las plataformas de alimentación para comer la fruta que los guardas les dan como suplemento a lo que puedan encontrar en la selva.

Semenggoh Wildlife Centre

El Centro se abrió el año 1975 para acoger a los animales heridos o huérfanos o los animales provenientes de tráfico ilegal. El precio de la entrada es de 10 RM.

Los orangutanes del Centro de Semenggoh viven en semi-libertad, eso es: viven libremente en el parque pero se les alimenta dos veces al día para asegurarse de que todos tienen posibilidades de acceder a la comida. Esta alimentación adicional consta siempre de plátanos para que los orangutanes acaben aborreciéndolos y así estimularlos a buscar más alimento en la selva. Estos feedings se llevan a cabo a las 9:00 y a las 15:00h. La mejor hora para verlos es por la mañana en la primera comida. Actualmente cuentan con 21 orangutanes (11 machos y 9 hembras) semi-salvajes, además de muchos otros salvajes, pero muy difíciles de observar. A parte de que normalmente solamente los orangutanes semi-salvajes acuden a los comederos, éstos también se diferencian de los salvajes por llevar un número de tres dígitos tatuado en el muslo, para una fácil identificación.

Semenggoh
Plataforma de alimentación.

Para llegar hasta este centro, hay que coger el bus número 6 (4 RM) que sale desde la estación de autobuses 2 de Kuching a las 7:20 para el feeding de las 9:00 o a las 13:20 para el feeding de las 15:00h. El bus os dejará a la entrada del parque, donde compraréis las entradas y hay que caminar aprox. un km antes de llegar a la zona de alimentación. Una vez allí, habrá que estar una hora en silencio, esperando a que algún orangután se acerque. Nosotros no tuvimos esa suerte y volvimos a Kuching solamente con fotos de ardillas, que sí encontraron los plátanos muy apetecibles.

ardillas
Ardillas dando buena cuenta de los plátanos.

Centro de rehabilitación de los orangutanes y el Centro de recuperación del oso de Sepilok

Sepilok se encuentra a unos 25 km de Sandakan y se puede llegar en bus. El bus sale desde el ayuntamiento de Sandakan a partir de las 6 de la mañana. Ambos centros, tanto el del orangután como el del oso, están cerca, por lo que se puede acceder de uno a otro a pie.

El Centro de Rehabilitación de los orangutanes fue fundado en 1964 y su principal objetivo es la rehabilitación de los orangutanes que se han quedado huérfanos, ya sea por culpa de la quema de los bosques como por la caza furtiva. Abre de las 8:00 a las 17:00 y la entrada vale 15 RM. Hay que pagar también 10 RM para poder hacer fotos con cámara. Hay dos horarios de alimentación de los orangutanes: a las 10:00 de la mañana y a las 15:00, y con la entrada os podéis quedar para ver las dos comidas. Por otro lado, el Centro de recuperación del oso de Borneo fue creado en el año 2014 y su finalidad es la conservación del oso malayo. El oso malayo (Helarctos malayanus) es el oso más pequeño del mundo y endémico del sureste asiático.  El centro abre de las 9:00 a 15:30 y la entrada en este caso vale 30 RM.

Sepilok
Macaco de cola de cerdo dando provecho de la fruta gratis.

Tanto los orangutanes como los osos viven en estado de semi-libertad. Si bien los 45 orangutanes semi-salvajes que viven en el parque, junto a otros orangutanes salvajes (se desconoce el número total ya que el último censo se hizo en 2012, pero se calcula que son unos 200-300 orangutanes salvajes), pueden moverse por el parque sin barreras, los osos viven en espacios cerrados y separados por edades y sexo, un tanto más parecido a un zoo. Se podría decir que la situación de los osos es aún peor que la de los orangutanes, ya que se encuentran en grave peligro de extinción a causa de la gran demanda de sus garras y su bilis por parte de la población china que cree que tienen efectos beneficiosos para la salud (¡ja!).

oso malayo
Esta es Mary y tiene cuatro años de edad.

