Transportes de Austria

Durante nuestra semana por Austria nos desplazamos principalmente en tren, aunque en ocasiones también utilizamos el bus y en Viena, el metro. Aquí tenéis un poco nuestra experiencia con estos medios de transporte que espero que os sirva de ayuda en la organización de vuestros viajes por Austria.

Tren

  • Los billetes de tren se pueden comprar cómodamente a través de Internet una vez planificada la ruta por Austria o directamente en el destino en taquillas o máquinas de billetes (tienen el mismo formato que la página web).
  • Para comprar los billetes de tren por internet basta con entrar en la página oficial de ÖBB (está en alemán o en inglés) y elegir la pestaña “book ticket now” se seleccionan la parada de ida y la de llegada y el día. El precio del trayecto dependerá de si preferís primera o segunda clase, de si deseáis reservar asiento o de si queréis un billete para una hora concreta o para cualquier hora del día. Nosotros compramos todos los billetes en segunda clase sin asiento asignado y la verdad que viajamos bien.
  • En el caso que no reserváis asientos, fijaros que los sitios en los que os sentéis no estén reservados. En el intercity ponían un papel con el trayecto reservado, mientras que en el railjet había unas pequeñas pantallas.

    asientos tren
    Pantalla asiento reservado / no reservado. La imagen superior corresponde a IC, mientras que la inferior a RJ.
  • En nuestra travesía utilizamos principalmente tres tipos de trenes: intercity (IC) de Viena a Hallstatt, regional (REX) de Hallstatt a Salzburgo y railjet (RJ) de Salzburgo a Viena.
  • El IC normalmente cubre trayectos interiores a zonas alpinas con paradas en casi todos los pueblos, mientras que los RJ cubren largas distancias, normalmente con paradas solo en las principales ciudades. A nosotros nos pareció que el IC fue mucho más cómodo que el RJ. Además el RJ salió con un retraso de 15 min.
  • El REX es muy parecido a los trenes regionales de España y no tiene vagones de primera o segunda clase. En nuestro trayecto de Hallstatt a Salzburgo, trayecto con escala en Attnang-Puchheim, hubo un fallo en las líneas y tuvimos que bajarnos. Nos dijeron que nos esperaría un autobús que nos llevaría a la siguiente estación para seguir con nuestro trayecto en tren. Al bajarnos nos encontramos con que no había ningún autobús preparado y nadie sabía nada. Lo único que nos decían era que esperáramos y, claro, nuestra escala para coger el siguiente tren era de 15 min. Y llegó un bus que iba a Salzburgo (no el del traslado) y en vista de que un gran grupo de chinos de amontonaba en subir fuimos a probar suerte nosotros también. Le enseñamos que teníamos billetes de tren a Salzburgo comprados y le dijimos que el tren no iba. El conductor nos miró con cara de esto no vale pero suponemos que en ver nuestra cara de pena nos dejó pasar sin tener que comprar un billete nuevo. También puede ser que lo haya aceptado porque el bus Postbus pertenece a la ÖBB. Esta no fue la solución de la agencia de trenes, por lo tanto desconocemos cuál hubiera sido la solución a los dos problemas que se nos presentaron: la falta de bus de conexión con la siguiente parada por el fallo en la vía y la pérdida del siguiente tren con el que teníamos que enlazar. Ésta solo fue una solución improvisada que salió bien gracias a la amabilidad del conductor.
  • En todo caso, si tenéis dudas sobre las plataformas de las que salen los trenes o si tienen retraso o no, podéis consultarlo en la página de ÖBB (la misma que para comprar los billetes) pero a través de la pestaña “search for route”. Allí ponéis la parada de ida y de llegada y el día y pulsando sobre el nombre de la parada os saldrá la misma información que en los paneles de la estación. Lo que tenéis que tener en cuenta es que esta información aparece con una media hora de antelación.
  • Si queréis saber las paradas que hará el tren con antelación (el RJ tenía pantalla con las paradas, pero el IC, no) podéis ir a los mostradores de ÖBB Info y os imprimirán una hoja con el trayecto completo: las paradas que hará y cuánto tiempo pasará el tren en cada estación.
  • En la estación de Salzburgo (Salzburgo HBF) hay taquillas para dejar las maletas. En la estación de Viena (Wien HBF) no las vimos, pero seguramente también las habrá.
  • Se puede acceder a las plataformas sin tener que pasar el billete por ninguna máquina, pero pasan bastantes revisores.
  • Y una curiosidad: cuando los trenes arrancan o frenan se escucha la escala musical.

    paisaje austria 1
    Increíbles vistas desde el tren.

Bus

  • Utilizamos el bus en trayectos muy concretos: ir a Krems y Melk en el valle de Wachau, ir al palacio de Hellbrunn de Salzburgo y como alternativa al trayecto en tren desde Bad Goisern a Salzburgo.
  • Los buses son muy cómodos y tienen pantalla con las paradas (a diferencia de algunos trenes).
  • El billete se paga al subir al autobús en efectivo.
  • Las paradas de autobús van marcadas con una H en amarillo y a veces son un simple palo.
  • Normalmente van muy puntuales, aunque en algún caso han tenido algún pequeño retraso.
  • En el trayecto a Salzburgo hace más paradas que el tren, pero el bonito paisaje hace que sea muy llevadero.

    paisaje austria 2
    Vistas desde el autobús.

Aeropuerto de Viena al centro

  • Para ir del aeropuerto al centro de Viena y viceversa existen dos posibilidades: el tren CAT y los trenes ÖBB. El primero se supone que va directo al centro y sale el doble de caro que los trayectos con trenes ÖBB. Nosotros no lo utilizamos así que no os puedo decir nada.
  • Los trenes ÖBB también ofrecen dos posibilidades: tren regional (REX) hasta Rennwag y de allí metro o RJ que va directo del aeropuerto a Wien HBF y de allí metro. Los precios son muy parecidos y claramente más baratos que los CAT. La diferencia en los dos es que el REX se coge directamente en la terminal de llegadas y hace más paradas, por lo que el trayecto es más largo (nosotros lo utilizamos a la ida), mientras que la estación de RJ está fuera de la terminal (a unos pasos) y no tiene paradas intermedias con lo cual en 17 min ya estás disfrutando de la ciudad (lo cogimos a la vuelta).

Metro Viena

  • Conecta todos los puntos de interés de la ciudad.
  • Igual que en el caso de los trenes, puedes pasar a la estación sin tener que pasar el billete por alguna máquina. Eso sí, hay que validar el billete para que sea válido. Se puede validar en el momento de la compra o en las máquinas validadoras que hay antes de pasar a las plataformas.
  • Las máquinas dispensadoras de billetes están también en castellano, por lo que comprarlos es muy fácil. Hay varias opciones: billete de un viaje por Viena centro (vale lo mismo hacer una parada que 3) o un billete 24 horas que permite coger el metro las veces que sean durante un día. Este último vale la pena si se van a hacer más de tres trayectos.
  • Antes del pago del billete, existe la posibilidad de validarlo al momento (quiere decir que vas a coger el metro en ese momento) o validarlo más tarde (quiere decir que lo podrás utilizar más tarde, pero en este caso hay que validarlo en las maquinas).

