Lo que + nos gustó y lo que -. Austria

Resulta muy difícil elegir lo que más nos gustó y lo que menos de este viaje a Austria, sin embargo, vamos a destacar algunos puntos que nos han parecido emocionantes y algunos que no tanto.

Lo mejor:

+ Visitar por fin Hallstatt, el pueblo más bonito del mundo. Este viaje podría llamarse perfectamente tras los pasos de la emperatriz Sisi, o al ritmo de Mozart, pero el motor de este viaje fue Hallstatt.

Hallstatt

+ Poder asistir a la Opera de Viena. Una experiencia totalmente recomendable.

ópera

+ Las vistas de la ciudad de Salzburgo y su entorno desde sus miradores nos dejaron sin aliento.

Salzburgo

+ La belleza del paisaje del valle del Danubio y la extravagancia de sus iglesias y abadías.

danubio

+ Descubrir platos austriacos que desconocíamos y que nos enamoraron.

+ Los paisajes increíbles que tiene Austria. Viajar en tren, en este sentido, fue todo un acierto.

vistas desde el tren

Lo peor:

– Por condiciones climatológicas y por ser temporada baja no pudimos disfrutar de ciertas actividades, pero al final es una excusa para volver, ¿no?

– Los precios desorbitados en algunas entradas.

– La gran cantidad de turistas que nos hemos encontrado, especialmente por las calles Hallstatt y en el palacio de Schönbrunn (Viena). En este último, la visita se nos hizo casi agobiante por la cantidad de gente y de grupos con guía que nos encontramos dentro del palacio. Apenas pudimos disfrutar en condiciones. Conclusión: visitadlo a primera hora de la mañana.

Salzburgo. Ciudad de historia, música y cerveza

La ciudad de Salzburgo está situada a las orillas del río Salzach a los pies de los Alpes y sus inicios se vieron marcados por la existencia de sal, un bien muy valorado del que disponía la zona (y es que Salz en alemán significa sal) y del que los príncipes arzobispos dieron un muy buen uso. Ahora, con una tradición cervecera de más de 600 años, también se la considera como la capital secreta de la cerveza de Austria y además es la ciudad natal de Mozart, que si bien en su época no disfrutaba de mucha consideración, ahora es el estandarte más preciado de la ciudad.

Nosotros hemos pasado dos días en esta ciudad y así es como nos hemos distribuido las visitas:

Primer día:

Dedicamos el primer día al centro turístico de Salzburgo, la parte antigua y donde se concentran la mayoría de puntos interés.

una orilla de Salzburgo

Fortaleza de Hohensalzburg. Construida por el Arzobispo Gebhard el año 1077 y ampliada en 1459, es una de las más grandes y mejor conservada de Europa Central y presume de no haber sido nunca conquistada por completo. Se accede en funicular o a pie desde la calle Festungsgasse. Nosotros subimos en funicular y bajamos a pie. Antes de las 11:00 se entra gratis a la Habitación de Oro, posiblemente la mejor parte de la visita. Desde aquí se pueden obtener unas de las mejores vistas de la ciudad y de las montañas que la rodean.

fortaleza

Abadía de San Pedro y las catacumbas. Justo antes del funicular que sube a la fortaleza, a mano izquierda se encuentra la entrada a la Abadía de San Pedro. Ésta fue fundada por San Ruperto el año 696 en el mismo sitio en el que ya había una iglesia de la primera cristianización de Severino Noricum. Su cementerio es uno de los más famosos del mundo y tiene orígenes en la época romana cuando la ciudad recibía el nombre de Iuvavum.

abadía

También se pueden visitar las catacumbas, varias cámaras excavadas en el monte Mönchberg donde vivían los ermitaños del siglo VIII. Antes de que os llevéis un chasco  como yo, os aviso que no hay restos óseos en su interior.

catacumbas

Dom Quartier. Se trata de un conjunto arquitectónico construido alrededor de la Residenzplats y formado por la Residencia (actualmente museo) y la catedral de Salzburgo (Salzburger Dom).

domquartier

Residenzplatz o la plaza de la Residencia fue construida entre los siglos XVI y principios del siglo XVII. Los edificios circundantes fueron la residencia de los arzobispos de Salzburgo.

La residencia – Museo fue el hogar de los príncipes arzobispos de Salzburgo. Se puede visitar y disfrutar de las habitaciones decoradas con frescos, tapices, candelabros y mobiliario de la época, así como de todo tipo de objetos religiosos y otros relacionados.