En este caso tampoco tuvimos suerte de ver los orangutanes acudir a la plataforma de alimentación. Solamente se acercaron las ardillas (¡cómo no!) y dos machos de macaco de cola de cerdo sureño (Macaca nemestrina). Sin embargo, este centro ofrece la posibilidad de ver la guardería (Nursery) desde una sala, a través de un cristal. En la guardería se pueden observar jóvenes orangutanes menores de 5 años aprendiendo a ser orangutanes. La verdad que es una visión muy tierna y amarga a la vez. Tierna porque son una monada y siempre hacen reír con sus movimientos un tanto torpes, pero amarga porque son crías que tienen que aprenderlo todo sin sus madres, después de haber vivido un trauma que seguro que les perseguirá toda la vida.

guardería
La guardería (Nursery).

En mi opinión, lo mejor de estos centros es:

+ El hecho que esos orangutanes han sido salvados de una vida dura en manos de los traficantes de animales, en jaulas y sin su madre.

+ Saber que esos primates rescatados tienen aún una pequeña esperanza, gracias a la labor que llevan a cabo estos centros. Aunque su futuro, por ahora, se avecina muy oscuro debido a la pérdida del hábitat y al tráfico de animales.

+ Pondré en un punto a favor el no haber visto los orangutanes, aunque me duela, porque esto quiere decir que encuentran alimento en el bosque y, por lo tanto, son más independientes y, en consecuencia, un tanto más libres.

+ También cuenta que estos centros sean la opción más barata de verlos y más accesible en comparación con los parques de Indonesia.

Y lo peor:

– Que sean necesarios este tipo de centros.

Kuala Lumpur – de la tradición a la modernidad

Kuala Lumpur es la capital de Malasia y la mayor ciudad del país. Fue fundada en 1857 entre las orillas de dos ríos y es por esta razón su nombre significa ‘confluencia embarrada’. Kuala Lumpur es una ciudad moderna, actual, muy bien comunicada, en la que se entremezclan culturas y tradiciones. Una ciudad que ofrece mucho a los sentidos de los viajeros que se aventuren por sus calles.

Pasamos en esta increíble ciudad solamente un día, sirviéndonos como puerta de entrada a nuestro viaje y como puente que une Borneo y Sumatra. El primer contacto lo tomamos nada más tomar tierra a las 9 de la mañana, después de 21h de vuelos y escalas, mecidos por las fuertes turbulencias, y volvimos a esta ciudad 11 días después, al final del viaje por el Borneo malayo. Para llegar al centro, desde el aeropuerto, hay tres opciones: tren, bus y taxi, y estos mismos medios de transporte se pueden utilizar también para moverse por la ciudad. Lo único malo de esta ciudad es que no está preparada para pasear y moverse a pie. Apenas hay pasos de peatones y tampoco tienen muchas aceras, así que caminar se convierte en una especie de aventura.

En el poco tiempo que pasamos aquí solamente pudimos visitar lo básico: las torres Petronas y las Batu caves. También probamos de ir al mariposario porque a mi hermana le hacía mucha ilusión pero entre que nos perdimos, nos paramos que si a tomarnos un té con bolas negras, que si un helado de durian, llegamos justo cuando había cerrado (cierra a las 18:00).

Batu caves

La primera parada de nuestro periplo por Kuala Lumpur fueron las cuevas Batu. Para llegar hay que coger el monorraíl en KL Sentral y bajar en la parada con el mismo nombre.

Batu Caves - entrada
Entrada al templo hindú de Batu Caves

Batu Caves es un templo hindú (el más importante fuera de la India), dedicado al dios Murugan, que se encuentra a unos 13  km al norte de la ciudad. La entrada al templo está presidida por una estatua dorada del dios Murugan, dios de la guerra y de la victoria, de unos 43m de altura, aunque los verdaderos guardianes son los macacos de cola larga, atentos a cualquier movimiento y preparados para un ataque en cualquier momento jajaja. Para acceder al templo hay que subir 272 escalones.

Macaco
Macaco de cola larga atento a cualquier movimiento.

