China es un país muy grande y por lo tanto desplazarse de un lugar a otro puede tomar bastante tiempo, sin embargo, las ciudades están muy bien comunicadas ya sea por trenes, autobuses o aviones. Dado que nuestra ruta transcurrió por muchas provincias, utilizamos sobre todo el avión (por ejemplo, para ir de Shanghai a Urumqi o de Urumqi a Xi’an), sin embargo, también tomamos algún que otro tren (para ir a Tianshui o Luoyang). Dado que las ciudades chinas se caracterizan también por ser grandes urbes, la disponibilidad de metro nos facilitó los desplazamientos.
Metro
De las ciudades que visitamos, solamente Shanghai, Xi’an y Urumqi disponían de una red de metro. En las tres ciudades, el funcionamiento fue similar. Lo primero que hay que tener en cuenta es que para acceder a las vías hay que pasar controles de seguridad. Las maletas, las mochilas o los bolsos se pasan por las máquinas para comprobar que no se lleva ningún producto considerado peligroso. Si lleváis botellas de agua, tendréis que sacarlas para pasarlas por una máquina, si la botella está abierta, simplemente podéis beber un poco delante de los policías. En Urumqi nos hicieron también un chequeo corporal, tras pasar por el detector de metales, como en los aeropuertos y nos escanearon la cara. Además, nos pidieron los pasaportes y, tras comprobarlos, tomaron fotos tanto de la página de la foto como del sello de entrada. En Shanghai y Xi’an, sin embargo, los controles fueron más laxos, posiblemente debido a la mayor afluencia de turistas.
Los billetes de metro se compran en las máquinas, antes de pasar los controles de seguridad, eligiendo la parada de destino y luego el número de billetes. Si es una línea diferente, se selecciona primero la línea de metro y luego la parada. Por ejemplo, para ir del aeropuerto de Xi’an al centro tomamos el metro en la línea 14 (que es la que llega al aeropuerto) y luego cambiamos a la línea 2, por lo que primero seleccionamos la línea 2 y cuando aparecieron las paradas en pantalla, seleccionamos la parada de destino. El precio varía en función del número de paradas, aunque suele ser muy barato. Se puede pagar en efectivo o escaneando el QR con AliPay o We Chat.
Una vez pasados los controles, es donde se encuentran las puertas de entrada a las vías. Al entrar, se pasa la tarjeta de metro por el lector mientras que a la salida se debe introducir el billete por la ranura (la máquina se queda el billete). Las paradas de metro están escritas tanto en chino como en inglés, por lo que no hay pérdida.
Tren
Debido a que nos desplazamos principalmente en avión, tomamos el tren en contadas ocasiones. En nuestro caso fueron trenes de alta velocidad, por lo que desconocemos el funcionamiento de los demás trenes.
Para empezar, para comprar los billetes de tren directamente en la página oficial se necesita un documento de identidad chino y un número de teléfono chino, por lo que hay que comprarlos sí o sí a través de un intermediario, ya sea una página web tipo Trip como a través de alguna agencia de viajes. Para hacer la compra hay que indicar si queréis que sean segunda clase, primera clase o business y luego poner los datos del pasaporte (nombre, número de pasaporte, fecha de nacimiento). Los billetes se emiten unos 15 días previos al día del viaje, pero se pueden reservar con antelación.
Otro dato importante es que no se necesita disponer del billete físicamente ya que nadie os lo pedirá. Para acceder a la estación de tren os pedirán los pasaportes y con ellos podrán comprobar si tenéis billete comprado o no. Después se pasan los controles de seguridad como en el metro o en los aeropuertos. Aunque no es necesario disponer del billete, sí es importante tener claro el número de tren, el vagón y los asientos asignados. Con el número de tren podréis comprobar en las pantallas cuál es la puerta de embarque a las vías y también la vía a la que llegará el tren. El embarque se realiza unos 10 minutos previos a la llegada del tren. A la hora de poneros a la cola para el embarque, tened en cuenta que debéis colocaros en el lado en el que está el chicx de seguridad ya que los chinos pasan directamente colocando su documento de identidad por la máquina. Sin embargo, para acceder con el pasaporte, tenéis que pasar por el escaner situado donde el chicx de seguridad. Una vez en el andén, hay que colocarse en el número de vagón correspondiente. El número de vagón normalmente aparece escrito en el suelo, pero en caso de duda, podéis preguntar al chicx de seguridad que vigila el andén. El número también aparece escrito en cada vagón. A no ser que el tren salga de esa misma estación, el tren solamente permanece en una estación unos 2 minutos. Los trenes suelen ser muy puntuales. Igual que en el metro, las paradas aparecen escritas tanto en chino como en inglés. Igual que en Corea del Sur, los revisores no comprueban los billetes de tren si no que miran que los asientos que no deberían estar ocupados no lo están.
Avión
El funcionamiento de los aviones en China es similar al de los otros países, aunque puede que haya unos controles de seguridad más exhaustivos. Por ejemplo, no se permite entrar con botellas de agua, ni con mecheros ni con baterías externas. Si no queréis pasar un mal rato, mejor descartar todos estos productos con antelación. Un dato importante es que muchas compañías aéreas chinas no abren la venta de billetes hasta un mes antes de la fecha, por lo que es mejor esperar para conseguir mejores precios y mejores conexiones. Por otro lado, no os recomiendo que reservéis asientos con antelación a través de la web ya que nunca mantienen esos asientos. Esto nos pasó en los vuelos de Xi’an a Beijing y de Beijing a Barcelona (vuelo de vuelta con Air China), los únicos vuelos en los que habíamos reservado los asientos. En el vuelo de Xi’an a Beijing directamente nos asignaron unos asientos al azar (no los que habíamos reservado) sin darnos ninguna explicación. En el vuelo de Beijing a Barcelona, aunque los asientos reservados sí que aparecían en la tarjeta de embarque, al momento de embarcar nos dijeron que esos asientos ya estaban ocupados y que nos tenían que cambiar de asientos… Por suerte, como el avión no iba lleno, pudimos sentarnos juntos.
Otro dato importante es que los vuelos pueden sufrir cambios, ya sea que se atrasen como que se adelanten. Por ejemplo, el vuelo de Shanghai a Urumqi tuvo un retraso de 5 h, mientras que el vuelo de Urumqi a Xi’an un retraso de 3 h. Por otro lado, el vuelo de Xi’an a Beijing se adelantó 1 h. Debido a estos imprevistos, os recomiendo que tratéis de no programar actividades el día de vuelo.
Finalmente, otro aspecto que nos sorprendió de los aviones es que haya un vigilante con una pequeña cámara, parecida a una GoPro, paseándose por el avión y grabando a los pasajeros para evitar acciones incívicas durante el vuelo. Aunque en el avión fue donde nos sorprendió más, lo cierto es que en los trenes y en el metro también hay vigilantes similares que se pasean con la cámara.
Y esta es nuestra pequeña aportación sobre los medios de transporte que utilizamos en China. Espero que os sirva de ayuda y que os animes a viajar por libre por este gran país.
