A pesar de ser el país más pequeño del sudeste asiático, Singapur ofrece al visitante multitud de opciones: desde las más naturales y hasta las más modernas. De entre esta gran oferta, nosotr@s nos hemos quedado con lo que más se acerca a nuestros intereses y de esta manera hemos podido disfrutar de varias facetas de la ciudad en tan solo dos días y medio.
Singapur moderno
Para disfrutar del Singapur futurista y de vanguardia nos acercamos a las zonas de Clarke Quay, Boat Quay y Marina Bay, donde disfrutamos de un paseo en barco para apreciar el skyline, nos tomamos un selfie con el Merlion y acabamos en el bar Cé La Vi del hotel Marina Bay Sands. Lo mejor es visitar esta parte de la ciudad al atardecer.
Merlion Park
Mitad pez, mitad león, representa por un lado el origen pesquero de Singapur y por otro su nombre: Ciudad del león (Singapura). Se puede llegar caminando o en un taxi acuático. Espectáculo de luces y sonido a las 20:00 h cada tarde. Es el lugar más visitado de Singapur y donde mayor multitud de gente nos encontramos.

Clarke Quay y Boat Quay
Estación de MRT Clarke Quay.
Ambas situadas a las orillas del río Singapur, presentan una perfecta combinación de casas antiguas restauradas con enormes rascacielos. De las zonas con más ambiente de la ciudad con restaurantes y sitios para tomar una copa.

Paseo en barco
Un paseo en barco por el río es una de las mejores opciones para disfrutar del skyline de la ciudad. Hay dos tipos de trayectos: cortos, de 20 minutos de duración, o largos de 40 minutos de duración. Recomendable hacerlo de noche cuando las vistas son las más bonitas. Se puede coger en Clarke Quay, Boat Quay, Robertson Quay, Collyer Quay y Marina Bay y con el trayecto largo se sube y se baja en la misma estación. Las entradas tienen una duración de varios meses, aunque solo sirven para un paseo, y no tienen una hora concreta para canjearlo (hay trayectos desde las 9:00 a las 22:00). Si queréis disfrutar de la noche, lo mejor es presentarse con algo de tiempo ya que es cuando más gente quiere hacerlo y va por cupo, o sea si un barco ya está lleno hay que esperar al siguiente y así.

Cé La Vi Sky Bar (Marina Bay Sands)
Parada de metro de Bayfront.
Para disfrutar de las vistas, el hotel Marina Bay Sands ofrece dos posibilidades: el observatorio Sands Skypark y el bar Cé La Vi. Se accede desde la torre 3, aunque no os preocupéis porque está muy bien indicado. El observatorio se encuentra en la planta 56 y hay que pagar entrada; mientras que el bar se encuentra en la planta 57 y se paga un voucher que una vez arriba se puede cambiar por una copa (en ambos casos se paga en un mostrador situado justo delante de los ascensores). Nosotr@s elegimos subir al bar y la verdad no nos pareció que valiera mucho la pena. La entrada es bastante cara y la lista de copas por las que se puede canjear es muy limitada. Además las vistas son reducidísimas: entre las zonas VIP y las zonas reservadas a los huéspedes del hotel, solamente quedan dos esquinas para disfrutar de las vistas. A partir de las 18:00 se exige etiqueta. Desconozco si el observatorio vale la pena porque no hemos ido.

Singapur natural
Singapur es también una ciudad llena de naturaleza, ya que cuenta con unos 12 parques naturales y espacios verdes. En este caso hemos decidido disfrutar de los famosos Gardens by the bay y dar un paseo por el Jardín Botánico. La ciudad también ofrece una parte más “animal”, destacando su zoo y la oferta de tours nocturnos por el mismo, pero descartamos está opción ya que no somos nada amantes de ver animales privados de su libertad.
Garden by the bay
Parada de metro Bayfront.
Se trata de 101 hectáreas de espacios verdes en el corazón de la ciudad. Para visitarlo bien os recomiendo que le dediquéis una mañana o una tarde enteras. Lo más impresionante son los 18 árboles artificiales con una altura de 50 metros de alto que funcionan con paneles solares y que recogen el agua de lluvia para regar el inmenso jardín.

Para subir a la pasarela que une los árboles hay que pagar entrada, igual que para acceder a las zonas de Cloude Forest o Flower Dome. Cuando fuimos nosotr@s había una cola de unos 40 minutos, pero lo merece.

A las 20 h y a las 21:30 ofrecen un espectáculo de luces y sonidos gratuito. Eso sí, id con tiempo para coger sitio ya que se llena.

Jardín Botánico
Parada de MRT Botanic Garden.
Un gran jardín de unas 63 hectáreas de extensión declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Abre desde las 5 de la mañana hasta las 12 de la noche y la entrada es gratuita, con excepción del Jardín de las Orquídeas, al que hay que pagar entrada. Se le puede dedicar perfectamente un día entero, ya que además del agradable paseo, ofrece diferentes espacios temáticos.
National Orchid Garden abrió las puertas en 1995 y la entrada vale 5 SGD. Abre de 8:30 a 19:00 (última entrada a las 18:30) y es la zona más visitada. Un espacio muy bien cuidado con multitud de especies de orquídeas.

Además del Jardín de las Orquídeas, también visitamos:
- Boungavilleas & Bamboo Collection

- Evolution Garden, un paseo a través de plantas prehistóricas.

- Symphony Lake y sus nenúfares.

- Rain forest, el bosque primario de Singapur.

Singapur multicultural
Visitar los barrios de Singapur es como hacer varios viajes en uno. Puedes tranquilamente empezar el paseo en China (Chinatown), seguir por India (Little India) y terminar un barrio árabe (Kampong Glam).
Chinatown
Parada de metro Chinatown.
El barrio chino es uno de los barrios mejor cuidado con muchísimos restaurantes y paradas que invitan a comprar todo tipo de productos.

