París gratis (o casi)

París no es precisamente una ciudad barata, pero, aunque parezca imposible, ofrece multitud de opciones para todos los bolsillos. Aquí he recogido algunas de las experiencias gratuitas (o ¡casi!) para poder disfrutar de esta ciudad sin dejarse un riñón en el intento. ¡Allá vamos!

Torre Eiffel. No hace falta pagar para disfrutar del gran símbolo de París. Es posible ver la torre tanto de día como de noche desde los dos parques, Champ de Mars y Trocadero, pero también se puede acceder al recinto cerrado. Para poder “tocar” la torre basta con pasar los controles de seguridad. Eso sí, para subir, sí que hay que pagar.

eiffel

Notre Dame.  Disfrutar de esta impresionante catedral gótica ¡no tiene precio!

notre dame

Catedrales e iglesias. De hecho, hay muchas catedrales e iglesias con magníficos interiores que se pueden visitar ¡gratuitamente! Aprovechad para entrar en las que os encontréis en vuestro camino porque seguro que os sorprenderán. Así es como yo descubrí la iglesia de Saint-Séverin que me dejó impresionada. Puede que también influyera el hecho que entramos al atardecer y la baja luz le deba un aire de lo más interesante.

saint severin foto

Cementerios. Otra experiencia gratuita que no os podéis perder y de la que ya os hablé en París de las tinieblas es la de visitar alguno de los cementerios que hay en París. Los cementerios de Père Lachaise, Montparnasse o Montmartre son los más conocidos (¡y de los más visitados!).

cementerio

Parques. París tiene muchos parques y espacios verdes que ofrecen al/la visitante un plácido paseo y hasta una opción de un romántico picnic. Uno de nuestros preferidos, como ya os dije en París romántico, es el pequeño y oculto parque del Hotel Sully.

parque sully

Dar largos paseos de día y de noche por los barrios de París. Disfrutar de las vistas y de la vida parisina también es una opción gratuita. Barrio Latino, Barrio Judío, Le Marais, Saint Germain, Montmatre…  ¡No hay nada que te haga aprender más de una ciudad y de sus gentes que pasear!

paseo

Disfrutar de las vistas de la ciudad desde la Basílica del Sagrado Corazón. De impresionantes vistas de la ciudad se puede disfrutar desde la Torre Eiffel, desde el Arco de Triunfo…, pero las vistas que ofrece la parte alta de Montmatre son gratuitas. Lo malo es que no se puede disfrutar de la vista a la Torre Eiffel como es debido… No se puede tener todo…

vistas

El Muro de los je t’aime. Esta es otra opción de la que ya os hablé en París romántico, pero es que disfrutar del amor precisamente en la ciudad del amor tampoco tiene precio.

muro

Los Champ Elysees. Un paseo tanto por los campos Elíseos como por las dos plazas que los franquean, la plaza de la Concorde y la del Arco de Triunfo, se puede disfrutar sin gastar dinero (¡siempre y cuando no os sintáis atraídos por comprar en las tiendas de lujo!).

champs

Cruzar el Sena de un lado al otro por cualquiera de los muchos puentes que tiene París. El Puente Nuevo (el puente más antiguo de la ciudad y el más largo (232m)) o el Puente de las Artes (también conocido como el puente del amor) son dos de los más codiciados, pero hay suficientes como para elegir vuestro favorito.

puentes

La calle más estrecha de París. La rue du chat qui pêche es la calle más estrecha de París, aunque puedo decir que también es la más falta de glamour… Como curiosidad os diré que el nombre de la calle “del gato que pesca” se debe a una antigua leyenda que cuenta que allí vivía un alquimista que sin tener tiempo de nada, enseñó a su gato a pescar por él.

calle

La torre del reloj (tour de l’horologe). Este reloj, encargado por el rey Carlos V, se instaló en 1370 y fue el primer reloj público de París.

reloj

La Tour de Saint Jacques. Se trata de un campanario de estilo gótico de 52 metros de altura, el último remanente de la gran catedral de Saint Jacques construida entre 1509 y 1523 y destruida durante la revolución francesa. Es el punto de reunión y de partida de los peregrinos que emprenden el camino de Santiago.

