Austria y sus especialidades

La gastronomía austriaca se vio marcada por la historia del país y combina antiguas recetas locales con otras importadas de regiones que en su día formaron parte del imperio austro-húngaro: platos de origen húngaro, alemán, esloveno o italiano. Y así la cerveza y los schnitzel (filete de ternera, cerdo o pollo empanado) encajan a la perfección con deliciosos cafés y delicados pasteles.

comida callejera

Ya sea en puestos callejeros, restaurantes o biergarten (típicas tabernas austriacas), lo que todo el mundo recomienda probar son los platos más típicos del país: el schnitzel, la tarta Sacher (Sachertorte) y el strudel de manzana (Apfelstrudel).

platos típicos

Pero, ¿qué pasa si estos platos los has probado taaaantas veces que ya no te apetecen? Pues, ¡no pasa nada! Aquí os dejo algunas alternativas típicas austriacas que podréis degustar:

Forelle (trucha). Los platos de trucha son muy típicos tanto en Salzburgo como en Hallstatt, donde se pesca en el mismo lago. Se puede encontrar frita, asada, a la molinera e incluso ahumada. ¡Está buenísima de cualquier manera!

trucha

Tiroler Gröstl: patatas hervidas salteadas con cebolla y carne servidas con un huevo frito y acompañadas de una ensalada de col con zanahoria.

tiroler

Gulash: estofado de carne de ternera. Plato de origen húngaro que fue adoptado durante el imperio austro-húngaro. ¡Un acierto seguro!

gulash

Knödel: albóndigas preparadas con trigo, patata o migas de pan que se pueden servir fritas o en caldo. Nosotros hemos probado las Pinzgauer kaspressknödel que son las mismas albóndigas de pan pero en este caso con queso pinzgauer y servidas con ensalada de patata y lechuga. Este es un plato vegetariano de lo más sabroso.

albondigas

Schweinsbratwürste mit sauerkraut: salchichas de carne de cerdo hechas a la plancha y servidas con chucrut.

salchichas con chucrut

Topfenstrudel: strudel de queso fresco tipo requesón, una gran alternativa al strudel de manzana. Lo probamos con pasas y toque de vainilla y también con albaricoques. ¡Buenísimo!

strudel de queso

Mohnnudeln: especialidad dulce austriaca hecha de patata salteada con mantequilla y semillas picadas de amapolas a la que se le espolvorea azúcar glas. La misma masa de patata se puede encontrar también como plato salado (Schupfnudeln) que se sirve con queso y beicon en vez de semillas de amapolas y azúcar glas. Nosotros probamos la versión dulce y quedamos enamorados.

mohn

Y como extras, si vais en Semana Santa como nosotros, no os olvidéis de picar huevos hervidos de colores, como dicta la tradición.

huevos

O de probar las mohnzelten, galletas hechas con una masa de patata y rellenas de pasta de semillas de amapolas con toque de vainilla. ¡Tremendas!

galleta

Y hasta aquí mis recomendaciones. Probad siempre platos nuevos porque nunca se sabe, ¡igual encontráis alguno que os enamore! ¡Buen provecho!

Gastronomía malaya

En este apartado os voy a hablar de la comida que fuimos probando durante nuestro paso por Malasia. La comida generalmente es barata ya sea comiendo en paraditas callejeras, en pequeños restaurantes, en food courts o en los mismos centros comerciales. Generalmente es muy sabrosa y variada, fruto de la gran mezcla cultural del país.

Nosotros fuimos probando cada día un plato nuevo y, si bien el arroz y los fideos son la base de cada plato, todos son diferentes y muy sabrosos. En algunos sitios nos encontramos con que el sambal (salsa picante) ya estaba mezclado y, en este caso, el plato picaba hasta llorar, pero en muchos otros casos, nos lo ponían al lado y así poder aderezar con el nivel de picante que deseábamos. Para desayunar probamos desde desayuno tipo inglés con alubias dulces y huevo o panqueques, hasta los desayunos típicos malayos, junto con una taza de café o teh Tarik, un té con leche condensada que para mi gusto estaba demasiado dulce.

desayuno
Desayuno americano con alubias, huevos fritos y pechuga de pollo rebozada.