Salzburger Dom o la Catedral de Salzburgo, una grandiosa iglesia de estilo barroco que ha sufrido muchas destrucciones y reconstrucciones a lo largo de su historia: 774, año de su construcción; 1628, año de la reconstrucción tras quemarse; y 1959, año de la segunda reconstrucción tras ser destruida por una bomba aérea durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene un magnífico interior y 5 órganos de tubos independientes. En nuestra visita tuvimos la suerte de presenciar una pequeña misa acompañada del sonido de uno de los órganos.

salzburgdom

A la izquierda del altar hay una escalera que desciende hasta el subsuelo donde se encuentran la cripta de la catedral donde se hallan los sepulcros de los Príncipes Arzobispos.

cripta

Casa natal de Mozart. Ésta es la casa donde Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 y vivió hasta los 17 años. En 1944 dos terceras partes de la casa fueron destruidas por una bomba. Actualmente se visitan distintas estancias que contienen información (objetos, cuadros, mobiliario, etc.) de la familia de Mozart (tanto de los padres, como de la mujer y los hijos) y otros relacionados con la época y la vida del gran compositor.

casa natal Mozart

Callejear por el centro histórico (Adlstadt) y su calle más famosa: Getreidegasse. El centro histórico de Salzburgo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Getreidegasse es una calle muy turística, famosa por los letreros de las tiendas hechos de hierro forjado, tradición empezada en la Edad Media. Es interesante ver como tiendas de marca actuales cumplen con la tradición.

calle

Ascensor al monte Mönchsberg. Si queréis tener una bonitas vistas de la ciudad y de la fortaleza, podéis subir al monte Mönchsberg, una de las cinco montañas que la rodean, con el ascensor que lleva al Museo de Arte Moderno. Aquí podéis visitar las murallas de la fortificación de Johannessschlöss del siglo XVI o el propio castillo Mönchsberg. También se puede subir (o bajar) caminando en un agradable paseo.

vista mönchsberg

Museo de arte moderno de Salzburgo. Ya que habíamos subido al Mönchsberg con el ascensor que llevaba a este museo, aprovechamos para echarle un vistazo. Nos gustó bastante ya que la exposición contenía fotografías etnográficas que mostraban el pasado de Austria a través de sus pueblos y su gente.

Segundo día:

El segundo día lo dedicamos a la otra orilla del río y al palacio de Hellbrunn que se encuentra a las afueras de la ciudad.

la otra orilla Salzburgo

Palacio de Hellbrunn y sus jardines con los famosos juegos de agua. Este palacio barroco-manierista fue la residencia de verano de los príncipes arzobispos de Salzburgo desde el año 1615. Actualmente es un museo que contiene objetos relacionados con sus interesantes jardines. Para llegar hay que coger el bus 25 hasta la parada de Schloss Hellbrunn, caminar en dirección contraria a la del bus y a mano derecha bajar por la calle hasta la entrada al recinto.

hellbrunn

El principal atractivo es el jardín con los juegos de agua y el teatro mecanizado que funciona con la fuerza del agua construidos a petición del príncipe arzobispo Markus Sittikus en esta zona famosa por sus manantiales. Se visita en grupos guiados que se organizan por orden de llegada. ¡Preparados para mojaros!

jardines del agua

Palacio Mirabell y sus jardines (Mirabellgarten). Fue la sede de los conciertos de Mozart y actualmente alberga la oficina del intendente de la ciudad. Sus jardines están alineados con la Catedral y la Fortaleza de Salzburgo.

mirabell

Casa residencia de Mozart. Aquí vivió el compositor y pianista entre los años 1723 y 1780 antes de mudarse a Viena. Se visita la vivienda familiar que contiene objetos de la vida de Mozart.

casa Mozart

Kapuzinerberg. Se trata de otra montaña, junto a la montaña de la fortaleza y Mönchsberg, que ofrece unas vistas increíbles de la ciudad. Os recomiendo que subáis al atardecer. Se puede visitar también el monasterio de los capuchinos.

kapuzinerberg

Y como siempre os digo: perderos, callejead y vivid la ciudad.

calles Salzburgo

Y un extra:

Si bien en el caso de Viena no nos parecieron interesantes las tarjetas que hay, en el caso de Salzburgo la consideramos imprescindible. Los precios de Salzburg Card varían en función de los días que le queráis dedicar a la ciudad (desde uno y hasta 3) y ofrece entradas gratuitas a todos los puntos de interés, además de transporte público gratuito. Se compra a través de la página oficial, que está en castellano también, y una vez hecho el pago os enviarán al correo electrónico el bono para recogerla en las oficinas de turismo. Hay una justo en la estación de tren y otra en el centro turístico de la ciudad. Se activa en el momento de usarla por primera vez. Todas nuestras visitas entraron con esta tarjeta (no me pagan por hacer publicidad ehh! Jajaja Simplemente a nosotros nos pareció que valía mucho la pena).