jacques

Km 0. En la Place du Parvis Notre Dame, justo en frente de la catedral gótica, se encuentra el km 0, una estrella de bronce que señala la ubicación exacta del Point Zéro des Routes de France. ¡Ojo! Si vais en Navidades no lo podréis ver porque colocan, justamente en este punto, el gran árbol de Navidad.

km 0

La Estatua de la Libertad de París. ¿A que no sabíais que hay una Estatua de la Libertad en París? ¡Pues sí la hay! De hecho Nueva York y París no son ni de lejos las únicas ciudades que tienen una estatua de la libertad: ¡hay otras 26! Argentina, Austria, Alemania, Italia, Japón, China, Vietnam… son algunos de los países afortunados. Como ya sabréis, la conocidísima y gran Estatua de la Libertad de Nueva York fue un regalo de Francia a Estados Unidos al celebrar sus 100 años de la independencia. Y a su vez, Estados Unidos le regaló al pueblo francés otra 4 veces más pequeña por el centenario de la revolución francesa, que ahora se encuentra en la Îlle aux Cygnes (isla de los Cisnes).

estatua

Visitar la librería más antigua de habla inglesa de París: Shakespeare and Company. ¡Una verdadera maravilla!

libreria

Cazar marcianitos. Una actividad que nos divirtió muchísimo en París fue la de ¡cazar marcianitos! ¡Nos lo pasamos bomba! Más de 15.000 marcianitos pixelados hechos a base de pequeños azulejos de colores y adheridos sobre edificios, puentes, esculturas, obra de un artista francés anónimo, invadieron París. Si vais bien atentxs podréis encontrarlos en los lugares menos esperados. ¿Cuántos encontrarás tú?

marcianitos

Tour gratuito por París. Esta es una de las opciones gratis pero no, ya que aunque se presenten como gratuitos sí hay que pagar la voluntad. Aun así son una opción barata de conocer y aprender más sobre la ciudad.

tour

Y como de experiencias culinarias gratuitas hay pocas, os invitó a probar una crêp, un vino caliente (vin chaud) o un apéritif, de los que os hablé en París gourmet. Aunque para comer barato podemos recomendar las boulangerie: bocadillos, pizza, fougasse… Las opciones son muy variadas. Nosotros probamos varios bocadillos y ¡nos encantaron! Nuestro favorito: el de pollo. Pan de baguete súper crujiente y el pollo súper jugoso. Lo que tenéis que tener en cuenta es que en el caso de las boulangerie que tienen mesas en su interior, el precio es más barato si coméis allí que si el bocadillo es para llevar.

bocadillo

Estas son solamente algunas de las opciones gratuitas o casi de las que podréis disfrutar en París y estoy segura que conseguiréis configurar un viaje a esta preciosa ciudad adaptado a vuestros gustos, necesidades y bolsillos. ¡Animaros a viajar, que os cambiará la vida!

París de las tinieblas

Nunca me ha gustado seguir los imprescindibles para visitar en cualquier lugar o ciudad. Creo que cada uno tiene sus propios gustos e intereses y que hay mil y un itinerarios para cada persona, pareja, familia o grupo. En esta crónica os voy a proponer un trayecto por París un tanto diferente. Lo he llamado París de las tinieblas porque todas las visitas tienen que ver con el misterio, la oscuridad, los eventos históricos o la muerte, todas ellas relacionadas con la ciudad de las luces. Precisamente, París recibe también el sobrenombre de la ciudad de la luz (Ville Lumière) por adoptar el alumbrado público con lámparas de aceite y antorchas durante el siglo XVII debido a la alta inseguridad durante la noche. Posteriormente este nombre se amplió al ser considerada como centro de las artes y de la educación. ¡Empecemos!

