Gastronomía coreana – un placer para los sentidos

La gastronomía coreana destaca por su sabor equilibrado y delicado, por su bella presentación, y por la frescura y la calidad de sus ingredientes. Es una cocina muy variada que emplea como base arroz (bap), avena (juk) o fideos (guksu), junto a verduras, carnes (sobre todo, ternera y cerdo), pescados y mariscos. Una particularidad es la cantidad de platos pequeños que normalmente acompañan al plato principal. Estos platos se conocen con el nombre de banchan y pueden variar, aunque hay uno que nunca falta: el kimchi. El término kimchi se refiere a vegetales fermentados, normalmente muy picantes, entre los cuales destaca la col, aunque se pueden encontrar también de rábano u otros vegetales.

Bulgogi con arroz y banchan

Me aventuraría a decir que el plato coreano por excelencia es el bibimbap. Es el plato más conocido y que se puede degustar en prácticamente en cualquier lugar: en el avión volando a Corea del Sur, en los templos budistas e incluso en las saunas coreanas. Este plato se prepara principalmente con arroz y otros ingredientes como carne o pescado, verduras y huevo, al que se le añade aceite de sésamo y se mezcla a gusto con pasta de pimiento rojo picante. Normalmente se sirve acompañado de un pequeño bol de caldo y de algunos banchan. Como es de esperar, nunca falta el kimchi. Mi favorito fue el bibimbap con carne cruda o yukhoe bibimbap.

Otras dos experiencias culinarias coreanas que no os podéis perder son la barbacoa coreana y los platos de carne o pescado crudos. Pero empecemos por la barbacoa coreana. Ésta recibe el nombre de samgyeopsal y consiste en carne de ternera o cerdo asada y acompañada por multitud de banchan, salsa y sal para aderezar la carne. Esta carne se prepara al momento en unas parillas de carbón incorporadas en la mesa o sobre parillas eléctricas portátiles. Y lo que hay que tener en cuenta es que el precio y la cantidad de carne para la barbacoa coreana depende del tipo de corte, siendo la panceta el corte más barato. Aunque habíamos leído que normalmente cada uno se cocina la carne, lo cierto es que las dos veces que probamos la barbacoa, fueron los camareros los que se encargaron de hacerlo. La forma habitual de comer la carne es envolviéndola en una hoja de lechuga o de perilla junto a los otros ingredientes a gusto. Como dije, nosotros probamos la barbacoa coreana dos veces: una vez en Jeju, ya que nos recomendaron probar el cerdo negro de la isla, y otra en Seúl, donde probamos la ternera. En Jeju, en el local que comimos, había como una especie de menú combinado que consistía por un lado de panceta de cerdo a la parrilla y, por otro lado, de un gran bol de kimchi jjigae o estofado de kimchi con tofu y carne de cerdo. La barbacoa nos encantó, pero el estofado de kimchi, a pesar de lo suave que era la carne, fue demasiado picante para nosotros.

La otra gran experiencia que no os podéis perder (si sois atrevidos) son los platos hoe, que se refieren principalmente a preparados crudos, ya sea pescado o carne. Los platos de carne cruda reciben el nombre de yukhoe y pueden ser diferentes cortes, siendo el redondo el corte más común. Se sirve normalmente con una yema de huevo cruda y con tiras de pera nashi y se acompaña de una salsa a base de guindilla para mojar la carne.  

A la derecha yukhoe (ternera cruda); a la izquierda saengseon hoe (pescado crudo).

Por otro lado, los restaurantes que sirven pescado y marisco crudos son bastante fáciles de identificar, ya que normalmente disponen de grandes peceras donde guardan los peces y el marisco vivos hasta la hora de servirlos. La ciudad de Seogwipo en Jeju fue nuestra elegida para degustar este manjar y la verdad que no nos arrepentimos. Nos sirvieron una gran bandeja que contenía desde el famoso pulpo crudo que aún retuerce sus tentáculos a pesar de estar cortado, oreja de mar totalmente viva (aún se movía), diferentes tipos de pescado crudo, hasta mini cangrejos marinados que se comen enteros. El pulpo crudo es el que nos dio un poco más de apuro porque nos preocupaba no masticarlo suficiente, ya que habíamos leído que con las ventosas se puede quedar enganchado a la garganta. La verdad es que, tras probarlo, tampoco diríamos que fuera nuestro favorito (¡donde está el pulpo a la gallega que se quite lo demás!), pero como experiencia no ha estado nada mal. Para limpiar el paladar entre plato y plato, los coreanos mastican raíz de jengibre mojada en miel, y así lo hicimos nosotros también.