¡Esto es todo! Espero que esta información os anime a viajar por Austria. ¡A viajar se ha dicho!

Austria: de cultura, música y belleza

¡Sí, sí, sí, síiiiii! Por fin visitaré el pueblo más especial para mí desde hace unos años: Hallstatt. Por qué es tan importante para mí, os preguntaréis. Pues porque es el alma de mi tesis doctoral. Empecé a trabajar con los datos de los registros parroquiales católicos y con las medidas craneales durante mi trabajo de final de máster y ahora, después de ampliarlos con los registros parroquiales protestantes siguen siendo el centro de mi estudio. Y, ¡por fin visitaré al pueblo del que tanto sé y que aún no conozco!

Dado que el pueblo más bonito al lado de un lago, como también se le conoce, es el punto focal de este viaje de Semana Santa, pasaremos en él tres días, ¡nada más y nada menos! La razón es que además de visitar las iglesias y el osario (y conocer por fin mis queridos cráneos decorados que tantas veces he visto en fotos), también quiero visitar la mina de sal y el pequeño pueblecito de Obertraun, el cual es famoso tanto por sus pistas de esquí, como por sus cuevas y por el mirador 5 Fingers.

Hallstatt se encuentra a unos 75 km de Salzburgo, así que, en un primer momento queríamos volar hasta allí, pero resultó ser más barato volar a Viena, y además el vuelo es directo. Así que incluimos también un par de días en Salzburgo y en Viena en nuestro trayecto.

Y así quedó perfilado nuestro itinerario:

Logística del viaje

En este caso hemos decidido desplazarnos en tren. La página oficial de trenes del país contiene información sobre los trayectos y los precios y, además, los billetes se pueden comprar on-line. Se puede adquirir un billete de primera o segunda clase y también hay la opción de comprar un billete con horario flexible (el doble de caro) que ofrece la posibilidad de coger cualquier tren (a cualquier hora del día) al destino elegido. Para llegar a Hallstatt se puede ir desde Viena en tren directo que dura 3 horas y poco (sólo los fines de semana y festivos) o bien desde Salzburgo en un trayecto con escala que tarda 2 horas y media.

Si vais en coche debéis de tener en cuenta que no se puede entrar en Hallstatt, ya que las calles son peatonales, y para aparcarlo solo se puede hacer en los aparcamientos de pago externos.

Más detalles en los posts. ¡No os los perdáis!

Y también en:

Y si sois de buen comer:

Lo que + nos gustó y lo que -. Borneo y Sumatra

Resulta muy difícil hacer una lista de los que más nos gustó y lo que menos en un viaje tan variado como el nuestro, en el que hemos pasado de ciudades a parques nacionales, donde hemos hecho trekking por la selva, hemos entrado en las entrañas de la tierra y hemos recorrido ríos y mares. Aun así, os dejaremos una pequeña lista con lo que verdaderamente nos enamoró y lo que no nos acabó de gustar.

Lo mejor:

+ el hecho de poder ver a los orangutanes. Veníamos con la idea de que sería fácil verlos, y al final resultó ser toda una odisea. El hecho que hayamos podido ver finalmente dos especies, en Sumatra y en Borneo, es todo un privilegio.

orangután

+ ver todo el ciclo de las tortugas en la isla Selingan: el desove y la liberación de las pequeñas tortugas. Ya habíamos presenciado el desove de la tortuga verde en Costa Rica, pero fue en este parque donde verdaderamente fuimos conscientes del gran tamaño de estas tortugas. Había luna llena y la visibilidad no podía ser mejor. Además poder ver las pequeñas tortugas emprender su camino hacia el mar no tiene precio.

nido tortugas

+ ver que aún hay esperanza para la naturaleza, aunque el futuro no se avecina muy bueno…

+ disfrutar de la selva al amanecer. Me tiene enamorada. Ver cómo la selva se va despertando con los primeros rayos de sol al sonido de la naturaleza y cómo una fina niebla se va levantando, dándole un aire de lo más misterioso.

niebla

+ la gente. Muy amable y sonriente.

+ la comida en general, resultado de la gran mezcla cultural. Una combinación perfecta.

+ la experiencia del klotok, disfrutando al máximo de la naturaleza. Un viaje ameno y relajado, casi de lujo.

Lo peor:

– la deforestación. Ver desde el avión como desaparece el bosque no fue la estampa que esperábamos. En un viaje en el que buscas la selva y sus animales, observar que la mayor parte de la isla de Borneo son plantaciones de palma, la verdad es que duele…

desforestación

– la necesidad de centros de rehabilitación. Aunque hacen una gran labor rescatando y rehabilitando los orangutanes, es triste saber que estos centros y parques son los únicos lugares donde el entrañable primate naranja puede refugiarse…

centro

– el hecho que los guías alimenten a los animales en Bukit Lawang. Soy consciente que si no fuera por la posibilidad de pillar algo de fruta estos animales no se acercarían nunca y seguramente no veríamos nada durante el trekking, pero no creo que sea una práctica positiva.

– la cantidad de klotoks en el río contaminándolo con los motores y con las descargas de los inodoros y de los desechos en el río. También nos dijeron que apenas hay cocodrilos ya en los ríos principales porque no soportan el ruido de los barcos…

barcos

Reflexión final. Borneo y Sumatra

Nuestra aventura en búsqueda de primates comenzó hace más de dos años, en un viaje en el que tuvimos la suerte de ver los chimpancés en el bosque de Budongo en Uganda y de poder admirar a los gorilas de montaña en el parque de los Volcanes en Ruanda y no nos pudimos resistir a visitar también las islas de Borneo y Sumatra para conocer al precioso orangután. Así, con este viaje acabamos de conocer a los great apes que pertenecen a la misma familia que nosotros (Hominidae): los chimpancés (aún nos faltan los bonobos, pero nos damos por satisfechos (¡por ahora!)), los gorilas y los orangutanes.

primates
Gorila de montaña, chimpancé y orangután.

Los orangutanes son unos de los primates más grandes del mundo, después del gorila, arbóreos (viven siempre en los árboles) y frugívoros (se alimentan principalmente de fruta) y su nombre proviene de las palabras malayas ‘orang’, que significa persona, y ‘utan’ (derivado de ‘hutan’) que significa bosque, por lo que los orangutanes son hombres (o personas) del bosque. Como ya sabréis, los orangutanes se encuentran en la isla de Sumatra y en la isla de Borneo. Hasta ahora se consideraba que había solamente dos especies de orangután (Pongo abelii en Sumatra y Pongo pygmaeus en Borneo), pero hace no mucho se ha descubierto una nueva especie, Pongo tapanuliensis, aunque aún no reconocida por la comunidad científica. De esta nueva especie se conocen 800 individuos y se encuentran en grave peligro de extinción, entre otras a causa de la construcción de una presa en la región de Tapanuli (Sumatra), hogar de estos primates.

orangutanes
Machos de las dos especies de orangutanes que hemos tenido el placer de conocer: Pongo abelii (Sumatra) y Pongo pygmaeus (Borneo).