Si bien la cueva en sí, sus paredes naturales, como entra la luz y como la naturaleza se va adueñando del sitio nos gustaron bastante, hay que decir que nos decepcionó un poco. Está llena de obras, ya que están ampliando el templo hindú, que en mi opinión desmerecen un tanto el entorno.

Batu caves - paredes
Las paredes de la cueva.

Torres Petronas

Las torres Petronas se construyeron 1998 y son todo un símbolo de Kuala Lumpur. Se puede subir a la pasarela que une los pisos de las plantas 41 y 42 y también al observatorio situado a la plata 86. Para subir a las torres hay que madrugar mucho o comprar un tour con antelación para evitar hacer cola. Nosotros, la verdad, no subimos. Nos contentamos con las vistas desde fuera y dimos un paseo por los alrededores.

Torres Petronas - día
Las torres Petronas

Aprovechamos para verlas de día y de noche. Además, por la tarde hacen espectáculos de agua y luces desde las 19:00 hasta las 22:00, cada media hora. Si bien las torres son impactantes y resultan muy fotogénicas, el espectáculo que hacen no nos impresionó. Nos sentamos en el parque, de cara a las torres y la música a penas se escuchaba, sin contar con que el espectáculo es bastante corto.

Torres Petronas - fuentes
Espectáculo de luces y sonidos delante las torres Petronas.

Por la noche fuimos al Sky Bar del hotel Traders. Aunque no es obligatoria la etiqueta, nosotros nos arreglamos un poco, por si acaso. Nos resultó muy fácil entrar, simplemente lo decimos en la entrada y ya nos llevaron al ascensor para subir hasta la planta 33 donde se encuentra el bar. Los mejores sitios, los de al lado de la ventana, normalmente ya están reservados, pero hay una esquina donde se pueden hacer fotos. También nos tomamos unas copas, ya que estábamos. Los precios de las bebidas son muy parecidos a los españoles. Cada uno probó una copa distinta, pero a mi parecer, la mejor fue la que me pedí yo y que se llamaba chi chi (sí, sí, ¡este es el nombre!) y que lleva coco, leche, vodka y piña.

Torres Petronas - noche
Las torres Petronas. Vista desde el Skybar.

Aunque nuestra estancia fue corta, Kuala Lumpur nos hizo tener ganas de más y no descartamos volver para disfrutar de esta ciudad.

Recomendaciones de viaje – Borneo y Sumatra

La isla de Borneo es la tercera isla más grande, después de Groenlandia y Nueva Guinea (considerando Australia un continente) y se divide políticamente en 3 países: Brunei,  Malasia e Indonesia. La parte indonesia es la mayor y recibe el nombre de Kalimantan, mientras que el lado malayo se divide en dos provincias: Sarawak y Sabah. Sumatra, por otro lado, es la sexta isla más grande del mundo y la mayor de Indonesia.

Recomendaciones de viaje Borneo (Malasia)

  • Visado gratuito para los españoles para una estancia inferior a los 90 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses. El visado, si se entra por Kuala Lumpur, solo sirve para West Malaysia y Sabah. Al entrar en Sarawak os podrán un nuevo sello y os volverán a tomar las huellas. Si voláis de Mulu (Sarawak) a Kota Kinabalu (Sabah), como hicimos nosotros, tened en cuenta que el vuelo parará en Miri para salir, sellar la salida de la provincia de Sarawak (se sella el billete de avión) y volver al avión para volar a la provincia de Sabah. Sin este sello no os dejarán entrar en Sabah, donde os pondrán un nuevo sello en el pasaporte con la fecha de entrada.
  • Moneda: el ringgit (MYR). Un euro equivale a 5,07 ringgit (cambio agosto 2017).
  • Tiempo: Época de monzones de noviembre a enero, aun así hay lluvias durante todo el año. En la época seca (entre junio y septiembre) se pueden producir episodios de contaminación atmosférica debido a los incendios periódicos que tienen lugar en Sumatra. Los vientos arrastran el humo y las cenizas hasta la península malasia, llegando en ocasiones hasta la isla de Borneo. Este fenómeno recibe el nombre de HAZE y es especialmente perjudicial para grupos de riesgo: asmáticos, personas con cardiopatías…
  • Enchufe de tres clavijas, tipo inglés, por lo tanto hace falta un adaptador.
  • Lavanderías: resulta muy fácil encontrar lavanderías 24h especialmente en las ciudades. Pagas el lavado, el secado y el detergente y en unas horas tienes la ropa limpia. La mejor opción para no ir cargando mucha ropa.
  • Gente: todo el mundo es muy amable y siempre sonríen, además les gusta hablar con los extranjeros, dándote la bienvenida y preguntando de dónde eres y qué vas a visitar. Les gustan las fotos con los turistas y os encontraréis a más de uno haciéndoos fotos disimuladamente. Lo más común es que simulen que se hacen selfies, pero en realidad busca tomaros una foto robada.
  • Rafflesia: florece de forma inesperada y por tiempo limitado durante todo el año y si queréis verlas en el parque de Gunung Gading os recomendamos que antes preguntéis si hay alguna en flor. La oficina de atención al turista de Kuching está en el mismo edificio que el Top Spot, a primera planta. Allí os información si las hay y cómo llegar hasta allí. Nosotros preguntamos, pero no tuvimos suerte…