Pasemos ahora a hablar del gran favorito de Xavi: el bulgogi jeongol o estafado de bulgogi. Reciben el nombre de bulgogi unas tiras finas de carne de ternera marinada en salsa de soja, aceite de sésamo, jengibre, ajo y cebolla. El bulgogi se puede servir asado junto con arroz y banchan y hasta usar en infinidad de recetas (barbacoa, bibimbap, gimbap), sin embargo, el bulgogi que probamos en un restaurante de Gyeongju le robó el corazón (y el estómago) a Xavi. En este caso, nos cocinaron el bulgogi en la mesa junto a fideos de patata (dangmyeon) y verduras y nos lo sirvieron con un bol de arroz y banchan. ¡Para chuparse los dedos!

El siguiente plato fue toda una sorpresa para nosotros. Era un día de tormenta en Busán y vimos un pequeño restaurante en el que un par de señoras sorbían una especie de sopa de fideos. Como llovía me apetecía algo caliente (aunque no hiciera frío), así que entramos. La carta solamente estaba en coreano y la traducción de Google Lens era un poco extraña, así que pedimos a boleo dos boles de lo mismo. Nuestra gran sorpresa fue que la sopa de fideos que a mi me inspiraba a caliente resultó ser fría. Por lo visto, este pequeño local solamente servía platos fríos. Tras una rápida búsqueda en internet descubrimos que lo que habíamos pedido era kongguksu, un plato elaborado con fideos crudos de trigo y un caldo a base de leche de soja, que puede llevar huevo hervido. En nuestro caso, el huevo no venía en el plato sino que había un bol con huevos hervidos en la mesa, por lo que, se podían coger de allí. Aunque no fue exactamente lo que esperábamos, fue una gran experiencia que sin duda repetiríamos.

Otros platos coreanos que probamos nos resultaron un tanto familiares por su parecido a otros platos típicos de sus países vecinos: el gimbap, que recuerda a los norimaki japoneses, y los mandu, la versión coreana de los dumplings. El gimbap tiene su origen en la ocupación japonesa del país que duró desde 1910 hasta finales de la segunda guerra mundial en 1945 y son rollitos de alga nori y arroz que pueden contener infinidad de ingredientes, desde pescado, encurtidos, panceta hasta bulgogi. Algunas de las diferencias del gimbap y el norimaki son que el gimbap no lleva pescado crudo y tampoco se sirve con soja y wasabi. Otra particularidad es que el gimbap no siempre lleva arroz, y un ejemplo es el gyori gimbap de Gyeongju que lleva tiras de huevo. Además, el gimbap es considerado muchas veces como “comida para llevar”, habiendo la posibilidad de comprarlo en las estaciones de tren y también en los mercados.

A la derecha, gimbap de pescado; a la izquierda, gimbap de bulgogi; en medio gyori gimbap.

Por otro lado, los mandu pueden ser fritos, hervidos o al vapor con diferentes rellenos, aunque los más populares con los de carne o de kimchi. Nosotros probamos los mandu en un restaurante de Seúl que aparece en la guía Michelin. Lo encontramos de casualidad, vimos que había cola para entrar y decidimos probarlo. La verdad es que no nos atrevimos con los mandu de kimchi, suponiendo que serían muy picantes, por lo que escogimos los mandu de carne. Xavi los pidió en caldo, mientras que yo los pedí en plato y me los sirvieron junto a un bol del mismo caldo y a otro plato típico coreano, el haemul pajeon, una especie de tortilla de huevo con marisco y cebolleta. Esta tortilla la habíamos probado también en Gyeongju como parte del desayuno en nuestra estancia en un hanok, pero ésta es otra historia. Volviendo a los mandu, aunque las presentaciones fueron distintas, en ambos platos los mandu estaban hervidos, de un tamaño un poco más grande de lo habitual, y con la carne muy esponjosa, nada apelmazada. Para comerlos, hay que sacarlos del caldo y mojarlos en la salsa que se sirve a parte. En cuanto al caldo, éste contenía tiras de carne y anchoas y debo reconocer que la mezcla de sabores a mi no me acabó de convencer.

A la izquierda, mandu y haemul pajeon; a la derecha, mandu en caldo.