Espectacular Moulin Rouge. Este cabaret parisino fue construido en 1889 y fue el emblema del erotismo de su época. Muchos célebres artistas, como Henri Toluse-Lautrec o Auguste Renoir, entre otros, encontraron en este lugar su inspiración. Se realizan tres actuaciones diarias los 365 días al año y en el momento de la reserva (a través de su página oficial) se puede escoger la opción con comida/cena o simplemente con una copa de cava. No es necesario ir de etiqueta pero sí se pide vestir de manera formal (nada de bermudas, chanclas, etc.).

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Visitar alguno (o todos) de los cementerios más famosos de París: el cementerio de Père Lachaise, el más grande de París y uno de los más conocidos del mundo, el cementerio de Montparnasse o el cementerio de Montmartre. Además de que podréis encontrar algunas tumbas de celebridades, lo más interesante son las trabajadas decoraciones de estas.

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Tour gratuito nocturno que explique los misterios y las leyendas del centro de Paris. Detalles de la catedral de Notre Dame, leyendas de la ciudad y apuntes históricos desconocidos os descubrirán una nueva faceta de París. Aunque el tour se presente como “gratuito”, sí que hay que pagar una propina, según el criterio de cada cual.

tour gratis

Catedral de Notre Dame. Esta catedral de estilo gótico ubicada en la Île de la Cité, donde la leyenda del jorobado de Notre Dame, Quasimodo, cobró vida de la mano de Víctor Hugo, empezó a construirse el año 1163 y fue finalizada a principios del siglo XIV. Entra en la categoría de las tinieblas justamente por sus gárgolas, esos monstruos carismáticos que protegieron la catedral desde sus inicios y velaron siempre por París.

gargola

Las catacumbas de París. Una red de más de 300 km de túneles utilizados en un inicio como canteras de piedra caliza, se transformaron en un osario a finales del siglo XVIII debido a la falta de salubridad de los cementerios. En un principio los huesos se depositaron de manera desordenada al ser simplemente lanzados por un antiguo pozo de explotación de la cantera. No fue esta 1810 cuando Héricart de Thury decidió ordenar las osamentas, disponiendo los huesos largos y los cráneos de forma decorativa. El túnel abierto al público mide 1,5 km de largo y para llegar hay que bajar unos 130 escalones que se corresponden a unos 20 metros bajo tierra. Con la entrada normal se accede sin guía, pero no os preocupéis que no tiene pérdida.

catacumbas

Se puede comprar una entrada combinada de las catacumbas con la Cripta Arqueológica (Crypte Archéologique), que se encuentra delante de la catedral de Notre Dame. La cripta es una muestra de la antigua ciudad romana de Lutencia, ubicada en la Île de la Cité y rodeada por el río Sena.

cripta

La plaza del Ayuntamiento de París (Hôtel de Ville). Durante el Antiguo Régimen servía para ejecuciones públicas. Aquí se llevaron a cabo decapitaciones y descuartizaciones y se quemaron vivas las acusadas de brujería.

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La Conciergerie. El Museo de la Conserjería, un antiguo palacio real sede de la monarquía francesa entre los siglos X y XIV reconvertido en una prisión durante la Revolución Francesa de la que muy pocos salieron con la cabeza sobre los hombros. Actualmente alberga el Palacio de Justicia. Hay la posibilidad de comprar una entrada combinada con la Sainte Chapelle.

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La Sainte Chapelle, también conocida como la capilla real de la Île de la Cité, es una iglesia gótica con dos capillas sobrepuestas, con altos vitrales de dos metros de alto, una joya de la arquitectura gótica. Fue construida para albergar las reliquias adquiridas por el rey Luis IX de Francia. La capilla inferior albergaba a  la gente común, mientras que la superior era destinada a la corte del rey.

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El Panthéon. El Panteón de los Franceses Ilustres, como se le conoce, fue el primer monumento de París de estilo neoclásico, construido entre 1764 y 1790. Utilizado tanto con fines religiosos como patrióticos, en su interior se encuentran enterrados personajes famosos franceses, como lo son Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Jean Monet y muchos otros. Lo sorprendente es que solamente tres mujeres están enterradas aquí, una de ellas siendo Marie Curie, premio Nobel en Física y Química por sus descubrimientos.

