Viena. De iglesias, palacios y música

Viena, capital de Austria situada a las orillas del Danubio, presume de ser una de las capitales más antiguas de Europa. Con una larga historia, y ostentando el título de capital de la música, Viena hay que vivirla a través de sus palacios y monumentos, de la música y también de su gastronomía. Nosotros hicimos nuestra propia selección y, así siguiendo los pasos de Sisi al son de la música clásica, hemos visitado Viena durante dos días disfrutando al máximo de esta ciudad imperial.

Primer día:

El primer día lo dedicamos al centro de Viena. Si bien se puede llegar a todos los puntos de interés en metro, nosotros fuimos caminado ya que no nos pareció que estuvieran muy lejos unos de otros y además así disfrutamos de la ciudad y de sus calles.

Catedral de San Esteban (Stephandom). Estación de metro Stephandom. Es el edificio más alto del centro de la ciudad (por ley no dejan construir edificios más altos). Fue construida entre 1137 y 1147 de estilo romano-gótico con tejas brillantes y gárgolas. En ella se celebraron la boda y el funeral de Mozart. Se pueden visitar, además de la nave central, la Torre Sur, la Torre de la Campana y las Catacumbas (hay que pagar una entrada para cada una). La  Torre Sur tiene una altura de 137 metros y se puede acceder a la parte alta a través de 343 escalones, desde donde se disfruta de unas muy buenas vistas de la ciudad. Desde la Torre de la Campana (Torre Norte) se ve el tejado con el mosaico del águila de dos cabezas, símbolo imperial y el escudo de armas de Viena. Por otro lado, para visitar las Catacumbas hay que esperar para la visita guiada (cada media hora con un mínimo de cinco participantes). En su interior se encuentra una sala con tumbas de obispos y curas, otra sala con tumbas de parte de la familia de los Habsburgo y hasta botes con sus entrañas, algunas salas que albergan decenas de miles de huesos humanos y muchas otras que están vacías.

stephandom

Iglesia de los Capuchinos y la cripta imperial. La iglesia de los Capuchinos es pequeña, pero muy coqueta. La entrada a la cripta se hace por una puerta lateral (a mano derecha) y en ella descansan 31 miembros de la realeza austriaca (12 emperadores y 19 emperatrices y reinas).

iglesia capuchinos

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Estación de metro Karlsplatz. Fue construida a principio del siglo XVIII, obra maestra del eclecticismo barroco y rococó. Las dos columnas situadas en su fachada están inspiradas en la Columna Trajana. Para entrar hay que pagar.

Karlskirche

Biblioteca Nacional Austriaca. El edificio de la Biblioteca Nacional (en Heldenplatz) no es de acceso a los turistas, excepto si se visita el pequeño pero muy bien surtido museo del papiro (Papyrusmuseum). Con la misma entrada se pueden visitar también el museo del esperanto (Esperanto Museum) y del globo terráqueo (Globenmuseum) que se encuentran en la calle Herrengasse 9 en el Palais Mollard.

biblioteca nacional

La colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria está compuesta por unas 180.000 piezas que pertenecen al programa “Memoria del Mundo” de la Unesco. En la exposición solamente se pueden ver 200 papiros, pergaminos y otros objetos como tablas de cera o retratos de momia. El museo del esperanto es una pequeña sala que contiene algunos documentos relacionados con este idioma internacional creado por L. L. Zamenhof que publicó sus bases en 1887. Y finalmente el mejor de los tres: el museo del globo en que se exponen unos 250 objetos (de los más de 600 que se conservan), entre los que se suman: globos terráqueos, globos de Marte, de la luna o sistemas solares.

museo globo

La Gran Sala de la Biblioteca Nacional. Si lo que queréis ver, en realidad, es la Gran Sala de la Biblioteca Nacional, debéis tener en cuenta que no se encuentra en el edificio principal sino en un edificio lateral en la calle Josefplatz 1. Una biblioteca histórica, de bonito estilo barroco y de fama mundial, fue construida por el emperador Carlos VI entre 1723 y 1726 y alberga más de 200.000 libros de entre 1501 y 1850, entre los cuales algunos volúmenes de la colección personal de Eugenio de Savoya.

sala grande

Avenida Ringstrasse.  Es una avenida circular que se puede recorrer en las líneas 1 y 2 de tranvía (Ring Tram). Su historia se remonta al siglo XIX, cuando el emperador Francisco José I hizo derribar las murallas de la ciudad (1857). Los edificios a banda y banda forman parte del centro histórico de Viena.