Recomendaciones de viaje Sumatra y Kalimantan (Indonesia)

  • Visado: gratuito para los españoles para una estancia inferior a los 30 días. El único requisito imprescindible es que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses. A nosotros nos pidieron el billete de avión de vuelta.
  • Moneda: la rupia indonesia (IDR). Un euro equivale a 15.777 rupias indonesias (cambio agosto 2017).
  • Tiempo: La estación seca va de febrero a agosto, mientras que la estación lluviosa septiembre a enero, aunque puede llegar a llover durante todo el año, sobre todo por la tarde.
  • Taxi Yakarta: en nuestro paso de Sumatra a Kalimantan, pasamos una noche en Yakarta. Para la ida, cogimos un taxi desde el aeropuerto que nos asignaban y ponían el precio (supuestamente fijo) unas chicas de peto rojo. Nada recomendable. Es más, es mejor que los evitéis. Nada más salir del aeropuerto el taxista nos preguntó si teníamos GPS (¡ya empezamos mal!) y le decimos que no porque no teníamos internet en el teléfono. Nos pide otra vez la dirección y dice “ok, ok”. Total que para llegar al hotel que estaba a media hora del aeropuerto, el taxista se perdió y tuvo que parar cuatro veces para preguntar por la dirección. Después de hora y media por fin llegamos y el tío con todo el morro nos dice que aún le tenemos que pagar las tasas (¡supuestamente era precio fijo!). En cambio a la vuelta cogimos un taxi azul, My Blue Bird, y súper bien. Nos llevó enseguida al aeropuerto y además nos valió menos de la mitad de los que le habíamos pagado al anterior. Recordad también que en el precio se incluyen los peajes y el aparcamiento.
  • Dinero: según nuestra experiencia, es más factible sacar dinero que cambiarlo. Nos ha resultado más fácil encontrar una máquina ATM que una casa de cambio, así que mejor llevar una tarjeta que dinero en líquido.
  • Precios: en algunos sitios (restaurantes o tiendas) el precio escrito no incluye las tasas (10% del valor).

Recomendaciones válidas para ambos países

  • Vacunas: no hay ninguna vacuna obligatoria, sin embargo se recomienda tener las vacunas de: fiebre tifoidea, hepatitis A y B, tetanus-difteria, rabia… Se recomienda su vacunación con un mínimo de 4-6 semanas antes de viajar. La vacuna de la fiebre amarilla solamente se exige si se viene de alguna zona afectada.
  • Malaria: tanto a Sumatra como a Borneo se recomienda la profilaxis contra la malaria. Recomendamos acudir al Centro de Enfermedades Tropicales de vuestra ciudad para más información.
  • Propinas: no es una práctica generalizada.
  • Llevar antimosquitos y protección solar.
  • Beber siempre agua embotellada.
  • Dormir siempre con mosquitera.
  • Agosto NO es el mejor mes para ver orangutanes. Es el final de la temporada de fruta (especialmente del durian) y los orangutanes prefieren elegir entre los 91 tipos de fruta disponibles en vez de acudir a los centros de alimentación a comer los mismos plátanos de siempre. Aun así, con suerte, se puede ver alguno.
  • En algunos parques tanto de Malasia (Bako  o Selingan Island) como de Sumatra (Bukit Lawang) o Kalimantan (en el klotok), solo hay agua fría para la ducha.
  • Maletas: Algunas compañías aéreas, en trayectos internos, no permiten más de 15 kg de peso de equipaje facturado. Es bueno saberlo con antelación y preparar la maleta teniendo en cuenta este detalle.