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El Palacio Nacional de los Inválidos (Hôtel des Invalides). Complejo arquitectónico construido por Luis XIV para dar cobijo a los veteranos de guerra inválidos. Actualmente está reconvertido en varios museos (museo de la Armada, museo de la Artillería y el museo de Historia Contemporánea) y en su interior descansan los restos de Napoleón Bonaparte.

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La Plaza de la Bastilla (Place de la Bastille). Situada en el antiguo emplazamiento de la fortaleza de la Bastilla, destruida durante la Revolución Francesa. El año 1794, una vez retirados los restos de la fortaleza, se instaló aquí una guillotina y se ejecutaron hasta 73 personas. La columna que preside la plaza, la Columna de Julio, fue construida en 1833 bajo el reinado de Luis Felipe I de Francia para conmemorar la Revolución de 1830.

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La plaza de la Concordia (Place de la Concorde). Esta plaza, situada al final de los Campos Elíseos, ahora está coronada por un enorme obelisco de Ramsés II saqueado de Egipto (Luxor) con una antigüedad de más de 3.000 años, pero en 1779 cuando finalizó su construcción recibía el nombre de Plaza de Luis XV. Durante la revolución francesa se convirtió en el escenario de ejecución de más de 1.200 personas. En ellas perdieron la cabeza María Antonieta, Luis XVI y Robespierre.

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El Arco de Triunfo. Construido para celebrar las victorias de Napoleón y su ejército, alberga la tumba del soldado desconocido homenaje a todos los franceses no identificados que dieron la vida por su patria durante la Primera Guerra Mundial. Hay que pagar entrada para subir a lo alto del arco, pero, una vez arriba, se pude disfrutar de unas vistas tremendas de la torre Eiffel y de los Campos Elíseos.

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El Palacio de Versalles. Finalmente también he incluido el Palacio de Versalles en esta lista de las tinieblas tanto por los excesos de los monarcas que en él residieron como porque su Galería de los Espejos fue escenario de relevante importancia el año 1919, ya que aquí se firmó el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Actualmente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue construido por el Rey Sol, Luis XIV, ampliando el pabellón de caza de su padre Luis XIII, y sirvió de residencia de la monarquía hasta la Revolución Francesa. Al encontrarse en la vecina ciudad de Versalles, se puede llegar en tren, en bus o en tour organizado.

versalles

Estas son las opciones que más me han sorprendido del París de las tinieblas, pero las opciones son infinitas. Tomaros vuestro tiempo, investigad lo que más se acerque a vuestros intereses y disfrutad de esta magnifica ciudad.

París romántico

París es considerada la ciudad del amor y dado que uno de los motivos de nuestro viaje fue justamente celebrar los 13 años que llevamos juntos (¡ni más ni menos!) no pudimos resistirnos en profesar nuestro amor por todo lo alto. Y así nace esta crónica en la que os presento algunas de las actividades más románticas de las que podréis disfrutar en esta preciosa ciudad.

La Torre Eiffel. Diseñada por Gustave Eiffel con motivo de la Exposición Universal de 1889 en París, su construcción solamente duró 2 años y horrorizó por completo a los parisinos de la época. Y es por esta razón que se hizo la promesa de quitarla al cabo de 20 años. Pero los días pasaron y las cosas cambiaron, y hoy día, seguramente, la gran mayoría de enamoradxs que viajan a París coincidirán en decir que subir a la Torre Eiffel es una de las experiencias más románticas del mundo. Sin embargo, nosotros nos quedamos con su vista de noche. ¡Impresionante!

torre de noche

Crucero por el Sena. El mejor momento es el atardecer y, aunque las vistas no son tan bonitas como lo fueron las de Singapur, sí que ofrece unas vistas privilegiadas de la catedral de Notre Dame y de la torre Eiffel. Este crucero sale de los muelles y hay que reservar con antelación. También puede incluir almuerzo o cena. Y ¡no os olvidéis de cerrar los ojos y pedir un deseo al pasar por debajo del puente de las Artes!

