Centros de rehabilitación del orangután en el Borneo Malayo

Los orangutanes de la isla de Borneo (tanto en Sarawak como en Sabah o Kalimantan) pertenecen a la especie Pongo pygmaeus. Esta especie se divide en 3 subespecies: el orangután noroccidental (Pongo pygmaeus pygmaeus) que se encuentra principalmente en el estado de Sarawak y en Borneo occidental; el orangután nororiental (Pongo pygmaeus morio) que es común en Kalimantan oriental y en el estado de Sabah (Malasia); y el orangután meridional (Pongo pygmaeus wurmbii) en Borneo central.

En el Borneo malayo hay dos centros de rehabilitación del orangután en los que se lleva a cabo una ardua tarea de conservación, concienciación, rehabilitación y reintroducción de los orangutanes en zonas protegidas: el Centro de rehabilitación de Semenggoh (cerca de Kuching) y el Centro de rehabilitación de Sepilok (cerca de Sandakan). Ambos centros se pueden visitar y, con un poco de suerte, observar orangutanes semi-salvajes acercándose a las plataformas de alimentación para comer la fruta que los guardas les dan como suplemento a lo que puedan encontrar en la selva.

Semenggoh Wildlife Centre

El Centro se abrió el año 1975 para acoger a los animales heridos o huérfanos o los animales provenientes de tráfico ilegal. El precio de la entrada es de 10 RM.

Los orangutanes del Centro de Semenggoh viven en semi-libertad, eso es: viven libremente en el parque pero se les alimenta dos veces al día para asegurarse de que todos tienen posibilidades de acceder a la comida. Esta alimentación adicional consta siempre de plátanos para que los orangutanes acaben aborreciéndolos y así estimularlos a buscar más alimento en la selva. Estos feedings se llevan a cabo a las 9:00 y a las 15:00h. La mejor hora para verlos es por la mañana en la primera comida. Actualmente cuentan con 21 orangutanes (11 machos y 9 hembras) semi-salvajes, además de muchos otros salvajes, pero muy difíciles de observar. A parte de que normalmente solamente los orangutanes semi-salvajes acuden a los comederos, éstos también se diferencian de los salvajes por llevar un número de tres dígitos tatuado en el muslo, para una fácil identificación.

Semenggoh
Plataforma de alimentación.

Para llegar hasta este centro, hay que coger el bus número 6 (4 RM) que sale desde la estación de autobuses 2 de Kuching a las 7:20 para el feeding de las 9:00 o a las 13:20 para el feeding de las 15:00h. El bus os dejará a la entrada del parque, donde compraréis las entradas y hay que caminar aprox. un km antes de llegar a la zona de alimentación. Una vez allí, habrá que estar una hora en silencio, esperando a que algún orangután se acerque. Nosotros no tuvimos esa suerte y volvimos a Kuching solamente con fotos de ardillas, que sí encontraron los plátanos muy apetecibles.

ardillas
Ardillas dando buena cuenta de los plátanos.

Centro de rehabilitación de los orangutanes y el Centro de recuperación del oso de Sepilok

Sepilok se encuentra a unos 25 km de Sandakan y se puede llegar en bus. El bus sale desde el ayuntamiento de Sandakan a partir de las 6 de la mañana. Ambos centros, tanto el del orangután como el del oso, están cerca, por lo que se puede acceder de uno a otro a pie.

El Centro de Rehabilitación de los orangutanes fue fundado en 1964 y su principal objetivo es la rehabilitación de los orangutanes que se han quedado huérfanos, ya sea por culpa de la quema de los bosques como por la caza furtiva. Abre de las 8:00 a las 17:00 y la entrada vale 15 RM. Hay que pagar también 10 RM para poder hacer fotos con cámara. Hay dos horarios de alimentación de los orangutanes: a las 10:00 de la mañana y a las 15:00, y con la entrada os podéis quedar para ver las dos comidas. Por otro lado, el Centro de recuperación del oso de Borneo fue creado en el año 2014 y su finalidad es la conservación del oso malayo. El oso malayo (Helarctos malayanus) es el oso más pequeño del mundo y endémico del sureste asiático.  El centro abre de las 9:00 a 15:30 y la entrada en este caso vale 30 RM.

Sepilok
Macaco de cola de cerdo dando provecho de la fruta gratis.

Tanto los orangutanes como los osos viven en estado de semi-libertad. Si bien los 45 orangutanes semi-salvajes que viven en el parque, junto a otros orangutanes salvajes (se desconoce el número total ya que el último censo se hizo en 2012, pero se calcula que son unos 200-300 orangutanes salvajes), pueden moverse por el parque sin barreras, los osos viven en espacios cerrados y separados por edades y sexo, un tanto más parecido a un zoo. Se podría decir que la situación de los osos es aún peor que la de los orangutanes, ya que se encuentran en grave peligro de extinción a causa de la gran demanda de sus garras y su bilis por parte de la población china que cree que tienen efectos beneficiosos para la salud (¡ja!).

oso malayo
Esta es Mary y tiene cuatro años de edad.

En este caso tampoco tuvimos suerte de ver los orangutanes acudir a la plataforma de alimentación. Solamente se acercaron las ardillas (¡cómo no!) y dos machos de macaco de cola de cerdo sureño (Macaca nemestrina). Sin embargo, este centro ofrece la posibilidad de ver la guardería (Nursery) desde una sala, a través de un cristal. En la guardería se pueden observar jóvenes orangutanes menores de 5 años aprendiendo a ser orangutanes. La verdad que es una visión muy tierna y amarga a la vez. Tierna porque son una monada y siempre hacen reír con sus movimientos un tanto torpes, pero amarga porque son crías que tienen que aprenderlo todo sin sus madres, después de haber vivido un trauma que seguro que les perseguirá toda la vida.

guardería
La guardería (Nursery).

En mi opinión, lo mejor de estos centros es:

+ El hecho que esos orangutanes han sido salvados de una vida dura en manos de los traficantes de animales, en jaulas y sin su madre.

+ Saber que esos primates rescatados tienen aún una pequeña esperanza, gracias a la labor que llevan a cabo estos centros. Aunque su futuro, por ahora, se avecina muy oscuro debido a la pérdida del hábitat y al tráfico de animales.

+ Pondré en un punto a favor el no haber visto los orangutanes, aunque me duela, porque esto quiere decir que encuentran alimento en el bosque y, por lo tanto, son más independientes y, en consecuencia, un tanto más libres.

+ También cuenta que estos centros sean la opción más barata de verlos y más accesible en comparación con los parques de Indonesia.

Y lo peor:

– Que sean necesarios este tipo de centros.