Minas de Riotinto y Aracena

Riotinto

Cuando decidimos el viaje, ya habíamos juntado en un mismo día las minas de Ríotinto y Aracena, aunque no teníamos del todo claro si llegaríamos a verlo todo.

A ambos sitios nos presentamos sin hacer reserva previa (hhmm, ¡qué atrevidos!). De las minas de Riotinto sabíamos que el tren sale a las 13:30 y que además se podía coger una entrada que incluía una visita a la mina de Peña de Hierro, el museo y la visita a una casa-museo minera, pero no sabíamos el horario de cada una, así que ¡a la aventura! Llegamos a Riotinto sobre las 12:40 y nos informan de que sí que hay plazas y que nos da tiempo de hacer todo lo que nos habíamos propuesto: de 12:40-13:00 museo, de 13:00 a 13:30 Minas Peña de Hierro y a las 13:30  el ferrocarril turístico minero. La casa-museo sólo podíamos visitarla a partir de las 16:00 por lo que no la visitamos, dado que nuestro plan era ir a Aracena y comer allí.

Si no queréis aventuraros como nosotros, podéis reservar la opción que queráis a través de la página web de Minas de Riotinto o por correo.

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Parque Minero de Riotinto

Museo Minero “Ernest Lluch”

Es un museo bastante grande con información tanto del sitio y de las minas, como sobre la vida de gente que trabajaba y vivía allí. Lo que más nos ha impresionado han sido las locomotoras y la recreación de la mina romana.

Mina Peña de  Hierro

El trayecto lo hace cada uno con su coche siguiendo el coche del guía, en convoy. Te dan un mapa con la ruta por si alguien se puede llegar a perder por el camino. El guía explica la historia de la mina a lo lago de los años, desde su inicio y hasta actualidad. El tour transcurre por una galería minera, no muy larga, hasta llegar a una corta a cielo abierto, donde nace el río Tinto.

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Mina Peña de Hierro

El Ferrocarril Minero

El ferrocarril tiene un trayecto de ida, una pausa de 15 minutos para hacer fotografías y mojarse los pies en el río Tinto y el trayecto de vuelta. Si tenéis la suerte de poder elegir dónde sentaros, os recomiendo que os sentéis en el lado izquierdo, ya que a la ida es el lado dónde se ve la mina y el río. Si no podéis elegir, os pasará como a nosotros, que nos estuvimos viendo la montaña todo el trayecto. A la vuelta recomiendan que los del lado izquierdo dejen los asientos a los otros, aunque siempre hay algún listillo y nosotros tuvimos que pelear por los preciados asientos. ¡Ni decir cabe, que yo sí me mojé los pies el río! Y, no, no se me han caído los dedos ni nada por estilo jajaja

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Ferrocarril turístico minero

Aracena

Una vez acabado nuestro periplo por Riotinto nos dirigimos a Aracena para ver la Gruta de las Maravillas. Comimos cerca de la gruta y a las 17:25 nos fuimos la cueva con la esperanza de que aun tuvieran sitio para dos. Para nuestra suerte, ¡sí! Entramos en el turno de las 17:30. Dentro de la cueva no se permiten hacer fotos, pero, nada más entrar os hacen una ellos, que a la salida os la venden por 8 euros. La cueva la verdad es que ¡es preciosa! Muy recomendable su visita.

Si no queréis arriesgaros como nosotros, podéis comprar las entradas por internet. Hay la posibilidad de, por 1 euro más, coger la entrada combinada Gruta de las Maravillas+Castillo. Nosotros no la cogimos así porque a las 18:00 el Castillo cierra y ya no nos daba tiempo. Aracena es muy bonita también, por lo que a falta de castillo, un paseo por el pueblo es muy recomendable también.

Sevilla y algo más

¡Hola a todos! Me estreno en este blog con un viaje a Sevilla que hicimos mi pareja y yo a principios de octubre. Nos quedaba una semana de vacaciones de este año (en marzo estuvimos una semana por Egipto y a principio de septiembre una semana por Groenlandia y tres días por Copenhague – Dinamarca), así que, después de mucho hablarlo decidimos este destino. En parte la decisión fue marcada por el hecho de que del sur de España todavía no conocíamos nada y en parte por visitar a unos amigos que conocimos en Costa Rica ¡hace ya 3 años!! (¡¡Cómo pasa el tiempo!!).

Y, os preguntaréis, porqué empiezo el blog justamente con este viaje… Pues bien, todo empezó con las insistencias de la familia de reunir nuestros viajes en una bitácora con fotos y a la que puedan acceder sin tener que escuchar mis historias cada vez que se vienen a cenar (historias que acompaño de mi álbum de fotos! Jaja), pero hasta este viaje no me lo había planteado en serio. Así que aquí estoy! Espero que disfrutéis leyendo mis crónicas y también que mis experiencias os sean útiles si decidís viajar por donde yo.

Cómo disponíamos de una semana decidimos aprovechar algunos días para visitar algunos otros destinos cercanos a Sevilla. Por lo tanto, nuestro itinerario quedó así:

Como os podéis dar cuenta es un itinerario muy ambicioso, pero es que nosotros somos así… un tanto culos-inquietos jajaja. Una de las características de nuestros viajes es siempre la necesidad de estar en contacto con la naturaleza. Es por eso que siempre que viajamos, sea el destino que sea, buscamos un espacio natural, y en este caso lo hemos conseguido de sobras con la visita al parque de Doñana, con un pequeño trekking por el Parque de Grazalema y con el parque del Alamillo en Sevilla que visitamos el último día.

Más adelante os explicaré nuestro viaje paso a paso. ¡No os lo perdáis!