crucero

Muro de Je t’aime. Un gran muro de 40 metros de superficie diseñado por Fréderic Baron donde se recopilan “te quieros” en más de 300 idiomas. ¡Una clara declaración de amor!

muro

Disfrutar de las vistas desde la Basilica de Sacré Coeur. En el barrio de Montmatre se encuentra la Basílica de Sacré Coeur, una basílica de color blanco construida en el siglo XIX y que consta de 4 capillas. Este lugar ofrece unas vistas preciosas de la ciudad y un espléndido atardecer (si el tiempo lo permite). Se puede subir a pie o en funicular.

vistas

Pasear por los Campos Elíseos. La gran avenida de los Campos Elíseos, franqueada por la plaza de la Concordia y la de Arco de Triunfo, ofrecen un agradable y románico paseo que recuerda a la vida de la clase alta parisina. Nosotros siempre tendremos el recuerdo de pasear tatareando la canción de Joe Dassin «Champs Elysées».

champs

Un paseo y hasta un romántico picnic en cualquier parque de París. El parque de Luxemburgo (uno de los más bonitos y populares de París, junto al palacio homónimo), el parque de las Tullerías (los jardines del antiguo palacio real), la plaza de Vosges… las opciones son infinitas. Sin embargo, nuestro favorito fue el pequeño y oculto parque del Hotel de Sully.

parque sully

Paseo nocturno por París. Y finalmente, un paseo de noche por París, disfrutando junto con tu pareja, cogidos de la mano.

paseo nocturno

Os propongo mucho paseo en esta crónica de París, pero no hay nada más romántico que disfrutar de cada momento y de cada paso en compañía de la persona que más quieres!

Bon appétit, París!

Crêperie, bistró, brasserie, salón de thé… sea cual sea el sitio dónde vayáis a comer, los platos franceses no os dejarán indiferentes. La gastronomía francesa, patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde 2010, ha marcado la gastronomía mundial tanto en cuanto a las técnicas como al uso y la calidad de los alimentos. Dicho esto, hay un par de cosas que debéis tener en cuenta al viajar a París. La primera es que os resultará difícil encontrar una buena relación calidad-precio. El mejor truco es alejarse de las zonas más turísticas, y en caso de dudas, comprobad las valoraciones de anteriores comensales. Otro dato a tener en cuenta es que los restaurantes abren de 12:00 a 14.00/15:00 a mediodía y de 19:30 a 23:00 para las cenas, aunque en las zonas turísticas se pueden encontrar algunos que abran durante todo el día.

Muchos platos que probamos (sopa de cebolla, confit de pato, tartare, crème brûlée, macarons etc.) fueron increíblemente sabrosos, pero en esta crónica os hablaré de algunas experiencias que creo que no debéis perderos en un viaje a París:

Desayuno francés

Pan de baguette recién horneado, un croissant tremendo, mantequilla, mermelada, zumo de naranja y un café. Un desayuno que os dará las energías suficientes para afrontar el día.

desayuno

Creps saladas o dulces

Seguramente las creps dulces las conozcáis ya, pero lo que no os podéis perder bajo ningún concepto son ¡las creps saladas!

crep

Galette

Una especie de crep, originaria de la zona de Bretaña, rellena de queso, jamón, patatas y hasta huevo frito… Las hay para todos los gustos y son una apuesta segura. A diferencia de las creps normales, en este caso se utiliza harina de trigo sarraceno.

gallete

Raclette i/o pierrade

La raclette y la pierrade, originarias de Suiza y adoptadas por lxs parisinxs, son primas hermanas e incluso las podéis probar juntas. La raclette lleva queso que se funde en unas bandejitas individuales, patatas hervidas y embutidos. La pierrade hace referencia a la plancha eléctrica sobre la que se cocina la carne (pollo, pato, ternera, cordero). Tanto en el primer caso como en el segundo, la manera tradicional de comerlo es cortando un trozo de patata hervida, sobre ella se coloca embutido (en el caso de la raclette) o carne asada (en el caso de la pierrade) y finalmente queso fundido.

