París gratis (o casi)

París no es precisamente una ciudad barata, pero, aunque parezca imposible, ofrece multitud de opciones para todos los bolsillos. Aquí he recogido algunas de las experiencias gratuitas (o ¡casi!) para poder disfrutar de esta ciudad sin dejarse un riñón en el intento. ¡Allá vamos!

Torre Eiffel. No hace falta pagar para disfrutar del gran símbolo de París. Es posible ver la torre tanto de día como de noche desde los dos parques, Champ de Mars y Trocadero, pero también se puede acceder al recinto cerrado. Para poder “tocar” la torre basta con pasar los controles de seguridad. Eso sí, para subir, sí que hay que pagar.

eiffel

Notre Dame.  Disfrutar de esta impresionante catedral gótica ¡no tiene precio!

notre dame

Catedrales e iglesias. De hecho, hay muchas catedrales e iglesias con magníficos interiores que se pueden visitar ¡gratuitamente! Aprovechad para entrar en las que os encontréis en vuestro camino porque seguro que os sorprenderán. Así es como yo descubrí la iglesia de Saint-Séverin que me dejó impresionada. Puede que también influyera el hecho que entramos al atardecer y la baja luz le deba un aire de lo más interesante.

saint severin foto

Cementerios. Otra experiencia gratuita que no os podéis perder y de la que ya os hablé en París de las tinieblas es la de visitar alguno de los cementerios que hay en París. Los cementerios de Père Lachaise, Montparnasse o Montmartre son los más conocidos (¡y de los más visitados!).

cementerio

Parques. París tiene muchos parques y espacios verdes que ofrecen al/la visitante un plácido paseo y hasta una opción de un romántico picnic. Uno de nuestros preferidos, como ya os dije en París romántico, es el pequeño y oculto parque del Hotel Sully.

parque sully

Dar largos paseos de día y de noche por los barrios de París. Disfrutar de las vistas y de la vida parisina también es una opción gratuita. Barrio Latino, Barrio Judío, Le Marais, Saint Germain, Montmatre…  ¡No hay nada que te haga aprender más de una ciudad y de sus gentes que pasear!

paseo

Disfrutar de las vistas de la ciudad desde la Basílica del Sagrado Corazón. De impresionantes vistas de la ciudad se puede disfrutar desde la Torre Eiffel, desde el Arco de Triunfo…, pero las vistas que ofrece la parte alta de Montmatre son gratuitas. Lo malo es que no se puede disfrutar de la vista a la Torre Eiffel como es debido… No se puede tener todo…

vistas

El Muro de los je t’aime. Esta es otra opción de la que ya os hablé en París romántico, pero es que disfrutar del amor precisamente en la ciudad del amor tampoco tiene precio.

muro

Los Champ Elysees. Un paseo tanto por los campos Elíseos como por las dos plazas que los franquean, la plaza de la Concorde y la del Arco de Triunfo, se puede disfrutar sin gastar dinero (¡siempre y cuando no os sintáis atraídos por comprar en las tiendas de lujo!).

champs

Cruzar el Sena de un lado al otro por cualquiera de los muchos puentes que tiene París. El Puente Nuevo (el puente más antiguo de la ciudad y el más largo (232m)) o el Puente de las Artes (también conocido como el puente del amor) son dos de los más codiciados, pero hay suficientes como para elegir vuestro favorito.

puentes

La calle más estrecha de París. La rue du chat qui pêche es la calle más estrecha de París, aunque puedo decir que también es la más falta de glamour… Como curiosidad os diré que el nombre de la calle “del gato que pesca” se debe a una antigua leyenda que cuenta que allí vivía un alquimista que sin tener tiempo de nada, enseñó a su gato a pescar por él.

calle

La torre del reloj (tour de l’horologe). Este reloj, encargado por el rey Carlos V, se instaló en 1370 y fue el primer reloj público de París.

reloj

La Tour de Saint Jacques. Se trata de un campanario de estilo gótico de 52 metros de altura, el último remanente de la gran catedral de Saint Jacques construida entre 1509 y 1523 y destruida durante la revolución francesa. Es el punto de reunión y de partida de los peregrinos que emprenden el camino de Santiago.

jacques

Km 0. En la Place du Parvis Notre Dame, justo en frente de la catedral gótica, se encuentra el km 0, una estrella de bronce que señala la ubicación exacta del Point Zéro des Routes de France. ¡Ojo! Si vais en Navidades no lo podréis ver porque colocan, justamente en este punto, el gran árbol de Navidad.