Antes de comenzar con esta aventura no nos hubiésemos imaginado que sería tan difícil poder ver a los primates más parecidos a nosotros y con los que compartimos gran parte de nuestro ADN. Todos los homínidos, tanto los orangutanes, como los gorilas y los chimpancés, están en grave peligro de extinción, principalmente por culpa de los humanos…

Esto da lugar a una reflexión: cada vez es más difícil ver orangutanes en la naturaleza, en la selva, en su hábitat natural… Son confinados a parques, algunos más grandes que otros, parques amenazados por las talas y el fuego y todo esto debido a las plantaciones de palma y  a su uso en todo tipo de productos, hecho que da grandes beneficios económicos, beneficios que los seres humanos consideramos más importantes que la vida salvaje, que la naturaleza y que los otros seres vivos con los que compartimos territorio…

En decir verdad, mi parque preferido fue Gunung Leuser, en Bukit Lawang, ya que aún da pie a imaginarte que es posible ver a estos primates libres. El hecho de rastrearlos por la selva, de pensar si los vas a encontrar o no… aunque esta selva está igual o más condenada que los otros sitios. Cada año se provocan incendios para conquistar territorio y plantar las dichosas palmeras, y por tanto cada año el territorio natural se reduce y muchos animales pierden su vida.

campos de palmas
Vista aérea de Borneo malayo (izquierda) y Kalimantan (derecha).

En Malasia, hablando con la gente, nos decían que son conscientes del peligro que supone la palma y la destrucción de los bosques primarios, pero también nos insistían que su cultivo da puestos de trabajo, puestos necesarios para poder sobrevivir. Y es que la economía de este país se basa principalmente en el cultivo de la palma, en la industria pesquera y, solamente en tercer lugar, en el turismo. La misma respuesta obtuvimos también en el Kalimantan, donde la mitad del pueblo Sekonyer trabaja en el parque y la otra mitad en las plantaciones de palma que se encuentran a tan solo unos quilómetros del pueblo. En Sumatra nos dijeron que ellos prefieren el cultivo del árbol de látex porque no desgasta el suelo y además oxigena el aire, a diferencia de la palma que está acabando con los recursos hídricos de la isla. Pero el problema reside en el hecho que el precio del látex es variable (depende de la demanda) y además es muy barato, ya que compite con el látex sintético, a diferencia del aceite de palma que se utiliza en cantidad de productos diferentes (desde productos alimenticios, hasta productos cosméticos y otros) y que generan grandes ingresos.

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Árbol de caucho en Bukit Lawang.

Este problema es un arma de doble filo: la gente necesita trabajo y recursos para sobrevivir y los animales necesitan la selva, y por ahora parece que la solución no es fácil. Lo que está claro que es el aceite de palma y su cultivo no resulta ser beneficioso para nadie, a pesar de dar mucho dinero. ¿Cuál será el futuro de estas islas? ¿Sobrevivirán los bosques primarios? Y, ¿qué será del bello orangután y de la otra fauna que comparte espacio con él?

Fin de semana en Málaga

Málaga, ciudad andaluza situada en la Costa del Sol, es una de las ciudades más antiguas de Europa fundada por los fenicios (que le dieron el nombre de Malaka) en el siglo VIII a.C. Por ella además pasaron los romanos y los árabes, y su historia le confiere un aire particular.

En esta ciudad pasamos un fin de semana: llegamos el sábado por la mañana y volvimos el domingo a última hora de la tarde. Y es que esta escapadita a Málaga fue en realidad una quedada con los amigos que hicimos en nuestro viaje a Egipto, viaje del que ya ha pasado un año y medio y que recordamos con mucho cariño. Esta ya es la segunda quedada que hacemos (la primera fue en Madrid) y, como siempre, después de ponernos al día y de explicarnos los últimos viajes que cada uno hizo, nos pasamos el finde principalmente bebiendo y comiendo (que no está nada mal, ¡oye!).

Aquí tenéis una pequeña guía de lo nosotros vimos e hicimos en esta preciosa ciudad costera, que se deja visitar y disfrutar.

¿Qué ver y hacer en Málaga un fin de semana?

Calle Larios

La arteria principal de la ciudad. Espectacular sobre todo en Navidad. Nosotros fuimos en noviembre, vimos cómo estaban preparando la calle, pero no pudimos disfrutar de todo el esplendor navideño. Y ya que estáis, no podéis dejar de tomaros un café (o un buen desayuno) en el Café Central, en la plaza de la Constitución, una cafetería con mucha historia.

Café Central

La catedral “la Manquita”

Catedral empezada en el siglo XVI sobre las ruinas de una mezquita, pero que a día de hoy no está acabada, de allí el nombre de la manquita: le falta una torre. Hay que pagar entrada (nosotros no llegamos a entrar).

La manquita

Visitar el teatro romano

Vestigio de la presencia de los romanos en la zona (siglo I a.C.), en un buen estado de conservación. La singularidad de este teatro es que está construido a “la manera griega” aprovechando la ladera de la montaña para el graderío. Anexo a la Alcazaba.

teatro romano

La Alcazaba

Palacio fortaleza construido entre 1057 y 1063 sobre ruinas fenicias por los gobernantes musulmanes que dominaban la zona. Está formado por tres partes principales: el acceso, el palacio y la muralla, que confieren un bonito paseo entre jardines y arquitectura califal y nazarí. Hay que pagar entrada, pero bien se merece una visita.

Alcazaba

Palacio de Gibralfaro

El castillo o alcázar de Gibralfaro, situado la montaña homónima, recibe su nombre del faro fenicio que los musulmanes encontraron (yabal farus o el monte del faro). Se comunica con la Alcazaba a través de una muralla, actualmente de acceso restringido. Se llega a través de una larga subida y la entrada son unos pocos euros. Las vistas de la ciudad y del puerto son espectaculares.

Gibralfaro

Y además podéis:

  • Visitar algún museo, el Palacio Episcopal, el mercado municipal
  • Disfrutar de la gastronomía
  • Pasear por el puerto
  • O simplemente perderos por sus calles…
Puerto de Málaga

Parque Nacional de Tanjung Puting

Tanjung Puting es un parque nacional indonesio situado en la provincia de Kalimantan Central (Borneo). Abrió sus puertas el año 1982 y fue el primer parque dedicado a la protección del orangután. A pesar de ser un parque protegido, la mayor parte del bosque se encuentra en mal estado. Actualmente no se realizan rehabilitaciones ni reintroducciones de orangutanes, pero se siguen haciendo los feedings, especialmente para los orangutanes semi-salvajes, en los que se les dan plátanos como suplemento alimenticio. El Centro de rehabilitación es ahora la sede de la Orangutan Fundation International (OFI), que se dedica a la investigación y la observación de estos primates.