¿Qué llevar?

Os vamos a dejar una lista con las cosas que nosotros consideramos que son necesarias:

  • Antimosquitos y protector solar.
  • Botas y sandalias de trekking. Si hacéis tours por la selva o nocturnos, unos buenos calcetines puestos por encima del pantalón os salvaran la vida. Yo lo aprendí por las malas en Costa Rica cuando me subieron hormigas rojas por las piernas, ¡¡por debajo de los pantalones!!
  • Chanclas y bañador. Toalla de secado rápido.
  • Linternas frontales y de mano (especialmente para los tours nocturnos o tours en cuevas).
  • Chubasquero y sombrero. Gafas de sol.
  • Ropa cómoda también de secado rápido.
  • Saco de dormir para 25 grados. Nosotros lo usamos especialmente en Bukit Lawang donde hicimos noche en la selva.
  • (opcional): escarpines. Nosotros los usamos bastante ya que sujeta mejor el pie que las chanclas. Tuvimos que correr detrás de un bus, hacer trekking hasta una cascada… Vamos que nos resultaron muy útiles, pero esto va a gustos.
  • Botiquín: tiritas, betadine en crema, antidiarreico, antinflamatorio, antiestamínico, biodramina, sobres de suero (opcional. Recomendables después de trekkings), ibuprofeno, almax…
  • Una blusa fina y unos calcetines en la maleta de mano, ya que en los aviones hace un frío polar.
  • Y, sobre todo: ¡¡la cámara de fotos!! Con el mejor zoom posible ya que los animales no siempre estarán a nuestra vera.

Tras las huellas del orangután

El año pasado teníamos previsto pasar 15 días recorriendo el Borneo malayo. El principal objetivo era ver al orangután en los dos centros que hay: el de Sepilok y el de Semenggoh. También entraba entre nuestros planes ir a la Turtle Island, ya que, aunque ya hemos presenciado el desove de la tortuga verde en Costa Rica, queríamos ver también las pequeñas tortuguitas abriéndose paso entre la arena para emprender su gran aventura en el mar, y esta isla se presenta como la mejor opción debido al desove continuo de las tortugas, no habiendo una temporada bien definida. También habíamos contemplado visitar el río Kinabatangan, que es considerado el Amazonas de Borneo; las cuevas de Mulu para ver el éxodo de murciélagos que salen al anochecer; y finalmente el Parque Nacional de Bako. Peeeeero…, debido a cosas de la vida no pudimos llevar a cabo este viaje y tuvimos que elegir, tres semanas antes de las vacaciones, un destino alternativo, Groenlandia.

Así que este año, después de mucho mirar, pensar y debatir, hemos decidido retomar este viaje y, como tenemos más días disponibles, lo hemos ampliado y mejorado (¡si cabe!). Visitaremos especialmente Borneo Malayo (que es el viaje original), pero también el Parque Nacional de Tanjung Puting en el Borneo Indonesio y el parque de Gunung Leuser de Sumatra (Indonesia). La idea de añadir estos dos nuevos destinos nació con el documental Misión Crítica: El orangután al límite, después del cual nos pusimos a investigar sobre los orangutanes en Indonesia. Total, que descubrimos mil crónicas de viajeros que disfrutaron de estos primates a bordo de un klotok (barco típico) en el parque de Tanjung Puting y decidimos que teníamos que incluirlo también. Pero después descubrimos que se puede hacer noche en la selva tras hacer un trekking rastreando orangutanes desde Bukit Lawang y definitivamente ¡¡también lo teníamos que hacer!!

