Transportes de Malasia

Durante nuestro viaje por el Borneo malayo hemos viajado en: aviones, taxis, buses y barcos, así que he decidido escribir esta pequeña guía, recogiendo nuestra experiencia.

Avión:

  • Para el viaje por Borneo utilizamos solamente la compañía aérea Malaysia Airlines y Mas Wings, la segunda de Malasia. Los vuelos internos tienen precios muy asequibles, más si los compráis con tiempo.
  • En todos los vuelos nos dieron algo de comer y de beber. En los vuelos de menos de una hora normalmente daban una bolsita de cacahuetes y un vasito de zumo o un brick de leche con cacao, mientras que en los vuelos de más de una hora servían siempre comida caliente.
  • En cuanto a los retrasos, no sé si será casualidad, pero dentro de Sarawak los vuelos salieron siempre a su hora, al contrario que los vuelos de Sabah que siempre, siempre tenían retrasos de al menos media hora.
  • Una vez nos perdieron las maletas (en realidad se quedaron en Kota Kinabalu…) pero lo solucionaron rápidamente y en unas horas ya las teníamos en el hotel.
  • Con Mas Wings son comunes los vuelos con dos paradas. ¡Ojo! Fijaros bien y no bajéis en la parada que no toca, como hicimos nosotros. ¡Quién se iba a imaginar que un mismo avión puede parar en dos ciudades distintas!

KLIA Ekspress (Kuala Lumpur):

  • Es un tren que une el aeropuerto de Kuala Lumpur con la céntrica parada de KL Sentral, donde se puede enlazar con diferentes líneas de metro (KL Rapid) o monorraíl. El precio son 55RM por persona más lo que os gastéis de metro (normalmente muy poco).
  • Nosotros lo utilizamos la primera vez que llegamos a KL. La segunda cogimos un airport taxi y, como éramos dos, nos valió más barato que el tren. Siempre hay que mirarlo bien ya que los precios dependen de muchos factores, pero según nuestra experiencia, es mejor coger un taxi que es más cómodo y además te deja delante del hotel.

Taxi:

  • Tanto en Kuala Lumpur como en el resto de ciudades malayas, hay dos tipos de taxis: el airport taxi y los taxis normales de color rojo y blanco. La diferencia reside principalmente en la manera de cobrarte el trayecto: en los primeros el precio es fijo y se paga según la zona en la que se encuentra el hotel, el número de personas y el número de maletas; mientras que en los segundos se paga según taxímetro. Por otro lado, los airport taxi solamente cubren los trayectos del aeropuerto al hotel. Nosotros no hemos utilizado los taxis normales, así que no sé cómo van de precio.
  • En los hoteles podéis pedir que os llamen un taxi para ir al aeropuerto, y, normalmente el taxi que os piden es el taxi de precio fijo.
  • En el resto de ciudades, fuera de KL, los taxis mantienen la misma dinámica, pero el precio baja considerablemente.
  • ¡Ojo! Entre las 23:00h y las 6:00h se aplica tarifa nocturna, incrementando el precio en un 50% del precio diurno. También hay que tener en cuenta que dentro de esta franja horaria no hay transporte público.

Metro y monorraíl (Kuala Lumpur):

  • Para moverse por la capital malaya, lo más cómodo es hacer servir el metro o el monorraíl. Es bastante cómodo y muy barato.
  • Funciona con sistema de fichas. Se compra en las máquinas eligiendo la parada a la que se desea bajar. La ficha se pasa por la máquina a la entrada, y a la salida se introduce en la máquina (se quedan la ficha).
  • Hay que tener en cuenta que no se pueden hacer transbordos con la misma ficha. Esto quiere decir que, en caso de transbordo, hay que comprar una nueva ficha para la nueva línea con la que se quiere enlazar.
  • ¡Ojo! Fijaros bien en qué vagón subís, ya que hay vagones solamente para mujeres, generalmente de color rosa por fuera.
  • También debéis saber que no se permiten ciertas conductas, como comer o beber dentro de los vagones, e incluso está prohibido darse besos (¡esto va por las parejas! jajaja).

Bus:

  • El bus fue el medio de transporte que más utilizamos fuera de la capital.
  • También es muy barato, aunque los precios varían en función de la distancia al destino.
  • Si cogéis el bus a principio de línea, subís al autobús y antes de arrancar el chófer pasa para cobrar los billetes. Si los cogéis en otras paradas, el billete se paga en el momento de subir.
  • Conducen bastante rápido.
  • Algunos buses están en buenas condiciones, pero otros no tanto.
  • También hay que tener en cuenta que normalmente suben más personas que asientos disponibles, y es posible que tengáis que hacer todo el trayecto de pie.

Barcos:

  • Uno de los medios de transporte más caros que hemos tomado.
  • Para ir al Parque Nacional Bako se contrata nada más llegar, justo después de comprar las entradas.
  • Para ir a Selingan Island se tiene que contratar a través de una agencia local. Normalmente se paga un precio que incluye el transporte y el alojamiento. No se puede hacer por libre y no se puede visitar la isla sin hacer noche. Hay que tener en cuenta que en temporada alta lo mejor es reservar con tiempo ya que el cupo es limitado.