Para llegar al parque de Tanjung Puting hay que volar desde Yakarta o Semarag hasta el aeropuerto de Pangkalan Bun. Las compañías aéreas que operan este trayecto son Kalstar y Trigana. Ambas acostumbran tener retrasos (dato a tener en cuenta a la hora de organizar el viaje) y ambas abren los vuelos unos tres meses antes de la fecha a elegir, o sea que si queréis volar en agosto, como nosotros, os recomiendo que miréis los vuelos sobre finales de abril, principios de mayo, como muy temprano. También hay que tener en cuenta que no aceptan pago con tarjeta extranjera, por lo que hay que utilizar alguna agencia intermediaria. Nosotros usamos Nusa Trip y no tuvimos problemas. Es importante también comprar el primer vuelo de la mañana y así provechar el primer día visitando algún campamento. Nuestro vuelo tenía que salir a las 9:45 y acabó saliendo a las 12:00, por lo que el primer día no pudimos visitar nada.

El parque se puede visitar de diversas maneras (en lancha en un solo día, durmiendo en uno de los dos hoteles que hay en el parque) pero la más famosa es recorriendo el río Sekonyer, afluente del gran río Kumai, en un klotok.

kumai
El puerto de Kumai a las orillas del río homónimo.

¿Qué es un klotok? Pues, es una embarcación de madera de dos plantas. Generalmente la primera planta (cerrada) está a disposición del capitán del barco, de la cocinera, del ayudante y del guía, mientras la cubierta superior (abierta) es la “habitación” de los turistas. En la parte inferior es donde se encuentra la cocina y el baño, más la estancia de los miembros de la tripulación. La cubierta en cambio, es como un tetris: a veces comedor, a veces sala de estar y a veces dormitorio. Para dormir se colocan unos colchones y una mosquitera y ¡listos! Nuestro klotok disponía de ducha de agua fría también, lo que es todo un lujo.

barco
La cubierta del klotok.

Para reservar el klotok sí hay que empezar a mirar con tiempo, más si queréis conseguir un buen precio y tener dónde elegir. Los klotoks se pueden reservar a través de alguna empresa o agencia o hablando directamente con los propietarios. También hay la posibilidad de regatear, aunque si vais en agosto son poco dados a bajar mucho el precio debido a la gran demanda. Otra opción para abaratar el precio es compartir el klotok con más personas. Nosotros pedimos precios tanto a propietarios como a empresas y nos quedamos con el que mejor precio nos hacía para un klotok solo para nosotros. Lo más común es hacer el tour de 3D/2N. Nosotros elegimos hacer un tour de 4D/3N ya que teníamos un día más. Ese día lo íbamos a dedicar a Yakarta, pero después de informarnos y ver los pocos atractivos turísticos que ofrece esta ciudad, decidimos pasar un día más con los orangutanes. En el precio están incluidos: los permisos del parque, las entradas a los campamentos, los traslados desde/al aeropuerto, la comida (deliciosa y abundante, por cierto) y las bebidas (agua y algunas latas de refresco), por lo que una vez pagado el tour ya no hay que contar más gastos.

klotok
Klotok en el Parque Nacional de Tanjung Puting.

Dentro del parque hay tres campamentos con plataformas de alimentación de este precioso primate y que se recorren en klotok:

Stage 1. Tanjung Harapan: El primer campamento que nos encontramos al salir del puerto de Kumai. La hora de la alimentación es a las 15:00. El primer día no pudimos verlo por culpa de los retrasos del avión, pero como estuvimos cuatro días en el parque lo visitamos el último día, de camino de vuelta. Aquí tuvimos la suerte de ver seis orangutanes acudir al feeding: dos mamás con las crías y dos adolescentes.

primer stage
Orangután en el feeding del Stage 1.

Stage 2. Pondok Tanggui: Hora de la alimentación: 9:00. Este campamento lo visitamos dos veces. Es el mejor de todos, ya que es donde vimos más orangutanes y lo mejor de todo: acude un macho grande, aunque no es el macho alfa. El macho alfa es un orangután salvaje que nunca se pasa por los feedings y que tuvimos la suerte de verlo pasar por al lado de la orilla del río en su ruta de control del territorio. ¡Fue impresionante!

segundo stage
Orangutanes en el feeding del Stage 2.

Stage 3. Camp Leakey: es el campamento más famoso y más antiguo. Fue fundado por la primatóloga Biruté Galdikas en 1971. Las tres primatólogas, Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas, también conocidas como los ángeles de Leakey por ser discípulas del arqueólogo, antropólogo y paleoantropólogo británico Louise Leakey (1903-1972), fueron nombradas como las ape ladies o ape women, nombres que vienen dados por su dedicación al estudio de los great apes (homínidos): los chimpancés, los gorilas y los orangutanes. Las tres dedicaron su vida al estudio y a la conservación de los primates en sus hábitats naturales.

camp leakey
Plataforma de alimentación en el Camp Leakey.

La plataforma actual de alimentación se construyó el año pasado y el feeding es a las 14:00. Aquí no tuvimos la suerte de ver orangutanes en la plataforma, pero sí vimos uno en las copas de los árboles. La cuestión es que sí que habían acudido cuatro orangutanes a las 14:00, pero nosotros llegamos a la plataforma a las 15:00, cuando ya no quedaba ninguno. Este retraso se debió a que un gran klotok se quedó atascado en las plantas que flotan sobre el río y ya no pudimos pasar ninguno de los klotoks que veníamos detrás. Los capitanes de los barcos y los ayudantes se lanzaron al río a cortar las plantas, pero el proceso duró demasiado. Finalmente, saltamos todos de klotok en klotok hasta el barco atascado y, cuando pudo pasar, fuimos todos juntos hasta la plataforma.

atasco
Intentando desatascar el camino al Camp Leakey

Visitar el Parque Nacional de Tanjung Puting en klotok, en nuestra opinión, es la mejor manera de  hacerlo. El barco va recorriendo el río lentamente haciendo parada para visitar las plataformas de alimentación. Tuvimos suerte con nuestra tripulación, ya que cada noche buscaban un sitio apartado para dormir. Agradecimos dormir en medio de la nada, disfrutando de los sonidos de la selva y despertándonos con el canto de los gibones y con las peleas de los monos narigudos.

barcos
Klotoks del Parque Nacional de Tanjung Puting.