Y así es como quedó perfilado nuestro viaje de 22 días por estas maravillosas islas:

Logística del viaje

Vuelos

La logística del viaje se basa en vuelos internos. Podríamos decir que es “el viaje de los vuelos”, pero hemos optado por esta opción porque los vuelos internos son asequibles y es la opción más rápida y cómoda para desplazarse de un lugar a otro. Los vuelos internos no son caros y, según nuestra experiencia, lo mejor es comprarlos directamente en la página de la aerolínea (en el caso de Malasia). Los vuelos más caros han sido los vuelos de ida de BCN a Kuala Lumpur y la vuelta de Yakarta a BCN, que, para nuestra desgracia, nos han encarecido el viaje algo más de lo que teníamos previsto. También es importante saber que los vuelos con compañías indonesias no se pueden comprar directamente sino que hay que utilizar una cuenta intermediaria para poder realizar el pago, ya que no aceptan tarjetas extranjeras. En este caso, los hemos comprado a través de Nusa trip.

A la hora de montar el itinerario hay que tener en cuenta también que los vuelos pueden tener retrasos, por lo que es mejor calcular un día entero para el vuelo y así asegurarse de  que no se pierde la siguiente conexión.

Hoteles

Tanto en Malasia como en Indonesia, la oferta hotelera es muy amplia, siendo la opción más barata pasar la noche en habitación compartida y subiendo según las exigencias y los imprescindibles de los que cada uno quiera disponer. Nosotros iremos combinando habitaciones compartidas con algún que otro capricho. Los alojamientos más caros de nuestro viaje serán en el parque de Tanjung Puting, en la zona del  Kinabatangan y en la Turtle Island, por las características propias de estos lugares. Para visitar el Parque de Tanjung Puting solamente es posible a bordo de un klotok (embarcación tradicional), por lo que el precio, aunque se puede llegar a regatear algo, es el que ponen los dueños de estas embarcaciones. En cuanto al río Kinabatangan, el acceso a los hoteles y a la zona se realiza en barco, siendo muy difícil visitarlo por libre, por lo que los mismos hoteles ofrecen paquetes de varios días (según el tiempo que se quiera dedicar a la zona) con actividades y comidas incluidas.

En todo caso, os dejaré más detalles sobre las especificidades de cada lugar en los posts.  ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Parque Nacional de Doñana

Llevábamos mucho tiempo diciendo que nos gustaría visitar el parque de Doñana. Y, aunque para visitar Sevilla (nuestra ciudad base en este viaje) el mes de octubre es un mes propicio, no lo es tanto para visitar el Parque de Doñana. O al menos es lo que nos pareció a nosotros.

El parque se puede visitar desde Cádiz (Sanlúcar de Barrameda) y desde Huelva (el Rocío). Envían la información por correo electrónico, pero las reservas se hacen por teléfono. Ambos sitios ofrecen un tour combinando los diferentes ecosistemas de Doñana.

Nosotros nos decidimos finalmente por el tour que sale desde Cádiz ya que, además del trayecto en coche por la playa, las dunas, el coto, la vera y la marisma, también incluye un paseo en barco por el río Guadalquivir.

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El barco

El barco ofrece bonitas vistas de las dos orillas del Guadalquivir: por un lado la ciudad y por el otro el parque. Durante el trayecto hay la posibilidad de ver algunos pájaros y animales. Nosotros entre otros, vimos dos jabalíes.

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El barco nos deja en el antiguo poblado de chozas de la Plancha. Aquí la guía nos explica la historia del parque y tenemos unos minutos para hacer fotos hasta que llega el coche que nos recoge para el tour por el parque. Si bien hemos visto gamos, ciervos y algunas vacas marismeñas, debido a que no había llovido todavía, la marisma estaba seca… sin agua, sin pájaros, sin flamencos… Todo y así el color rojo en contraste con el cielo ofrecía una bonita vista.

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Las marismas

La playa es preciosa y en las dunas, además de los divertidos botes que el coche da al subir y bajarlas, hay una pausa de unos minutos para aprovechar y hacerse fotos.