Y, finalmente, entre los platos que traen recuerdos, se suma también un postre típico de verano, el bingsu. El ingrediente principal de este plato es el hielo al que se le añade principalmente leche condensada, alubias dulces y fruta, aunque puede haber variaciones. Este plato nos recordó el cendol que probamos en Malasia, y ¿qué os puedo decir? No me convenció entonces y tampoco me convenció ahora…

Otra experiencia culinaria coreana totalmente recomendable es la comida callejera. Los mercados, tanto diurnos como nocturnos, ofrecen la posibilidad de probar platos típicos coreano por precios mucho más asequible. Hay infinidad recetas para todos los gustos. Desde pinchos (dakkochi), patatas, pasteles de arroz en salsa (tteokbokki), gambas fritas, panecillos con huevo hechos al vapor (gyeran bbang), entre muchos, muchos otros. Sin embargo, el plato con el que nos quedamos Xavi y yo es sin duda el pollo frito. Se trata de trozos de pollo rebozado y frito que viene acompañado de diferentes salsas (a elegir). Nosotros lo probamos con salsa picante y con salsa de soja y miel y no nos pudo gustar más. En cuanto a los dulces nos enamoraron el hotteok, relleno de frutos secos y miel, y los hodugwaja, unos pastelitos con forma de nuez con diferentes rellenos (queso, crema de queso, pasta de alubias o crema pastelera). Los de crema de queso o los de crema pastelera son los mejores, a nuestro parecer.

Y, por lo último, el mejor helado que hemos probado fue este. Está hecho de leche (lo hay también de café) y para tomarlo primero hay que “amasar” el envoltorio para que el helado tenga una textura más suave y luego se abre y se va apretando para que el helado vaya saliendo poco a poco. Ante el calor de Corea, este helado fue nuestro gran capricho.

Curiosidades de los restaurantes surcoreanos:

  • Los cubiertos (cuchara y palillos), los platitos y las servitas se encuentran en un lateral de la mesa y cada uno debe coger los suyos.
  • Normalmente sirven agua fría gratis.
  • Muchos restaurantes sirven comida durante todo el día.
  • En muchos restaurantes, la carta está en inglés o bien tienen fotos de los platos, sin embargo, en muchos otros la carta está solamente en coreano.
  • La mayoría de los restaurantes tienen su propia especialidad: barbacoa coreana, pescado, mandu, etc.
  • A veces la comida puede ser muy picante.

Delicias de Indonesia

La comida indonesia es tan diversa y variada como la gran cantidad de etnias que en ella habita (y es que engloba más de 17.000 islas cada una con sus peculiaridades), además ha ido recibiendo influencias china, árabe y europea. El arroz (nasi) y los fideos (mie) son la base de casi todos los platos y las especias también juegan un papel importante. La soja y sus derivados son la proteína vegetal más consumida, mientras que el pollo (ayam) y el pescado son las principales proteínas animales, aunque en las zonas no musulmanas como partes de las islas de Sulawesi y Papúa, el cerdo es una de las carnes preferidas. Diferentes variedades de fruta tropical se encuentran en abundancia (deliciosas todas, por cierto), así como magníficas verduras (¡ohh! El pak choi… definitivamente nuestro favorito).

cerdo
Pantollo pammarasan: plato típico Toraja de carne de cerdo guisada con una mezcla de especies llamada pammarasan

El primer contacto con la comida indonesia lo tuvimos el año pasado en Sumatra y en Kalimantan (Borneo), cuando probamos platos tan típicos como el nasi goreng (plato a base de arroz con verduritas y especias servido con huevo frito, pan de gambas y pepino),  o el tempé (soja fermentada), que no lo habíamos probado nunca y nos encantó.

nasi goreng
Nasi goreng

Otros platos que nos enamoraron fueron la ensalada gado gado, ensalada con diferentes tipos de verduras y hortalizas aderezadas con una salsa picante, y el plátano frito (pisang goreng).

gado gado
Izquierda: ensalada gado gado; derecha: plátano frito

Sin embargo, esta vez os presentaré diferentes platos indonesios con pollo (ayam), los más comunes después de los platos de arroz y de fideos:

Nasi Goreng Ayam: el nasi goreng (arroz frito) ya es un plato en sí mismo, pero en este caso viene acompañado de un trozo de pollo frito. Es uno de los platos más comunes de Indonesia. Nosotr@s lo probamos en Sumatra y en Sulawesi.

nasi goreng ayam

Bihun Goreng: delicioso plato de fideos de arroz con pollo. También se pueden encontrar otros platos de fideos (mie) acompañados de pollo (siempre que en el nombre lleve la palabra ayam). Este en particular lo probamos en Sulawesi.

fideos

Ayam Rica Rica: pollo con una salsa muy picante y un aromático sabor a lemongrass y a hojas de lima kaffir. La misma salsa puede aderezar pescados también. Igual que el anterior, lo probamos en Sulawesi.