Valle de Wachau: de Krems a Melk

A unos 80 kilómetros desde Viena, en el estado federal de Baja Austria, se encuentra el Valle de Wachau delimitado por las ciudades de Krems y Melk siguiendo el curso del Danubio. Este valle famoso por sus campos de viñedos y árboles frutales, y por sus castillos medievales y antiguos monasterios, fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el año 2000. Se puede llegar hasta aquí en tren, en bus, o en un tour organizado desde Viena, pero después de nuestra experiencia, consideramos que la mejor opción sería el coche de alquiler ya que permite disfrutar con tranquilidad de la zona haciendo paradas en los pueblos intermedios (Dürnstein, Spitz o Weissenkirchen). En verano se puede recorrer en un pequeño crucero por el Danubio que une las dos localidades más importantes.

danubio

Krems an der Donau

Krems es una de las localidades más antiguas del valle, cuyo origen se calcula alrededor del año 1000, la quinta en cuanto al tamaño y famosa por el cultivo de la vid, cultivo comenzado ya durante la época romana. Si viajáis hasta aquí no debéis dejar de visitar:

  • su centro histórico y su calle principal, Obere Landstrasse:

Krems

  • las murallas, la torre Pulvertum (1477) y la Steiner Tor, con su entrada al casco antiguo flaqueada por dos torres redondas (1480) y un campanario barroco (1765):

Steiner Tor

  • la iglesia parroquial de St. Veit de estilo barroco construida sobre los cimentos de una construcción más antigua:

iglesia 1 Krems

  • y la iglesia gótica Piaristenkirche (1470):

iglesia 2 Krems

Melk

Melk

La ciudad de Melk es famosa por su abadía (Stift Melk), un antiguo castillo de estilo barroco construido por el emperador Leopoldo II el año 976 y cedido a los monjes benedictinos de Lambach allá por el año 1089. En ella residió Napoleón y su biblioteca inspiró a Humberto Eco para su novela El nombre de la rosa.

Dado que la abadía aún está en uso, solamente se pueden visitar las habitaciones imperiales, en las que dormían los emperadores durante sus visitas y que ahora están reconvertidas en un museo religioso, el pabellón barroco, la sala de mármol, la biblioteca, la capilla (todas con una decoración barroca magnífica) y los jardines. La visita se puede hacer por libre o con guía (las hay hasta en castellano) y no se pueden hacer fotos en los interiores, pero sí en los exteriores.

abadía de Melk

El Danubio, el valle y sobre todo la belleza de las iglesias que visitamos en Krems como la abadía de Melk bien valen una visita. Sin embargo, consideramos que sería interesante visitar la zona con más tranquilidad y seguramente mejor en verano cuando el paisaje luce mucho más. Pero nosotros no quisimos perdernos esta oportunidad de conocer estos lugares llenos de historia en nuestro viaje por Austria y no nos arrepentimos.

Viena. De iglesias, palacios y música

Viena, capital de Austria situada a las orillas del Danubio, presume de ser una de las capitales más antiguas de Europa. Con una larga historia, y ostentando el título de capital de la música, Viena hay que vivirla a través de sus palacios y monumentos, de la música y también de su gastronomía. Nosotros hicimos nuestra propia selección y, así siguiendo los pasos de Sisi al son de la música clásica, hemos visitado Viena durante dos días disfrutando al máximo de esta ciudad imperial.

Primer día:

El primer día lo dedicamos al centro de Viena. Si bien se puede llegar a todos los puntos de interés en metro, nosotros fuimos caminado ya que no nos pareció que estuvieran muy lejos unos de otros y además así disfrutamos de la ciudad y de sus calles.

Catedral de San Esteban (Stephandom). Estación de metro Stephandom. Es el edificio más alto del centro de la ciudad (por ley no dejan construir edificios más altos). Fue construida entre 1137 y 1147 de estilo romano-gótico con tejas brillantes y gárgolas. En ella se celebraron la boda y el funeral de Mozart. Se pueden visitar, además de la nave central, la Torre Sur, la Torre de la Campana y las Catacumbas (hay que pagar una entrada para cada una). La  Torre Sur tiene una altura de 137 metros y se puede acceder a la parte alta a través de 343 escalones, desde donde se disfruta de unas muy buenas vistas de la ciudad. Desde la Torre de la Campana (Torre Norte) se ve el tejado con el mosaico del águila de dos cabezas, símbolo imperial y el escudo de armas de Viena. Por otro lado, para visitar las Catacumbas hay que esperar para la visita guiada (cada media hora con un mínimo de cinco participantes). En su interior se encuentra una sala con tumbas de obispos y curas, otra sala con tumbas de parte de la familia de los Habsburgo y hasta botes con sus entrañas, algunas salas que albergan decenas de miles de huesos humanos y muchas otras que están vacías.