raclette

Fondue

De fondue, originarias de la región de Savoie, las hay de dos tipos: de queso (normalmente una mezcla de unos 3 quesos, a los que se les pueden añadir setas, champagne, etc.) o de carne (ternera, pato, cordero). La primera se sirve normalmente con pan duro que se moja en la mezcla mágica de quesos, mientas que la segunda es una fondue de aceite caliente en el que se van friendo poco a poco los trozos de carne servidos con varios tipos de salsas. ¡Tremendas las dos! Y lxs más golosxs pueden disfrutar también de una fondue de chocolate acompañada de fruta.

fondue

Escargots

Una opción para lxs más atrevidxs puede ser la de probar los caracoles a la francesa horneados con mantequilla mezclada con perejil y ajo. ¡Ojo los alérgicos! Xavi descubrió que los caracoles le dan alergia. Tiene alergia a los ácaros, pero por lo visto hay posibilidad de alergia cruzada con los caracoles de tierra y la experiencia nos dio un buen susto. Por suerte se solucionó con un antiestamínico y todo acabó en risas y bromas. ¡Súper caracol! jaja

caracoles

Apéritif

Otra experiencia que no os podéis perder es tomaros un apéritif. Un aperitivo… qué tiene de interesante, diréis. Pues que el aperitivo francés es algo especial y es que se trata de una copa de alcohol que se toma sobre todo a media tarde y sirve para abrir boca de cara a la cena. La copa más preciada es la de kir, una mezcla de vino blanco dulce con casis (grosella negra).

kir

Vin chaud

Y ya para acabar, si viajáis en invierno como nosotros, debéis tomaros un vino caliente aromatizado con especies (canela, clavo, anís estrellado…) y rodajas de naranja.

vino

 

Así pues, buscad siempre un rincón en el que disfrutar al máximo de la gastronomía francesa y probad cada día un plato nuevo. Bon appétit!

París, oh là là!

Durante el mes de enero celebramos el 36º cumpleaños de Xavi, que se nos hace mayor, y también 13 años juntos que cumplimos justamente el día 13. Tales fechas tan señaladas pedían un viaje especial y para ello elegimos la ciudad del amor: París. Durante la semana que estuvimos por allí, vivimos toda una serie de experiencias, algunas excepcionales. Por eso, lo mejor de París lo he recogido en varias crónicas:

París gourmet

París romántico

París de las tinieblas

París gratis (o casi)

Aprovecho también esta crónica para dejaros algunos tips:

  • Visitar algún museo en París es una experiencia extraordinaria. Dado que la ciudad cuenta con más de 150 museos, los hay para todos los gustos. Sin embargo debéis tener en cuenta que en algunos podéis llegar a dedicar hasta una mañana entera. El museo del Louvre es el más conocido del mundo y alberga más de 35.000 obras de arte, siendo las más famosas la Mona Lisa (o Gioconda) y La Libertad guiando el pueblo. Otro de los museos más bonitos de Paris es el Museo de Orsay, una antigua estación de tren que ahora alberga en su interior la mayor colección de arte impresionista: Monet, Renoir, Degas o Van Gogh son algunos de los grandes nombres.

louvre

  • Tened en cuenta que se forman grandes colas en los principales monumentos, especialmente en temporada alta. Armaros de paciencia, que al final vale la pena. Nosotros, aun yendo en temporada baja, tuvimos media hora de espera para subir a la torre de Notre Dame y otra para acceder al Louvre, una hora aprox. para subir a la torre Eiffel y más de hora y media para entrar a las Catacumbas… Si queréis ahorraros tiempo de espera una opción es comprar las entradas por adelantado a través de internet.
  • En los restaurantes, los precios varían según el sitio donde os sentéis: lo más barato es tomarse algo en la barra, y el precio sube si os sentáis en mesa y aún más si lo hacéis en la terraza. Veréis que los asientos exteriores están siempre mirando hacia la calle. Según nos dijeron es para poder ver pasar a la gente y, en caso de no tener de qué hablar, siempre se puede hablar de lxs transeúntes.
  • A los franceses les encantan las escaleras en forma de caracol que subimos a duras penas y bajamos intentando no marearnos jajajaja.