Espero que esta información os sea útil para vuestros viajes por Malasia. ¡A viajar se ha dicho!

Kuala Lumpur – de la tradición a la modernidad

Kuala Lumpur es la capital de Malasia y la mayor ciudad del país. Fue fundada en 1857 entre las orillas de dos ríos y es por esta razón su nombre significa ‘confluencia embarrada’. Kuala Lumpur es una ciudad moderna, actual, muy bien comunicada, en la que se entremezclan culturas y tradiciones. Una ciudad que ofrece mucho a los sentidos de los viajeros que se aventuren por sus calles.

Pasamos en esta increíble ciudad solamente un día, sirviéndonos como puerta de entrada a nuestro viaje y como puente que une Borneo y Sumatra. El primer contacto lo tomamos nada más tomar tierra a las 9 de la mañana, después de 21h de vuelos y escalas, mecidos por las fuertes turbulencias, y volvimos a esta ciudad 11 días después, al final del viaje por el Borneo malayo. Para llegar al centro, desde el aeropuerto, hay tres opciones: tren, bus y taxi, y estos mismos medios de transporte se pueden utilizar también para moverse por la ciudad. Lo único malo de esta ciudad es que no está preparada para pasear y moverse a pie. Apenas hay pasos de peatones y tampoco tienen muchas aceras, así que caminar se convierte en una especie de aventura.

En el poco tiempo que pasamos aquí solamente pudimos visitar lo básico: las torres Petronas y las Batu caves. También probamos de ir al mariposario porque a mi hermana le hacía mucha ilusión pero entre que nos perdimos, nos paramos que si a tomarnos un té con bolas negras, que si un helado de durian, llegamos justo cuando había cerrado (cierra a las 18:00).

Batu caves

La primera parada de nuestro periplo por Kuala Lumpur fueron las cuevas Batu. Para llegar hay que coger el monorraíl en KL Sentral y bajar en la parada con el mismo nombre.

Batu Caves - entrada
Entrada al templo hindú de Batu Caves

Batu Caves es un templo hindú (el más importante fuera de la India), dedicado al dios Murugan, que se encuentra a unos 13  km al norte de la ciudad. La entrada al templo está presidida por una estatua dorada del dios Murugan, dios de la guerra y de la victoria, de unos 43m de altura, aunque los verdaderos guardianes son los macacos de cola larga, atentos a cualquier movimiento y preparados para un ataque en cualquier momento jajaja. Para acceder al templo hay que subir 272 escalones.

Macaco
Macaco de cola larga atento a cualquier movimiento.

Si bien la cueva en sí, sus paredes naturales, como entra la luz y como la naturaleza se va adueñando del sitio nos gustaron bastante, hay que decir que nos decepcionó un poco. Está llena de obras, ya que están ampliando el templo hindú, que en mi opinión desmerecen un tanto el entorno.

Batu caves - paredes
Las paredes de la cueva.

Torres Petronas

Las torres Petronas se construyeron 1998 y son todo un símbolo de Kuala Lumpur. Se puede subir a la pasarela que une los pisos de las plantas 41 y 42 y también al observatorio situado a la plata 86. Para subir a las torres hay que madrugar mucho o comprar un tour con antelación para evitar hacer cola. Nosotros, la verdad, no subimos. Nos contentamos con las vistas desde fuera y dimos un paseo por los alrededores.

Torres Petronas - día
Las torres Petronas

Aprovechamos para verlas de día y de noche. Además, por la tarde hacen espectáculos de agua y luces desde las 19:00 hasta las 22:00, cada media hora. Si bien las torres son impactantes y resultan muy fotogénicas, el espectáculo que hacen no nos impresionó. Nos sentamos en el parque, de cara a las torres y la música a penas se escuchaba, sin contar con que el espectáculo es bastante corto.

Torres Petronas - fuentes
Espectáculo de luces y sonidos delante las torres Petronas.

Por la noche fuimos al Sky Bar del hotel Traders. Aunque no es obligatoria la etiqueta, nosotros nos arreglamos un poco, por si acaso. Nos resultó muy fácil entrar, simplemente lo decimos en la entrada y ya nos llevaron al ascensor para subir hasta la planta 33 donde se encuentra el bar. Los mejores sitios, los de al lado de la ventana, normalmente ya están reservados, pero hay una esquina donde se pueden hacer fotos. También nos tomamos unas copas, ya que estábamos. Los precios de las bebidas son muy parecidos a los españoles. Cada uno probó una copa distinta, pero a mi parecer, la mejor fue la que me pedí yo y que se llamaba chi chi (sí, sí, ¡este es el nombre!) y que lleva coco, leche, vodka y piña.

Torres Petronas - noche
Las torres Petronas. Vista desde el Skybar.

Aunque nuestra estancia fue corta, Kuala Lumpur nos hizo tener ganas de más y no descartamos volver para disfrutar de esta ciudad.