ayam rica rica

Soja Sauce Chicken: pollo con salsa de soja. También lo probamos en Sulawesi.

pollo soja

Pa’Piong: pollo adobado con especias y cocinado dentro de bambú al fuego. Se trata de uno de los platos típicos Toraja (Sulawesi), junto con el pantollo pammarasan. En nuestro caso, se trataba de un pollo entero metido en el bambú con sus huesos y todo y servido sin ningún tipo de guarnición. Os recomiendo que si lo probáis y no viene con arroz o ensalada, lo pidáis, porque si no se hace bola y cuesta tragar.

pollo bambu

Lalapan Ayam: trozo de pollo frito servido con un gran cuenco de arroz, salsa picante y pepino, además de otras verduras. Lo comimos en Papúa.

lalapan

Stik Ayam: pechuga de pollo rebozada con salsa agridulce, patatas fritas y verduras hervidas. Posiblemente el plato de pollo más parecido a la cocina europea. También lo probamos en Papúa.

stik ayam

Y hasta aquí mis recomendaciones. No dejéis nunca de probar platos nuevos. Seguro que os llevaréis más de una sorpresa. ¡Buen provecho!

Austria y sus especialidades

La gastronomía austriaca se vio marcada por la historia del país y combina antiguas recetas locales con otras importadas de regiones que en su día formaron parte del imperio austro-húngaro: platos de origen húngaro, alemán, esloveno o italiano. Y así la cerveza y los schnitzel (filete de ternera, cerdo o pollo empanado) encajan a la perfección con deliciosos cafés y delicados pasteles.

comida callejera

Ya sea en puestos callejeros, restaurantes o biergarten (típicas tabernas austriacas), lo que todo el mundo recomienda probar son los platos más típicos del país: el schnitzel, la tarta Sacher (Sachertorte) y el strudel de manzana (Apfelstrudel).

platos típicos

Pero, ¿qué pasa si estos platos los has probado taaaantas veces que ya no te apetecen? Pues, ¡no pasa nada! Aquí os dejo algunas alternativas típicas austriacas que podréis degustar:

Forelle (trucha). Los platos de trucha son muy típicos tanto en Salzburgo como en Hallstatt, donde se pesca en el mismo lago. Se puede encontrar frita, asada, a la molinera e incluso ahumada. ¡Está buenísima de cualquier manera!

trucha

Tiroler Gröstl: patatas hervidas salteadas con cebolla y carne servidas con un huevo frito y acompañadas de una ensalada de col con zanahoria.

tiroler

Gulash: estofado de carne de ternera. Plato de origen húngaro que fue adoptado durante el imperio austro-húngaro. ¡Un acierto seguro!

gulash

Knödel: albóndigas preparadas con trigo, patata o migas de pan que se pueden servir fritas o en caldo. Nosotros hemos probado las Pinzgauer kaspressknödel que son las mismas albóndigas de pan pero en este caso con queso pinzgauer y servidas con ensalada de patata y lechuga. Este es un plato vegetariano de lo más sabroso.

albondigas

Schweinsbratwürste mit sauerkraut: salchichas de carne de cerdo hechas a la plancha y servidas con chucrut.

salchichas con chucrut

Topfenstrudel: strudel de queso fresco tipo requesón, una gran alternativa al strudel de manzana. Lo probamos con pasas y toque de vainilla y también con albaricoques. ¡Buenísimo!

strudel de queso

Mohnnudeln: especialidad dulce austriaca hecha de patata salteada con mantequilla y semillas picadas de amapolas a la que se le espolvorea azúcar glas. La misma masa de patata se puede encontrar también como plato salado (Schupfnudeln) que se sirve con queso y beicon en vez de semillas de amapolas y azúcar glas. Nosotros probamos la versión dulce y quedamos enamorados.

mohn

Y como extras, si vais en Semana Santa como nosotros, no os olvidéis de picar huevos hervidos de colores, como dicta la tradición.

huevos

O de probar las mohnzelten, galletas hechas con una masa de patata y rellenas de pasta de semillas de amapolas con toque de vainilla. ¡Tremendas!

galleta

Y hasta aquí mis recomendaciones. Probad siempre platos nuevos porque nunca se sabe, ¡igual encontráis alguno que os enamore! ¡Buen provecho!

Gastronomía malaya

En este apartado os voy a hablar de la comida que fuimos probando durante nuestro paso por Malasia. La comida generalmente es barata ya sea comiendo en paraditas callejeras, en pequeños restaurantes, en food courts o en los mismos centros comerciales. Generalmente es muy sabrosa y variada, fruto de la gran mezcla cultural del país.