También hicimos un tour nocturno acompañados de un ranger. El tour duró una hora y fue divertido, no solo por la cantidad de bichos que nos encontramos: arañas (una de ellas, una tarántula), polillas, hormigas cortadoras de tamaño descomunal, bichos palo… sino también por lo gracioso que era nuestro guía. Aprovechaba cada ocasión para esconderse entre los árboles para darnos sustos.

araña
Araña de la selva.

La verdad es que toda la tripulación fue magnifica. La cocinera nos preparó siempre unos platos increíbles. Volvimos del viaje un tanto más gordos, pero aún más felices.

comida
La deliciosa comida que nos servían en el klotok.

Y hasta nos casaron. Sí, sí: nos casaron. No lo hicieron de una forma formal con papeles y todo esto, pero el guía nos hizo unas alianzas con fibra de helecho que son una pasada. Nos dijo que así nuestro amor quedaría sellado para siempre con el testimonio de los orangutanes.  El capitán nos cantó canciones, incluso la canción del Titanic (¡Nooooo, la del Titanic, nooo! Jajajaja). Y la cena fue aún más increíble: paramos cerca de un árbol lleno de luciérnagas, bajo  el cielo estrellado y nos pusieron velas en forma de corazón y todo. ¡Lo mejor!

alianzas
Luciendo nuestras nuevas alianzas.

Fue una experiencia extraordinaria, en la que nos relajamos y disfrutamos al máximo del entorno. Además, por fin pudimos ver al orangután de Borneo, que en Malasia no conseguimos ver. Lo único que podemos decir es: ¡Terima Kasih!

Parque Nacional de Gunung Leuser desde Bukit Lawang

El parque nacional de Gunung Leuser, al norte de la isla de Sumatra, alberga 950 mil hectáreas de selva y recibe el nombre del monte Leuser de 3.381m de altitud. Este parque es uno de los pocos que ofrecen la posibilidad de ver orangutanes en libertad. Los orangutanes de este parque pertenecen a la especie Pongo abelii y no tiene subespecies, a diferencia de los orangutanes de Borneo. Además de orangutanes, en el parque viven langures Thomas (endémicos del norte de Sumatra), gibones, macacos, tigres de Sumatra, elefantes, leopardos, gatos jaspeados, cocodrilos, rinocerontes, etc., aunque la posibilidad de verlos es más bien escasa. El acceso al parque se debe hacer siempre en compañía de un guía y las tasas son fijas. Lo más común es visitarlo desde el pequeño pueblo de Bukit Lawang, un pueblo con aire hippie totalmente dedicado al turismo, y donde se puede contratar un tour que puede durar desde un solo día hasta varios días, haciendo noche en la selva.

Bukit Lawang
Bukit Lawang

Para llegar hasta aquí hay que volar hasta el aeropuerto de Kuala Namu, el aeropuerto de la capital de la isla de Sumatra, Medan. Bukit Lawang se encuentra a unos 96 km desde Medan y hay tres opciones para llegar: en un bus que sale de Medan (Kampung Lalang) y tarda unas 4 horas en llegar al destino; cogiendo un taxi (regateando el precio); o bien contratando con el hotel el transporte en coche privado (entre 45-50 euros). Nosotros optamos por compartir un coche por 13 euros. Acabamos en un mismo coche seis personas: tres belgas, un holandés y nosotros dos. Fue toda una aventura. Nosotros sentados en dos asientos en el maletero y las maletas atadas al techo del coche. Las supuestas cuatro horas acabaron siendo seis con parada para comer. El viaje empezó en la caravana y el caos de coches, scooters y gente de Medan y siguió por bosques interminables de palmeras de palma, todo esto aderezado con diversos puntos en los que se obliga a los coches a pagar, sino les tiran piedras; un montón de vacas que se habían hecho con la carretera; y con el chofer vendiéndonos drogas. Según él, en la jungla la policía no entra.

Medan
Tráfico de Medan.

Para visitar la selva, nosotros escogimos el tour de 2 días de treking en busca de los orangutanes con noche en la selva. Antes de empezar nos avisaron que teníamos que llevar con nosotros: sacos de dormir (opcional), ropa de cambio (acabamos muy sucios, ¡os lo aseguro!), bañador (para bañarse en el río), toalla de secado rápido, papel higiénico (en nuestro caso, toallitas húmedas biodegradables), chanclas (o escarpines), chubasquero, crema solar, antimosquitos, cantimplora con unos dos litros de agua por persona (allí nos daban agua del río hervida, con sabor a ahumado y tropezones de madera quemada), y la cámara de fotos.

El trekking empieza por la mañana temprano y dura unas siete horas. Es un trekking muy, pero que muy duro. Para hacer el tour es necesario estar físicamente un poco preparado ya que todo el trayecto tiene un continuo desnivel. A esto hay que sumarle el calor, la humedad y el peso de la mochila con todo lo necesario. ¡No os confiéis! En algunas subidas, acabamos subiendo a cuatro patas, y para algunas bajadas yo opté por tirarme de culo. El hecho que haya llovido el día anterior no ayudó mucho y resbalaba la tierra, las raíces, las piedras… ¡todo! Con tal panorama las caídas fueron frecuentes y al Xavi incluso se le enganchó una sanguijuela. Pero la dureza del trekking se vio recompensada con langures Thomas, macacos de cola de cerdo, macacos de cola larga, siamangs y hasta orangutanes.

Langur de Thomas
Langur de Thomas.

Encontrarte con orangutanes no resulta una tarea fácil. Son arbóreos y huidizos y a esto hay que sumarle también que son animales solitarios. El primer contacto con los orangutanes de Sumatra lo tuvimos al encontrarnos con una mamá semi-salvaje y su cría. La diferencia entre orangutanes salvajes y semi-salvajes, reside en que los segundos tuvieron un contacto con los humanos (normalmente doloroso) y hubo un proceso de rehabilitación y devolución a la naturaleza. Los orangutanes salvajes acostumbran huir del contacto con los humanos y son más difíciles de ver.

Mamá orangután
Mamá orangután.

Al poco rato, otro guía le dio un chivatazo al nuestro de que había un orangután macho y allí que fuimos. En un principio lo vimos en los árboles y su visión asombra: una gran mancha naranja que es esmuñe con tranquilidad a través de las ramas. Pero, cuando paramos para comer (se hacen dos paradas: una para comer algo de fruta y otra para comer nasi goreng), vino a ver si pillaba algo de fruta. En ese momento lo vimos en el suelo, delante nuestro, y la verdad es que impresiona ¡y mucho! ¡Fue lo mejor de todo el trekking!

orangután
Orangután macho.