stephandom

Iglesia de los Capuchinos y la cripta imperial. La iglesia de los Capuchinos es pequeña, pero muy coqueta. La entrada a la cripta se hace por una puerta lateral (a mano derecha) y en ella descansan 31 miembros de la realeza austriaca (12 emperadores y 19 emperatrices y reinas).

iglesia capuchinos

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Estación de metro Karlsplatz. Fue construida a principio del siglo XVIII, obra maestra del eclecticismo barroco y rococó. Las dos columnas situadas en su fachada están inspiradas en la Columna Trajana. Para entrar hay que pagar.

Karlskirche

Biblioteca Nacional Austriaca. El edificio de la Biblioteca Nacional (en Heldenplatz) no es de acceso a los turistas, excepto si se visita el pequeño pero muy bien surtido museo del papiro (Papyrusmuseum). Con la misma entrada se pueden visitar también el museo del esperanto (Esperanto Museum) y del globo terráqueo (Globenmuseum) que se encuentran en la calle Herrengasse 9 en el Palais Mollard.

biblioteca nacional

La colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria está compuesta por unas 180.000 piezas que pertenecen al programa “Memoria del Mundo” de la Unesco. En la exposición solamente se pueden ver 200 papiros, pergaminos y otros objetos como tablas de cera o retratos de momia. El museo del esperanto es una pequeña sala que contiene algunos documentos relacionados con este idioma internacional creado por L. L. Zamenhof que publicó sus bases en 1887. Y finalmente el mejor de los tres: el museo del globo en que se exponen unos 250 objetos (de los más de 600 que se conservan), entre los que se suman: globos terráqueos, globos de Marte, de la luna o sistemas solares.

museo globo

La Gran Sala de la Biblioteca Nacional. Si lo que queréis ver, en realidad, es la Gran Sala de la Biblioteca Nacional, debéis tener en cuenta que no se encuentra en el edificio principal sino en un edificio lateral en la calle Josefplatz 1. Una biblioteca histórica, de bonito estilo barroco y de fama mundial, fue construida por el emperador Carlos VI entre 1723 y 1726 y alberga más de 200.000 libros de entre 1501 y 1850, entre los cuales algunos volúmenes de la colección personal de Eugenio de Savoya.

sala grande

Avenida Ringstrasse.  Es una avenida circular que se puede recorrer en las líneas 1 y 2 de tranvía (Ring Tram). Su historia se remonta al siglo XIX, cuando el emperador Francisco José I hizo derribar las murallas de la ciudad (1857). Los edificios a banda y banda forman parte del centro histórico de Viena.

Parlamento.  En la avenida Ringstrasse. De estilo llamado historicismo, haciendo referencia a Grecia clásica, cuna de la democracia, empezó a construirse en 1874 y fue acabado diez años después. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte del edificio acabó destrozado por un bombardeo. Se hacen visitas guiadas en su interior, pero cuando nosotros fuimos estaba en obras.

parlamento

Ayuntamiento (Rathaus). Cerca del Parlamento se encuentra el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico diseñado por Friedrich Von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. Igual que en el caso del Parlamento, se pueden hacer visitas guiadas en el interior.

ayuntamiento

La iglesia Votiva (Votivkirche). Iglesia católica de estilo neogótico de las más importantes del siglo XIX, se terminó de construir en el año 1879 con motivo de las bodas de plata de Francisco José I y Sisi. Se construyó en el mismo lugar donde Francisco José I sufrió un intento de asesinato 25 años atrás con dinero de donaciones (de allí el nombre).

iglesia votiva

Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper). El edificio de la Ópera, de estilo neorrenacentista, su construcción duró ocho años (entre 1861 y 1869) y fue muy criticado en sus inicios. Solamente se representan dos géneros: ópera y ballet. Se realizan también visitas guiadas todos los días a diferentes horarios (comprobadlos antes en la página web).

opera

Ya que estábamos en Viena hemos aprovechado para ir a la ópera. La obra que fuimos a ver se llama Dantons Tod (La muerte de Danton), obra teatral escrita por Georg Büchner el año 1835 y que versa sobre la Revolución Francesa.