Parlamento.  En la avenida Ringstrasse. De estilo llamado historicismo, haciendo referencia a Grecia clásica, cuna de la democracia, empezó a construirse en 1874 y fue acabado diez años después. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte del edificio acabó destrozado por un bombardeo. Se hacen visitas guiadas en su interior, pero cuando nosotros fuimos estaba en obras.

parlamento

Ayuntamiento (Rathaus). Cerca del Parlamento se encuentra el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico diseñado por Friedrich Von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. Igual que en el caso del Parlamento, se pueden hacer visitas guiadas en el interior.

ayuntamiento

La iglesia Votiva (Votivkirche). Iglesia católica de estilo neogótico de las más importantes del siglo XIX, se terminó de construir en el año 1879 con motivo de las bodas de plata de Francisco José I y Sisi. Se construyó en el mismo lugar donde Francisco José I sufrió un intento de asesinato 25 años atrás con dinero de donaciones (de allí el nombre).

iglesia votiva

Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper). El edificio de la Ópera, de estilo neorrenacentista, su construcción duró ocho años (entre 1861 y 1869) y fue muy criticado en sus inicios. Solamente se representan dos géneros: ópera y ballet. Se realizan también visitas guiadas todos los días a diferentes horarios (comprobadlos antes en la página web).

opera

Ya que estábamos en Viena hemos aprovechado para ir a la ópera. La obra que fuimos a ver se llama Dantons Tod (La muerte de Danton), obra teatral escrita por Georg Büchner el año 1835 y que versa sobre la Revolución Francesa.

opera interior

Para conseguir entradas, hay que tener en cuenta que en la página oficial primero se abre a las empresas y solamente dos meses (¡justos!) de la fecha se abren a los particulares. Normalmente quedan entradas de todos los precios. En nuestro caso, como se trataba de una Premiere, los precios iban desde los 17 euros a los 273. Ya os imaginaréis que cuánto mejor la posición de los asientos y la consiguiente visión del escenario, mayor es el precio. Pero asistir a la Opera en nuestra opinión bien vale una visita, sea la que sea la localización. També existe la posibilidad de adquirir entradas a precios inferiores a los 10 euros 90 minutos antes de cada función, pero en este caso se tendrá que ver la obra de pie.

Importante saber:

  • Etiqueta: cuánto más cara es la entrada, más estricta es la etiqueta. Aun así no hace falta arreglarse como para una boda, es suficiente con ir elegantes.
  • Si sales de la función ya no podrás entrar hasta el descanso. En caso que no lo haya, tendrás que ver la ópera fuera de la sala en una pantalla.
  • Hay obras que se pueden ver en una pantalla desde el exterior.

Segundo día:

Este día lo dedicamos a puntos de interés un tanto más alejados, así que utilizamos el metro para desplazarnos. Nuestra visita comenzó con la compra de la entrada Sisi, que incluye el Palacio de Hofburg, el Museo del Mueble y el Palacio Schönbrunn (Gran tour). Esta entrada tiene una duración de año.

Palacio de Hofburg.  Estación de metro Herrengasse. Es el palacio más grande de Viena y uno de los más grandes de Europa. Fue la residencia real de los Habsburgo, los emperadores del imperio austro-húngaro, durante más de 600 años y el centro del imperio hasta su caída el año 1918. Actualmente es la residencia del presidente.

El complejo está formado por el Museo, la Escuela Española de Equitación, La Biblioteca Nacional y otros edificios. Es muy bonito también perderse a través de las calles y las placetas que los unen unos a otros. La visita al Museo comienza en la primera planta donde se exponen porcelanas, cuberterías, candelabros y demás objetos relacionados con la mesa y la alimentación (Silver Colection). Esta parte acaba en una tienda que hay que recorrer para seguir con la visita en la segunda planta donde se encuentra el museo Sisi (Sisi Museum) que alberga una gran colección de objetos pertenecientes a esta gran emperatriz, y los apartamentos de Sisi y del emperador Francisco José I (Imperial Apartments).