Ya llevábamos más de cinco horas de trekking y ya habíamos visto los orangutanes y fue un “y ahora, ¿qué?” Pues seguimos las dos horas más y tuvimos la suerte de encontrarnos con una mamá siamang y su cría. Aquí viene la parte negativa del tour por la selva: la mamá también venía a ver si podía pillar algo de comer. Están tan acostumbrados a que los alimenten que la siamang se paseó entre nosotros mirándonos los bolsillos para ver qué encontraba. Y vino un momento aún peor: ver como uno de los guías le echaba el humo de tabaco en la cara mientras ella lo miraba a ver si recibía algo. Me pareció una falta total de respeto hacia la siamang, hacia los animales y la naturaleza. Es verdad que si no vinieran a buscar fruta no veríamos nada, pero se supone que hacemos todo el esfuerzo para ver animales libres en su hábitat. Igual es que yo soy demasiado exigente… no lo sé…

siamang
Mamá siamang

La noche en la selva se hace al lado del río en una zona ya aclimatada. Hay una especie de cobertizo para los turistas y otro para la cocina y donde duermen los guías. Allí nos reunimos todos los que hacíamos los tours.

trekking
Campamento en la selva.

Una vez allí hay la posibilidad de bañarse en el río, un río con un agua bastante fría, en medio de la selva. ¡Una estampa preciosa! Nos volvieron a dar fruta, la cena, desayuno y almuerzo antes de volver al pueblo. Y la verdad que todo estaba muy bueno.

fruta
Plato de fruta en la selva.

También nos llevaron a una pequeña cascada. Para llegar hasta allí hay que cruzar el río y después subir un ratito por la selva.

cascada
Cascada.

Y, finalmente, para volver al pueblo hay la posibilidad de hacerlo caminando o bien haciendo tube rafting: bajar por el río dentro de la cámara de neumático de camión. Los neumáticos van enganchados los unos a los otros, y dentro de cada uno van dos personas sentadas. Hay un guía delante y uno detrás. Inicialmente iba a volver caminando porque, como ya sabréis, no sé nadar y me da miedo el agua, pero el guía me dijo que igualmente tenía que cruzar el río en tres ocasiones para poder llegar y el rafting es solo media hora de trayecto. Así que elegí el tube rafting. Me dieron hasta un chaleco salvavidas jajajaja. En decir verdad no me arrepiento. Sí que hubo algunos rápidos en los que parecía que íbamos a volcar, pero se pasó bastante rápido y fue divertido. ¡Ojo! Cuando os dan el precio del tour ya está incluido el rafting. Si al final no queréis hacerlo, tened en cuenta que os tendrán que devolver algo de dinero, ya que volver a pie es más barato.

tube rafting
Tube rafting.

Como valoración final, creo que dejarse el alma en las siete horas de trekking vale la pena, más si tenéis la suerte de encontraros con los orangutanes, y, especialmente con el gran macho. No os olvidéis de que la especie de orangután de Sumatra solo se puede encontrar aquí y estos son algo diferentes a los orangutanes de Borneo.

Gastronomía malaya

En este apartado os voy a hablar de la comida que fuimos probando durante nuestro paso por Malasia. La comida generalmente es barata ya sea comiendo en paraditas callejeras, en pequeños restaurantes, en food courts o en los mismos centros comerciales. Generalmente es muy sabrosa y variada, fruto de la gran mezcla cultural del país.

Nosotros fuimos probando cada día un plato nuevo y, si bien el arroz y los fideos son la base de cada plato, todos son diferentes y muy sabrosos. En algunos sitios nos encontramos con que el sambal (salsa picante) ya estaba mezclado y, en este caso, el plato picaba hasta llorar, pero en muchos otros casos, nos lo ponían al lado y así poder aderezar con el nivel de picante que deseábamos. Para desayunar probamos desde desayuno tipo inglés con alubias dulces y huevo o panqueques, hasta los desayunos típicos malayos, junto con una taza de café o teh Tarik, un té con leche condensada que para mi gusto estaba demasiado dulce.

desayuno
Desayuno americano con alubias, huevos fritos y pechuga de pollo rebozada.

En cuanto a las comidas, los diferentes platos de mee (fideos), como por ejemplo mee goreng o pan mee, fueron un acierto siempre. En algunos sitios nos daban la opción de elegir los fideos versión dry o wet. Se trata del mismo plato, pero la diferencia reside en que los wet van en sopa. También probamos los nasi goreng, chicken rice, crispy chicken nooodle, los hot pot (que no tienen nada que ver con el hot pot chino) y multitud más de cuyo nombre no me acuerdo.

platos
A la izquierda: fideos versión wet. A la derecha: hot pot malayo.

La fruta que comimos en Malasia nos pareció muy sabrosa, más que la misma fruta en España (¿será el cambio de aires?) y los zumos de fruta o los cocos frescos son la mejor opción para refrescarse.

zumos de fruta
Deliciosos zumos naturales.

Aunque todo en general nos pareció delicioso y nosotros nos pusimos las botas, aquí os dejo algunas recomendaciones aptas solo para los más atrevidos:

Desayuno malayo: nasi lemak o noodle soups de todo tipo. El nasi lemak normalmente lleva arroz, sambal (salsa picante), pescado seco, huevo duro y cacahuetes tostados, mientras que las noodle soup pueden variar según dónde las vayáis a comer. Un desayuno poco habitual pero que da muchas energías para afrontar el día. El Xavi quedó prendado de estos desayunos.

desayuno malayo
A la izquierda: noodle soup. A la derecha: nasi lemak.

Comer laksa. Nosotros nos atrevimos con los curry laksa y asam laksa. No os voy a decir que me han encantado porque os mentiría.

El curry laksa se elabora con fideos finos con leche de coco que se aderezan con sambal, tofu seco, pescado seco y otros ingredientes más.

curry laksa
Curry Laksa

En el caso del asam laksa los fideos gordos se hierven en una sopa de pescado y llevan además pescado seco, vegetales cortados finos (jengibre, pepino, cebolla…), menta, tamarindo y demás.

asam laksa
Asam Laksa.

Por cierto, veréis que con las sopas os podrán como cubiertos palillos chinos y una cuchara. La manera correcta (más bien la malaya) de comer las sopas es la siguiente: se cogen los fideos con los palillos y se colocan en la cuchara. Se comen de la cuchara y sin sorber. Al principio cuesta un poquito, pero al final se le coge la práctica.

cubiertos
Cubiertos.

Probar el rojak: una especie de ensalada que lleva tofu seco, pepino, manzana y piña con la posibilidad de añadirle pescado seco, todo aderezado con una salsa pegajosa y un tanto salada de tamarindo, limón y cacahuetes. A mí no me pareció tan mala, pero ni Xavi ni mi hermana pudieron con ella…

rojak
Rojak.

El postre malayo por excelencia: el cendol (o ABC). No nos apasionó, pero había que probarlo. Se trata de un postre helado de mucho éxito en el país. La base es hielo picado al que se le añaden siropes, alubias, maíz y gelatinas de colores.

cendol
Cendol.

Atreverse con el durian, el rey de las frutas, ya sea la fruta fresca como cualquier derivado. Se puede encontrar en helado, en bombones de chocolate, en salsa… Vale cualquier opción, ya que el olor y el sabor a cebolla podrida no lo quita nada. Debo decir que a mí no me pareció tan malo, pero Xavi y mi hermana lo odiaron al instante.