opera interior

Para conseguir entradas, hay que tener en cuenta que en la página oficial primero se abre a las empresas y solamente dos meses (¡justos!) de la fecha se abren a los particulares. Normalmente quedan entradas de todos los precios. En nuestro caso, como se trataba de una Premiere, los precios iban desde los 17 euros a los 273. Ya os imaginaréis que cuánto mejor la posición de los asientos y la consiguiente visión del escenario, mayor es el precio. Pero asistir a la Opera en nuestra opinión bien vale una visita, sea la que sea la localización. També existe la posibilidad de adquirir entradas a precios inferiores a los 10 euros 90 minutos antes de cada función, pero en este caso se tendrá que ver la obra de pie.

Importante saber:

  • Etiqueta: cuánto más cara es la entrada, más estricta es la etiqueta. Aun así no hace falta arreglarse como para una boda, es suficiente con ir elegantes.
  • Si sales de la función ya no podrás entrar hasta el descanso. En caso que no lo haya, tendrás que ver la ópera fuera de la sala en una pantalla.
  • Hay obras que se pueden ver en una pantalla desde el exterior.

Segundo día:

Este día lo dedicamos a puntos de interés un tanto más alejados, así que utilizamos el metro para desplazarnos. Nuestra visita comenzó con la compra de la entrada Sisi, que incluye el Palacio de Hofburg, el Museo del Mueble y el Palacio Schönbrunn (Gran tour). Esta entrada tiene una duración de año.

Palacio de Hofburg.  Estación de metro Herrengasse. Es el palacio más grande de Viena y uno de los más grandes de Europa. Fue la residencia real de los Habsburgo, los emperadores del imperio austro-húngaro, durante más de 600 años y el centro del imperio hasta su caída el año 1918. Actualmente es la residencia del presidente.

El complejo está formado por el Museo, la Escuela Española de Equitación, La Biblioteca Nacional y otros edificios. Es muy bonito también perderse a través de las calles y las placetas que los unen unos a otros. La visita al Museo comienza en la primera planta donde se exponen porcelanas, cuberterías, candelabros y demás objetos relacionados con la mesa y la alimentación (Silver Colection). Esta parte acaba en una tienda que hay que recorrer para seguir con la visita en la segunda planta donde se encuentra el museo Sisi (Sisi Museum) que alberga una gran colección de objetos pertenecientes a esta gran emperatriz, y los apartamentos de Sisi y del emperador Francisco José I (Imperial Apartments).

Hofburg

Museo del mobiliario (Hosfmobiliendepot). Estación de metro Zieglergasse. Un gran museo de cuatro plantas, tres de ellas de exposición fija y una de temporal, contiene todo tipo de muebles y otros objetos relacionados (relojes de cuco, candelabros, etc.) algunos pertenecientes a la casa real (colección de coronas y de tronos) y de Sisi (mobiliario utilizado en películas) y también mobiliario de épocas posteriores.

museo inmobiliario

Palacio de Schönbrunn. Estación de metro Schönbrunn. Residencia de verano de los Habsburgo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Obra del arquitecto Fischer von Erlach, el palacio, de estilo barroco, cuenta con más de 1000 habitaciones pero solo se pueden visitar 40. Con la entrada combinada Sisi entra el Gran Tour por el interior (las 40 salas), pero no entran ninguno de los demás puntos de interés: el Museo de los Carruajes Imperiales, la Orangerie, la Casa de las Palmeras, el Laberinto o el Jardín del Príncipe Heredero, por lo que si se desean visitar se tendrán comprar entradas para cada uno de ellos.

Schönbrunn

Sin embargo, sí se pueden visitar los jardines que compiten en belleza con el interior del palacio. Esta visita bien puede durar una mañana entera. Además, como nosotros fuimos en semana santa, en el jardín delantero había montado un mercadillo con comidas típicas y con todo tipo de objetos relacionados con la Pascua.

jardines

Conjunto palaciego Belvedere. Estación Belvedere para llegar hasta el Belvedere Alto; parada de metro Karlsplatz para el Bajo Belvedere. El conjunto se compone de dos edificios: Alto Belvedere y Bajo Belvedere, ambos de estilo barroco, rodeados de jardines de estilo francés, declarados Patrimonio Mundial Cultural de la Unesco. Actualmente ambos edificios se han transformado en galerías de arte, por lo que no se conservan ni mobiliario ni decoración de la época. Hay que pagar entrada a los museos, pero si solamente os interesa la arquitectura y visitar los jardines no hay que pagar nada.

