Llevábamos mucho tiempo diciendo que nos gustaría visitar el parque de Doñana. Y, aunque para visitar Sevilla (nuestra ciudad base en este viaje) el mes de octubre es un mes propicio, no lo es tanto para visitar el Parque de Doñana. O al menos es lo que nos pareció a nosotros.
El parque se puede visitar desde Cádiz (Sanlúcar de Barrameda) y desde Huelva (el Rocío). Envían la información por correo electrónico, pero las reservas se hacen por teléfono. Ambos sitios ofrecen un tour combinando los diferentes ecosistemas de Doñana.
Nosotros nos decidimos finalmente por el tour que sale desde Cádiz ya que, además del trayecto en coche por la playa, las dunas, el coto, la vera y la marisma, también incluye un paseo en barco por el río Guadalquivir.

El barco ofrece bonitas vistas de las dos orillas del Guadalquivir: por un lado la ciudad y por el otro el parque. Durante el trayecto hay la posibilidad de ver algunos pájaros y animales. Nosotros entre otros, vimos dos jabalíes.

El barco nos deja en el antiguo poblado de chozas de la Plancha. Aquí la guía nos explica la historia del parque y tenemos unos minutos para hacer fotos hasta que llega el coche que nos recoge para el tour por el parque. Si bien hemos visto gamos, ciervos y algunas vacas marismeñas, debido a que no había llovido todavía, la marisma estaba seca… sin agua, sin pájaros, sin flamencos… Todo y así el color rojo en contraste con el cielo ofrecía una bonita vista.

La playa es preciosa y en las dunas, además de los divertidos botes que el coche da al subir y bajarlas, hay una pausa de unos minutos para aprovechar y hacerse fotos.

El parque de Doñana pensamos que es una visita recomendable porque puedes ver diferentes ecosistemas en un solo parque y la visita puede resultar hasta divertida. En cuanto a la temporada, a pesar del encanto que pueda tener en octubre, pensamos que es mejor visitarlo cuando la marisma esté inundada.