Para beber, los tés fríos de colores y repletos de gelatinas. Están muy buenos de sabor, pero al final tantos tropezones nos acabaron cansando.

bebidas de colores
Bebidas de colores con tropezones.

Y un consejo final: probad cada día un plato nuevo. Os sorprenderéis. ¡Buen provecho!

Transportes de Malasia

Durante nuestro viaje por el Borneo malayo hemos viajado en: aviones, taxis, buses y barcos, así que he decidido escribir esta pequeña guía, recogiendo nuestra experiencia.

Avión:

  • Para el viaje por Borneo utilizamos solamente la compañía aérea Malaysia Airlines y Mas Wings, la segunda de Malasia. Los vuelos internos tienen precios muy asequibles, más si los compráis con tiempo.
  • En todos los vuelos nos dieron algo de comer y de beber. En los vuelos de menos de una hora normalmente daban una bolsita de cacahuetes y un vasito de zumo o un brick de leche con cacao, mientras que en los vuelos de más de una hora servían siempre comida caliente.
  • En cuanto a los retrasos, no sé si será casualidad, pero dentro de Sarawak los vuelos salieron siempre a su hora, al contrario que los vuelos de Sabah que siempre, siempre tenían retrasos de al menos media hora.
  • Una vez nos perdieron las maletas (en realidad se quedaron en Kota Kinabalu…) pero lo solucionaron rápidamente y en unas horas ya las teníamos en el hotel.
  • Con Mas Wings son comunes los vuelos con dos paradas. ¡Ojo! Fijaros bien y no bajéis en la parada que no toca, como hicimos nosotros. ¡Quién se iba a imaginar que un mismo avión puede parar en dos ciudades distintas!

KLIA Ekspress (Kuala Lumpur):

  • Es un tren que une el aeropuerto de Kuala Lumpur con la céntrica parada de KL Sentral, donde se puede enlazar con diferentes líneas de metro (KL Rapid) o monorraíl. El precio son 55RM por persona más lo que os gastéis de metro (normalmente muy poco).
  • Nosotros lo utilizamos la primera vez que llegamos a KL. La segunda cogimos un airport taxi y, como éramos dos, nos valió más barato que el tren. Siempre hay que mirarlo bien ya que los precios dependen de muchos factores, pero según nuestra experiencia, es mejor coger un taxi que es más cómodo y además te deja delante del hotel.

Taxi:

  • Tanto en Kuala Lumpur como en el resto de ciudades malayas, hay dos tipos de taxis: el airport taxi y los taxis normales de color rojo y blanco. La diferencia reside principalmente en la manera de cobrarte el trayecto: en los primeros el precio es fijo y se paga según la zona en la que se encuentra el hotel, el número de personas y el número de maletas; mientras que en los segundos se paga según taxímetro. Por otro lado, los airport taxi solamente cubren los trayectos del aeropuerto al hotel. Nosotros no hemos utilizado los taxis normales, así que no sé cómo van de precio.
  • En los hoteles podéis pedir que os llamen un taxi para ir al aeropuerto, y, normalmente el taxi que os piden es el taxi de precio fijo.
  • En el resto de ciudades, fuera de KL, los taxis mantienen la misma dinámica, pero el precio baja considerablemente.
  • ¡Ojo! Entre las 23:00h y las 6:00h se aplica tarifa nocturna, incrementando el precio en un 50% del precio diurno. También hay que tener en cuenta que dentro de esta franja horaria no hay transporte público.

Metro y monorraíl (Kuala Lumpur):

  • Para moverse por la capital malaya, lo más cómodo es hacer servir el metro o el monorraíl. Es bastante cómodo y muy barato.
  • Funciona con sistema de fichas. Se compra en las máquinas eligiendo la parada a la que se desea bajar. La ficha se pasa por la máquina a la entrada, y a la salida se introduce en la máquina (se quedan la ficha).
  • Hay que tener en cuenta que no se pueden hacer transbordos con la misma ficha. Esto quiere decir que, en caso de transbordo, hay que comprar una nueva ficha para la nueva línea con la que se quiere enlazar.
  • ¡Ojo! Fijaros bien en qué vagón subís, ya que hay vagones solamente para mujeres, generalmente de color rosa por fuera.
  • También debéis saber que no se permiten ciertas conductas, como comer o beber dentro de los vagones, e incluso está prohibido darse besos (¡esto va por las parejas! jajaja).

Bus:

  • El bus fue el medio de transporte que más utilizamos fuera de la capital.
  • También es muy barato, aunque los precios varían en función de la distancia al destino.
  • Si cogéis el bus a principio de línea, subís al autobús y antes de arrancar el chófer pasa para cobrar los billetes. Si los cogéis en otras paradas, el billete se paga en el momento de subir.
  • Conducen bastante rápido.
  • Algunos buses están en buenas condiciones, pero otros no tanto.
  • También hay que tener en cuenta que normalmente suben más personas que asientos disponibles, y es posible que tengáis que hacer todo el trayecto de pie.

Barcos:

  • Uno de los medios de transporte más caros que hemos tomado.
  • Para ir al Parque Nacional Bako se contrata nada más llegar, justo después de comprar las entradas.
  • Para ir a Selingan Island se tiene que contratar a través de una agencia local. Normalmente se paga un precio que incluye el transporte y el alojamiento. No se puede hacer por libre y no se puede visitar la isla sin hacer noche. Hay que tener en cuenta que en temporada alta lo mejor es reservar con tiempo ya que el cupo es limitado.

Espero que esta información os sea útil para vuestros viajes por Malasia. ¡A viajar se ha dicho!

Río Kinabatangan – El Amazonas de Borneo

El río Kinabatangan todavía conserva parte de la selva impenetrable de Borneo, resistiendo al avance de los campos de cultivo de palma que tanto daño provoca a la isla. Este río es considerado el Amazonas de Borneo gracias a su gran biodiversidad y es el lugar en el que se puede observar gran variedad de mamíferos, aves y reptiles, muchos de ellos endémicos de la isla.

Para poder disfrutar de este precioso enclave es necesario contratar alguno de los paquetes de actividades que ofrecen los hoteles. El paquete más común es de 3 días y 2 noches e incluye: el transporte hasta el hotel (incluso te pueden esperar en el aeropuerto de Sandakan), la comida durante toda la estancia y tours en barca por el río para observar la fauna. El precio varía en función del hotel (el grado de comodidad que se desea), de las noches que se queden y de las actividades que se deseen incluir. Hay que tener en cuenta que en algunos hoteles el pago del paquete escogido se debe hacer en el momento de la reserva. En mi caso elegí un pack que me pudiera ofrecer la posibilidad de visitar el centro de reforestación (tree planting activity) que me hacía mucha ilusión y que luego me dejó un poco fría.

casa pueblo abai
Casa en el pueblo de Abai.