Nosotros fuimos probando cada día un plato nuevo y, si bien el arroz y los fideos son la base de cada plato, todos son diferentes y muy sabrosos. En algunos sitios nos encontramos con que el sambal (salsa picante) ya estaba mezclado y, en este caso, el plato picaba hasta llorar, pero en muchos otros casos, nos lo ponían al lado y así poder aderezar con el nivel de picante que deseábamos. Para desayunar probamos desde desayuno tipo inglés con alubias dulces y huevo o panqueques, hasta los desayunos típicos malayos, junto con una taza de café o teh Tarik, un té con leche condensada que para mi gusto estaba demasiado dulce.

desayuno
Desayuno americano con alubias, huevos fritos y pechuga de pollo rebozada.

En cuanto a las comidas, los diferentes platos de mee (fideos), como por ejemplo mee goreng o pan mee, fueron un acierto siempre. En algunos sitios nos daban la opción de elegir los fideos versión dry o wet. Se trata del mismo plato, pero la diferencia reside en que los wet van en sopa. También probamos los nasi goreng, chicken rice, crispy chicken nooodle, los hot pot (que no tienen nada que ver con el hot pot chino) y multitud más de cuyo nombre no me acuerdo.

platos
A la izquierda: fideos versión wet. A la derecha: hot pot malayo.

La fruta que comimos en Malasia nos pareció muy sabrosa, más que la misma fruta en España (¿será el cambio de aires?) y los zumos de fruta o los cocos frescos son la mejor opción para refrescarse.

zumos de fruta
Deliciosos zumos naturales.

Aunque todo en general nos pareció delicioso y nosotros nos pusimos las botas, aquí os dejo algunas recomendaciones aptas solo para los más atrevidos:

Desayuno malayo: nasi lemak o noodle soups de todo tipo. El nasi lemak normalmente lleva arroz, sambal (salsa picante), pescado seco, huevo duro y cacahuetes tostados, mientras que las noodle soup pueden variar según dónde las vayáis a comer. Un desayuno poco habitual pero que da muchas energías para afrontar el día. El Xavi quedó prendado de estos desayunos.

desayuno malayo
A la izquierda: noodle soup. A la derecha: nasi lemak.

Comer laksa. Nosotros nos atrevimos con los curry laksa y asam laksa. No os voy a decir que me han encantado porque os mentiría.

El curry laksa se elabora con fideos finos con leche de coco que se aderezan con sambal, tofu seco, pescado seco y otros ingredientes más.

curry laksa
Curry Laksa

En el caso del asam laksa los fideos gordos se hierven en una sopa de pescado y llevan además pescado seco, vegetales cortados finos (jengibre, pepino, cebolla…), menta, tamarindo y demás.

asam laksa
Asam Laksa.

Por cierto, veréis que con las sopas os podrán como cubiertos palillos chinos y una cuchara. La manera correcta (más bien la malaya) de comer las sopas es la siguiente: se cogen los fideos con los palillos y se colocan en la cuchara. Se comen de la cuchara y sin sorber. Al principio cuesta un poquito, pero al final se le coge la práctica.

cubiertos
Cubiertos.

Probar el rojak: una especie de ensalada que lleva tofu seco, pepino, manzana y piña con la posibilidad de añadirle pescado seco, todo aderezado con una salsa pegajosa y un tanto salada de tamarindo, limón y cacahuetes. A mí no me pareció tan mala, pero ni Xavi ni mi hermana pudieron con ella…

rojak
Rojak.

El postre malayo por excelencia: el cendol (o ABC). No nos apasionó, pero había que probarlo. Se trata de un postre helado de mucho éxito en el país. La base es hielo picado al que se le añaden siropes, alubias, maíz y gelatinas de colores.

cendol
Cendol.

Atreverse con el durian, el rey de las frutas, ya sea la fruta fresca como cualquier derivado. Se puede encontrar en helado, en bombones de chocolate, en salsa… Vale cualquier opción, ya que el olor y el sabor a cebolla podrida no lo quita nada. Debo decir que a mí no me pareció tan malo, pero Xavi y mi hermana lo odiaron al instante.

Para beber, los tés fríos de colores y repletos de gelatinas. Están muy buenos de sabor, pero al final tantos tropezones nos acabaron cansando.

bebidas de colores
Bebidas de colores con tropezones.

Y un consejo final: probad cada día un plato nuevo. Os sorprenderéis. ¡Buen provecho!