En cuanto a las comidas, los diferentes platos de mee (fideos), como por ejemplo mee goreng o pan mee, fueron un acierto siempre. En algunos sitios nos daban la opción de elegir los fideos versión dry o wet. Se trata del mismo plato, pero la diferencia reside en que los wet van en sopa. También probamos los nasi goreng, chicken rice, crispy chicken nooodle, los hot pot (que no tienen nada que ver con el hot pot chino) y multitud más de cuyo nombre no me acuerdo.

platos
A la izquierda: fideos versión wet. A la derecha: hot pot malayo.

La fruta que comimos en Malasia nos pareció muy sabrosa, más que la misma fruta en España (¿será el cambio de aires?) y los zumos de fruta o los cocos frescos son la mejor opción para refrescarse.

zumos de fruta
Deliciosos zumos naturales.

Aunque todo en general nos pareció delicioso y nosotros nos pusimos las botas, aquí os dejo algunas recomendaciones aptas solo para los más atrevidos:

Desayuno malayo: nasi lemak o noodle soups de todo tipo. El nasi lemak normalmente lleva arroz, sambal (salsa picante), pescado seco, huevo duro y cacahuetes tostados, mientras que las noodle soup pueden variar según dónde las vayáis a comer. Un desayuno poco habitual pero que da muchas energías para afrontar el día. El Xavi quedó prendado de estos desayunos.

desayuno malayo
A la izquierda: noodle soup. A la derecha: nasi lemak.

Comer laksa. Nosotros nos atrevimos con los curry laksa y asam laksa. No os voy a decir que me han encantado porque os mentiría.

El curry laksa se elabora con fideos finos con leche de coco que se aderezan con sambal, tofu seco, pescado seco y otros ingredientes más.

curry laksa
Curry Laksa

En el caso del asam laksa los fideos gordos se hierven en una sopa de pescado y llevan además pescado seco, vegetales cortados finos (jengibre, pepino, cebolla…), menta, tamarindo y demás.

asam laksa
Asam Laksa.

Por cierto, veréis que con las sopas os podrán como cubiertos palillos chinos y una cuchara. La manera correcta (más bien la malaya) de comer las sopas es la siguiente: se cogen los fideos con los palillos y se colocan en la cuchara. Se comen de la cuchara y sin sorber. Al principio cuesta un poquito, pero al final se le coge la práctica.

cubiertos
Cubiertos.

Probar el rojak: una especie de ensalada que lleva tofu seco, pepino, manzana y piña con la posibilidad de añadirle pescado seco, todo aderezado con una salsa pegajosa y un tanto salada de tamarindo, limón y cacahuetes. A mí no me pareció tan mala, pero ni Xavi ni mi hermana pudieron con ella…

rojak
Rojak.

El postre malayo por excelencia: el cendol (o ABC). No nos apasionó, pero había que probarlo. Se trata de un postre helado de mucho éxito en el país. La base es hielo picado al que se le añaden siropes, alubias, maíz y gelatinas de colores.

cendol
Cendol.

Atreverse con el durian, el rey de las frutas, ya sea la fruta fresca como cualquier derivado. Se puede encontrar en helado, en bombones de chocolate, en salsa… Vale cualquier opción, ya que el olor y el sabor a cebolla podrida no lo quita nada. Debo decir que a mí no me pareció tan malo, pero Xavi y mi hermana lo odiaron al instante.

Para beber, los tés fríos de colores y repletos de gelatinas. Están muy buenos de sabor, pero al final tantos tropezones nos acabaron cansando.

bebidas de colores
Bebidas de colores con tropezones.

Y un consejo final: probad cada día un plato nuevo. Os sorprenderéis. ¡Buen provecho!