El proyecto intenta reforestar zonas que ahora son pantanosas debido a la tala de los árboles y así ampliar la franja verde de las orillas del río. La actividad recibe apoyo de WWF y el proyecto se llama “Kinabatangan – Corridor of Life”. Hasta aquí todo bien, y estas son las razones por las que en verdad quise participar en este tipo de actividad. Ahora bien, llegamos al pueblo, nos dieron los arbolillos a plantar y nos llevaron a una franja estrecha del bosque (se notaba que más allá no había ya bosque) y nos encontramos los agujeros ya hechos (supuestamente para no tener que cansarnos demasiado). Nos dieron unos trozos de chapa de lata con un número, que es el que sería el número identificativo de nuestro árbol (se supone que luego por internet puedes hacer seguimiento). Lo gracioso vino cuando preguntamos por qué hay tantos árboles juntos en una zona tan estrecha. Y la respuesta fue que esto es para los turistas, que en realidad la zona a reforestar está detrás nuestro pero que no los plantamos allí porque hay pantano, acabaríamos sucios y llenos de sanguijuelas, así que se supone que luego, si sobreviven nuestros árboles (avisando que se los comen los monos, los pisan los elefantes, etc.), el guarda los trasplanta en la zona que toca. Y esto es todo… Pones tu árbol en el agujero hecho, le pones un poco de tierra encima, le pones un poco de agua, le enganchas la chapa y te haces tu foto… No digo que la actividad no sea beneficiosa y no quiero dudar de que en verdad cumplan con su cometido, pero no elegí esta actividad para que sea una simple turistada en la que te haces la foto con el árbol y te vas a casa pensando que has hecho el bien en el mundo… En fin… Dejaré a vuestra elección decidir si de verdad os apetece colaborar o no.

chapas
Las chapas identificadoras de nuestros árboles.

A la vuelta de la actividad podíamos elegir si queríamos comer en el pueblo o en el hotel. Nosotros elegimos comer en el pueblo y no nos arrepentimos porque la comida estaba buenísima. Durante la comida aprovecharon para preguntar si queríamos un certificado por haber platado un árbol que vale 20 RM. Este dinero se supone que acaba en manos de las familias que trabajan en el proyecto, como ayuda.

comida
Comida en el pueblo: arroz, berenjena asada, guiso de calabaza, guiso de pollo, guiso de ternera y unos bastoncitos como de hojaldre. La salsa sambal iba a parte.

También hicimos un tour nocturno aquí (igual que en Gunung Mulu) que nos entraba ya en nuestro paquete. La verdad es que fue la vez que menos bichos vimos… Será que hemos tenido mala suerte… Aunque todo sea dicho, tampoco hemos tenido suerte con el tiempo y se pasó lloviendo todos los días. Por esta razón tampoco pudimos ver a los elefantes que se acercan al gran río solamente en momentos en los que no encuentran agua suficiente dentro del bosque. Aun así, una pareja de españoles que nos encontramos habían visto elefantes un día antes de que nosotros llegáramos… Todo es cuestión de suerte…

bicho
Entrañable bichico nocturno.

Y, por supuesto, hicimos los paseos en barca por el río Kinabatangan, que es el principal atractivo. Normalmente se hace un tour por la mañana y otro al atardecer, que son los momentos en los que más fauna se puede ver.

río
El gran río Kinabatangan.

Durante estos paseos tuvimos la suerte de ver monos narigudos, que se agrupan en los árboles de al lado del río para dormir; langures plateados; una víbora verde (que también vimos en Bako); cocodrilos jóvenes; cálaos (hornbill); macacos de cola de cerdo y macacos de cola larga… Pero tampoco tuvimos la suerte de ver orangutanes…

cálao
Cálao o hornbill.

Como anécdota, os contaré lo que nos pasó un atardecer, en el último paseo en barca del día. En medio del Kinabatangan, y es que el Kinabatangan es muuuuchooo río, va el guía y dice “anda, nos hemos quedado sin gasolina”, todo esto al mismo tiempo que intentaba encender el motor. Yo ya al borde de un ataque de ansiedad. Imaginaros: yo que no sé nadar, que me da miedo el agua, dentro de una barca enana, en medio del gran río… (si cogéis la misma barca que yo, lo notaréis enseguida: mis uñas quedaron clavadas en el borde…). Y nos va el tío y dice “bueno, ya que estamos, ¿quién quiere una taza de té o café?” Lo fulminé con la mirada. ¿Cómo se le ocurre pensar en té o café en un momento como éste? El guía empezó a reírse y confesó que era mentira y que lo había hecho para que pudiéramos disfrutar de la puesta del sol mientras nos tomamos una taza de té disfrutando de la tranquilidad de la naturaleza. Ya me relajé un poco (¡solo un poquito!), lo suficiente como para soltar la barca y tomarme el té. Estuvimos allí a la deriva hasta que se hizo de noche y entonces pudimos disfrutar de las luciérnagas que con su luz hacen que los árboles parezcan árboles de navidad. También tuvimos la suerte de ver una gran luna llena. ¡Impresionante! Os pongo una foto, pero no le hace justicia en absoluto. ¡Nunca había visto una luna llena tan grande y tan preciosa!

luna llena
Preciosa luna llena.

La última noche nos dejaron en la habitación unos batik, en realidad unos trozos de tela cilíndricos, con flores para las mujeres y a cuadros para los hombres, y nos hicieron un tutorial de cómo ponérnoslos para la última cena en el Kinabatangan. He de decir que yo tuve que luchar a muerte con mi batik, ya que era talla XS y yo soy más bien tirando a L… Se supone que se tiene que atar por encima del pecho. No hubo manera… Lo intenté atar alrededor del cuello. Casi me ahogo… Al final conseguí atarlo alrededor de un brazo y me puse un cinturón. No es la manera tradicional, pero hice lo que pude… Al final la fiesta tampoco fue nada del otro mundo. Cenamos y nos pusieron dos documentales: uno sobre los monos narigudos y el otro sobre los orangutanes. Solo os diré que los documentales eran de 1998…

macaco de cola de cerdo
Macaco de cola de cerdo.

Como valoración final, en cuanto a fauna se refiere, el río Kinabatangan me defraudó un poco. Venía pensando que era el mejor lugar para ver animales e, incluso, tenía la idea (preconcebida) de que sería fácil ver orangutanes libres, elefantes, tarseros, etc. Y no vi nada de eso. Lo que vimos, ya lo habíamos visto en Bako. Esto no es para nada una crítica. Fue simplemente un problema mío, que venía con una idea errónea. Ver animales siempre es difícil, y más ahora que estamos disminuyendo su hábitat… Pero hacer una visita, al final, yo creo que vale la pena. La naturaleza es increíble, el río impresiona. Y, todo sea dicho, ¿quién dice que no tendréis más suerte que nosotros y os lleváis una grata sorpresa?