km 0

La Estatua de la Libertad de París. ¿A que no sabíais que hay una Estatua de la Libertad en París? ¡Pues sí la hay! De hecho Nueva York y París no son ni de lejos las únicas ciudades que tienen una estatua de la libertad: ¡hay otras 26! Argentina, Austria, Alemania, Italia, Japón, China, Vietnam… son algunos de los países afortunados. Como ya sabréis, la conocidísima y gran Estatua de la Libertad de Nueva York fue un regalo de Francia a Estados Unidos al celebrar sus 100 años de la independencia. Y a su vez, Estados Unidos le regaló al pueblo francés otra 4 veces más pequeña por el centenario de la revolución francesa, que ahora se encuentra en la Îlle aux Cygnes (isla de los Cisnes).

estatua

Visitar la librería más antigua de habla inglesa de París: Shakespeare and Company. ¡Una verdadera maravilla!

libreria

Cazar marcianitos. Una actividad que nos divirtió muchísimo en París fue la de ¡cazar marcianitos! ¡Nos lo pasamos bomba! Más de 15.000 marcianitos pixelados hechos a base de pequeños azulejos de colores y adheridos sobre edificios, puentes, esculturas, obra de un artista francés anónimo, invadieron París. Si vais bien atentxs podréis encontrarlos en los lugares menos esperados. ¿Cuántos encontrarás tú?

marcianitos

Tour gratuito por París. Esta es una de las opciones gratis pero no, ya que aunque se presenten como gratuitos sí hay que pagar la voluntad. Aun así son una opción barata de conocer y aprender más sobre la ciudad.

tour

Y como de experiencias culinarias gratuitas hay pocas, os invitó a probar una crêp, un vino caliente (vin chaud) o un apéritif, de los que os hablé en París gourmet. Aunque para comer barato podemos recomendar las boulangerie: bocadillos, pizza, fougasse… Las opciones son muy variadas. Nosotros probamos varios bocadillos y ¡nos encantaron! Nuestro favorito: el de pollo. Pan de baguete súper crujiente y el pollo súper jugoso. Lo que tenéis que tener en cuenta es que en el caso de las boulangerie que tienen mesas en su interior, el precio es más barato si coméis allí que si el bocadillo es para llevar.

bocadillo

Estas son solamente algunas de las opciones gratuitas o casi de las que podréis disfrutar en París y estoy segura que conseguiréis configurar un viaje a esta preciosa ciudad adaptado a vuestros gustos, necesidades y bolsillos. ¡Animaros a viajar, que os cambiará la vida!

París, oh là là!

Durante el mes de enero celebramos el 36º cumpleaños de Xavi, que se nos hace mayor, y también 13 años juntos que cumplimos justamente el día 13. Tales fechas tan señaladas pedían un viaje especial y para ello elegimos la ciudad del amor: París. Durante la semana que estuvimos por allí, vivimos toda una serie de experiencias, algunas excepcionales. Por eso, lo mejor de París lo he recogido en varias crónicas:

París gourmet

París romántico

París de las tinieblas

París gratis (o casi)

Aprovecho también esta crónica para dejaros algunos tips:

  • Visitar algún museo en París es una experiencia extraordinaria. Dado que la ciudad cuenta con más de 150 museos, los hay para todos los gustos. Sin embargo debéis tener en cuenta que en algunos podéis llegar a dedicar hasta una mañana entera. El museo del Louvre es el más conocido del mundo y alberga más de 35.000 obras de arte, siendo las más famosas la Mona Lisa (o Gioconda) y La Libertad guiando el pueblo. Otro de los museos más bonitos de Paris es el Museo de Orsay, una antigua estación de tren que ahora alberga en su interior la mayor colección de arte impresionista: Monet, Renoir, Degas o Van Gogh son algunos de los grandes nombres.

louvre

  • Tened en cuenta que se forman grandes colas en los principales monumentos, especialmente en temporada alta. Armaros de paciencia, que al final vale la pena. Nosotros, aun yendo en temporada baja, tuvimos media hora de espera para subir a la torre de Notre Dame y otra para acceder al Louvre, una hora aprox. para subir a la torre Eiffel y más de hora y media para entrar a las Catacumbas… Si queréis ahorraros tiempo de espera una opción es comprar las entradas por adelantado a través de internet.
  • En los restaurantes, los precios varían según el sitio donde os sentéis: lo más barato es tomarse algo en la barra, y el precio sube si os sentáis en mesa y aún más si lo hacéis en la terraza. Veréis que los asientos exteriores están siempre mirando hacia la calle. Según nos dijeron es para poder ver pasar a la gente y, en caso de no tener de qué hablar, siempre se puede hablar de lxs transeúntes.
  • A los franceses les encantan las escaleras en forma de caracol que subimos a duras penas y bajamos intentando no marearnos jajajaja.