El Alto Belvedere es el edificio con la fachada más decorada y en un principio iba a ser simplemente un complemento a los jardines. Actualmente en su interior se encuentran obras de arte del siglo XIX al XX. Puede que la obra más conocida y el principal reclamo sea “El beso” de Klimt.

Alto Belvedere

El Belvedere Bajo fue el primero en construirse como villa de entretenimiento del Príncipe Eugenio de Saboya, general de gran prestigio y amante del arte. Actualmente alberga obras de arte de la Edad de Oro de Viena y aún conserva los salones de representación (la Sala de Mármol, la Galería de Mármol o la Habitación Dorada).

Bajo Belvedere

Parque de atracciones Prater. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y es de entrada gratuita (únicamente se pagan las atracciones a las que se quiera subir). Su principal atractivo es su famosa noria inaugurada en 1897 (la más antigua del continente) y que ofrece espectaculares vistas de la ciudad de Viena y del Danubio. La noria está abierta todo el año, pero el resto de atracciones solo abren de marzo a octubre.

Prater

Y por último y no menos importante: hay que darse tiempo para pasear, perderse por sus calles y disfrutar de la ciudad.

ciudad

Austria y sus especialidades

La gastronomía austriaca se vio marcada por la historia del país y combina antiguas recetas locales con otras importadas de regiones que en su día formaron parte del imperio austro-húngaro: platos de origen húngaro, alemán, esloveno o italiano. Y así la cerveza y los schnitzel (filete de ternera, cerdo o pollo empanado) encajan a la perfección con deliciosos cafés y delicados pasteles.

comida callejera

Ya sea en puestos callejeros, restaurantes o biergarten (típicas tabernas austriacas), lo que todo el mundo recomienda probar son los platos más típicos del país: el schnitzel, la tarta Sacher (Sachertorte) y el strudel de manzana (Apfelstrudel).

platos típicos

Pero, ¿qué pasa si estos platos los has probado taaaantas veces que ya no te apetecen? Pues, ¡no pasa nada! Aquí os dejo algunas alternativas típicas austriacas que podréis degustar:

Forelle (trucha). Los platos de trucha son muy típicos tanto en Salzburgo como en Hallstatt, donde se pesca en el mismo lago. Se puede encontrar frita, asada, a la molinera e incluso ahumada. ¡Está buenísima de cualquier manera!

trucha

Tiroler Gröstl: patatas hervidas salteadas con cebolla y carne servidas con un huevo frito y acompañadas de una ensalada de col con zanahoria.

tiroler

Gulash: estofado de carne de ternera. Plato de origen húngaro que fue adoptado durante el imperio austro-húngaro. ¡Un acierto seguro!

gulash

Knödel: albóndigas preparadas con trigo, patata o migas de pan que se pueden servir fritas o en caldo. Nosotros hemos probado las Pinzgauer kaspressknödel que son las mismas albóndigas de pan pero en este caso con queso pinzgauer y servidas con ensalada de patata y lechuga. Este es un plato vegetariano de lo más sabroso.

albondigas

Schweinsbratwürste mit sauerkraut: salchichas de carne de cerdo hechas a la plancha y servidas con chucrut.

salchichas con chucrut

Topfenstrudel: strudel de queso fresco tipo requesón, una gran alternativa al strudel de manzana. Lo probamos con pasas y toque de vainilla y también con albaricoques. ¡Buenísimo!

strudel de queso

Mohnnudeln: especialidad dulce austriaca hecha de patata salteada con mantequilla y semillas picadas de amapolas a la que se le espolvorea azúcar glas. La misma masa de patata se puede encontrar también como plato salado (Schupfnudeln) que se sirve con queso y beicon en vez de semillas de amapolas y azúcar glas. Nosotros probamos la versión dulce y quedamos enamorados.

mohn

Y como extras, si vais en Semana Santa como nosotros, no os olvidéis de picar huevos hervidos de colores, como dicta la tradición.

huevos

O de probar las mohnzelten, galletas hechas con una masa de patata y rellenas de pasta de semillas de amapolas con toque de vainilla. ¡Tremendas!

galleta

Y hasta aquí mis recomendaciones. Probad siempre platos nuevos porque nunca se sabe, ¡igual encontráis alguno que os enamore! ¡Buen provecho!

Transportes de Austria

Durante nuestra semana por Austria nos desplazamos principalmente en tren, aunque en ocasiones también utilizamos el bus y en Viena, el metro. Aquí tenéis un poco nuestra experiencia con estos medios de transporte que espero que os sirva de ayuda en la organización de vuestros viajes por Austria.