Hofburg

Museo del mobiliario (Hosfmobiliendepot). Estación de metro Zieglergasse. Un gran museo de cuatro plantas, tres de ellas de exposición fija y una de temporal, contiene todo tipo de muebles y otros objetos relacionados (relojes de cuco, candelabros, etc.) algunos pertenecientes a la casa real (colección de coronas y de tronos) y de Sisi (mobiliario utilizado en películas) y también mobiliario de épocas posteriores.

museo inmobiliario

Palacio de Schönbrunn. Estación de metro Schönbrunn. Residencia de verano de los Habsburgo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Obra del arquitecto Fischer von Erlach, el palacio, de estilo barroco, cuenta con más de 1000 habitaciones pero solo se pueden visitar 40. Con la entrada combinada Sisi entra el Gran Tour por el interior (las 40 salas), pero no entran ninguno de los demás puntos de interés: el Museo de los Carruajes Imperiales, la Orangerie, la Casa de las Palmeras, el Laberinto o el Jardín del Príncipe Heredero, por lo que si se desean visitar se tendrán comprar entradas para cada uno de ellos.

Schönbrunn

Sin embargo, sí se pueden visitar los jardines que compiten en belleza con el interior del palacio. Esta visita bien puede durar una mañana entera. Además, como nosotros fuimos en semana santa, en el jardín delantero había montado un mercadillo con comidas típicas y con todo tipo de objetos relacionados con la Pascua.

jardines

Conjunto palaciego Belvedere. Estación Belvedere para llegar hasta el Belvedere Alto; parada de metro Karlsplatz para el Bajo Belvedere. El conjunto se compone de dos edificios: Alto Belvedere y Bajo Belvedere, ambos de estilo barroco, rodeados de jardines de estilo francés, declarados Patrimonio Mundial Cultural de la Unesco. Actualmente ambos edificios se han transformado en galerías de arte, por lo que no se conservan ni mobiliario ni decoración de la época. Hay que pagar entrada a los museos, pero si solamente os interesa la arquitectura y visitar los jardines no hay que pagar nada.

El Alto Belvedere es el edificio con la fachada más decorada y en un principio iba a ser simplemente un complemento a los jardines. Actualmente en su interior se encuentran obras de arte del siglo XIX al XX. Puede que la obra más conocida y el principal reclamo sea “El beso” de Klimt.

Alto Belvedere

El Belvedere Bajo fue el primero en construirse como villa de entretenimiento del Príncipe Eugenio de Saboya, general de gran prestigio y amante del arte. Actualmente alberga obras de arte de la Edad de Oro de Viena y aún conserva los salones de representación (la Sala de Mármol, la Galería de Mármol o la Habitación Dorada).

Bajo Belvedere

Parque de atracciones Prater. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y es de entrada gratuita (únicamente se pagan las atracciones a las que se quiera subir). Su principal atractivo es su famosa noria inaugurada en 1897 (la más antigua del continente) y que ofrece espectaculares vistas de la ciudad de Viena y del Danubio. La noria está abierta todo el año, pero el resto de atracciones solo abren de marzo a octubre.

Prater

Y por último y no menos importante: hay que darse tiempo para pasear, perderse por sus calles y disfrutar de la ciudad.

ciudad

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Autor: unmundouncaminounamirada

Soy Aly, apasionada de los viajes y de capturar la belleza del mundo en mis relatos. Viajar, para mí, es una forma de mirar la vida desde otras perspectivas, y, por eso, quiero compartir contigo mi manera de descubrir el mundo, contándote mis experiencias y sensaciones en cada trayecto. Aquí encontrarás historias emocionantes, consejos útiles y fotografías que capturan la esencia única de cada destino. No se trata solo de recorrer kilómetros, sino de abrir el corazón a nuevas experiencias, sabores, sonidos y rostros que nos transforman con cada paso. Este espacio es también para ti: para que sueñes, planees y encuentres inspiración para tu próxima escapada, sin importar si viajas solo, en compañía o desde la comodidad de tu casa. Acompáñame a descubrir rincones insospechados, rutas poco transitadas y momentos que dejan huella. Porque viajar no es solo moverse, es una forma de ver la vida. ¿Listos para emprender este viaje juntos?

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