escalera

  • Uno de los problemas de salubridad que tiene París son ¡las ratas! Se calcula que hay cuatro por cada habitante. En los paseos nocturnos os recomiendo que no paséis por parques, a no ser que os queráis encontrar con estas criaturas.
  • Durante la estancia también pasamos por algunos malos momentos que por suerte no fueron a más. Supongo que nos han considerado unos blancos fáciles, aunque al final resultó que no lo somos tanto:

Vigilad con los robos. Una buena mañana, durante un placentero paseo por la orilla del Sena en dirección al museo de Louvre nos intentaron robar. La táctica que utilizan es acercarse con un portapapeles con un supuesto documento para firmar. Aunque les digas que no ellxs se acercan y te tocan con la carpeta justo por el lado de los bolsillos para aprovechar el despiste para robarte. Yo me di cuenta enseguida y al apartarle la mano, se fue corriendo. Normalmente son chicxs adolescentes o mujeres que van en pequeños grupos. ¡Vigilad vuestros bolsillos o mochilas!

Intento de engaño en el metro. Para los trayectos no más largos de una hora de camino aprovechamos para pasear y disfrutar de la ciudad, pero en los trayectos que ya solo la ida era más de una hora, preferimos tomar el metro. El primer día que quisimos comprar los billetes, antes siquiera de ver cómo funciona la máquina, se nos acercó un chico diciendo que trabajaba allí y nos enseñó unas cuantas veces una supuesta acreditación (unas cuantas veces porque nos veía la cara de incrédulos). Después de preguntarnos dónde queríamos ir nos dijo “uff, eso es zona 5” y tras toquetear la máquina nos indicó que teníamos que pagar 50 euros. Nuestra reacción fue “¡anda ya, para pagar 50 euros nos vamos caminando!” pero el chico nos insistió en ir en metro. Lo mejor de todo llegó cuando nos dijo que no se puede pagar con tarjeta sino solamente con dinero en efectivo y que él se ofrecía para acompañarnos hasta el cajero más cercano si no lo teníamos. Allí ya sí que se le acabó totalmente el cuento. Entonces sin decir nada más nos dirigimos hacía la ventanilla al mismo tiempo que el tío se apresuraba en salir. ¡No hay billetes que valgan 50 euros! Que no os engañen. En la máquina se pueden comprar los billetes eligiendo el castellano como idioma y se puede pagar perfectamente con tarjeta. El billete de ida, eligiendo T+ en la máquina, vale 1,90 euros y vale para un trayecto a cualquier punto de interés de París. Si compráis un taco de 10 billetes (son 10 billetes separados) os saldrá más barato y os servirán para varios días (uno por trayecto).

metro

Propina indebida. Para comer siempre buscamos sitios alejados de las zonas más turísticas, pero alguna vez sí que aprovechamos para tomar algo en algún bistró situado en estas zonas. Una tarde que paramos para tomarnos unas coca colas, al querer pagar, el camarero, que hasta entonces apenas nos había dirigido la palabra, nos preguntó si la propina se la cobraba con la tarjeta o se la íbamos a dejar en efectivo. ¡Flipamos en colores! Hasta ese momento conocimos camareros encantadores que nos habían tratado súper bien pero que nunca nos dijeron nada de la propina y definitivamente se la merecían mucho más que este. Rotundamente le dijimos que no le íbamos a pagar propina. Nos puso mala cara y ni siquiera nos saludó al salir. A nota informativa, la propina en Francia ya está incluida en el precio final Prix service compris (15%), por lo tanto, no os sintáis ni obligados, ni cohibidos/intimidados en pagar una nueva propina. Esta es opcional y debe recompensar siempre un buen servicio y un buen trato y bajo ningún concepto ratificar malas prácticas.

Dicho esto, espero que os gusten las crónicas de París, que os sirvan para vuestro viaje y que lleguéis a disfrutar al máximo de esta increíble ciudad.