Gastronomía malaya

En este apartado os voy a hablar de la comida que fuimos probando durante nuestro paso por Malasia. La comida generalmente es barata ya sea comiendo en paraditas callejeras, en pequeños restaurantes, en food courts o en los mismos centros comerciales. Generalmente es muy sabrosa y variada, fruto de la gran mezcla cultural del país.

Nosotros fuimos probando cada día un plato nuevo y, si bien el arroz y los fideos son la base de cada plato, todos son diferentes y muy sabrosos. En algunos sitios nos encontramos con que el sambal (salsa picante) ya estaba mezclado y, en este caso, el plato picaba hasta llorar, pero en muchos otros casos, nos lo ponían al lado y así poder aderezar con el nivel de picante que deseábamos. Para desayunar probamos desde desayuno tipo inglés con alubias dulces y huevo o panqueques, hasta los desayunos típicos malayos, junto con una taza de café o teh Tarik, un té con leche condensada que para mi gusto estaba demasiado dulce.

desayuno
Desayuno americano con alubias, huevos fritos y pechuga de pollo rebozada.

En cuanto a las comidas, los diferentes platos de mee (fideos), como por ejemplo mee goreng o pan mee, fueron un acierto siempre. En algunos sitios nos daban la opción de elegir los fideos versión dry o wet. Se trata del mismo plato, pero la diferencia reside en que los wet van en sopa. También probamos los nasi goreng, chicken rice, crispy chicken nooodle, los hot pot (que no tienen nada que ver con el hot pot chino) y multitud más de cuyo nombre no me acuerdo.

platos
A la izquierda: fideos versión wet. A la derecha: hot pot malayo.

La fruta que comimos en Malasia nos pareció muy sabrosa, más que la misma fruta en España (¿será el cambio de aires?) y los zumos de fruta o los cocos frescos son la mejor opción para refrescarse.

zumos de fruta
Deliciosos zumos naturales.

Aunque todo en general nos pareció delicioso y nosotros nos pusimos las botas, aquí os dejo algunas recomendaciones aptas solo para los más atrevidos:

Desayuno malayo: nasi lemak o noodle soups de todo tipo. El nasi lemak normalmente lleva arroz, sambal (salsa picante), pescado seco, huevo duro y cacahuetes tostados, mientras que las noodle soup pueden variar según dónde las vayáis a comer. Un desayuno poco habitual pero que da muchas energías para afrontar el día. El Xavi quedó prendado de estos desayunos.

desayuno malayo
A la izquierda: noodle soup. A la derecha: nasi lemak.

Comer laksa. Nosotros nos atrevimos con los curry laksa y asam laksa. No os voy a decir que me han encantado porque os mentiría.

El curry laksa se elabora con fideos finos con leche de coco que se aderezan con sambal, tofu seco, pescado seco y otros ingredientes más.

curry laksa
Curry Laksa

En el caso del asam laksa los fideos gordos se hierven en una sopa de pescado y llevan además pescado seco, vegetales cortados finos (jengibre, pepino, cebolla…), menta, tamarindo y demás.

asam laksa
Asam Laksa.

Por cierto, veréis que con las sopas os podrán como cubiertos palillos chinos y una cuchara. La manera correcta (más bien la malaya) de comer las sopas es la siguiente: se cogen los fideos con los palillos y se colocan en la cuchara. Se comen de la cuchara y sin sorber. Al principio cuesta un poquito, pero al final se le coge la práctica.

cubiertos
Cubiertos.

Probar el rojak: una especie de ensalada que lleva tofu seco, pepino, manzana y piña con la posibilidad de añadirle pescado seco, todo aderezado con una salsa pegajosa y un tanto salada de tamarindo, limón y cacahuetes. A mí no me pareció tan mala, pero ni Xavi ni mi hermana pudieron con ella…

rojak
Rojak.

El postre malayo por excelencia: el cendol (o ABC). No nos apasionó, pero había que probarlo. Se trata de un postre helado de mucho éxito en el país. La base es hielo picado al que se le añaden siropes, alubias, maíz y gelatinas de colores.

cendol
Cendol.

Atreverse con el durian, el rey de las frutas, ya sea la fruta fresca como cualquier derivado. Se puede encontrar en helado, en bombones de chocolate, en salsa… Vale cualquier opción, ya que el olor y el sabor a cebolla podrida no lo quita nada. Debo decir que a mí no me pareció tan malo, pero Xavi y mi hermana lo odiaron al instante.

Para beber, los tés fríos de colores y repletos de gelatinas. Están muy buenos de sabor, pero al final tantos tropezones nos acabaron cansando.

bebidas de colores
Bebidas de colores con tropezones.

Y un consejo final: probad cada día un plato nuevo. Os sorprenderéis. ¡Buen provecho!

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Autor: unmundouncaminounamirada

Soy Aly, apasionada de los viajes y de capturar la belleza del mundo en mis relatos. Viajar, para mí, es una forma de mirar la vida desde otras perspectivas, y, por eso, quiero compartir contigo mi manera de descubrir el mundo, contándote mis experiencias y sensaciones en cada trayecto. Aquí encontrarás historias emocionantes, consejos útiles y fotografías que capturan la esencia única de cada destino. No se trata solo de recorrer kilómetros, sino de abrir el corazón a nuevas experiencias, sabores, sonidos y rostros que nos transforman con cada paso. Este espacio es también para ti: para que sueñes, planees y encuentres inspiración para tu próxima escapada, sin importar si viajas solo, en compañía o desde la comodidad de tu casa. Acompáñame a descubrir rincones insospechados, rutas poco transitadas y momentos que dejan huella. Porque viajar no es solo moverse, es una forma de ver la vida. ¿Listos para emprender este viaje juntos?

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