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Las dunas

El parque de Doñana pensamos que es una visita recomendable porque puedes ver diferentes ecosistemas en un solo parque y la visita puede resultar hasta divertida. En cuanto a la temporada, a pesar del encanto que pueda tener en octubre, pensamos que es mejor visitarlo cuando la marisma esté inundada.

Minas de Riotinto y Aracena

Riotinto

Cuando decidimos el viaje, ya habíamos juntado en un mismo día las minas de Ríotinto y Aracena, aunque no teníamos del todo claro si llegaríamos a verlo todo.

A ambos sitios nos presentamos sin hacer reserva previa (hhmm, ¡qué atrevidos!). De las minas de Riotinto sabíamos que el tren sale a las 13:30 y que además se podía coger una entrada que incluía una visita a la mina de Peña de Hierro, el museo y la visita a una casa-museo minera, pero no sabíamos el horario de cada una, así que ¡a la aventura! Llegamos a Riotinto sobre las 12:40 y nos informan de que sí que hay plazas y que nos da tiempo de hacer todo lo que nos habíamos propuesto: de 12:40-13:00 museo, de 13:00 a 13:30 Minas Peña de Hierro y a las 13:30  el ferrocarril turístico minero. La casa-museo sólo podíamos visitarla a partir de las 16:00 por lo que no la visitamos, dado que nuestro plan era ir a Aracena y comer allí.

Si no queréis aventuraros como nosotros, podéis reservar la opción que queráis a través de la página web de Minas de Riotinto o por correo.

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Parque Minero de Riotinto

Museo Minero “Ernest Lluch”

Es un museo bastante grande con información tanto del sitio y de las minas, como sobre la vida de gente que trabajaba y vivía allí. Lo que más nos ha impresionado han sido las locomotoras y la recreación de la mina romana.

Mina Peña de  Hierro

El trayecto lo hace cada uno con su coche siguiendo el coche del guía, en convoy. Te dan un mapa con la ruta por si alguien se puede llegar a perder por el camino. El guía explica la historia de la mina a lo lago de los años, desde su inicio y hasta actualidad. El tour transcurre por una galería minera, no muy larga, hasta llegar a una corta a cielo abierto, donde nace el río Tinto.

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Mina Peña de Hierro

El Ferrocarril Minero

El ferrocarril tiene un trayecto de ida, una pausa de 15 minutos para hacer fotografías y mojarse los pies en el río Tinto y el trayecto de vuelta. Si tenéis la suerte de poder elegir dónde sentaros, os recomiendo que os sentéis en el lado izquierdo, ya que a la ida es el lado dónde se ve la mina y el río. Si no podéis elegir, os pasará como a nosotros, que nos estuvimos viendo la montaña todo el trayecto. A la vuelta recomiendan que los del lado izquierdo dejen los asientos a los otros, aunque siempre hay algún listillo y nosotros tuvimos que pelear por los preciados asientos. ¡Ni decir cabe, que yo sí me mojé los pies el río! Y, no, no se me han caído los dedos ni nada por estilo jajaja

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Ferrocarril turístico minero

Aracena

Una vez acabado nuestro periplo por Riotinto nos dirigimos a Aracena para ver la Gruta de las Maravillas. Comimos cerca de la gruta y a las 17:25 nos fuimos la cueva con la esperanza de que aun tuvieran sitio para dos. Para nuestra suerte, ¡sí! Entramos en el turno de las 17:30. Dentro de la cueva no se permiten hacer fotos, pero, nada más entrar os hacen una ellos, que a la salida os la venden por 8 euros. La cueva la verdad es que ¡es preciosa! Muy recomendable su visita.

Si no queréis arriesgaros como nosotros, podéis comprar las entradas por internet. Hay la posibilidad de, por 1 euro más, coger la entrada combinada Gruta de las Maravillas+Castillo. Nosotros no la cogimos así porque a las 18:00 el Castillo cierra y ya no nos daba tiempo. Aracena es muy bonita también, por lo que a falta de castillo, un paseo por el pueblo es muy recomendable también.