Tren

  • Los billetes de tren se pueden comprar cómodamente a través de Internet una vez planificada la ruta por Austria o directamente en el destino en taquillas o máquinas de billetes (tienen el mismo formato que la página web).
  • Para comprar los billetes de tren por internet basta con entrar en la página oficial de ÖBB (está en alemán o en inglés) y elegir la pestaña “book ticket now” se seleccionan la parada de ida y la de llegada y el día. El precio del trayecto dependerá de si preferís primera o segunda clase, de si deseáis reservar asiento o de si queréis un billete para una hora concreta o para cualquier hora del día. Nosotros compramos todos los billetes en segunda clase sin asiento asignado y la verdad que viajamos bien.
  • En el caso que no reserváis asientos, fijaros que los sitios en los que os sentéis no estén reservados. En el intercity ponían un papel con el trayecto reservado, mientras que en el railjet había unas pequeñas pantallas.

    asientos tren
    Pantalla asiento reservado / no reservado. La imagen superior corresponde a IC, mientras que la inferior a RJ.
  • En nuestra travesía utilizamos principalmente tres tipos de trenes: intercity (IC) de Viena a Hallstatt, regional (REX) de Hallstatt a Salzburgo y railjet (RJ) de Salzburgo a Viena.
  • El IC normalmente cubre trayectos interiores a zonas alpinas con paradas en casi todos los pueblos, mientras que los RJ cubren largas distancias, normalmente con paradas solo en las principales ciudades. A nosotros nos pareció que el IC fue mucho más cómodo que el RJ. Además el RJ salió con un retraso de 15 min.
  • El REX es muy parecido a los trenes regionales de España y no tiene vagones de primera o segunda clase. En nuestro trayecto de Hallstatt a Salzburgo, trayecto con escala en Attnang-Puchheim, hubo un fallo en las líneas y tuvimos que bajarnos. Nos dijeron que nos esperaría un autobús que nos llevaría a la siguiente estación para seguir con nuestro trayecto en tren. Al bajarnos nos encontramos con que no había ningún autobús preparado y nadie sabía nada. Lo único que nos decían era que esperáramos y, claro, nuestra escala para coger el siguiente tren era de 15 min. Y llegó un bus que iba a Salzburgo (no el del traslado) y en vista de que un gran grupo de chinos de amontonaba en subir fuimos a probar suerte nosotros también. Le enseñamos que teníamos billetes de tren a Salzburgo comprados y le dijimos que el tren no iba. El conductor nos miró con cara de esto no vale pero suponemos que en ver nuestra cara de pena nos dejó pasar sin tener que comprar un billete nuevo. También puede ser que lo haya aceptado porque el bus Postbus pertenece a la ÖBB. Esta no fue la solución de la agencia de trenes, por lo tanto desconocemos cuál hubiera sido la solución a los dos problemas que se nos presentaron: la falta de bus de conexión con la siguiente parada por el fallo en la vía y la pérdida del siguiente tren con el que teníamos que enlazar. Ésta solo fue una solución improvisada que salió bien gracias a la amabilidad del conductor.
  • En todo caso, si tenéis dudas sobre las plataformas de las que salen los trenes o si tienen retraso o no, podéis consultarlo en la página de ÖBB (la misma que para comprar los billetes) pero a través de la pestaña “search for route”. Allí ponéis la parada de ida y de llegada y el día y pulsando sobre el nombre de la parada os saldrá la misma información que en los paneles de la estación. Lo que tenéis que tener en cuenta es que esta información aparece con una media hora de antelación.
  • Si queréis saber las paradas que hará el tren con antelación (el RJ tenía pantalla con las paradas, pero el IC, no) podéis ir a los mostradores de ÖBB Info y os imprimirán una hoja con el trayecto completo: las paradas que hará y cuánto tiempo pasará el tren en cada estación.
  • En la estación de Salzburgo (Salzburgo HBF) hay taquillas para dejar las maletas. En la estación de Viena (Wien HBF) no las vimos, pero seguramente también las habrá.
  • Se puede acceder a las plataformas sin tener que pasar el billete por ninguna máquina, pero pasan bastantes revisores.
  • Y una curiosidad: cuando los trenes arrancan o frenan se escucha la escala musical.

    paisaje austria 1
    Increíbles vistas desde el tren.