Además del barrio en sí, también se puedes visitar:
Sri Mariamman, dedicado a la diosa Mariamman, diosa que posee el poder de curar enfermedades, y declarado monumento nacional, es el templo hindú más antiguo (1827). La entrada es gratuita. Hay que quitarse los zapatos y cubrirse las piernas y los hombros antes de entrar.

Masjid Jamae, también conocida la mezquita Chulia, es un monumento nacional construido en 1826 por los Chulias, musulmanes Tamil procedentes de la India. La entrada es gratuita, e igual que en el templo indio, hay que entrar descalzx y con las piernas y los hombros cubiertos.

Buddha Tooth Relic Temple and Museum. Abre de 7:00 a 19:00. Se trata de un gran templo budista y museo que alberga en su interior, dicen, un diente de Buda. De construcción reciente (2007) y decorado con ni más ni menos que 320 kg de oro, se dispone en diferentes plantas que se pueden visitar de forma gratuita. También hay que entrar con las piernas y los hombros cubiertos.

Podemos decir que fue una de las mejores experiencias de este viaje, ya que pudimos disfrutar de una ceremonia budista (no habíamos presenciado ninguna aún).

Para visitar el resto del templo, os recomiendo que subáis a la última planta en ascensor e ir bajando por las escaleras. El templo dispone, desde arriba hacia abajo, de: un precioso jardín de estilo chino, la sala de la reliquia, el museo, la planta de los monjes de la que se puede apreciar la sala de la planta baja y la sala principal donde se celebraba la ceremonia budista.
Little India
Parada de metro Little India.
El barrio indio es el barrio que menos nos gustó, aunque aquí se encuentran otros dos atractivos que sí merecen una visita:
El templo Sri Srinivasa Perumal. Para llegar, desde la parada subir unos 10 minutos por la calle principal. La entrada es gratuita y se debe entrar descalzx y con ropa adecuada. Abre de 6:00 a las 12:00 y de 18:00 a las 21:00. Se trata de un templo hindú dedicado al dios Vishnu e inaugurado en 1855. La mañana que acudimos nosotr@s había una celebración hindú.

El Templo Sri Veeramakaliamman. Seguir la misma calle principal por debajo de la parada de metro una media hora. Abierto de las 12:30 a las 16:00, e igual que el anterior, la entrada es gratuita y hay que entrar sin zapatos y con ropa adecuada. Este templo, más pequeño que el anterior, fue construido en 1881 y es dedicado al dios Kali. Siguiendo por detrás del templo podréis contemplar cómo se queman las ofrendas y cómo se reparte la comida entre los participantes.

Kampong Glam
El barrio árabe está formado por unas pocas calles de casitas pequeñas pero muy bien cuidadas distribuidas alrededor de la gran mezquita Masjid Sultan. Igual que el barrio chino, ofrece amplia variedad de restaurantes y tiendas de souvenirs.

La mezquita del Sultán fue construida en 1928 y es considerada una de las más importantes de Singapur. Cuando fuimos estaba cerrada por festividad religiosa, por lo tanto no pudimos disfrutar de su interior.

Singapur gourmet
La gastronomía de Singapur es fruto de la gran mezcla cultural que hay en el país, permitiéndote disfrutar de un viaje gastronómico sin apenas moverte por la ciudad: puedes perfectamente desayunar platos indios, comer comida china y cenar increíbles recetas regionales, siendo posible degustar deliciosos platos en hawkers, food courts y hasta darte un lujoso capricho.
Aunque guarda mucho parecido con el país vecino, Malasia, con el que comparte muchos de los platos “más típicos” como las sopas laksa, los postres de hielo picado o el rey de las frutas, el durian, de los que ya os hablé, el cangrejo picante (chili crab, black pepper crab o white pepper crab) es el plato nacional y el Singapore Sling el coctel más famoso por inventarse en el famoso hotel Raffles en 1915. Nosotr@s probamos el black pepper crab (cangrejo a la pimienta negra) porque nos dijeron que el chilli crab es extremadamente picante, y ¡está buenísimo! Os recomiendo que cojáis algún cuenco de arroz blanco o pan chino para acompañar y que preguntéis cuál es el tamaño del cangrejo ya que según temporada son muy grandes y se pueden compartir pero otras son pequeños y suficientes para una persona. Si no queréis que pique nada, lo podéis pedir al vapor.

Otro plato muy típico del país es el pollo laqueado con arroz o fideos. Y es este plato que fue galardonado con una estrella Michelin, siendo así el restaurante que lo sirve, el restaurante con estrella Michelin más barato del mundo. Debo decir que por curiosidad fuimos a probar el famoso plato pero nos defraudó enormemente: el pollo crudo y con mucho hueso servido con arroz o fideos sin ninguna gracia. Probamos este mismo plato en otro sitio, eso sí por el doble de precio (aunque sigue siendo barato al cambio) y nos gustó muchísimo más. La carne estaba deshuesada y el arroz y los fideos estaban aderezados con el jugo del pollo. También lo podéis probar con pato o incluso con tocino.

Y ya que estáis en Singapur, también os podéis atrever con algún plato diferente como una hamburguesa con salsa de curry y huevo frito o un buen plato de medusa marinada.

Singapur ha resultado ser una ciudad con mucho que ofrecer (más de lo que pensábamos) y que nos ha encantado. Podemos decir con toda seguridad que vale una visita de unos cuantos días, no solo ser considerada una ciudad de paso.
¡Ya estamos deseado encontrar otro momento para poder seguir visitándola!