escalera

  • Uno de los problemas de salubridad que tiene París son ¡las ratas! Se calcula que hay cuatro por cada habitante. En los paseos nocturnos os recomiendo que no paséis por parques, a no ser que os queráis encontrar con estas criaturas.
  • Durante la estancia también pasamos por algunos malos momentos que por suerte no fueron a más. Supongo que nos han considerado unos blancos fáciles, aunque al final resultó que no lo somos tanto:

Vigilad con los robos. Una buena mañana, durante un placentero paseo por la orilla del Sena en dirección al museo de Louvre nos intentaron robar. La táctica que utilizan es acercarse con un portapapeles con un supuesto documento para firmar. Aunque les digas que no ellxs se acercan y te tocan con la carpeta justo por el lado de los bolsillos para aprovechar el despiste para robarte. Yo me di cuenta enseguida y al apartarle la mano, se fue corriendo. Normalmente son chicxs adolescentes o mujeres que van en pequeños grupos. ¡Vigilad vuestros bolsillos o mochilas!

Intento de engaño en el metro. Para los trayectos no más largos de una hora de camino aprovechamos para pasear y disfrutar de la ciudad, pero en los trayectos que ya solo la ida era más de una hora, preferimos tomar el metro. El primer día que quisimos comprar los billetes, antes siquiera de ver cómo funciona la máquina, se nos acercó un chico diciendo que trabajaba allí y nos enseñó unas cuantas veces una supuesta acreditación (unas cuantas veces porque nos veía la cara de incrédulos). Después de preguntarnos dónde queríamos ir nos dijo “uff, eso es zona 5” y tras toquetear la máquina nos indicó que teníamos que pagar 50 euros. Nuestra reacción fue “¡anda ya, para pagar 50 euros nos vamos caminando!” pero el chico nos insistió en ir en metro. Lo mejor de todo llegó cuando nos dijo que no se puede pagar con tarjeta sino solamente con dinero en efectivo y que él se ofrecía para acompañarnos hasta el cajero más cercano si no lo teníamos. Allí ya sí que se le acabó totalmente el cuento. Entonces sin decir nada más nos dirigimos hacía la ventanilla al mismo tiempo que el tío se apresuraba en salir. ¡No hay billetes que valgan 50 euros! Que no os engañen. En la máquina se pueden comprar los billetes eligiendo el castellano como idioma y se puede pagar perfectamente con tarjeta. El billete de ida, eligiendo T+ en la máquina, vale 1,90 euros y vale para un trayecto a cualquier punto de interés de París. Si compráis un taco de 10 billetes (son 10 billetes separados) os saldrá más barato y os servirán para varios días (uno por trayecto).

metro

Propina indebida. Para comer siempre buscamos sitios alejados de las zonas más turísticas, pero alguna vez sí que aprovechamos para tomar algo en algún bistró situado en estas zonas. Una tarde que paramos para tomarnos unas coca colas, al querer pagar, el camarero, que hasta entonces apenas nos había dirigido la palabra, nos preguntó si la propina se la cobraba con la tarjeta o se la íbamos a dejar en efectivo. ¡Flipamos en colores! Hasta ese momento conocimos camareros encantadores que nos habían tratado súper bien pero que nunca nos dijeron nada de la propina y definitivamente se la merecían mucho más que este. Rotundamente le dijimos que no le íbamos a pagar propina. Nos puso mala cara y ni siquiera nos saludó al salir. A nota informativa, la propina en Francia ya está incluida en el precio final Prix service compris (15%), por lo tanto, no os sintáis ni obligados, ni cohibidos/intimidados en pagar una nueva propina. Esta es opcional y debe recompensar siempre un buen servicio y un buen trato y bajo ningún concepto ratificar malas prácticas.

Dicho esto, espero que os gusten las crónicas de París, que os sirvan para vuestro viaje y que lleguéis a disfrutar al máximo de esta increíble ciudad.