Bus

  • Utilizamos el bus en trayectos muy concretos: ir a Krems y Melk en el valle de Wachau, ir al palacio de Hellbrunn de Salzburgo y como alternativa al trayecto en tren desde Bad Goisern a Salzburgo.
  • Los buses son muy cómodos y tienen pantalla con las paradas (a diferencia de algunos trenes).
  • El billete se paga al subir al autobús en efectivo.
  • Las paradas de autobús van marcadas con una H en amarillo y a veces son un simple palo.
  • Normalmente van muy puntuales, aunque en algún caso han tenido algún pequeño retraso.
  • En el trayecto a Salzburgo hace más paradas que el tren, pero el bonito paisaje hace que sea muy llevadero.

    paisaje austria 2
    Vistas desde el autobús.

Aeropuerto de Viena al centro

  • Para ir del aeropuerto al centro de Viena y viceversa existen dos posibilidades: el tren CAT y los trenes ÖBB. El primero se supone que va directo al centro y sale el doble de caro que los trayectos con trenes ÖBB. Nosotros no lo utilizamos así que no os puedo decir nada.
  • Los trenes ÖBB también ofrecen dos posibilidades: tren regional (REX) hasta Rennwag y de allí metro o RJ que va directo del aeropuerto a Wien HBF y de allí metro. Los precios son muy parecidos y claramente más baratos que los CAT. La diferencia en los dos es que el REX se coge directamente en la terminal de llegadas y hace más paradas, por lo que el trayecto es más largo (nosotros lo utilizamos a la ida), mientras que la estación de RJ está fuera de la terminal (a unos pasos) y no tiene paradas intermedias con lo cual en 17 min ya estás disfrutando de la ciudad (lo cogimos a la vuelta).

Metro Viena

  • Conecta todos los puntos de interés de la ciudad.
  • Igual que en el caso de los trenes, puedes pasar a la estación sin tener que pasar el billete por alguna máquina. Eso sí, hay que validar el billete para que sea válido. Se puede validar en el momento de la compra o en las máquinas validadoras que hay antes de pasar a las plataformas.
  • Las máquinas dispensadoras de billetes están también en castellano, por lo que comprarlos es muy fácil. Hay varias opciones: billete de un viaje por Viena centro (vale lo mismo hacer una parada que 3) o un billete 24 horas que permite coger el metro las veces que sean durante un día. Este último vale la pena si se van a hacer más de tres trayectos.
  • Antes del pago del billete, existe la posibilidad de validarlo al momento (quiere decir que vas a coger el metro en ese momento) o validarlo más tarde (quiere decir que lo podrás utilizar más tarde, pero en este caso hay que validarlo en las maquinas).

¡Esto es todo! Espero que esta información os anime a viajar por Austria. ¡A viajar se ha dicho!

Austria: de cultura, música y belleza

¡Sí, sí, sí, síiiiii! Por fin visitaré el pueblo más especial para mí desde hace unos años: Hallstatt. Por qué es tan importante para mí, os preguntaréis. Pues porque es el alma de mi tesis doctoral. Empecé a trabajar con los datos de los registros parroquiales católicos y con las medidas craneales durante mi trabajo de final de máster y ahora, después de ampliarlos con los registros parroquiales protestantes siguen siendo el centro de mi estudio. Y, ¡por fin visitaré al pueblo del que tanto sé y que aún no conozco!

Dado que el pueblo más bonito al lado de un lago, como también se le conoce, es el punto focal de este viaje de Semana Santa, pasaremos en él tres días, ¡nada más y nada menos! La razón es que además de visitar las iglesias y el osario (y conocer por fin mis queridos cráneos decorados que tantas veces he visto en fotos), también quiero visitar la mina de sal y el pequeño pueblecito de Obertraun, el cual es famoso tanto por sus pistas de esquí, como por sus cuevas y por el mirador 5 Fingers.

Hallstatt se encuentra a unos 75 km de Salzburgo, así que, en un primer momento queríamos volar hasta allí, pero resultó ser más barato volar a Viena, y además el vuelo es directo. Así que incluimos también un par de días en Salzburgo y en Viena en nuestro trayecto.

Y así quedó perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

En este caso hemos decidido desplazarnos en tren. La página oficial de trenes del país contiene información sobre los trayectos y los precios y, además, los billetes se pueden comprar on-line. Se puede adquirir un billete de primera o segunda clase y también hay la opción de comprar un billete con horario flexible (el doble de caro) que ofrece la posibilidad de coger cualquier tren (a cualquier hora del día) al destino elegido. Para llegar a Hallstatt se puede ir desde Viena en tren directo que dura 3 horas y poco (sólo los fines de semana y festivos) o bien desde Salzburgo en un trayecto con escala que tarda 2 horas y media.

Si vais en coche debéis de tener en cuenta que no se puede entrar en Hallstatt, ya que las calles son peatonales, y para aparcarlo solo se puede hacer en los aparcamientos de pago externos.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer: